15 de junio de 2011

Wifredo el Velloso: la dinastía

Wifredo el Velloso es uno de los mitos catalanes, el héroe de la leyenda épica catalana, pero es un personaje histórico y real.

Wifredo era el hijo del conde Sunifredo I. Parece ser que nació hacia el año 840, en algún lugar dentro del territorio de Urgel-Cerdaña, que en aquel momento estaba regido por su padre. Se habla de Rià, una villa del Conflent, como lugar de su nacimiento. Es una posibilidad, ya que el Conflent era un territorio gobernado también por Sunifredo.

Wifredo no recibió el condado paterno por herencia, sino por deseo de Carlos el Calvo, en la asamblea de Attigny en el año 870. Más tarde, en el 878, en Troyes y por voluntad de Luis el Tartamudo, Wifredo fue investido con los honores de conde de Barcelona-Gerona.

Entre el año 877 y el 888, murieron cuatro emperadores: Carlos el Calvo, Luis el Tartamudo, Carloman y Carlos el Gordo, por lo que prácticamente se puede dar por finalizado el Imperio Carolingio. Esta situación de debil y lejana dependencia fue aprovechada por el conde Wifredo, que se veía señor de un gran territorio y que contaba con que los condados vecinos estaban en manos de miembros de su propia familia.

El hecho más importante acaecido en tiempos de Wifredo probablemente fue la repoblación de la Cataluña central. Se cree que esta tarea fue ideada y dirigida por el propio conde. Entre los años 879 y 890 se ganaron nuevas tierras: el Valle de Lord, en el pre-pirineo, estableciendo el condado de Osona.
También se estableció una nueva frontera con la Hispania sarracena: ahora estaba situada más abajo del Llobregat, en la llamada Marca del Penedès.

Paralelamente, el Velloso se ocupó de la reorganización eclesiástica en las tierras repobladas, primero con la institución de dos arciprestazgos en Osona y posteriormente con el restablecimiento del obispado de Vic. Las iglesias y las parroquias iban dando cuerpo al país que se estaba formando.

Naturalmente, la ampliación de la frontera realizada por el conde fue minuciosamente observada desde la línea musulmana, y los sarracenos no se quedaron de brazos cruzados: en una ofensiva comandada por el señor de Lérida, Llop Ibn Muhammad, llegaron a las puertas de Barcelona, derrotaron a la tropa condal e hirieron de muerte a Wifredo el Velloso, que falleció el 11 de agosto del año 897.

Fiel a su obsesión de consolidación del territorio, Wifredo fue el promotor de la fundación de los monasterios de Santa María de Ripoll y Sant Joan de les Abadesses.

Wifredo quiso ser enterrado en el monasterio de Ripoll, inaugurando de esta manera el Panteón de los Condes de Barcelona.


Fuente:
Breu història de Catalunya - Jesús Mestre i Godes

3 comentarios:

Cayetano dijo...

Un personaje sin duda importante en la historia de Cataluña. Lo más gracioso de aquellos tiempos son los apodos: "El Calvo", "El Gordo", "El Velloso". Una tradición en nuestro país.
Saludos.

Kassiopea. dijo...

Supongo que como había tantos condes y tantos reyes la gente les ponía apodos para no liarse. Me imagino a Luis el Tartamudo dando un discurso.

Negrevernis dijo...

A mis alumnos siempre les hace gracia cuando nombro a este personaje...

Un saludo.

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