5 de octubre de 2015

El primer teléfono en España

El teléfono se inventó en pleno periodo de hegemonía británica de las telecomunicaciones por cable. Desde supuestos originales, quemando etapas y anticipándose ligeramente a sus contrincantes, A. G. Bell convirtió, en 1876,una mera especulación teórica en un aparato comercial. En años sucesivos, otros lo perfeccionaron hasta hacerlo más manejable y eficaz. Hubo de transcurrir mucho tiempo para que llegara a ser un medio de comunicación universal e inseparable de la actividad diaria.

El teléfono se implantó sobre todo en forma de pequeñas redes urbanas. Ello se explica por motivos institucionales y tecnológicos. En efecto, el Estado limitaba espacialmente la extensión de las lineas telefónicas para proteger el telégrafo, generalmente de titularidad pública. Por otra parte, hasta que las bobinas de Pupin no consiguieron reducir el debilitamiento de los circuitos y el diámetro de los conductores, las redes a larga distancia tenían unos costes desmesurados.

España se había incorporado con cierto retraso a las dos grandes redes del siglo XIX: el ferrocarril y el telégrafo. Por el contrario, al adquirir con gran celeridad un aparato Bell para la Escuela de Ingenieros de Barcelona -tan solo un año después de ser inventado-, patentar su introducción, construir otros y ensayarlos a distancias variables, los Dalmau auparon a Cataluña a un puesto de honor en la incipiente telecomunicación mundial. Así, idénticos protagonistas personales e institucionales repitieron con el teléfono lo sucedido con la luz eléctrica. Actuando individualmente o en conexión con instituciones públicas, otros científicos tuvieron una participación destacada, si bien discontinua. Pronto aparecieron las primeras líneas al servicio de particulares o de organismos públicos. A ellas les siguieron las redes urbanas y las interurbanas.


La primera línea en España

Corresponde al aristócrata Rodrigo Sánchez Arjona el honor de haber sido el primer español en contar con una línea de teléfono. En el año 1880 se comunicaban telefónicamente, mediante una línea de 8 kilómetros, una vivienda de Fregenal de la Sierra (Badajoz) y la dehesa "Las Mimbres", pertenecientes ambas a Rodrigo Sánchez Arjona.

Los terminales, fabricados artesanalmente en madera, fueron adquiridos en París por el propio Sánchez Arjona. Estos terminales eran del modelo Gower-Bell. Entre las características del antiguo Gower-Bell cabe destacar que el micrófono no está a la vista, sino que se sitúa debajo de la tapa de madera que cubre el mecanismo del teléfono, de forma que para hablar hay que situarse a unos 8 centímetros de la tabla superior y dirigirse hacia la zona central de un hexágono dibujado con clavos que hay en esa tabla, además, el teléfono consta de dos auriculares y un timbre.

Del modelo Gower-Bell fueron los primeros teléfonos utilizados no sólo en España, sino en países como Inglaterra o Japón.

Actualmente uno de los terminales (que tiene el título de ser el teléfono más antiguo de España), se conserva en el Museo de las Telecomunicaciones de Telefónica.


Fuentes:
* Ángel Calvo Calvo (Universitat de Barcelona). "El teléfono en España antes de Telefónica (1877-1924)"
* http://laestanteriadearriba.blogspot.com.es/2009/07/blog-post.html


1 comentario :

Gracias por tu comentario.

Creative Commons License
Paseando Por la Historia está bajo una licencia Creative Commons Reconocimiento-No comercial 3.0 España.