28 de noviembre de 2014

El edificio político más antiguo de Europa

Estratégicamente emplazado sobre una colina de la localidad murciana de Pliego, el yacimiento de La Almoloya fue la cuna de la sociedad de El Argar o argárica, que ocupó el sureste de la península Ibérica durante la edad del bronce. Hallazgos recientes realizados por un equipo de investigadores de la Universidad Autónoma de Barcelona revelan nuevos datos sobre el poder político que ejerció una de las primeras sociedades urbanas de Occidente.

La excavación ha sacado a la luz una trama urbana completa, formada por numerosos edificios y tumbas. Entre los edificios destaca una sala con forma de trapecio de 70 metros cuadrados, que incluye un hogar ceremonial y, en el centro, un podio adyacente y una extensión de bancos con capacidad para 64 personas. Se trataría de una sala de audiencias o de gobierno y es el primer ejemplo de recinto especializado en el ejercicio de la política localizado en Europa.


Junto a la cabecera principal del edificio, ha aparecido una tumba con los restos de un hombre y una mujer, con el cuerpo flexionado y acompañados de una treintena de objetos y joyas elaboradas con metales nobles y piedras semipreciosas. Destaca una diadema de plata que pertenecía a la mujer y de la que solo se conocen cuatro ejemplares más. Era un distintivo de poder reservado exclusivamente a algunas mujeres de la clase dominante argárica.


Fuente:
Carla Galisteo. "Troben l'edifici polític més antic del continent". Sàpiens nº 149.

Más información:
www.uab.cat

25 de noviembre de 2014

La mujer que revolucionó las bodegas

Corría el año 1805 cuando Barbe-Nicole Ponsardin Clicquot heredó el negocio de vinos espumosos de su marido a la edad de 27 años y lo convirtió en un imperio mundial. A partir de ese momento fue conocida en todo el planeta como “la gran dama del champán”.

Barbe-Nicole nació en Reims, en la Champaña, el 1777. En aquella época la economía de la región se centraba en el textil y la elaboración de champán era una actividad poco habitual. Su padre era un rico comerciante textil que aspiraba a convertirse en aristócrata, pero el estallido de la Revolución Francesa truncó sus planes, aunque no frenó su avaricia, por lo que entró en tratos con un poderoso industrial textil, Philippe Clicquot, para casar a su hija con su heredero, el cual estaba interesado en llevar el negocio complementario de vinos de su padre.

Barbe-Nicole había sido educada para ser la perfecta esposa burguesa, pero gracias a su carácter y ambición su marido le permitió participar en su proyecto de producir sus propios vinos y champanes y distribuirlos en Europa como productos de lujo.

Barbe-Nicole poseía un carácter práctico y resolutivo. Su marido François, en cambio, era soñador y sensible. Cuando la guerra con Gran Bretaña paralizó el comercio en 1803 él se vino abajo. Murió dos años después, oficialmente de fiebres tifoideas, pero existen rumores de que se trató de un suicidio por problemas económicos.

A la muerte de Françoise, su padre, Philippe Clicquot quiso cerrar la bodega de su hijo, pero cambió de opinión ante la disposición de su nuera de arriesgar toda su herencia para recuperarla. Sólo puso una condición: Barbe-Nicole debía someterse a un aprendizaje de cuatro años con el reputado enólogo Alexandre Fourneaux.

La viuda Clicquot se asoció entonces con Fourneaux para sacar adelante la bodega, pero el bloqueo naval impuesto por las guerras napoleónicas impidió reflotar la empresa. Su suegro invirtió de nuevo grandes sumas para evitar el cierre.

En 1813 la viuda almacenaba en su bodega un vino excepcional de la cosecha de 1811. La empresa estaba de nuevo a punto de quebrar debido a las barreras que existían para la exportación a causa de las guerras. En Rusia, el zar Alejandro I había vetado la entrada del champán francés. Barbe-Nicole pensó que, una vez levantada la prohibición, el primero en llegar se llevaría el mercado, por lo que burlando la vigilancia militar envió un cargamento a Königsberg y esperó hasta poder dar el salto a San Petersburgo. Cuando finalizó la guerra y sus competidores reanudaron sus negocios, los rusos ya se habían enamorado de su champán.

Barbe-Nicole puso en marcha dos innovaciones que la consagraron definitivamente como la gran dama del champán. En 1816 inventó un sistema para mejorar la calidad del vino espumoso. Consistía en colocar las botellas de forma invertida en los orificios de un pupitre inclinado y en girarlas cada día un octavo de vuelta. El depósito se eliminaba simplemente cambiando el corcho. Esta técnica, aún vigente, convierte al champán en una bebida cristalina.

Utilizó botellas fabricadas en serie. De esta forma pudo aumentar su oferta y ofrecer el champán, hasta entonces reservado a la corte, a las clases medias. Para diferenciarse aún más de sus competidores, fue la primera en identificar sus botellas con una etiqueta, algo inédito hasta entonces.

Madame Clicquot no pasó el relevo a su hija Clémentine, a la que siempre excluyó de los negocios de la familia. Murió en 1866 y son los herederos de sus socios quienes siguen gestionando el negocio que lleva su nombre.


Fuente:
Eva Melús. “La gran dama del champán”. Historia y Vida nº 561.

23 de noviembre de 2014

La auténtica Pocahontas

Nació en 1595 y fue la hija mayor de Wahunsonacook, jefe de la tribu powhatan, cuyos poblados se ubicaban en los territorios del actual Estado de Virginia.

Al poco de llegar los blancos a sus tierras, un grupo de indios secuestró a uno de los colonos, llamado John Smith, a quien iban a ejecutar. Sin embargo, Pocahontas lo protegió con su cuerpo y consiguió que lo liberasen. Al menos, eso fue lo que contó Smith, aunque hay ciertas dudas sobre la verosimilitud de la historia. Lo que sí parece cierto es que los indios y la propia Pocahontas ofrecieron alimentos a los colonos para que pudieran sobrevivir. Cuando estos supieron que era hija de un jefe indio, la secuestraron para que su padre liberara a prisioneros ingleses. Wahunsonacook no accedió al canje y la joven india permaneció en la colonia, donde aprendió inglés y se casó con el viudo John Rolfe.

En 1616, los colonos decidieron enviar a Pocahontas al Reino Unido para demostrar la docilidad de los nativos y conseguir capital de nuevos inversores. La joven india murió un año después.


Fuente:
Muy Historia nº 57

15 de noviembre de 2014

A qué jugaban los vikingos

Los vikingos, muy ocupados con sus viajes de saqueo, también tenían tiempo para entretenerse. Inventaron un juego de mesa llamado Hnefa-Tafl, que significa Juego del rey. Este juego aparece mencionado en las sagas y triunfaba entre la nobleza vikinga. Es un juego de habilidad en el que un rey debe escapar de un ejército sitiador.

El Hnefa-Tafl surgió en los países escandinavos. Probablemente se desarrolló a partir de un juego de guerra romano llamado Latronculorum ludus, que a su vez proviene de un juego griego llamado Petteia.

En su variante escandinava el Hnefa-Tafl fue exportado a través del comercio y la invasión, llegando a las islas británicas, Islandia, Francia, Alemania, Ucrania y Groenlandia. Ha habido numerosos hallazgos de tableros y piezas en todo el norte de Europa. El juego mantuvo su apogeo hasta la llegada del ajedrez.


Con el fin de la Era Vikinga, llegó la decadencia del Hnefa-Tafl. Fue reemplazado por el ajedrez como el juego de mesa preferido entre la nobleza y los intelectuales. En el siglo XII se hizo muy popular el juego de las damas, reemplazando al Hnefa-Tafl entre las clases que no podían permitirse el lujo de tener un ajedrez.



Fuentes:
- La mano blanca de la luna
- Hnefatafl-The Game of the Vikings

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