11 de noviembre de 2016

Wu Zetian, la gran emperatriz de China

Wu Zetian, fue la única mujer en la historia de China que ocupó el trono imperial, llegando a proclamar su propia dinastía, a la que llamó Zhōu, Esta nueva dinastía interrumpió brevemente la dinastía Tang, que sería restaurada tras su abdicación forzada, meses antes de su muerte.

Wu Zetian
Nacida en el seno de una familia noble en la provincia de Shandong en el 625, durante la dinastía Tang (617-907), pasó a formar parte de las 122 mujeres que constituían el harén del emperador Taizong. Tras la muerte de éste en el 649, su hijo Gaozong (628-683) subió al trono y las concubinas —entre ellas Wu— fueron enviadas a un convento. El fin de la imagen pública de Wu estaba cerca si no hubiera sido porque el emperador Gaozong la trajo consigo a la corte imperial en el 654, lo que fue motivo de escándalo para los moralistas confucianos.

La consorte del nuevo emperador, la emperatriz Wang, apoyó a Wu Zetian para que ésta frenase a Xiao, otra ambiciosa concubina que pretendía medrar en la corte. La maniobra fue desastrosa. Wu aprovechó la oportunidad para alcanzar una situación de privilegio, logrando que el emperador Gaozong la tomara como esposa. En el 645 Wu tuvo una hija que apareció asesinada en extrañas circunstancias en las dependencias del harén. A raíz de aquel suceso, la emperatriz y la concubina Xiao fueron torturadas y ejecutadas.

A mediados del año 660, el emperador Gaozong enfermó gravemente a causa de un derrame cerebral y la emperatriz Wu comenzó a gobernar en la sombra, ordenando la ejecución de algunos ministros y nobles que cuestionaban su autoridad. También creó una fuerza secreta de policía para espiar a sus opositores. Al fallecer el emperador poco tiempo después, su sucesor fue su tercer hijo, Tang Zhongzong, pero pronto fue destituido por Wu, que ofreció el trono a su hijo Tang Ruizong. Tang Ruizong tampoco duró mucho como emperador, ya que su madre decidió que la solución idónea era que ella misma ocupara el trono imperial. En octubre del 690, la emperatriz acabó de un plumazo con la dinastía Tang, proclamando la suya propia. Por si fuera poco, asumió el título de “Huangdi” (emperador), lo que desató las iras de los confucianos más conservadores.

Wu Zetian decretó que el budismo fuera la religión oficial del Imperio. La religión budista era una importación llegada a través de la Ruta de la Seda, que ofrecía consuelo en el sufrimiento y la esperanza de una vida mejor en el próximo mundo. Hasta el 691 —año que Wu convirtió el budismo en religión oficial— la religión del estado chino seguía consistiendo en ceremonias de adoración a los ancestros. En el 664, el célebre monje budista Xuanzang, antes de morir, dirigió las últimas palabras a sus seguidores donde defendía el fin del mundo y la llegada del salvador de la humanidad, Maitreya, para impulsar una nueva era de paz. Estas palabras fueron redirigidas hacia la figura de la emperatriz cuando se descubrió que uno de los textos budistas —existen detractores que defienden la falsedad del documento— sugería que la próxima reencarnación de Buda tendría lugar en el cuerpo de una mujer. El sacerdote Huayi, afín a la emperatriz, era el principal artífice de esta creencia y partidario de que la reencarnación ya se estaba produciendo con Wu.

Con ochenta años de edad, un fatal golpe de Estado la hizo abdicar en su hijo Zhongzong, quien restauró la dinastía Tang. Cuando murió, sus restos fueron enterrados en el mausoleo Qian Ling, que alberga también los de su marido, el emperador Gaozong. La estela dedicada a Wu carece de inscripciones. Al parecer, la emperatriz quería que sus sucesores escribieran un epitafio que hiciera justicia a su reinado. Nadie se ocupó de ello.

Tumba de Wu Zetian, sin inscripciones

A pesar de su despiadado ascenso al poder, su gobierno fue benévolo. Redujo el tamaño del ejército, y reemplazó a los aristócratas del gobierno por especialistas. Fue justa con el campesinado, reduciendo los impuestos, aumentando la producción agrícola, y fortaleciendo los trabajos públicos. También hizo campaña para elevar el estatus de la mujer. Bajo su mandato, China se defendió de los ataques exteriores, experimentando unos años de gran estabilidad. La emperatriz también se ocupó de incrementar el rico patrimonio histórico chino.


Fuentes:
* http://www.viajesdechina.com/guia-de-viaje/cultura/wu-ze-tian.htm
* http://www.muyhistoria.es/edad-media/articulo/wu-ze-tian-la-emperatriz-emperador-611456215899
* http://www.temporamagazine.com/el-poder-de-una-mujer-wu-zetian-la-emperatriz-china-que-se-convirtio-en-un-dios-viviente


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