Fuente:
Yahoo Noticias
Un equipo de investigadores españoles ha encontrado más de 3.000 piezas, entre objetos y fragmentos, en la primera campaña de excavación en la mayor tumba inédita de la dinastía XVIII de la antigua ciudad de Tebas, en Luxor (Egipto).
Momias, huesos humanos, cuentas de collar, lino, papiros y estatuillas son algunos de los restos hallados por el equipo que dirige Francisco Martín Valentín, del Instituto de Estudios del Antiguo Egipto, que consiguió en 2009, tras dos años de negociaciones, un permiso para trabajar en esta tumba.
'Lo que hemos encontrado es una enormidad, una locura, y no sabemos lo que puede salir de esta tumba', ha relatado a Efe Martín Valentín, quien ha anunciado que en octubre de este año comenzarán la segunda campaña de excavaciones, que durará dos meses y medio.
Los investigadores trabajaron y trabajarán en octubre en la tumba 28 que perteneció al visir de Amenhotep, Huy (del que prácticamente no se sabe nada), correspondiente al reinado de Amenhotep III (Imperio Nuevo, hacia 1360-1353 antes de cristo).
Este período y, en concreto, el tiempo transcurrido entre los años 28 al 36 de este soberano constituye uno de los períodos más turbulentos del Imperio Nuevo egipcio, ha señalado Martín Valentín.
Los investigadores encontraron el monumento totalmente cubierto de arena, lo que parece la causa de que hasta ahora la tumba no haya sido explorada por arqueólogos, según Martín Valentín.
Lo primero que hizo el grupo de once expertos fue, además de despejar la zona de arena, limpiar los desechos.
Después aclararon la zona del patio pegada a la puerta de la tumba o capilla y excavaron hasta los cuatro o cinco metros.
Una vez dentro, los expertos lograron medir el monumento: cerca de mil metros cuadrados de superficie, entre el patio y la capilla, por una media de 5,5 metros de profundidad, ha detallado Martín.
Ya en el patio (previo a la capilla) hallaron objetos, como las cuentas de collar de fayenza azul, los papiros con inscripciones y varios ushebtys, pequeñas figuras funerarias que los egipcios colocaban junto a las momias para 'que hicieran el trabajo del fallecido en el mundo de Osiris', según el director del proyecto.
Entre las piezas halladas, la que más llamó la atención a Martín Valentín fue una estatuilla de mujer desnuda de 14 centímetros hecha de marfil de hipopótamo y que sitúa en el 1.100 antes de cristo.
También en el patio, los expertos localizaron siete tumbas en las paredes, por lo que en este monumento hay dos necrópolis, una en el citado patio y otra en la capilla, en la tumba propiamente dicha.
En la capilla, el grupo de científicos halló los restos de 28 columnas, que junto a las dos que aún están en pie, formaban parte de la decoración y estructura de esta parte del monumento.
Además de los restos de esta época egipcia, los expertos descubrieron objetos de la época cristiana.
En concreto, hallaron restos, los menos, de coptos que habitaron, como era habitual en esa época (siglo II-IV después de cristo) la tumba.
'Es inimaginable lo que puede encontrarse en este lugar', ha insistido Martín Valentín, quien ha explicado que aún quedan por explorar muchas cosas, como las propias cámaras funerarias, donde los expertos esperan descubrir más objetos que ayuden a la comunidad científica e histórica y al público a conocer mejor este período.
Los más de 3.000 objetos hallados en esta primera excavación están clasificados, registrados y guardados en un almacén.
Para la segunda campaña, ha añadido el director del Instituto de Estudios del Antiguo Egipto de Madrid, se sumarán otros ocho investigadores españoles.
El proyecto, que se lleva a cabo en cooperación con el Supreme Council of Antiquities de Egipto, recibe financiación del Ministerio de Cultura y de la Fundación Gaselec de Melilla.
Fuente:
Un equipo de arqueólogos ha descubierto en un valle del sur de México una tumba que podría tener hasta 2.700 años y que, en ese caso, sería la prueba más antigua en México y Centroamérica del uso de pirámides como recintos funerarios.
El hallazgo se produjo durante unos trabajos de excavación dentro de una pirámide que debió alcanzar 7 metros de altura, en la zona arqueológica de Chiapa de Corzo. En la tumba, de cuatro por tres metros cuadrados, yacían los restos de tres personas. A juzgar por los adornos de jade, ámbar y perlas alrededor de los restos de uno de los esqueletos, perteneciente a un hombre de unos 50 años, los expertos sospechan que se trataba de un personaje de alto rango, como un sumo sacerdote o gobernante. Los restos de otros dos individuos que fueron hallados en la tumba pertenecen a un niño y un joven, que, posiblemente, fueron sacrificados. Además, en una cámara anexa a la tumba, se encontraron restos de una mujer de mediana edad.
Los científicos sostienen que el presente descubrimiento evidencia que las pirámides se utilizaron como enterramientos mil años antes de que la civilización maya comenzara a levantar monumentos fúnebres.
Chiapa de Corzo fue un antiguo centro ceremonial y administrativo, cuyo origen se remonta a casi 3,500 años, que sirvió como punto estratégico en las rutas de comercio entre el Golfo y el Pacífico. Ahora es una zona arqueológica abierta al público. El sitio fue habitado por los zoques, una etnia de los estados de Chiapas, Oaxaca y Tabasco, en el sureste del país. Pero algunas vasijas grabadas halladas en la tumba tienen elementos olmecas parecidos al sitio prehispánico de La Venta, en Tabasco, y considerado la parte nuclear de la zona olmeca, famosa por el hallazgo de grandes cabezas de piedra. Esto hace pensar a los arqueólogos que ambos sitios habrían sido fundados por los olmecas.
Fuente:
Un equipo de arqueólogos chinos ha descubierto las ruinas de un templo taoísta en la provincia oriental china de Jiangxi. Según los primeros cálculos, el templo tendría una historia de más de 800 años. Prácticamente colgadas de la cima del monte Xiangshan, en el distrito de Chongren, a una altura de 1.219 metros, las ruinas cubren un área de 5.538 metros cuadrados, dijo Yang Yuexiong, de la oficina distrital de la Administración del Patrimonio Cultural. Basándose en los vestigios descubiertos en el lugar y en documentos históricos, los arqueólogos calculan que la estructura fue construida antes de la dinastía Yuan (1206-1370), sostuvo Yang. Los expertos han calificado el complejo de edificaciones como "misterioso", pues las rocas con las que fue construido tienen formas irregulares y carecen de adobe, cal o cualquier otro material adhesivo entre ellas, añadió el funcionario. Adicionalmente, en diferentes rincones es posible apreciar enormes rocas que podrían pesar más de 500 kilogramos cada una, lo que ha llevado a los especialistas a preguntarse cómo lograron los obreros de entonces llevarlas hasta la cumbre de la montaña sin la ayuda de máquinaria moderna. "Estamos investigando para encontrar la respuesta a estos y otros interrogantes", dijo Yang. Fuente:
Paleontólogos sudafricanos han identificado una nueva especie de homínido de hace casi dos millones de años, que arroja luz sobre la evolución de la especie humana y puede ser un eslabón entre el hombre-mono sudafricano (Australopithecus africanus) y los primeros hombres.
El hallazgo, publicado este jueves en la revista científica Science, fue posible gracias a dos esqueletos -de un niño y una mujer- encontrados en 2008 en una cueva de la región sudafricana de Sterkfontein, a 40 kilómetros de Johannesburgo, declarada cuna de la humanidad por la gran cantidad de fósiles que alberga.
Noticia aquí
La investigación de un equipo internacional pluridisciplinar, integrado por arqueólogos, médicos, antropólogos y radiólogos de España y Alemania ha permitido mostrar por primera vez el rostro, así como información inédita de las 18 momias abandonadas desde los años 40 en una tumba de Luxor...
Lee la noticia aquí
La mayor fosa excavada en España y una de las mayores de Europa occidental. Tres años de meticulosos trabajos en el cementerio malagueño de San Rafael (al oeste de la capital) han llevado a la recuperación de restos óseos de 2.840 cuerpos. El exterminio del régimen franquista –en San Rafael hay 4.471 asesinatos registrados– se alargó durante dos décadas: entre febrero de 1937 y mayo de 1957...
Lee la noticia aquí
Una cabeza gigante de granito del faraón Amenhotep III (1390-1352 a.C.), uno de los más destacados reyes de la dinastía XVIII y padre de Akenatón, fue hallada en su templo funerario en la zona de Kom el Hitan en Luxor, en el sur de Egipto...
Lee la noticia aquí
En el yacimiento arqueológico de Buthiers-Boulancourt, 65 kilómetros al sur de París, los arqueólogos Cécile Buquet-Marcon, Anaick Samzun y el forense Philippe Charlier han estado investigando y han realizado un hallazgo sorprendente: en el Neolítico se practicaban amputaciones.
Han encontrado una tumba a dos metros de profundidad, en la que yacía un cadáver que mostraba varias singularidades. Contenía un importante ajuar funerario, y además, le faltaba un antebrazo. Esto último no tiene nada de singular a simple vista, pues es muy raro encontrar un esqueleto completo; lo interesante es en las condiciones en las que este antebrazo estaba ausente.
El muñón del individuo presenta un corte limpio y realizado con una herramienta cortante (no quebradura o desgarro), algo que muestra que esta población realizaba amputaciones en un sentido medicinal. Además, análisis radiológicos del hueso demostraron que no existió infección en la herida, y por lo tanto se presume que se aplicaron plantas medicinales sobre ella para prevenirlas.
“No creo que se pueda decir que aquellos que llevaron a cabo la operación fueran doctores en el sentido moderno del término -señala Buquet-Marcon-, pero obviamente poseían conocimientos medicinales”.
Los análisis sobre el cuerpo demostraron que el paciente, a pesar de haber padecido osteoartritis después de la operación, continuó viviendo meses, tal vez años después de la misma.
Fuente: Ojocientifico.com
Un equipo de arqueólogos egipcios ha descubierto varias tumbas de trabajadores que participaron en la construcción de la gran pirámide de Keops y que arrojan nueva luz sobre la vida de estos 'obreros' de la antigüedad.
Según anuncia el ministro de Cultura egipcio, Faruk Hosni, en un comunicado difundido este domingo, el origen de las tumbas halladas se remonta al gobierno del faraón Keops (2.609-2.584 antes de Cristo), el segundo faraón de la IV dinastía.
Asimismo, algunos enterramientos pertenecen también a trabajadores que participaron en la erección de la pirámide de Kefrén, que reinó durante los años 2.576 y 2.551 antes de Cristo. Según el secretario general del Consejo de Antigüedades, Zahi Hawas, "esta es la primera vez que se hallan tumbas como las desenterradas en los 90, que pertenecían a la IV dinastía y a la V".
Para el veterano arqueólogo, el descubrimiento es uno de los más importantes de los últimos dos siglos, al arrojar más luz sobre el primer periodo de la IV dinastía. Zawas apunta que con este descubrimiento se despejan las dudas sobre el origen de estos trabajadores, que según el arqueólogo no eran esclavos.
"Estas tumbas fueron construidas junto a la pirámide del rey, lo que indica que de ningún modo esta gente era esclava. Si hubieran sido esclavos no hubieran podido construir sus tumbas junto a la de su rey", asegura Hawas.
La nota explica que la más importante es la tumba de un trabajador identificado como Idu, que tiene forma rectangular y una cubierta exterior de adobe recubierta de yeso. Asimismo, tiene varios nichos recubiertos con caliza blanca.
El supervisor de las excavaciones, Adel Okasha, explica que la parte superior de la tumba de Idu tiene forma abovedada, lo que simbolizaría la eterna colina en la que comenzó la creación, de acuerdo con la tradición religiosa de Menfis, capital de Egipto.
Para Okasha, esta forma es una de las evidencias que permiten datar las tumbas en la primera época de la IV dinastía, ya que también se encuentra en los enterramientos hallados junto a la pirámide de Snefru, el primer gobernante de la IV dinastía, en Dahshur, al sur de las pirámides de Guiza. Según el comunicado, estas tumbas fueron descubiertas en un extremo de una necrópolis de un kilómetro de longitud descubierta en 1990.
Hawas sostiene que, basándose en los descubrimientos que se han hecho en esta necrópolis, los trabajadores pertenecían a familias acomodadas del Delta del Nilo y del Alto Egipto que enviaban a las obras 21 búfalos y 23 ovejas diariamente para alimentar a los trabajadores, que rotaban cada tres meses. Según el arqueólogo, dichas familias no pagaban impuestos sino que participaban en uno de los proyectos nacionales del país.
(Fuente: 20 Minutos/Agencias)
Un estudio que acaba de culminar el Instituto de la Lengua de Castilla y León (ILCYL) confirma que los Cartularios de Valpuesta contienen las palabras más antiguas escritas en español, más de un siglo anteriores a las registradas en las Glosas Silenses o Emilianenses.
El director del ILCYL, Gonzalo Santonja, ha explicado que mientras las glosas registradas en los monasterios de Santo Domingo de Silos (silenses) y San Millán de la Cogolla (emilianenses) son del siglo XI, los cartularios de Valpuesta contienen palabras en español escritas en el siglo IX.
Santonja ha insistido en la complejidad del estudio que será publicado en los próximos meses, "aunque la preocupación -ha dicho- es más por evitar erratas que por sacar la publicación antes".
El director del ILCYL se ha mostrado "muy satisfecho" por el resultado del estudio dada la dificultad de analizar este compendio de documentos que fueron agrupados por un clérigo del santuario de Valpuesta, en el norte de la provincia de Burgos, en el siglo XII.
Aunque habitualmente se utiliza la denominación de cartulario para un documento escrito por dos o tres personas a lo largo del tiempo, en este caso se trata de un compendio de documentos que el clérigo realizó con todo lo que iba encontrando en el santuario.
De hecho, la complejidad del estudio se encuentra en que se trata de escritos realizados en diferentes momentos por más de una treintena de personas, lo que ha hecho "muy difícil" identificar "la mano" que elaboró cada uno de estos textos.
Santonja ha señalado que no se trata del origen del español, sino del registro escrito más antiguo que se conoce hasta ahora "porque el español nació en la calle, no en un monasterio ni debajo de ninguna piedra". En este sentido, ha criticado los "localismos" que pretenden vincular el nacimiento del idioma a un monasterio concreto, lo que ha calificado de "patochada".
