26 de diciembre de 2011

Las Geishas


Finalizada la Segunda Guerra Mundial, cambió por fuerza la vida en Japón. No sólo el emperador fue obligado a declarar su "humanidad" (hasta entonces se lo consideraba divino), sino que una serie de decretos apuntó a derribar hábitos muy arraigados en la mentalidad nipona. Entre ellos, uno de 1946 prohibía el funcionamiento de las okiyas, casas que se dedicaban a comprar niñas y educarlas como geishas.

Sin embargo, hay geishas todavía. Ya no cumplen las mismas funciones que antes; en todo caso son una atracción turística o hacen las veces de acompañantes en reuniones sociales o de negocios. Pero todavía recurren a ellas quienes se resisten a una occidentalización a ultranza, y ellas mismas se consideran guardianas de una tradición secular.

Arte y persona

El origen de estas mujeres -especie de cortesanas, pues su educación y refinamiento las ubicaba muy por arriba de las prostitutas- está ligado al florecimiento de la clase comerciante.

A principios del siglo diecisiete, el Japón feudal de los shogunes (generales) cerró sus puertas al mundo. Sin embargo, no se pudo evitar el crecimiento de pueblos y ciudades y la actividad mercantil.

Los grandes señores despreciaban a los comerciantes, aunque debían recurrir a ellos como prestamistas. Aunque éstos se enriquecían cada vez más, chocaban con una sociedad de reglas muy estrictas: ni siquiera podían usar ropas lujosas para que nadie los confundiera con un señor feudal.

Las únicas libertades que podían tomarse eran las propias de los distritos de cortesanas. Y es lo que hicieron: así como en el teatro kabuki -pintoresco y, en algunos casos, de protesta- encontraron su forma de expresión, con las geishas pudieron encauzar la vida social.

En esos barrios florecieron las ochayas, casas de fiestas en las que los comerciantes discutían sus negocios, eran atendidos como señores y se dedicaban a pasarla bien. Los hombres limitaban sus hogares a la vida familiar. Para la esfera laboral y social -y no sólo para el placer- las ochayas eran el verdadero hogar.

¿Qué papel jugaban las geishas? Su nombre deriva de dos ideogramas chinos que significan "arte" y "persona": algo así como "la persona que domina todas las artes". La belleza era secundaria: lo que importaba era la agudeza y fluidez de su conversación. Su preparación demoraba años y no se limitaba a la complicada ceremonia del té: cuando pocos sabían leer y escribir, ellas dominaban Historia, Arte y Matemática, además de canto, baile y guitarra japonesa. Eran también expertas en política y relaciones públicas, pues muchos negocios dependían de su diplomacia y capacidad para resolver situaciones difíciles.


Hermosas marionetas

Sin embargo no pasaban de ser esclavas de lujo, compradas y vendidas como un mueble valioso, y eran despreciadas públicamente. Ni siquiera podían poner sus nombres en las tumbas. La vida útil de las geishas era corta, pues rápidamente quedaban calvas por el ungüento con que se peinaban, y el plomo que servía como base para su maquillaje blanco las marcaba para siempre. Su destino por lo general era el asilo o el suicidio: nunca llegaban a independizarse de la okiya, y tampoco les hubiera servido demasiado lograrlo, pues la piel manchada las estigmatizaba para siempre.

Debían dedicar varias horas a vestirse. El maquillaje tenía que cubrir rostro y cuello (también se pintaban la nuca, que era considerada la parte más seductora). Después de colocarse la pasta blanca, pasaban un trozo de madera quemada para ennegrecer las cejas y delineaban los ojos con pintura roja para resaltar los ojos oscuros. De rojo también pintaban las mejillas (con polvo de flores) y los labios.

Untaban el cabello con un ungüento grasoso que le daba brillo y lo mantenía tirante y bien peinado durante una semana. Luego se ponían una serie de kimonos a modo de enaguas y sobre ellos el de geisha. Finalmente, un anciano -el hakoya- les envolvía fuertemente la cintura con una faja -que podía llegar a medir cuatro metros de largo- y daba los últimos toques al atuendo.

Todo realzaba la apariencia de marioneta que mostraban también con sus modales y su manera delicada de hablar. Sus rasgos de esfinge eran producto de un largo aprendizaje: se consideraba de mal gusto la expresión de cualquier sentimiento, tanto de tristeza o nostalgia como de alegría excesiva.

Una historia

Un cronista japonés recogió la historia de una geisha que conoció en un asilo de ancianos a fines del siglo pasado. Umechiyo venía de una familia de buen pasar, pero arruinada por la muerte del padre. Sus tíos la vendieron a una okiya cuando tenía ocho años. Allí convivió con la administradora (una ex geisha), ocho geishas, dos sirvientas y un hakoya. Ella y otras seis niñas eran las oshakus (doncellas). La administradora llevaba un cuaderno en el que anotaba los gastos por comida y educación de cada discípula.

Además de estudiar todo el día desde las cinco de la mañana, el método para estimular el aprendizaje de las niñas consistía en tener un trato diferencial entre geishas y oshakus: éstas debían bañarse con agua fría y no estaban tan bien alimentadas como las otras, que no debían demostrar hambre ante un cliente.

Una mañana, cuando cumplió dieciocho años, Umechiyo fue de sorpresa en sorpresa: se bañó con agua caliente y le sirvieron una comida abundante y deliciosa. A la hora de vestirse, la administradora le dio un kimono espléndido y el hakoya le puso una faja bordada con hilos de oro.

Era su debut, aunque todavía no era una verdadera geisha. Fue con sus compañeras a un gran salón de fiestas, donde tuvo mucho éxito. Esa noche un comerciante sesentón decidió comprarla por unos cincuenta mil dólares de hoy (además de los gastos anotados en el cuaderno durante los diez años de estudios).

Aunque ella siguió viviendo en la okiya, tuvo una especie de boda: recibió de su dueño un anillo de brillantes, se organizó una fiesta a la que asistieron los personajes y las cortesanas más importantes del lugar y cambió su nombre por el de Umeya cuando se inscribió en el registro de geishas.

Para el hombre, ser dueño de una joven bella y talentosa como ella era una muestra de poder. Él y Umeya eran invitados a todas las fiestas importantes y los conocimientos políticos de la joven atraían el interés de personajes influyentes, lo que se traducía en prestigio para el patrón.

Un par de años después el comerciante volvió a pagar por ella para sacarla definitivamente de la okiya y hacerla su concubina. Pero no era una cuestión de amor: no se podía tener dos geishas a la vez y las complicadas convenciones exigían que el comerciante adquiriera otra para demostrar que era cada vez más poderoso, pero no podía correr el riesgo de desprestigiarse si la okiya vendía a Umeya a alguien de menor condición social.

Instalada en una linda casa, con dos mujeres que hacían de sirvientas y vigilantes, Umeya perdió contacto con el mundo exterior. Como concubina, una vez al año debía someterse a la humillación de presentar sus respetos a la esposa de su patrón (aunque no podía hablar, pues su voz habría ofendido la casa), quien le regalaba un kimono usado y agradecía los servicios prestados. Umeya sabía que más tarde la señora haría limpiar con sal los sitios donde había estado parada la concubina.

Cuando su dueño murió ella no se enteró: sólo lo supo cuando envió a una sirvienta a preguntar por su ausencia. Pero el dinero que la viuda le envió no alcanzaba para la supervivencia de ella y del hijo que había tenido.

Así las cosas, comenzó su decadencia: volvió a la okiya, donde sirvió a distintos patrones, y cuando se sintió vieja comenzó a dar clases, pero finalmente fue a parar al asilo. Su hijo se mandó a mudar en cuanto pudo, pues su origen era vergonzante.

Pero ni en el asilo tuvo tranquilidad. Sus modales, la calvicie y las manchas en la cara la delataban; sus propios compañeros la despreciaban y la obligaban a servirlos. Sólo una vez al año, para una fiesta que se celebraba allí, volvía a vestirse como siempre, cantaba y bailaba como sabía hacerlo: ante ese auditorio de indigentes, Umeya sentía que recuperaba su antiguo brillo.


Las geishas, hoy

En la actualidad no son esclavas, sino que eligen libremente la profesión. Cuando no trabajan visten a la occidental; los cosméticos modernos y las pelucas les evitan los estragos de antes. A pesar de la prohibición, existen algunas okiyas adonde pueden ir a formarse, pero casi no quedan salones de fiestas, y los que hay son muy caros.

Su trabajo se parece más al de una anfitriona. Por lo general son contratadas por industriales o comerciantes que agasajan a sus socios o invitados con un espectáculo exótico o que mantienen el hábito de separar la vida familiar de los negocios y la política.

Algunas aparecen en la televisión o en el teatro u organizan shows para turistas. Ahora muchas hablan varios idiomas, saben jugar al golf o al tenis, pero todas mantienen la rica formación que las hizo célebres, aunque ya no tengan mucha ocasión de desplegar sus habilidades: trabajar en un club nocturno o en un restaurante de lujo es tanto o más rentable y no obliga a ningún tipo de educación especial. Sin embargo se muestran orgullosas de su profesión y una vez al año, hacia la primavera, realizan en las calles el "desfile de las geishas": allí, vestidas con sus ricos quimonos, regalan a la gente la fascinación milenaria de su arte •

Fuente:
http://actualcurioso.blogspot.com/2008/11/geishas-muecas-de-porcelana.html

24 de diciembre de 2011

Feliz Navidad




En estas fiestas tan entrañables queremos desearos a todos unas Felices Fiestas y un próspero Año Nuevo.

Por nuestra parte volveremos el 2 de enero con más historias.

¡FELIZ NAVIDAD!


22 de diciembre de 2011

La lotería de Navidad

La lotería en España llegó de la mano de Carlos III que la importó de una tradición de Nápoles y era igual que la ahora llamada 'Lotería Primitiva' . El primer sorteo se llevó a cabo el 10 de diciembre de 1763.

Pero el origen del sorteo de Navidad se remonta a la época de las Cortes de Cádiz, cuando el ministro de la Cámara de Indias pensó en ella como "un medio para aumentar los ingresos del erario público sin quebranto de los contribuyentes". El primer sorteo se celebró el 18 de diciembre de 1812.

Recibió el nombre de 'Lotería Moderna', para diferenciarla de la 'Lotería Primitiva'. El nombre de 'Sorteo de Navidad' no llegó hasta el 23 de diciembre de 1892 y cinco años después esta denominación ya aparecía impresa en los boletos.

Desde el primer sorteo, fueron los niños de San Ildefonso los encargados de cantar los números, que hasta 1913 estaban impresos en papeles. A partir de esta fecha, se implantó el sistema de bombos y bolas de madera que se sigue utilizando hoy.


El Colegio de San Ildefonso es seguramente, dentro de las Instituciones del Ayuntamiento de Madrid dedicada a la infancia la más antigua. Durante 500 años ha estado presente en la ciudad. Su actividad tanto interna: acogida, educación y colocación de madrileños huérfanos, como externa: celebran liturgias, fiestas públicas, lotería, ha sido siempre muy intensa.

Los niños de San Ildefonso además de sacar los números de la Lotería también sacaban los números del llamado sorteo "de millones", las cédulas de las prebendas, los diputados de rentas y bola, y cuantas designaciones se dejaban a la suerte de una bola o al azar de una papeleta.

En cuanto al aspecto docente las Primeras Ordenanzas del Colegio que hoy existen, son de 1.600 y las hizo el escribano Francisco de Monzón, Secretario del Ayuntamiento por encargo de la Corporación. Por ellas se sabe que el Colegio estaba a cargo de un rector eclesiástico.


El primer sorteo en el que toman parte los niños como extractores fue el 9 de marzo de 1771, siendo director de la lotería D. Miguel Joaquín de Lorién, del Consejo de Hacienda, y el primer alumno que cantó la lotería fue Diego López, dando la Dirección de loterías 500 reales de limosna al Colegio por esta colaboración. Los siguientes alumnos que intervinieron en los sorteos fueron José Manzano (20 abril 1771), Santiago Rubio (1 junio 1771), Diego López (13 julio 1771) y Cándido Pérez Medel, alumno que llegaría a ser sacerdote y rector del Colegio.

Cuenta, por tanto, dos siglos largos esa costumbre de que los escolares de San Ildefonso canten los números de la lotería.

Y hoy, como cada 22 de diciembre, llega de nuevo el Sorteo del Gordo de Navidad. Mucha suerte a todos.


Fuentes:
- Lotería de Navidad 2011
- Historia del Sorteo de Navidad
- Lotería de Navidad

20 de diciembre de 2011

Los 8 personajes más tacaños de la Historia

He encontrado una curiosa lista donde aparecen los que podrían ser los ocho personajes más tacaños de la Historia, aunque seguro que han existido algunos mucho peores que éstos.

Hetty Green: Henrietta 'Hetty' Green nació en 1835, y fue la mujer más rica del mundo allá por los años 1800. Murió con dinero en efectivo y posesiones con un valor de más de 100 millones de dólares (cerca de 2000 millones de dólares, unos 1500 millones de euros), pero durante su vida, se negó rotundamente a ayudar a los más necesitados, incluso si eran miembros de su familia. Su hijo se rompió una pierna de niño, y ella se negó a pagar el tratamiento, y en cambio, trató que lo aceptaran en un hospital gratuito para los pobres. Por estas razones, el Libro Guinness de los Récords la tiene que la persona más miserable de la Historia.

J. Paul Getty: J. Paul Getty hizo su fortuna durante la Gran Depresión, y tuvo intereses en unas 200 empresas, incluyendo la Getty Oil Company. En 1966, el Libro Guinnes de los Records le nombró el ciudadano privado más rico, y cuando murió en 1976, contaba con una fortuna de unos dos mil millones de dólares de la época. Pero Getty era un tacaño de campeonato, e incluso tenía un teléfono de pago instalado en su mansión inglesa. También se hizo famoso por no pagar un chantaje de 17 millones de dólares por su nieto adolescente, que había sido secuestrado en Roma en los 70. Después de negarse a pagar, los secuestradores mandaron una oreja del chico por correo a un periódico. Al final, Getty acordó para un rescate reducido a 2.2 millones.

John Elwes: El político inglés John Elwes es conocido por ser la base que inspiró a Charles Dickens para crear al avaro más famoso de la historia de la literatura, Ebenezer Scrooge, de su obra 'A Christmas Carol' (Un cuento de Navidad). Elwes, miembro del Parlamento Británico, nació en 1714, y disponía de una fortuna de unos 390.000 dólares de la época (unos 28 millones actuales, 21 millones de euros), pero vivía como un pobre. Llevaba la ropa raída, harapos y se iba a la cama cuando caía la noche para evitar gastar dinero en velas, mientras que su casa se caía a su alrededor y era una ruina. Murió con muy pocas posesiones, pero dejó su fortuna a sus dos hijos nacidos fuera del matrimonio.

Ingvar Kamprad: El fundador de IKEA, Ingvar Kamprad, es una de las personas más ricas del planeta, con una fortuna estimada en seis mil millones de dólares. Pero el empresario sueco cambió su residencia al paraíso fiscal de Suiza en los años 70, conduce un Volvo de hace 15 años, vuela en clase turista y recicla las bolsas de té. Este excéntrico personaje de 85 años es también conocido por visitar el restaurante del IKEA de su ciudad, para comer un menú barato de albóndigas y patatas cocidas.

Los hermanos Collyer: Los excéntricos hermanos Homer y Langley Collyer vivieron juntos en su casa desde su infancia en Nueva York hasta sus muertes. Los dos, de buena familia, tenían miedo de los intrusos y se convirtieron en reclusos en su propia casa a medida que envejecían. Taparon las ventanas y pusieron trampas para evitar robos. Les cortaron el agua, la electricidad y el gas, ya que no pagaban las facturas. Cuando murieron en los años 40, se encontraron 130 toneladas de basura y cachivaches en la casa, además de armas y munición. Sus posesiones fueron valoradas en unos 91.000 dólares, al cambio actual, 1.2 millones de dólares (unos 900.000 euros).

Oliver Cromwell: Como Caballero Protector de Inglaterra, Escocia e Irlanda durante el siglo XVII, la miseria de Oliver Cromwell afectó a la vida de millones de personas. En 1647, lideró el movimiento puritano que intentaba prohibir las Navidades, y convertir esas fechas festivas en una estricta celebración religiosa. En Londres, se dio poderes a los soldados para confiscar todas las comidas especiales para Navidad, árboles navideños y cualquier tipo de decoración, además de prohibir los villancicos. Estos tiempos tan tristes duraron hasta que Cromwell fue derrocado en 1660.

Andrew Carnegie: Andrew Carnegie era notoriamente roñoso pese a tener una fortuna de unos 3.000 millones de dólares al cambio actual. Este empresario escocés, que nació en 1835, emigró a Estados Unidos cuando era joven y consiguió amasar toda su fortuna en la industria del acero. Y según se hacía muy rico, comenzó a ser conocido por su tacañería, e incluso una vez dejó un centavo como propina por una comilona. Sin embargo a Carnegie debemos darle crédito al reivindicarse al final de su vida, cuando se convirtió en un filántropo, y donó millones para conseguir la paz mundial y para la investigación científica, fundando además más de 3.000 bibliotecas por todo Estados Unidos y el resto del mundo.

Ephraim Lópes Pereira d'Aguilar: El noble Ephraim Lópes Pereira d'Aguilar nació en Viena, pero creció en Londres. Se convirtió en Barón a la muerte de su padre, en 1759, y heredó una gran fortuna. Durante un tiempo vivió con 20 sirvientes en los Broad Street Buildings londinenses. Pero poco a poco se fue convirtiendo en un personaje excéntrico y miserable, cambiando una vida de lujo, la mansión y el resto de casas palatinas que poseía. Antes de su muerte, escondió su fortuna secreta de 315.000 dólares en torno a su modesta casa, para que sus hijas tuvieran que encontrarla.


Fuente:
Culturizando

18 de diciembre de 2011

Castillo Caerlaverock




El castillo de Caerlaverock, uno de los pocos construidos con planta triangular y en medio de un lago (que hacía las funciones de foso), es un bello ejemplar de construcción medieval (siglo XIII) en el área de Dumfries, en los Borders Escoceses (zona Oeste). El castillo está ubicado en una reserva natural (Solway Firth), por lo que los paisajes y vistas en general que ofrece el mismo son preciosas.


Residencia oficial de la familiar Maxwell, su construcción (como en muchos otros casos) fue realizada sobre un antiguo emplazamiento romano, estuvo en funcionamiento hasta 1640, donde fue asediado por una revuelta protestante, sufriendo diversos daños de importante repercusión, tales como la destrucción de la torre orientada hacia el sur y parte de los muros cercanos a la misma. A partir de esa fecha el castillo fue abandonado, quedando en las asombrosas ruinas que podemos visitar en la actualidad.


Otros eventos históricos importantes, celebrados en dicho castillo fue la visita del rey Robert I, quién devolvió la independencia a Escocia. A parte de las ruinas del castillo, es destacable la conservación de una catapulta, típica de las prácticas bélicas medievales de Escocia.


Fuente:
Erasmoos

16 de diciembre de 2011

Los constructores de las pirámides

Uno de los mitos más perdurables sobre la Gran Pirámide es de que fue construida por esclavos. No es cierto. La esclavitud, aunque existía en el antiguo Egipto, no era una parte importante de la economía, sobre todo en el Reino Antiguo. Las pirámides eran el proyecto nacional del país, símbolo de la fuerza y el poder de la casa gobernante. Garantizaban el renacimiento del rey como dios y, de esta manera, mantenían el universo en su estadio ideal. Por ello, todo el país habría participado en su construcción; cada clan familiar habría pagado sus cuotas para el envío de alimentos, materiales y mano de obra.

A partir de las inscripciones jeroglíficas y los grafitis podemos saber que había obreros y artesanos cualificados que es probable que trabajaran todo el año en el complejo de las pirámides. Los agricultores de las aldeas y las provincias próximas eran una fuerza de trabajo rotatoria. El proyecto de las pirámides tuvo que haber representado una fuerza de socialización descomunal en los primeros días del reino egipcio: los jóvenes reclutados en los poblados más alejados se despedían de sus familias y se desplazaban a Guiza, para luego regresar transformados, bullendo con las últimas ideas y modas de la capital regia. Los trabajadores serían más numerosos durante ajet, la estación de la crecida del Nilo, cuando los campos estaban cubiertos por las aguas y los granjeros y agricultores no podían labrar sus tierras. Se habrían llevado censos de todas las casas del país y se habría anotado con detalle en qué contribuía cada una al gran proyecto.

Según los historiadores, en Guiza tuvo que existir un sistema de apoyo de gran magnitud. El respaldo habría incluido instalaciones para la producción de alimentos, cerámica y los diversos materiales de construcción. Depósitos y almacenes de comida, combustible y otros suministros, y alojamientos para los obreros y capataces.

La responsabilidad última de la erección de la pirámide recaía sobre el visir, que no en vano llevaba el título de "supervisor de todas las obras del Rey". A sus órdenes estaban varios "supervisores de las obras del Rey", "supervisores de las obras" e inspectores con cargos más específicos, como el de "supervisor de una cuadrilla de diez".

Los obreros se dividían en equipos de 2.000 hombres, subdivididos en grupos de 1.000, cada uno con un nombre como "Amigos de Keops", o el jocoso "Micerino está borracho". Los grupos se dividían en cinco cuadrillas que denominamos phyles. Cada phyle constaba, por tanto, de 200 obreros supervisados por un capataz. La competencia entre los distintos grupos debió de ser importante para potenciar la moral y acelerar las obras.


Fuente:
La montañas de los faraones: la verdadera historia de los constructores de pirámides - Zahi Hawass

14 de diciembre de 2011

Carlomagno conquista Barcelona

Carlomagno
Carlomagno es una persona prácticamente inculta, incapaz de leer y escribir, pero que habla el franco y el latín con normalidad. Su personalidad sorprende a aquellos que lo ven por primera vez. Le gusta disfrutar con placeres como la equitación y la caza y aborrece cualquier tipo de lujos. Su personalidad es tan fuerte que el Imperio se construye a su medida. Su carácter también determina la creación de un nuevo territorio ligado a la Marca Hispánica y su valor al expandir el Imperio más allá de las fronteras de al-Ándalus. Prueba de ello es la determinación con la que emprende la conquista de Barcelona en el año 801.

La oportunidad surge a raíz de los continuos conflictos entre los islámicos. Sin hacer mucho ruido, Carlomagno va conquistando ciudades como Carcasona y Narbona. De hecho, se hace con el control de la Septimania (1). En el año 800, ataca Lleida y Huesca para tener cubiertos los flancos antes de emprender el asalto de Barcelona. Finalmente, el mismo año, una gran columna de caballeros, de máquinas de guerra y de infantería, capitaneada por Luis el Piadoso, hijo de Carlomagno y por Guillermo I de Aquitania, se dirige a Barcelona para su conquista.

El cronista de la época Ermold el Negro, explica así la llegada de las tropas francas ante las murallas de la ciudad:
 De todos los lugares llegan tropas francas y una densa corona de guerreros rodea los muros de Barcelona. El hijo de Carlos (Carlomagno) el primero, llega con un gran ejército; a su alrededor se agrupan los líderes que han venido a destruir la ciudad. Otros guerreros esperan acampados por toda la plana: francos, vascones, godos, aquitanos (...)

El asedio no se hace esperar. En la época en que suceden estos hechos, tanto las defensas como el asalto de las ciudades son verdaderas obras de paciencia y de desgaste del enemigo. A los pocos días de llegar a las murallas empiezan los preparativos para un asedio que durará varios meses. Así lo relata el cronista:
El ejército de los francos empuja por todos los flancos para conquistar la ciudad. Unos se lanzan sobre los bosques, talando a golpe de hacha enormes árboles. Otros preparan escaleras, estacas; otros, buscan enormes piedras y las preparan para el ataque. Empieza una densa lluvia de dardos y flechas, el ariete hace temblar los muros. Los guerreros francos, en batallones repletos de ellos, rebaten la gran muralla con sus arietes.

Pasan los meses y todo sigue igual. El asedio es largo y terrible. Los defensores están agotados, las calles llenas de heridos y de muertos. El hedor es insoportable y la falta de agua y alimentos empiezan a hacer mella en el coraje de los musulmanes.

El 3 de abril del 801, las tropas francas consiguen agujerear las murallas de Barcelona. Los defensores, ante esta situación, ven imposible seguir aguantando y deciden rendirse.

Mapa del Imperio Carolingio

La conquista de Barcelona comporta unos beneficios enormes al Imperio Carolingio. Por un lado, se convierte en la ciudad más avanzada del Imperio sobre tierras musulmanas y, por supuesto, en su puerto principal en el Mediterráneo. Es cierto que, poco más tarde, los francos intentan consolidar la frontera en el Ebro con la conquista de Tortosa. Sin embargo, la plaza se resiste y no consiguen llegar a dominarla. Por otro lado, las murallas y la defensa del territorio hacen que cualquier intento de ataque musulmán sea desbaratado antes de llegar a los Pirineos.

En cambio, para el Emirato la pérdida de Barcelona significa un duro golpe. Su respuesta no es la de un ataque inmediato, quizá porque el ejército franco es más numeroso y está mejor preparado. Así pues, la primera reacción del emir es reforzar los puntos básicos en la frontera norte, como Balaguer, Tortosa y Lleida. De esta manera, la frontera norte queda establecida entre los ríos Ebro y Segre. La fortificación de la nueva frontera les permite a los musulmanes iniciar la estrategia de los ataques mediante algaradas y aceifas.

Durante muchos años después de la derrota, los musulmanes atacan la planicie de Barcelona y los pueblos de los alrededores, pero nunca se atreven con sus grandes murallas. Hasta que llega un guerrero al que llaman Almanzor.


Fuente:
Historia breve de Barcelona - David Agustí

Notas:
(1) La Septimania constituía la región occidental de la provincia romana de Galia Narbonense que pasó bajo control del reino visigodo en 462, en que fue cedida a Teodorico II, rey de los visigodos. Correspondía grosso modo con la región francesa moderna de Languedoc-Rosellón (Wikipedia).

12 de diciembre de 2011

El Oráculo de Dodona

El Oráculo de Dodona fue el segundo más célebre de la Antigüedad, después del Oráculo de Delfos. Se encuentra situado en la región de Epiro, a 80 km al este de la isla de Corfú, en una zona montañosa que fue dominada por los habitantes de Molosia durante el siglo V a.C.


Dodona fue un santuario desde la Edad del Bronce, cuando se rendía culto a una divinidad prehelénica de la que aún se desconoce el nombre. En torno a los años 1300-1200 a.C. se asentaron definitivamente el culto a Zeus, el padre de los dioses del Olimpo, y la práctica de la adivinación. Cuenta el historiador Heródoto (siglo V a.C.) que ésta se habría iniciado de la mano de una sacerdotisa del templo de Amón en Tebas, Egipto. Según su relato la mujer fue capturada por comerciantes fenicios y logró escapar de ellos convertida en paloma negra. Poco después llegó a Dodona, donde se posó sobre una enorme encina y solicitó con voz humana que allí se estableciera el culto a Zeus. Heródoto también detalla que, en su época, el cuerpo sacerdotal de Dodona había pasado a ser exclusivamente femenino.

La principal característica de la práctica adivinatoria de Dodona era la interpretación que se hacía de los sonidos ocasionados por el contacto del viento con una encina sagrada, situada en el centro del santuario. Parece ser que el roce de las hojas permitía a las sacerdotisas escuchar un susurro, que atribuían a Zeus. De esta forma, emitían una respuesta a cada una de las preguntas formuladas por los peregrinos.


Fuentes:
- Olympia
- La rival de Delfos - Daniel Gomà. Historia y vida nº 525

10 de diciembre de 2011

El ejército de Gengis Kan

El ejército mongol constituía la columna vertebral de una comunidad concebida y organizada según criterios estrictamente militares. Sería su fuerza bélica, sustentada en su capacidad estratégica y tecnológica, la que determinase la amplitud de sus conquistas y pusiera a prueba su aptitud para dominar a los territorios sometidos.

El ejército estaba organizado mediante una estructura decimal que se basaba en unidades de diez soldados (arban), que se integraban en otras de cien (zagun) y estas en otras de mil soldados (migan). La mayor de todas era el tuman, que reunía diez mil soldados. Era un tipo de organización que facilitaba el rápido despliegue de las tropas mediante movimientos que se coordinaban desde un puesto de mando unificado.

Casi todos los hombres tenían la obligación de formar parte del ejército y durante los periodos en los que no guerreaban su actividad principal estaba dedicada al entrenamiento con los instrumentos militares. La vida militar era el principal medio de integración de los miembros de las distintas etnias agrupadas en la nación mongola. Como la mayor parte procedía de clanes y tribus previamente derrotados, era fundamental que existiera una fuerza cohesionadora que fuese capaz de disolver las diferencias surgidas de los lazos sanguíneos y de los intereses inherentes a las entidades de procedencia. El ejército era el principal disolvente de aquellos orígenes ya que dotaba a todos sus miembros de unos mismos objetivos militares y unas condiciones de vida similares. Más aún en la medida en que, con indudable habilidad, los mandos militares se encargaban de promocionar a soldados provenientes de tribus distintas, a la vez que estimulaban los matrimonios interétnicos.

Otro rasgo característico del ejército mongol era su capacidad para mejorar constantemente la tecnología militar. Hasta que entró en guerra con el reino tangutio de Xi-Xia y después con el imperio de los jurchen -los territorios en los que se encontraron con los primeros ingenieros y aparatos mecánicos- el ejército mongol se basaba exclusivamente en la caballería. En primera instancia, su fuerza residía en la relación, más bien la fusión, que cada soldado establecía con sus caballos y con sus armas.

Cada guerrero partía hacia el campo de batalla provisto de varios caballos y de una dotación de arcos y flechas, equipado con una indumentaria que le permitía realizar viajes largos y con los alimentos básicos para su nutrición, a base de mijo y leche fermentada obtenida de las yeguas. Previamente, el entrenamiento tenía una importancia vital puesto que le proporcionaba la destreza en el manejo del arco y el caballo, la preparación del resto del armamento y el ensayo reiterativo de las tácticas militares.

La utilización de camisas de seda ejercía como armadura ya que actuaba como un envoltorio para las flechas que penetraban en el cuerpo, facilitando su extracción.

El halo de invencibilidad que acompañó al ejército mongol contenía otros ingredientes complementarios que también resultaron fundamentales. La preparación estratégica y táctica se acompañaba de una actitud siempre dispuesta a afrontar acontecimientos imprevistos, de modo que la capacidad de reacción ante lo desconocido llegaba a ser tan importante como la preparación previa que se llevaba a cabo. Igualmente, la sucesión de victorias nunca llevó a la obnubilación de los mandos militares, ni hizo que redujesen la prudencia a la hora de buscar el modo de minimizar las pérdidas de efectivos y de proporcionar la adecuada cobertura a cada flanco de ataque. Siempre estaban prestos a efectuar un repliegue a tiempo antes de sufrir una derrota de mayores consecuencias.

Gengis Kan y sus generales eran ajenos a cualquier veleidad aventurera, tratando de incurrir en los menores riesgos posibles y convecidos de que la victoria iba unida a su extraordinaria habilidad para crear las condiciones favorables para lograrla.


Fuente:
El poder sin metáfora: el imperio de Gengis Kan - Enrique Palazuelos

8 de diciembre de 2011

La servilleta de Leonardo

Es sabido que Leonardo da Vinci tenía un apasionado interés por la cocina. Fue un gran gourmet y gustaba de experimentar en la mezcla de nuevos y desconocidos ingredientes.

Da Vinci fue protegido del duque de Milán, Ludovico Sforza, y entre 1481 y 1500 escribió unos cuadernos sobre cocina, utensilios y servicios de mesa. En dichos cuadernos, incluidos en el Codex Romanoff (1), puede leerse:

"La costumbre de mi señor Ludovico de amarrar conejos adornados a las sillas de los convidados a mesa, de manera que puedan limpiarse las manos impregnadas de grasa sobre los lomos de lsa bestias, se me antoja impropia del tiempo y la época en que vivimos . Además , cuando se recogen tras el banquete y se llevan al lavadero , su hedor impregna las demás ropas con que se los lava.

Al inspeccionar los manteles de mi señor Ludovico, luego que los comensales han abandonado la sala de banquetes, hállome contemplando una escena de tan completo desorden y depravación, más parecida a los despojos de un campo de batalla que a ninguna otra cosa, que ahora considero prioritario, antes de pintar cualquier caballo o retablo, la de dar con una alternativa.

Ya he dado con una. He ideado que a cada comensal se le dé su propio paño que, después de ensuciado por sus manos y su cuchillo, podrá plegar para de esta manera no profanar la apariencia de la mesa con su suciedad. ¿Pero cómo habré de llamar a estos paños? ¿Y cómo habré de presentarlos?"


En la víspera de una comida, Leonardo presentó en la mesa una solución a la terrible suciedad que continuamente impregnaba los manteles. Consistía en un paño individual dispuesto sobre la mesa frente a cada invitado destinado a ser manchado, en sustitución del mantel. Había nacido la servilleta -y con ella también una serie de pliegues con los que colocarla de modo decorativo- y que sirvieran para dejarla plegada después evitando así que se vieran las manchas.

Sin embargo, con gran inquietud por parte del maestro Leonardo, nadie supo cómo utilizarlo o qué hacer con él. Algunos se dispusieron a sentarse encima, otros se sirvieron de él para sonarse las narices, otros se lo arrojaban como juego, y otros envolvían en él las viandas que ocultaban en sus bolsillos y faltriqueras.

Cuando acabó la comida el mantel quedó tan sucio como de costumbre, y Leonardo desesperanzado ante el poco éxito de su invento.


Fuentes:
- Póngame un café
- Foroactivo.net

Notas:
(1) El Codex Romanoff es un libro, copiado a máquina tras la Segunda Guerra Mundial cuyo original se atribuye a Lenonardo da Vinci, aunque no está clara su autoría. El autor de la copia afirma que el manuscrito original se encuentra en el Hermitage de San Petersburgo, pero los responsables del Hermitage han negado siempre la existencia de tal manuscrito.

6 de diciembre de 2011

El misterio del zar Alejandro I

El zar Alejandro I llegó al poder después de patrocinar el asesinato de su padre, Pablo I, algo bastante común en la Rusia zarista.

Alejandro I se distinguió del resto por su influencia conservadora y su educación liberal. A pesar de sus conflictos internos, otorgó la liberación de los siervos y la cesión de algunos derechos que 200 años después serían la base para la Revolución Rusa. Pero su mayor acción la tuvo en las Guerras Napoleónicas.

Primero pactó con Napoleón y terminó luchando contra él en las inmisericordes estepas rusas. Al final, casi enloquecido por las terribles pérdidas sin ganancia, se ganó el odio de sí mismo. Por eso fue que al anunciarse su muerte en 1825 muchos pensaron que era un truco para alejarse del poder.

Se dice que Alejandro I se convirtió en un monje ermitaño de nombre Fedor Kursmitsch. La historia de la supuesta muerte fue olvidada y todos lo tomaron como cierto. El enigma volvió a la luz en 1917.

La Revolución Rusa había terminado con el zarismo en el país más extenso del mundo. En ese entonces se ordenó abrir todas las tumbas de los zares, entre ellos el de Alejandro I. No se halló ningún cadáver.


Fuente:
Aficion.info

Información relacionada:
La Guía 2000 - El zar Alejandro I de Rusia

4 de diciembre de 2011

Los científicos nazis que trabajaron en Norteamérica

El término Wunderwaffen lo asignó el ministerio de propaganda nazi a las armas y artefactos que se desarrollaron durante la Segunda Guerra Mundial por parte de un grupo de científicos alemanes.

Ellos fueron los autores de hallazgos tan impresionantes como el cañón sónico o el V3 Hochdruckpumpe, un cañón multi-etapa; también participaron en el desarrollo del cohete V2, el bombardero sub-orbital antipodal Silbervogel, la bomba endotérmica o la bomba guiada antibarco, la Fritz X.

También estos genios de la ciencia descubrieron gases nerviosos y toxinas como el gas sarín o la toxina botulínica. Y no hay que olvidarse del proyecto que podría haber inclinado la balanza a favor del bando alemán si Estados Unidos no se hubiera adelantado: la WuWa, el proyecto atómico nazi.

Cuando la Guerra llegó a su fin, el Servicio de Inteligencia y Militar de los Estados Unidos extrajo de Alemania a esos científicos especializados en Armas Maravillosas, sin conocimiento o aprobación del Departamento de Estado, y los instaló en EEUU, en la llamada Operación Overcast, más tarde llamada Operación Paperclip.

Decenas de esos científicos eran miembros de honor de las SS, pero sus familias y ellos se hospedaron secretamente en casas americanas. Los científicos fueron entonces integrados en los programas aeroespaciales y militares norteamericanos. Gentes ideológicamente entregadas al nacionalsocialismo comprando en las mismas tiendas que los americanos, visitando los mismos parques, celebrando barbacoas de bienvenida.

Más de 700 científicos y sus familias fueron llevados secretamente a Estados Unidos. En septiembre de 1945, el primer grupo de 7 científicos arribó a Fort Strong en los Estados Unidos: Wernher von Braun, Erich W. Neubert, Theodor A. Poppel, August Schultze, Eberhard F. M. Rees, Wilhelm Jungert y Walter Schwidetzky.

Ninguno de ellos tenía cualificación para un visado de entrada en los Estados Unidos, pues todos habían servido al nacionalsocialismo durante la guerra, así que muchos documentos fueron reescritos para limpiar el nombre de diversos científicos envueltos en esa operación, a fin de posibilitar su entrada en el país e impedir que cayeran en manos de la Unión Soviética. Gran parte de las informaciones relativas a la Operación Paperclip aún están clasificadas como Top Secret.

Uno de los más famosos científicos nazis fue Wernher von Braun, considerado como uno de los más importantes diseñadores de cohetes del siglo XX: fue el jefe de diseño del cohete V-2 así como del cohete Saturno V, que llevó al hombre a la Luna.


Fuente:
Xataka Ciencia

Información relacionada:
Wikipedia - Wernher von Braun

2 de diciembre de 2011

Orígenes del afeitado

En el Antiguo Egipto, sacerdotes y sacerdotisas egipcias debían depilarse el cuerpo entero antes de entrar en los templos. Por razones de estética e higiene, esta práctica era también profesada por la plebe, usando las mujeres cremas depilatorias, fuego, el raspado con piedra pómez, arrancado con hilo o agresivas pociones a base de cal viva. Los hombres utilizaban navajas de sílex, cobre y posteriormente hierro.

Los griegos consideraban que un cuerpo depilado era el ideal de belleza, juventud e inocencia. Es por ello, que en las clases sociales altas, se llevase a cabo esta práctica. Esta costumbre se trasladó a las romanas, habiendo en los baños públicos cuartos para la depilación. Existían esclavos que depilaban en los prostíbulos el vello púbico de las cortesanas.

Alejandro el Grande obligaba a sus soldados a afeitarse para que así sus adversarios no pudiesen tirarles de las barbas. En Rusia, el zar Pedro I el Grande prohibió a sus oficiales que se dejasen barba bajo multa por desobediencia. En Japón, los hombres se afeitan la cabeza para pedir disculpa. Los musulmanes, tanto hombres como mujeres, se depilan para mantener su cuerpo limpio. Sin embargo, los cristianos consideran la depilación de las partes íntimas como un acto pecaminoso.

En España, en el año 840 d.C., un famoso cantante proveniente de Bagdad, Ziryab, abrió el primer instituto de belleza del mundo en la ciudad andaluza de Córdoba. También introdujo el pelo corto en los hombres y el color blanco de la vestimenta en verano e impuso el orden en las comidas, con las sopas de primer plato, las carnes y pescados de segundo, y los dulces de postre.

Fuente:
http://www.cienciapopular.com/n/Ciencia/Historia_del_Afeitado/Historia_del_Afeitado.php

 

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