27 de julio de 2009

Los santuarios celtas

La sociedad celta era de carácter tribal y aristocrático. Los grupos más importantes de la población eran los sacerdotes (druidas) y los guerreros; a los demás apenas se les concedía importancia. Los sacerdotes celtas no ponían por escrito sus conocimientos. Ello obedecía a un propósito deliberado por su parte; querían de este modo evitar que su sistema de enseñanza se divulgara entre la gente común. Como consecuencia de esta actitud no contamos con fuentes directas para el conocimiento de la religión que practicaban los celtas. Muchos de los datos disponibles son meras deducciones y presentan numerosas lagunas. A pesar de todo, y a juzgar por lo poco que se sabe de ellos, se puede afirmar que los celtas se tomaban muy en serio su religión. Hay escasos indicios de que el primitivo mundo celta contara con templos al estilo clásico. Sin embargo, las últimas excavaciones parecen sugerir que existían más construcciones de las que se suponía. De ahí se deduce que en los diversos países celtas había edificios bastante sólidos dedicados a la función de santuarios. Consistían en terraplenes y fosos de tierra, que en algunos casos cercaban unas plataformas sacrificiales pavimentadas de losas y con pozos rituales donde se depositaban ofrendas, huesos, cerámica y otros objetos. Uno de estos santuarios se halla situado en Libenice (República Checa). Otras construcciones por el estilo, consistentes en silos o pozos, que a veces alcanzan gran profundidad, rellenos de ofrendas y objetos de culto de muy diversos géneros, van apareciendo constantemente en todo el mundo celta. Sólo en el sur de Francia hay restos de templos construidos en piedra, de estilo mediterráneo, pero este tipo de construcción es esencialmente ajeno a los celtas. En general, los santuarios de los celtas parecen haber consistido en pequeños terraplenes, con profundos pozos a cuyo alrededor se desarrollaban las ceremonias, y en emplazamientos naturales cuyo uso prolongado les confería carácter sagrado. Más tarde, bajo el influjo de Roma, se construyeron templos dobles en piedra en los que eran venerados conjuntamente los dioses celtas y romanos, cuyas imágenes y dedicatorias se hacían ya en estilo clásico. (Fuente consultada: Diccionario de religiones comparadas - S G F Brandon)

6 comentarios:

La Dame Masquée dijo...

Asi es, no solian construir templos en piedra antes de los romanos.
Resulta una civilizacion fascinante, una de mis favoritad de la antigüedad junto con la griega.

Lllevaban mucho tiempo ausentes, spungo que disfrutando de sus vacaciones y del veranito.

Bisous

María Tudor dijo...

Me encanta toda la historia Celta. Es cierto que no construían templos, aunque ellos practicaban su religión. Es fascinante la de vestigios que nos han dejado, a algunos de los cuales, aún no sabemos darles una explicación, como el caso de las ruinas de Stonehenge

Un saludo

Kassiopea. dijo...

Dame Masquée, es que he estado tres días fuera, de excursión por el Pirineo.

carmencmbejar dijo...

Amantes de la naturaleza hasta convertirla en religión. Algo preciosos y que continuaba, al fin y al cabo, los cultos prehistóricos. Mayor puereza imposible.

Saludos

AZAHARA dijo...

Qué pena que no sepamos más de los Celtas por no querer dejar escrito sus conocimientos, seguro que nos dejaban fascinados.

Atanasio dijo...

Discrepo. Supongo que es un error de expresión pero "Hay escasos indicios de que el primitivo mundo celta contara con templos al estilo clásico" no se puede tolerar ya que edificios clásicos son para delimitar aquellos que son griegos (a partir del siglo V a.n.e) y romano. Un saludo.

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