31 de octubre de 2011

Libros de octubre

Finalizamos el mes de octubre con esta pequeña selección de novelas históricas.

El secreto del peregrino (Peter Harris)

Una noche de 1356, el escribano parisiense Nicolás Flamel tiene una visión: un ángel le muestra un extraño libro. Si logra hallarlo y descifrar su contenido, alcanzará la meta por la que muchos sabios han suspirado a lo largo de los siglos.

Dos décadas después, en Castilla, un médico judío y estudioso de la cábala recibe una enigmática visita. Se llama Moisés Canches y vive en León, en el corazón del llamado camino francés, que lleva a los peregrinos hasta Compostela.

Mientras, en Venecia, un rumor inquieta a las grandes familias: un alquimista ha conseguido transformar metales viles en oro. Los cimientos de la ciudad se tambalean, pues sus riquezas podrían perder valor de la noche a la mañana. Nace entonces una sociedad secreta cuyo objetivo último es borrar todo rastro del alquimista y su fuente del saber.

El camino de Santiago, la ciudad del apóstol, es también el tablero de juego de una Europa asolada por la guerra y las intrigas.

La escriba (Antonio Garrido)

Alemania, año 799. Carlomagno, rey de Occidente, encarga a Gorgias, un experto escriba bizantino, la traducción de un documento de vital importancia para la cristiandad.

Mientras tanto, Theresa, hija de Gorgias y aprendiz de escriba, se ve obligada a huir de Würzburg debido a una falsa acusación y busca refugio en Fulda, donde conoce a un fraile britano, Alcuino de York.

Tras la misteriosa desaparición de Gorgias, Theresa se verá envuelta en una conspiración en la que nada es lo que parece. En compañía de Alcuino, la joven deberá luchar con denuedo para encontrar a su padre y resolver un misterio del que depende el futuro de la cristiandad.

Perlas para un collar (Ángeles de Irisarri y Toti Martínez de Lezea)

Para escribir este libro se han unido dos autoras de renombre. Ángeles de Irisarri es autora de las diez historias de mujeres cristianas y Toti Martínez de Lezea de las diez de judías; las diez historias de moras se las han repartido a partes iguales.

Entre ambas plumas –quizá las más representativas de la novela histórica en España– han sacado a la luz treinta narraciones cortas que transcurren en la época medieval y reflejan con exactitud las interrelaciones entre las tres culturas y las tres religiones y, además, cómo discurría la vida cotidiana de las protagonistas, ya fueran nobles o plebeyas.

Ambas consiguen con esta obra un atrayente y vívido retrato de aquella sociedad, que hoy, por su lejanía, resulta tan ajena como desconocida.

El jinete del silencio (Gonzalo Giner)

Hubo un tiempo en el que los reyes exigieron a los caballos ir a la guerra... y otro tiempo en el que los hombres buscaron en el alma del animal la máxima expresión de la belleza.

Yago había nacido dos veces y por sus venas no solo correría la sangre de los hombres, también lo haría el espíritu de los caballos. Fruto del amor prohibido entre una criada y un corrupto hacendado de Jerez, el aliento de un equino lo devuelve a la vida. Privado del amor de su madre, la vida de Yago no será fácil. Incapaz de comunicarse con los humanos, sufre un aislamiento interior que le hará víctima de todos los que le rodean. Conocerá el dolor y el hambre en su niñez, el horror de la esclavitud en su juventud, el miedo en un sanatorio psiquiátrico y una humillación constante. Pero Yago posee un don único: es capaz de expresar su riqueza interior a través de un animal: el caballo. Solo en las cuadras o sintiendo el viento a lomos de ellos, Yago recibirá el calor y la paz que los hombres le niegan.

Abandonado por todos, el protagonista encontrará a un hombre que cambiará su existencia, Camilo, un fraile cartujo que sabrá leer en su mirada lo que otros no han querido ver: su ansia de amor. Camilo velará por él y se convertirá en el padre que nunca tuvo. El jinete del silencio cuenta la vida de un joven con síndrome de Asperger, en pleno siglo XVI, un tiempo de incomprensión.


Más novelas históricas en:


29 de octubre de 2011

Castillo de Villerouge-Termenès




A unos 50 Kilómetros al suroeste de Carcassonne, Villerouge-Termenès es la puerta mediterránea del alto Corbières.

Las primeras informaciones históricas que conciernen a este castillo remontan a principios del siglo XII. En dicha época y hasta la Revolución Francesa, los poderosos arzobispos de Narbonne son los señores del castillo y del pueblo. Pero el castillo de Villerouge-Termenès fue varias veces ocupado.

En 1107 el Papa Pascal II debe confirmar al arzobispo Richard como propietario de Villerouge, la cual está ocupada desde 1070 por Pierre de Peyrepertuse. Este último ofrece Villerouge a su hija como regalo por su matrimonio con Pierre Oliver de Termes. Fue en 1110 cuando la familia de Termes acepta devolver el castillo de Villerouge Termenès al arzobispo de Narbonne.


Sin embargo, otros conflictos se manifiestan entre los dueños del castillo de Termes y los arzobispos de Narbonne. En 1227 el Papa Honorius III apremia a su legado a hacer justicia frente a  las quejas de los arzobispos contra las ursupaciones del jefe de la cruzada, Simón de Montfort, y de su vasallo Alain de Roucy, quien tomó posesión del lugar de los antiguos señores de Termes.

El pueblo está íntimamente ligado al final de la historia del catarismo: en 1321, Guilhem Bélibaste, último perfecto cátaro conocido, fue quemado vivo en Villerouge-Termenès. Guilhem Bélibaste fue iniciado al catarismo hasta convertirse en “perfecto” en Cataluña, donde vivía refugiado. Sólo los perfectos podían transmitir la religión. Su muerte significó el final de la religión cátara.


Totalmente restaurado, este castillo es un remarcable ejemplo de arquitectura militar del siglo XIII. Cuatro torres ocupan los ángulos de dicha obra fortificada de plano cuadrangular.

Dominando desde más o menos 25 metros de altura el río Le Lou, la imponente torre sureste corresponde sin ninguna duda al torreón. En lo más alto de la muralla se aprecia el camino de ronda del cual una parte está cubierto. Al norte, se accede al castillo por una rampa, precedida de una puerta fortificada con las armas del arzobispo Bernard de Farges. El castillo, el cual presenta tres épocas de construcción, se remonta esencialmente al siglo XIII.



Fuente:
www.payscathare.org

27 de octubre de 2011

El calendario gregoriano

En nuestra civilización occidental hemos conocido sólo dos eras auténticas: la era "ab urbe cóndita" (la que se inicia con la fundación de Roma), y la era "ab incarnatione Dómini" (desde la Encarnación del Señor), que propuso en el año 527 el monje Dionisio el Exiguo, y que el año 607 asumió como propia el papa Bonifacio IV. Esta fecha se fijó en el 25 de marzo (fiesta de la Anunciación y por tanto de la Encarnación) del año 753 ab urbe cóndita; luego se desplazó hacia el 25 de diciembre y el 1 de enero, en que se conmemora el nacimiento de Cristo (está clara la incongruencia de celebrar en días distintos el nacimiento de Cristo y el principio del año, cuando se pretende que la cuenta de los años empieza en este acontecimiento).

Para hacernos una idea de lo costoso que fue llegar al calendario único para toda la cristiandad, no hay más que anotar que en Portugal no se adoptó la era cristiana hasta casi las vísperas del descubrimiento de América. Otras "eras" de menor entidad, de corta duración por tanto, son las que impusieron los romanos a los pueblos conquistados: la era de Augusto en Egipto, la Antíoco-Cesárea en Asia Menor, la era de España, la era de los Anni Augustorum, la de Diocleciano. Y ya en el cristianismo, en la zona de Oriente, la era bizantina, que empezaba el 5509 a. de J.C. (por la cuenta bíblica del principio del mundo).

Mientras se le daba vueltas al tema de la era (del principio de la cuenta de los años), que al fin y al cabo era un tema menor, se iba tirando de Calendario Juliano, el instituido por Julio César en el año 47 a. de J.C. (707 de la era romana, es decir de la fundación de Roma), a la sazón dictador y gran pontífice.

En 1582 el papa Gregorio XIII promulgó el nuevo calendario, llamado Gregoriano por ser él su promotor. Habían pasado más de 1.600 años de vigencia del calendario Juliano y los pequeños desajustes se habían hecho muy ostensibles al cabo de tanto tiempo. El calendario civil se había retrasado 10 días respecto al calendario astronómico; por lo que Gregorio XIII tuvo que decretar en 1583 el salto del día 10 al 20 de diciembre. Ese año, diciembre tuvo sólo 21 días.

En esencia, la principal aportación de la reforma gregoriana consiste en que la cuenta de los años bisiestos no es rígida como en el juliano; así pues, de la regla general del bisiesto cada cuatro años, se exceptuaban los años múltiplos de 100, excepción que a su vez tenía otra excepción, la de los años múltiplos de 400, que sí eran bisiestos.

La nueva norma de los años bisiestos se formuló del siguiente modo: La duración básica del año es de 365 días; pero serán bisiestos (es decir tendrán 366 días) aquellos años cuyas dos últimas cifras son divisibles por 4, exceptuando los años que expresan el número exacto del siglo (100, 200, 800, 1800, 1900, 2000...), de los que se exceptúan a su vez aquellos cuyo número de siglo sea divisible por 4. Asimismo se corrigió en el calendario gregoriano la duración de los meses, ya fijada básicamente en el calendario juliano.

El año bisiesto fue ya instituido por el calendario juliano, que añadía un día cada cuatro años en el mes de febrero, intercalándolo entre los días 23 y 24. Los romanos llamaban al 23 de febrero, "sexto calendas Martii" (el sexto día antes de las calendas de marzo). Al no permitir la peculiar cuenta y denominación de los días por los romanos "alargar" el mes, sólo les quedaba la opción de "repetir" un día. El día elegido para ser repetido fue el 23 de febrero, el sexto calendas, por lo que a los años en que se repetía ese día se les llamó bis-sextilis, que nos dio finalmente el nombre de bisiesto.

El Papa Gregorio XIII reunió un grupo de expertos que, después de cinco años de estudios, implantó el calendario que actualmente tenemos en vigor en la sociedad occidental, realizando las siguientes reformas al calendario juliano:
  • Se excluyeron diez días, disponiéndose que el 5 de octubre se contase como 15 de octubre.
  • Se corrigió la duración del año solar, estableciéndose en 365 días, 5 horas, 49 minutos y 12 segundos.
  • Se hizo empezar el año el 1 de enero.
Los años seculares se convirtieron en bisiestos sólo si resultaban divisibles por 400, de este modo se ganaba la fracción de un día cada cien años, que en 15 siglos había ascendido a 10 días.

El nuevo calendario fue inmediatamente adoptado en todos los países católicos, pero el resto del mundo tardó en aceptarlo, siendo Rusia el último país que lo adoptó en 1918.


Fuente:
www.elalmanaque.com

Información relacionada:
Wikipedia. Calendario juliano

25 de octubre de 2011

Los leones del Congreso

Todo comenzó en 1850, cuando se inauguró el edificio del Congreso de los Diputados. En el lugar donde hoy se encuentra los leones, se colocaron un par de grandes farolas que no fueron del agrado de los parlamentarios. Faltos de ideas, solicitaron los servicios de uno de los escultores de moda en la época, Ponciano Ponzano, que además tenía fama de realizar trabajos rápidos y de calidad.

A Ponzano se le ocurrió la idea de colocar un par de leones, pero como España no se encontraba en esos momentos en un buen momento económico, decidieron que los leones debían ser de yeso y pintados con una pintura que simulara el bronce.

En 1851, se colocaron éstos leones con la ovación de todos, pero prácticamente un año después se encontraban en un estado deplorable. Tras los ataques de la prensa por el estado de las figuras, los políticos decidieron que había que reemplazarlos por unos leones fundidos en bronce de calidad, y se pusieron de nuevo en contacto con Ponzano, quien realizó un presupuesto excesivamente alto para las pretensiones del país.

Al romper las negociaciones con el escultor, decidieron poner dos leones en piedra, realizados por José Bellver. Fue otro fracaso, eran demasiado pequeños y más que leones parecían dos perros falderos. Los leones fueron vendidos.

Todo se solucionó el 23 de marzo de 1860, cuando el ejército español consiguió una gran victoria en la Batalla de Wad-Ras, que culminó la campaña que España libraba contra las bandas rifeñas que atacaban la ciudad española de Ceuta. Los cañones capturados a las tropas marroquíes fueron fundidos y entregados a Ponzano para que los tornara en los dos leones que se ven en el congreso.


Fuentes:
- www.demo.opennemas.com
- ¡Que no se diga!

Información relacionada:
Wikipedia. Palacio de las Cortes

23 de octubre de 2011

Los inicios del paracaidismo

Las primeras noticias que existen sobre el origen del paracaidismo datan del año 1060. Fue Oliver de Malmesbury, un monje inglés, quien se lanzó desde una torre con un rudimentario paracaídas de su invención. Se fracturó las dos piernas en el intento.

Hay crónicas de principios del siglo XIII en las que se afirma que acróbatas chinos se lanzan desde elevadas torres con una especie de sombrillas de papel a semejanza de un paracaídas, durante la celebración de la coronación del emperador Fo-Kien.

Fue en 1495 cuando Leonardo da Vinci presentó el primer diseño del paracaídas como tal. De forma tronco-piramidal, de las cuatro esquinas inferiores parten otras tantas cuerdas que se unen en un solo punto en la espalda del lanzador. A este paracaídas se le da el nombre de "Baldaquino". En el año 1514 un milanés pone en práctica la idea de Da Vinci perdiendo la vida en el intento.

"Baldaquino" de Leonardo

Fausto Venancio Niceno se lanza en Venecia desde una torre con un paracaídas de su invención, llegando perfectamente al suelo en 1617. En este paracaídas inspirado en el de Leonardo da Vinci ha suprimido la parte tronco-piramidal y lo ha reducido a un paño cuadrado con listones en las orillas y unas cuerdas que parten de los ángulos para atarse al suelo el individuo. Sus experiencias las recoge en una obra titulada "Machinas novas".

Posteriormente, en 1779, Montgolfier observa que las enaguas de su mujer al secarse en la chimenea se hinchan y elevan por el aire caliente. Conjuntamente con el marqués de Brantes, realizan la primera prueba con un paracaídas de 2,5 metros de diámetro en Avignon (Francia). Consiste en una cesta de mimbre suspendida de la campana por doce cordones, llevando dentro un cordero. Se produce una sustentación complementaria por medio de unas vejigas con aire. El lanzamiento se efectúa desde una torre de 35 metros resultando satisfactorio.

En 1783 el físico francés Lenormand se lanza, resultando ileso, de la torre del observatorio de Montpellier con un paracaídas de su invención de dos metros de diámetro y doce cordones terminados en una anilla, a la que se agarra el individuo. Un año más tarde, el francés Jean Pierre Blanchard adapta al globo en que realiza sus ascensiones un paracaídas. La forma es semejante a un paraguas y su diámetro, siete metros. Experimenta este paracaídas satisfactoriamente lanzando a su perro. Posteriormente Blanchard probó personalmente su invento cuando por un accidente de su globo, tuvo que lanzarse desde 500 metros cayendo a tierra sin novedad.

En 1797, André-Jacques Garnerin , une su apellido a los primeros pasos del paracaidismo en Francia. Es el primer hombre que se lanza voluntariamente con un paracaídas desde un globo. Un primer ensayo público fracasa tras estallar su globo en que iba a realizar la ascensión, ayudado por su hermano Jean Baptiste. Nuevamente el 22 de octubre del mismo año, ante una multitud inmensa, realiza la ascensión. A 1.000 metros de altura el globo hace explosión, y Garnerin, cortando las cuerdas, desciende en su paracaídas, que a pesar de sufrir un gran balanceo llega a tierra felizmente.

Fue a partir de 1880 cuando se planteó la utilización del paracaídas en el ejército.


Fuente:
FBPV

21 de octubre de 2011

Los primeros cazadores de América del Norte

Un nuevo capítulo ha sido añadido a la prehistoria de América del Norte, en lo que respecta a los primeros cazadores y su búsqueda de los ahora extintos mastodontes.

El equipo del profesor Eske Willerslev, de la Universidad de Copenhague en Dinamarca, en colaboración con el equipo de Michael Waters, de la Universidad de Texas A & M en Estados Unidos, han demostrado que la caza de grandes mamíferos se produjo al menos 1.000 años antes de lo previsto - hace al menos 14.000 años. Los resultados han sido publicados hoy en la revista científica 'Science'.

Los primeros vestigios de la caza de mastodontes en América del Norte han sido previamente atribuidos la llamada cultura Clovis. La cultura Clovis se remonta unos 13.000 años y es considerada un tipo de cultura ancestral común para todas las tribus indígenas de América del Norte.

"Estamos ante una prueba más de que los humanos han estado presentes en América del Norte antes de lo que se creía" dice el profesor Eske Willerslev, director del Centro de Geogenética en el Museo de Historia Natural de Dinamarca. La evidencia la representa el hallazgo y análisis de una punta de proyectil (punta de lanza), encontrada junto a los restos de un mastodonte.

Concretamente, la punta de lanza fue extraída del hueso de mastodonte encontrado en Manis, en el estado de Washington, a finales de 1970. Sin embargo, pasarían 30 años antes de que un equipo de investigadores fuera capaz de datar tanto la punta de lanza, como la costilla de mastodonte en la que se encontraba incrustada. Ahora, esta datación se ha llevado a cabo mediante, entre otras cosas, el análisis de ADN, la secuenciación de proteínas, la tecnología informática avanzada, y las comparaciones con los resultados de otros mastodontes de América del Norte encontrados, por ejemplo, en el estado de Wisconsin.

"Nuestra investigación muestra ahora la existencia de otros cazadores, presentes por lo menos 1.000 años antes de la cultura Clovis. Por lo tanto, no fue una guerra repentina o una intensa matanza de mastodontes durante la cultura Clovis lo que hizo que la especie desapareciera; ahora podemos concluir que la caza de los animales se extendió a lo largo de un período de tiempo mucho más largo. En estos momentos, sin embargo, desconocemos si fue la caza, por parte del hombre, de mastodontes, mamuts y otros animales grandes lo que provocó que se extinguieran. Tal vez la razón haya sido completamente diferente, por ejemplo, el clima", afirma el profesor Eske Willerslev.

Hace tres años, Eske Willerslev y su equipo de investigación establecieron que los primeros vestigios de seres humanos en América del Norte se remontan unos 14.340 años, y que los norteamericanos nativos actuales en los Estados Unidos son descendientes de estos inmigrantes que vinieron de Asia.


Fuente:
Europa Press

19 de octubre de 2011

Anécdotas extrañas de Isaac Newton

Isaac Newton encaja perfectamente en el estereotipo de científico despistado: él mismo cuenta que, en una ocasión, entró en la cuadra de la granja donde vivía arrastrando por las riendas a un caballo. Sin advertir que el caballo hacía tiempo que se había zafado. Newton también se olvidaba a menudo de comer y hasta de dormir, al menos es lo que cuentan quienes le conocieron en sus tiempos universitarios. Y es que Newton a menudo quedaba abstraído por sus reflexiones.

También se olvidaba a menudo de sus invitados cuando se ausentaba por algún motivo del salón: se dirigía a su laboratorio y no regresaba en horas.

Vestía de forma descuidada, e incluso sucio, porque a menudo olvidaba su higiene personal.

"No era raro verle sentado en cualquier camino de la universidad de Cambridge, trazando en el suelo enrevesadas figuras geométricas, mientras sus alumnos y compañeros le sorteaban, tratando de no estropear aquellos incomprensibles dibujos. Esos mismos alumnos que eludían sus clases porque, muchas veces, no eran sino indescifrables peroratas ensimismadas".

Newton también era serio y circunspecto. No le gustaba la alegría y ni siquiera sonreír. De hecho, se cuenta que sólo se le vio una vez reír en clase: el día en que un alumno le preguntó cuánto podría valer un obsoleto libro de Euclides.

A pesar de sus continuos despistes, Newton eran extremadamente metódico a la hora de apuntar todo lo que hacía en sus cuadernos. El problema es que anotaba tanto las cosas importantes como las triviales, como si tuvieran el mismo rango. Por ejemplo, se conserva su cuaderno juvenil “de pecados”, en el que anotaba diariamente todo pecado que hubiese cometido ese día. Por ejemplo: “impertinencia con mi madre” o “ robo de cerezas”.

Sin embargo, a veces extraviaba apuntes científicos de gran importancia. Por ejemplo:

"Se cuenta que en 1684, muchos de los científicos ingleses de la época mantenían un famoso e importantísimo debate sobre las leyes del movimiento de los cuerpos celestes. Este debate surgió a raíz de un encuentro mantenido en enero de aquel año por tres eminencias de la Royal Society de Londres: Robert Hooke, Christopher Wren y Edmund Halley, en el que, al no llegar a un acuerdo, Wren, arquitecto de la catedral de San Pablo, ofreció un premio al primer científico que lograse demostrar convincentemente las leyes del movimiento de los astros. Como pasaban los meses y nadie se atrevía a hacerlo, Halley decidió visitar a Newton a Cambridge. En el curso de la conversación, le preguntó por las órbitas de los cuerpos celestes, a lo que Newton contestó que eran elípticas. “¿Cómo lo sabe?”, volvió a preguntar Halley, a lo que Newton repuso: “Las calculé hace tiempo”. Halley, ansioso y sorprendido, le pidió que le mostrase esos cálculos, pero Newton fue incapaz de encontrarlos, así que no tuvo más remedio que prometerle que los volvería a hacer y se los haría llegar (promesa que cumplió rápidamente)".

Eso sí, se tomaba muy en serio sus experimentos. Tanto es así que, para estudiar la forma del ojo humano, era capaz de pasarse el día contemplando el sol con un solo ojo para observar los colores e incluso presionar con un punzón su globo ocular para alterar momentáneamente la curvatura de la retina y constatar las variaciones que ello implicaba.

Newton fue elegido miembro del Parlamento británico en 1689 por su defensa de los derechos de la universidad de Cambridge frente al impopular rey Jacobo II. Acudió durante varios años a la Cámara aunque nunca intervenía. En cierta ocasión, Newton se levantó del escaño durante una sesión, haciéndose un gran silencio para escuchar las palabras que el ya entonces respetado sabio iba a dirigirles por primera vez. Newton dijo: “Perdón, ¿podría alguien cerrar aquella ventana? Hay corriente de aire y se me puede caer la peluca”. Ya nunca más volvió a tomar la palabra en el Parlamento.

La inscripción en su tumba dice así:

"Aquí descansa 
Sir ISAAC NEWTON, Caballero 
que con fuerza mental casi divina
 demostró el primero,
con su resplandeciente matemática, 
los movimientos y figuras de los planetas,
 los senderos de los cometas y el flujo y reflujo del Oceano.
 Investigó cuidadosamente
las diferentes refrangibilidades de los rayos de luz 
y las propiedades de los colores originados por aquellos.
Intérprete, laborioso, sagaz y fiel
de la Naturaleza, Antigüedad, y de la Santa Escritura
, defendió en su Filosofia la Majestad del Todopoderoso 
y manifestó en su conducta la sencillez del Evangelio.
Dad las gracias, mortales, 
al que ha existido asi, y tan grandemente como adorno de la raza humana. 
Nació el 25 de diciembre de 1642; falleció el 20 de marzo de 1727".

No se sabe si su célebre anécdota de la manzana que cae de un árbol es cierta o no, pero el supuesto manzano responsable de ello sigue con vida y puede visitarse. En el año 1666, con 22 años, la peste diezmaba la población inglesa y Newton se retiró a una casa en el campo en Woolsthorpe (Lincolnshire). Newton nunca mencionó la anécdota de la manzana, lo hizo su ayudante en la Real Casa de la Moneda, John Conduitt, en unas notas escritas en 1727 (año de la muerte del cientí­fico). De ellas se extrae esta frase:

"El primer pensamiento de su sistema de gravitación surge de la observación de una manzana caí­da de un árbol".

Posteriores escritos y dibujos aparecidos aclaran que dicha “casualidad” se produjo en el jardí­n de su casa y la existencia de un solo manzano.

Este manzano fue cuidado por las futuras generaciones de la familia Woolerton que ocuparon la casa hasta 1947. En 1816 un rayo cayó sobre el manzano y destrozó varias ramas, pero las raí­ces eran fuertes y han seguido dando fruta hasta hoy.


Fuente:
Xataka Ciencia

17 de octubre de 2011

El Drácula español

Castillo de Llers
Más de dos siglos antes de que el sanguinario Vlad Tepes cubriera los campos de Valaqui y de Transilvania de cuerpos decapitados o empalados, un personaje presuntamente vampírico ya sembraba el terror en la comarca de l'Empordà (Girona).

Todo comenzó en 1212 cuando los reyes Pedro II, Alfonso VIII y Sancho VII, junto a varios nobles extranjeros, emprendieron la batalla de las Navas de Tolosa (Jaén) contra los musulmanes. Entre los extranjeros que llegaron a tierras hispanas había un noble de nombre Strucc o Struck.

Tras la batalla, algunos de los caballeros extranjeros se afincaron en tierras españolas y Strucc -que al parecer ostentaba el título de conde- recibió un pequeño feudo en el norte de Girona, concretamente en Llers, tierra famosa por su ancestral tradición brujeril.

Strucc, que supuestamente habitó en el castillo de Llers, se casó con una mujer noble y destacó por su caballerosidad y su buen trato con los súbditos que habitaban cerca de la fortaleza. Sin embargo, tuvo la desgracia de enviudar pronto. El cadáver de su esposa fue enterrado en la Colegiata de Sant Feliu de Girona, un antiguo templo visigótico reconstruido el siglo XII. Allí exsiste todavía una tumba perteneciente a la esposa de un caballero de nombre Alli Estruccionis, muy posiblemente nuestro Strucc.

La vida del noble se desarrolló con normalidad hasta que se vio obligado a mandar ajusticiar a unas mujeres acusadas de brujería. Según la leyenda, antes de morir quemadas, las supuestas brujas le habrían maldecido.

Tras el fallecimiento de Strucc empezaron a desencadenarse extraños sucesos en la comarca: ataques nocturnos, misteriosas muertes, etc., y en el pueblo comenzó a correr el rumor de que el conde se había convertido en un no-muerto. Según se cuenta, la gente, atemorizada, solicitó ayuda a un cabalista, quien ayudado por sus conocimientos mágicos y esotéricos habría logrado que Strucc descansara en paz.

Con el paso de los siglos son pocos los que recuerdan esta vieja historia. Sin embargo, hasta hace unas décadas, cuando la gente pasaba por el castillo de Llers lo miraba de reojo pensando en aquel personaje que, por culpa de una maldición, cambió su condición de hombre justo y valiente por la de un tenebroso no-muerto.


Fuente:
Actual y Curioso

15 de octubre de 2011

Los templos más antiguos del mundo pudieron ser viviendas


Las antiguas construcciones descubiertas en Turquía que se creían los templos más antiguos del mundo no fueron edificios estrictamente religiosos, después de todo, según un artículo publicado en la edición de octubre de Current Anthropology. El arqueólogo Ted Banning de la Universidad de Toronto afirma que los edificios descubiertos en el yacimiento de Gobekli Tepe pudieron haber sido viviendas para la gente, y no para los dioses.

Los edificios en Gobekli, una colina a las afueras de la ciudad turca de Urfa, fueron encontrados en 1995 por Klaus Schmidt, del Instituto Arqueológico Alemán y sus colegas del Museo de Sanliurfa en Turquía. La más antigua de las estructuras en el sitio corresponden a inmensos edificios con pilares de piedra, muchas de las cuales cuentan con esculturas de serpientes, escorpiones, zorros y otros animales.

La presencia del arte en los edificios, el gran esfuerzo que tiene que haber participado en su ejecución, y la falta de pruebas de un asentamiento permanente en la zona, llevaron a Schmidt a la conclusión de que Gobekli debió haber sido un lugar sagrado donde los peregrinos viajaban para la adoración, al igual que las ruinas griegas de Olimpia o Delfos. Si fuera cierta esta interpretación, estos edificios, que datan de hace más de 10.000 años a principios de la década del Neolítico, serían los templos más antiguos jamás encontrados.

Sin embargo, Banning ofrece una interpretación alternativa que desafía algunas de las reclamaciones de Schmidt. Describe la creciente evidencia arqueológica de actividades cotidianas en el lugar, como la preparación de alimentos. "La presencia de esta evidencia sugiere que el sitio no era, después de todo, no estaba dedicado a la ocupación residencial, pero probablemente tenía una población bastante grande", dijo Banning.

Este experto no está de acuerdo con la idea de que la presencia de pilares decorativos o de esfuerzos masivos de construcción fueran excluyentes con la idea de haber sido un espacio residencial. A su juicio, pudioern ser en realidad casos comunales similares a otros restos, en este caso de madera, descubiertos en la costa noroeste de América del Norte.

"Si es así, probablemente habría albergado a familias muy grandes que pueden dar un ejemplo muy temprano de lo que el antropólogo francés Claude Lévi-Strauss llamó 'sociedades de la casa'", dijo Banning. "Estas sociedades suelen utilizar estas estructuras para mostrar la competencia, los lugares de los rituales y los símbolos explícitos de las unidades sociales".

"Es probable que algunos de estos edificios estuvieran en el lugar para una variedad de rituales, probablemente incluyendo las fiestas, los ritos mortuorios, la magia, y las iniciaciones", escribe Banning. "Sin embargo, generalmente no hay razón para suponer a priori, incluso cuando estos son tan impresionantes como los edificios en Gobekli Tepe, que no eran también utilizados como viviendas".


Fuente:
Europa Press

Información relacionada
Wikipedia. Gobleki Tepe

13 de octubre de 2011

La rana de la Universidad de Salamanca

La monumental fachada plateresca de la universidad más antigua que existe en España es sin lugar a dudas uno de los lugares más visitados por los turistas que llegan a Salamanca.
Muchos de ellos lo hacen para contemplar el exquisito arte con el que se decoró dicha fachada en el siglo XVI (aunque la universidad en si data de tres siglos antes), aunque otros muchos se acercan arrastrados por la curiosidad de encontrar uno de los símbolos más característicos que hay escondido entre todas las piezas que la decoran.

Un sinfín de leyendas han corrido de boca en boca fomentando el reclamo turístico; todo un misterio alrededor de una extraña rana que posa sobre una calavera. Según cuentan lugareños y guías turísticos, aquel símbolo escondido tenía que ser encontrado por aquellos estudiantes que querían aprobar sus exámenes; de no hallar la rana, no podrían doctorarse.


Curiosamente, el afán por buscarla pasó de los universitarios a los viajeros que llegaban a Salamanca con ánimo de hacer turismo y, como si de una fuente donde se echa una moneda se tratase, buscaban la rana para tener suerte en la vida.

Después de quinientos años de incertidumbre, alrededor del simbolismo que escondía dicha rana, el catedrático Benjamín García-Hernández ha dado con la solución al enigma escondido.

"El animal está ahí para mandar un mensaje al mundo que quiere comunicar que, a pesar de que el conjunto escultórico de la fachada pretende resucitar a los notables de la época, esto no es posible".

Bajo el curioso título de 'El desafío de la Rana de Salamanca: cuando la rana críe pelos', el profesor García-Hernández ha presentado un estudio en el que descifra los diferentes elementos que se encuentran en la fachada, entre ellos tres calaveras que representan a los hijos de los Reyes Católicos fallecidos antes de la construcción de la misma (Isabel, María y Juan).

El cráneo con la rana posada sobre el cuero cabelludo pertenecería al príncipe Juan, muerto en 1497. Según el autor del estudio, "el conjunto de la rana y la calavera sobre la que se posa pretende mandar un mensaje iconográfico para burlar de esta manera a la Inquisición".

Detalle de la rana sobre la calavera

La rana es conocida como Parrita en honor al doctor Parra, que fue el médico que trató la enfermedad del vástago de los Reyes Católicos. La rana viene a significar que, pese a los esfuerzos de la medicina, el príncipe Juan no volverá de entre los muertos.

Dicho mensaje fue una idea que provenía de un viejo proverbio sefardí que, no se sabe por qué, no fue tallado e incluido bajo dicho elemento, causando así los diferentes puntos de vista respecto al verdadero significado del animal posando sobre tan insigne calavera, y convirtiéndola en uno de los principales lugares de destino y reclamo turístico del planeta.

http://www.elmundo.es/elmundo/2011/10/01/castillayleon/1317490371.html
http://www.salmantinos.es/2008/06/la-rana-la-universidad-y-los.html


Nuestro agradecimiento a Juan Carlos por enviarnos este texto.

11 de octubre de 2011

El monje negro

Girolamo Savonarola, llamado el monje negro, nació en Ferrara, Italia, el 21 de septiembre de 1452 y falleció en Florencia el 23 de mayo de 1498.

Fue un religioso dominico, confesor del gobernador de Florencia, Lorenzo de Médici, organizador de las célebres hogueras de vanidad (o "quema de vanidades") donde los florentinos estaban invitados a arrojar sus objetos de lujo y sus cosméticos, además de libros que él consideraba licenciosos, como los de Giovanni Boccaccio. Predicó contra el lujo, el lucro, la depravación de los poderosos y la Iglesia, contra la búsqueda de la gloria y contra la homosexualidad, entonces llamada sodomía, que él sospechaba que estaba en toda la sociedad de Florencia, donde él vivió.

Fue el tercero de los siete hijos del comerciante Nicoló di Michele dalla Savonarola y de Elena Bonacolsi, descendiente de la noble familia de los Bonacolsi, que fueron señores feudales de Mantua. Según costumbre de las familias acomodadas, éstos entregaron a varios de sus hijos a la iglesia para que se educaran y fueran sacerdotes.

El abuelo, Michele (1385 - 1468), era doctor y autor famoso en Medicina, médico del marqués Niccolò III de Este y de los gobernantes ferrarenses. Era un hombre profundamente religioso, estudioso de la Biblia, de costumbres sencillas y terminantes. En su vejez escribió folletos, como De laudibus Iohanni Baptistae, los cuales, junto con su educación y su estilo de vida, fueron muy importantes en la formación de Girolamo. Se encargó de su primera educación enseñándole gramática, música y, más tarde, dibujo.

De los hermanos mayores, Ognibene y Bartolomeo, no se tienen noticias, mientras que de los otros hermanos, Maurelio, Alberto, Beatrice y Chiara, se sabe solamente que Alberto era médico y Maurelio era fraile dominico, igual que Girolamo.

Girolamo Savonarola fue prior de un convento en Florencia donde había llegado gracias a su fama como predicador y a la influencia de personajes como Pico della Mirandola y Lorenzo de Médicis. Desde allí se empeñó en la reforma de la vida monástica, criticando la corrupción moral del clero renacentista.

Sus exaltados sermones atacaban con igual contundencia a la jerarquía eclesiástica, al papa, a la aristocracia y a las autoridades políticas, despertando la indignación revolucionaria de las masas. Cuando la invasión francesa de Toscana puso en peligro el poder de los Médicis, Savonarola contribuyó a expulsarlos de la ciudad mediante una revolución popular e intentó que los franceses continuaran su avance contra Roma (1494).

En Florencia se instauró un régimen republicano mixto, con elementos democráticos y teocráticos (Jesucristo fue proclamado rey); el propio Savonarola controlaba el poder y lo empleaba para imponer rigor moral extremo. El papa Alejandro VI, blanco de los ataques de Savonarola, le excomulgó en 1497.

En febrero de 1498, Savonarola volvió a subir al púlpito de Santa María del Fiore (Catedral de Florencia) para demostrar antes que nada la invalidez de aquella excomunión, y arremetió con mayor violencia contra la corte de Roma y el Papa. En 1498 el papa ordenó su arresto y ejecución.

Durante cuarenta y dos días se le somete a tortura, así como a sus partidarios. Al cabo Savonarola firma su arrepentimiento con el brazo derecho, brazo que los torturadores habían dejado intacto para que pudiese hacerlo.

Ejecución de Savonarola (Stefano Ussi)

El día fijado para su ejecución fue llevado hasta la Plaza della Signoria junto con sus fieles seguidores, Fray Silvestro de Pescia y Fray Domenico. A los tres se les quitó la ropa, fueron tratados como herejes y entregados al brazo secular. Un testigo cuenta en su diario que el fraile tardó en quemarse varias horas. Los restos fueron sacados y devueltos a la hoguera repetidamente, a fin de que se redujeran a cenizas y sus partidarios no los trataran como reliquias. Cuando quedaron reducidos a cenizas, fueron arrojadas al río Arno, al lado del Ponte Vecchio.


Fuentes:
- Biografías y vidas
- Wikipedia

Información relacionada:
Wikipedia. Hoguera de las vanidades

9 de octubre de 2011

Castillo de Alcozaiba




El castillo de Alcozaiba se encuentra en la parte de los acantilados rocosos de mayor verticalidad del municipio de El Castell de Guadalest, Alicante.

La fortaleza de Alcozaiba fue construida en el siglo XI por los musulmanes, se encuentra situada en el dominio de la antigua Casa Orduña.

Guadalest, población de origen islámico, cuyas fortificaciones eran consideradas muy valiosas, fue conquistada por las tropas de Jaime I, quien la cedió a Vidal de Sarrià, a cuya familia perteneció hasta 1335, pasando después al infante Pedro de Aragón.


Desde 1543 fue centro del marquesado de Guadalest, con el que Carlos I distinguió a Sancho Folc de Cardona y Ruíz de Lihory. Ejercía su territorialidad sobre un gran número de núcleos de población, la mayor parte de los cuales quedaron despoblados tras la expulsión de los moriscos en 1609. Es de reseñar que la familia Orduña mantuvo una permanente vinculación con la ciudad, como alcaides de sus fortalezas, gobernadores o justicias.


Un fuerte terremoto en 1644 afectó gravemente la fortificación y las viviendas de la villa. Durante la Guerra de Sucesión volvería a sufrir graves desperfectos por la explosión de una mina. La estructura defensiva de la antigua Guadalest estaba compuesta por dos castillos, el castillo de Alcozaiba y el castillo del San José. El castillo de San José es de origen musulman.

En la actualidad, sólo queda una torre que ha sido restaurada.


Fuente:
Castillosnet

7 de octubre de 2011

La primera Exposición Universal de la historia

La primera exposición universal de la historia se celebró en 1851 en Londres, conocida como "Gran Exposición" (Great Exhibition of the Works of Industry of all Nations), concebida para mostrar el progreso de todo el mundo: maquinaria, productos manufacturados, esculturas, materias primas, todos los frutos de la creciente industria humana y de su ilimitada imaginación. Su apertura, el 1º. de mayo, en Hyde Park, mostró todas estas maravillas en una maravilla más: el Palacio de Cristal. El príncipe Alberto, esposo de la Reina Victoria, fue el principal promotor de esta exposición.

Palacio de Cristal

Esta exhibición engloba, simboliza e inicia la mirada del ser humano hacia el progreso y la modernidad; demostró en su tiempo, la supremacía de Inglaterra como el país más avanzado industrialmente. Los artículos ingleses, ocupaban más de la mitad del Palacio de Cristal, y reflejaban el sutil conflicto entre lo viejo y lo nuevo que tanto preocupó a la Europa del siglo XIX. Varios países mandaron sus productos, dentro de los cuales todavía se podía ver mucha mano artesanal. Las colonias inglesas, enviaron una gran variedad de productos que cautivaron la imaginación del público inglés. Además, es aquí donde se comenzó a ver la diferencia entre un emergente grupo que sería el Primer Mundo versus otros que después serían paises en "vía de desarrollo" o el Tercer Mundo.

Como base de esta exposición, se encontraba la fe en el conocimiento científico La ciencia estaba produciendo nuevos y poderosos cambios en la manera de producir y de ver la vida, cambiando así mismo el pensamiento. El hombre quería tener el mayor conocimiento posible para poder controlar a la naturaleza. La ciencias como la física, la genética, la sicología, la antropología y la sociología, comenzaron a tener más adeptos para su estudio, propiciando cambios y descubrimientos en la aplicación de nuevos conocimientos científicos.


Fuente:
Expo92.es

5 de octubre de 2011

Palacio de Dolmabahçe

El Palacio de Dolmabahçe es un palacio en Estambul, Turquía, emplazado en la costa europea del Bósforo. El palacio sirvió de principal centro administrativo del Imperio otomano de 1853 a 1922.

El Palacio de Dolmabahçe fue el primer palacio de estilo europeo (más precisamente neobarroco) en Estambul y fue construido por el sultán Abd-ul-Mejid I entre 1842 y 1853, con un coste de cinco millones de libras de oro otomanas, el equivalente de treinta y cinco toneladas de oro. Catorce toneladas fueron usadas únicamente para adornar el techo en el interior del palacio. Detalle del techo:


Este palacio magnífico visualiza la riqueza y lo poder que el Sultan tenía. La declinación del imperio otomano comenzó y el pueblo comenzaba a rebelarse; el ejército otomano era obsoleto y desorganizado, la economía estaba fuera de control.


El palacio de Dolmabahce está situado en la parte europea de Estambul, enfrente del Bósforo y es enorme. Tiene 248 cuartos, 43 halls de entrada, 6 baños turcos y aproximadamente 2.700 ventanas. Se divide en dos secciones: la parte oficial, donde el sultán recibía a huéspedes ilustres de todo el mundo y el Harem donde vivieron las esposas, la madre y las concubinas del Sultan.

El salón de 2.000 cuadrados tiene la mayor araña de cristal de Bohemia (foto de la izquierda), un regalo de la reina Victoria, está en la estancia central. La araña tiene setecientas cincuenta lámparas y pesa cuatro toneladas y media. Para calentar este enorme salón era necesario comenzar 3 días antes del acontecimiento festivo.

El Dolmabahçe tiene la mayor colección de candelabros cristal de Bohemia y Baccarat y una de las grandes escalinatas tiene pasamanos de cristal de Baccarat:


De sus jardines destacan especialmente dos monumentos, el primero se trata de la espectacular Puerta Imperial y el otro, es la Fuente de los Cisnes, situada en mitad del Jardín Imperial.

El Palacio de Dolmabahce es interesante no sólo por su grandeza sino por el símbolo que representa para la población turca ya que aquí murió Ataturk, primer presidente de la Turquía moderna y auténtico artífice de la llegada de la democracia al país. Ataturk comenzó de oficial del ejército y defendió magistralmente al Imperio Otomano en la Batalla de Galípoli, una de las más sangrientas de la Primera Guerra Mundial.

Fuentes:

-http://www.rinconessecretos.com

-Wikipedia

4 de octubre de 2011

El sufragio femenino en España

En octubre de 1931 las Cortes comenzaron a debatir si la Constitución de la República debía reconocer el derecho al voto de las mujeres. En aquel momento, en España no había un movimiento sufragista al estilo del inglés.

Clara Campoamor
En Cataluña, las asociaciones feministas estaban muy vinculadas desde principios de siglo al catalanismo conservador. En este proyecto político, las mujeres tenían el papel de guardar y transmitir las tradiciones, como madres en primer lugar, y como esposas después. La familia tenía que ser su marco natural de actuación, con el añadido de las obras piadosas y humanitarias. Francesca Bonnemaison o Dolors Montserrat representan esta corriente; la excepción es Carme Karr, sufragista desde el primer momento.

Al llegar la República, el sufragio femenino es un tema “olvidado” por los distintos partidos. El 29 de junio de 1931, cuando los hombres votan por unas Cortes Constituyentes, un manifiesto firmado por el colectivo “Les dones catalanes” y publicado en L’Opinió se queja de este olvido:

“Solamente la izquierda catalana ha recordado que prestaría protección esmerada a las madres y a los niños. No es eso, no es protección lo que nosotras pedimos: queremos que se reconozcan nuestros derechos, iguales a los del hombre. Ahora que se trata de estructurar un pueblo, que no parezca que sólo hay hombres sobre la tierra”.

Margarita Nelken
Asimismo, la presión social a favor del sufragio femenino es débil. En las Cortes Constituyentes de la República, la mayoría republicana y socialista plantea la cuestión por coherencia con sus ideales democráticos, pero con muchas dudas sobre el efecto político de la medida: entonces se daba por supuesto que muchas mujeres votarían lo que les mandase su sacerdote, es decir, a la derecha. Las tres parlamentarias de aquella primera legislatura republicana también discrepaban: Margarita Nelken y Victòria Kent, las dos de izquierdas, por un lado, y la centrista Clara Campoamor, por el otra. Según la historiadora Mary Nash, “De ellas tres, dos eran contrarias a la concesión del voto a las mujeres, Margarita Nelken y Victòria Kent: no era conveniente en aquel momento conceder el derecho de voto a las mujeres porque votarían a la derecha o en nombre de la Iglesia. En cambio, quien tomó la defensa fue Clara Campoamor, que dijo que el nuevo régimen no podía considerarse democrático si las mujeres, la mitad de la población, estaban excluidas”.

Victoria Kent
Finalmente, en diciembre de 1931, las Cortes aprobaron el sufragio femenino. En la votación final participaron sólo 21 diputados catalanes: 15 a favor, 6 en contra. A partir de ese momento, los diferentes partidos crearon sus secciones femeninas. En Cataluña lo hizo, por ejemplo, Esquerra Republicana, el partido mayoritario, y la Lliga, su rival de la derecha. Pero en las elecciones catalanas de 1932, las mujeres tampoco pudieron votar por problemas de censo. El primer golpe fue en las generales del año siguiente, que marcaron la reacción contra el denominado “bienio reformador”. La prensa de la época se dio prisa en atribuir el giro político al voto femenino.

Tras la victoria de Franco en la Guerra Civil, las mujeres tardaron cuarenta años en poder volver a votar en unas elecciones democráticas... Las mujeres, y los hombres.


Fuente:
Cierzo

Información relacionada:
Wikipedia: Victoria Kent
Biografías y vidas: Margarita Nelken
Mujeres de leyenda: Clara Campoamor

2 de octubre de 2011

Aviso del blog

Por motivos de falta de tiempo, a partir de mañana lunes este blog se actualizará cada dos días en lugar de cada día como venía siendo habitual.

Es lo que tiene tener que trabajar. Cuando se pueda volveremos al ritmo de antes.

Gracias por vuestras visitas.

1 de octubre de 2011

La independencia de los EEUU

La transformación económica, social y política que se produjeron en Inglaterra durante el siglo XVI, favorecieron su expansión colonial en el siglo XVII. Además había grupo de hombres dispuestos a migrar para colonizar nuevos territorios y comenzar una nueva vida.

La reforma religiosa realizada por Enrique VIII había producido fuertes encuentros entre la corona y algunos sectores de la sociedad que se oponía a la religión anglicana y que preferían abandonar Inglaterra para practicar libremente su fe.

Fue una solución para muchos perseguidos por cuestiones religiosas en los primeros años del siglo XVII. Por otro lado hombres de negocio organizaron compañías colonizadoras para la explotación de diversos minerales y metales preciosos que creían que había. Por ejemplo las compañías de Londres y la de Plymounth con objeto de extraer oro en esta tierras.

Inglaterra instaló 13 colonias, siendo la primera la de Virginia, en honor a Isabel I, la "reina virgen". Estas eran pobres, no contaban con yacimientos de metales preciosos, ni con una población indígena densa y estable para mano de obra. Su población crecía lentamente y faltaban capitales para fomentar el crecimiento.
Después de la guerra de Inglaterra contra Francia, la corona quiso que las colonias le ayudasen a pagar la enorme deuda militar de alrededor de 150 millones de libras esterlinas. Con este objetivo el parlamento inglés estableció una serie de impuestos sobre el cuero, el azúcar, el papel y el té, que se importaba desde América.

Con estas medidas los colonos temieron que todas las libertades que habían disfrutado hasta el momento empezaban a venirse abajo de repente. También podía significar un revés importante para el comercio que los colonos desarrollaban. Viendo el cariz que estaban tomando los acontecimientos el parlamento británico decidió derogar la primera de las leyes, la de las Estampillas, pero al mismo tiempo intensificó la segunda, la de Alojamiento, enviando oficiales de aduanas a la ciudad de Boston para que recolectaran las cuotas. Los colonos no lo aceptaron y se negaron a obedecer a los ocupantes, por lo que éstos reaccionaron mandando soldados a Boston.

Los habitantes de 96 ciudades protestaron, ya que el Parlamento no los representaba frente a la corona, y por lo tanto no podía decidir por ellos y formaron la liga de no importación, ideada por Franklin.

Cuando en 1773 se aprobó la "Ley del Té", que beneficiaba a la Compañía Británica de las Indias Orientales, los americanos arrojaron al mar todas las cajas de té que llevaban tres barcos anclados en Boston. Éste fue el llamado "motín del té en Boston", y señala el primer acto de abierta rebeldía contra el Gobierno inglés.

Los colonos no cejaron en su empeño y en 1774 en Filadelfia organizaron un Congreso para evaluar el estado de la situación. Decidieron desobedecer las nuevas leyes británicas e intentar boicotear en lo posible el comercio, por lo que empezaron a buscar armas para defenderse de las posibles represalias. La respuesta, por supuesto, no se hizo esperar y el comienzo del conflicto se dio cuando en la localidad de Lexington fuerzas británicas se enfrentaron a unos setenta colonos. Alguno de los dos bandos hizo fuego por lo que la guerra ya estaba servida.
Inglaterra se obstinó que los colonos debían obedecer y estalló la guerra. Los colonos confiaron el mando a George Washington, y para pedir a Francia que interviniera mandaron a Franklin como embajador.

Unos años después de este hecho se organizó el segundo Congreso Continental, también en Filadelfia, con la intención de que hubiese un ejército y una marina controlados por una persona representativa de los colonos, nada más y nada menos que George Washington. Los siguientes pasos fueron el papel moneda y un principio de relaciones con otras potencias extranjeras, hasta que Thomas Jefferson redactó la llamada Declaración de independencia, en Virginia, que se aprobó en la fecha más importante hoy para los estadounidenses, el 4 de julio del año 1776.
El ejército de Washington carecía de todo, estaba desorganizado, sin armas, sin pólvora, sin ropas y sin provisiones. Solamente pudo adquirir una cosa con rapidez y voluntad: la disciplina. Pero carecía de los conocimientos tácticos de los bien organizados regimientos ingleses. Éstos, en cambio, no luchaban por su tierra y su moral era bastante baja.

En 1777 los americanos vencieron a los ingleses en la batalla de Saratoga. Entretanto había llegado un ejército francés, y España había mandado provisiones y armas procedentes de México y las Antillas. En el año 1781 unos 8.000 soldados británicos fueron rodeados en Yorktown (Virginia) por la alianza franco norteamericana bajo las órdenes de Washington. Los británicos pidieron la paz y en el tratado de París de 1783 se reconoció por fin la independencia de los Estados Unidos. Estaban cansados de lucha y de una guerra que no era popular, pues ambos pueblos eran demasiado afines y no existía odio real que justificara la matanza.

Líderes tan importantes como George Washington, Benjamin Franklin y James Madison pretendieron modificar algunos de los artículos de la Confederación, sin embargo fueron unos delegados los que tuvieron la idea de redactar una nueva legislación que dio como resultado la gran Constitución de los Estados Unidos de América que finalmente fue aceptada en 1788 tras muchas reuniones. Con esta declaración se separaron los tres poderes, el ejecutivo, legislativo y judicial, totalmente independientes entre sí, lo estados podían tomar decisiones propias, además se añadieron posteriormente un total de diez enmiendas con la intención de no fortalecer en demasía el poder central.

Se quería sobre todo dejar clara la libertad individual del hombre en cualquiera de los casos, y también otras como la libertad de prensa, de religión, de expresión etc. Otras de las enmiendas ya desarrollaban temas que en otros países europeos tardarían en llegar como el derecho de la mujer a votar, así como abolir completamente la esclavitud. Este texto constitucional ha quedado inamovible para la historia y se ha situado como el gran símbolo norteamericano, envidia del resto de las naciones.Para resistir las presiones de Inglaterra, los colonos hicieron alianzas con Francia y España, y en 1783 Inglaterra tuvo que desistir y reconocer la Independencia de Estados Unidos de América.

Terminada la guerra Washington fue elegido dos veces presidente de la república federal. Los Estados Unidos fueron el primer país independiente de América. Su ejemplo repercutió en el resto de las colonias española y portuguesa, pero también en Europa, ya que estimuló los sucesos que debían desembocar en la Revolución Francesa que estalló a fines del siglo XVIII.


Fuente:
Portalplanetasedna

Información relacionada:
Wikipedia: Declaración de Independencia de los Estados Unidos
Monografías.com: Guerra de la Independencia de los Estados Unidos

 

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