20 de noviembre de 2009

Los bebés de Ashkelon

Los arqueólogos han hecho un siniestro hallazgo. Los esqueletos de cien bebés recién nacidos arrojados en una alcantarilla romana. ¿Quién mató a los bebés de Ashkelon? ¿Y por qué? Para resolver el misterio los científicos han utilizado técnicas de investigación criminal contemporáneas, incluida la prueba del ADN. La historia que investigan es un misterioso caso de asesinato de casi 2.000 años. Una crónica de sexo, muerte e infanticidio. En las orillas de la costa mediterránea de Israel se encuentra Ashkelon. Puerto marítimo desde el 3500 a.C., fue una de las ciudades más importantes del mundo antiguo. Los romanos conquistaron Ashkelon en el 37 a.C., y fue una adquisición de vital importancia porque quien la gobernase controlaba el acceso a Oriente Medio. Los romanos permanecieron allí durante cuatro siglos, y posteriormente la ciudad fue destruida durante las cruzadas. Durante los últimos 15 años, los arqueólogos han estado hurgando en el subsuelo de Ashkelon, y han realizado un descubrimiento sorprendente: una fosa común llena de restos de bebés en la alcantarilla de la ciudad. Es un hallazgo único. Los huesos de bebé se confunden a menudo con huesos de animales y se tiran, pero en Ashkelon los excavadores encontraron huesos indudablemente humanos. También encontraron monedas, joyas y cerámica que ayudaron a datar el hallazgo a mediados del siglo III. Los huesos de bebé fueron hallados en un tramo de alcantarilla que fluía bajo una casa de baños. La casa de baños era pequeña, sólo había unas cuantas habitaciones dentro. Ashkelon era una ciudad próspera. En el siglo III d.C. alcanzó su cénit, con 15.000 habitantes y grandes construcciones por toda la ciudad. La casa de baños donde se han descubierto los huesos estaba situada en el barrio pobre. Y como todas las casas de baños, era un buen lugar para alternar. Todo el mundo iba a los baños, hombres y mujeres, hombres libres y esclavos. Pero algunas de estas casas tenían una dudosa reputación. Los hombres iban a encontrarse con sus amantes o a buscar prostitutas. ¿Por qué había huesos de bebé en la alcantarilla bajo este edificio? ¿Cuál era el nexo entre la casa de baños y los bebés muertos? Los arqueólogos llevaron los huesos hallados a Jerusalén para intentar averiguar de qué pudieron morir, si fue una plaga, una masacre o un asesinato. Las investigaciones realizadas por los antropólogos forenses dieron como resultado que ninguno de los bebés hallados en la alcantarilla tenía más de una semana de vida en el momento de su muerte, lo que hace suponer que fueron asesinados intencionadamente y los colocaron allí. Según los antropólogos, cuando las madres matan a sus bebés, lo hacen casi siempre en sus primeros días de vida, antes de que el vínculo maternal se haga demasiado fuerte. A los bebés de Ashkelon, o los mataron y los arrojaron a la alcantarilla o los abandonaron vivos para que muriesen. En el mundo romano el infanticidio (matar a un hijo no deseado) no se consideraba un crimen, era una forma de control de la natalidad. Los recién nacidos enfermos o no deseados se abandonaban. Los romanos, tan cultos en muchos sentidos, podían ser brutales si era necesario. Los romanos tenían una extraña idea sobre los bebés, creían que los recién nacidos no eran del todo humanos y esto los protegía de la pena cuando los bebés morían, y también les hacía posible abandonar a los bebés que no querían. La práctica del abandono se conocía como “descarte”. Las víctimas usuales del infanticidio eran las niñas. Sin embargo, en el caso de Ashkelon, la mayoría de los esqueletos encontrados pertenecían a varones. Cuando los arqueólogos analizaron la casa de baños, encontraron una inscripción escrita en griego bastante interesante: “entre y diviértase”. También encontraron cerámica con diseños eróticos. Esto sugiere que la casa de baños podría haber sido también un burdel, una interpretación que podría justificar la presencia de los bebés en la alcantarilla inferior. Según esta teoría, las prostitutas no se deshacían simplemente de sus bebés: los seleccionaban. Los varones se tiraban porque no eran tan útiles. Las niñas se dejaban con vida y crecían en el burdel de la casa de baños para proporcionar la siguiente generación de prostitutas. Claramente algunas madres romanas prostituían a sus hijas ¿pero podría sostenerse la teoría de la combinación de un burdel y una casa de baños? Hay un detalle, y es que las prostitutas eran esclavas y, como tales, no tenían derecho a deshacerse de sus propios hijos. Cualquier niño nacido esclavo, de prostituta o no, pertenecía al dueño del esclavo, esa era la ley de Roma. Lo que significa que cualquier niño hijo de una prostituta pertenecía al proxeneta, que se desharía de él en la forma que considerase más conveniente. En el caso de Ashkelon, el proxeneta pudo matar a los bebés varones, pero también pudo venderlos, lo que para un proxeneta sería una opción más atractiva. Las mujeres no tendrían elección. Quizá la prostitución no sea la respuesta al misterio. Quizá sea algo más sencillo, y la pista sea la propia alcantarilla. Podía ser el lugar al que se llevaba a los niños muertos o a los que morían al poco de nacer, ya que al no ser considerados personas no podían ser enterrados en un cementerio, lo que sugiere que estos bebés podrían haber tenido una muerte natural y la alcantarilla podría haber sido el lugar normal para depositarlos. Cien años después de Ashkelon, el emperador Constantino, convertido al cristianismo, prohibió la práctica del infanticidio. Probablemente nunca sepamos con exactitud qué es lo que pasó realmente en Ashkelon.

2 comentarios:

joselop44 dijo...

La entrada de hoy es apasionante y propia de una novela. Una vez más queda patente que la realidad siempre supera a la ficción.
Saludos

AZAHARA dijo...

Fantástica esta entrada, Kassio, me ha encantado. Está claro de lo que murieron sas criaturas... Que apasionante poder investigar algo así y llegar a esos resultados, eh? NI CSI! jeje!

No tenía ni idea de que los romanos no consideraban a los bebes muy humanos, que fuerte...

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