30 de junio de 2011

Machu Picchu, la ciudad perdida de los incas




El Machu Picchu es una misteriosa maravilla encaramada en una meseta de los Andes peruanos, a unos 500 metros por encima de un río. Allí, sin la ayuda de ruedas o de herramientas de hierro, los obreros incas construyeron una ciudad de piedra. Ese lugar es el mejor ejemplo de la ingeniería inca.

Los arquitectos construyeron más de 600 terrazas para evitar que la ciudad se deslizara por la montaña. Los ingenieros diseñaron un sistema de suministro de agua con una longitud de casi 1 km., y los albañiles erigieron templos en los que pueden verse los trabajos de mampostería más impresionantes del Nuevo Mundo.

Para los incas la arquitectura era especialmente importante. Los templos, construidos en los alrededores de la ciudad, están orientados para captar los rayos del sol naciente. La inclinación de los techos reflejan el Huayna Picchu, el monte que emerge tras ellos. Sin embargo, el Machu Picchu ha guardado muy bien sus secretos, ocultando durante más de 400 años su verdadero significado y finalidad.

Abandonado en el siglo XVI e invadido por la selva andina, se convirtió en un lugar perdido en el tiempo y fue olvidado incluso por la gente que lo construyó. Intacto durante siglos, Machu Picchu es una ventana al pasado, a través de la cual podemos conocer a quienes lo construyeron: los incas, una antigua civilización que creó el imperio más poderoso de Sudamérica.


En los tiempos en que Colón llegó al Nuevo Mundo, los incas controlaban todo el territorio que se extendía desde Colombia hasta Chile, un área mucho más grande que aquella controlada por los aztecas de México. Podría decirse que el imperio inca era la civilización más poderosa del Nuevo Mundo. Su dominio en Sudamérica empezó en 1438 cuando Pachacuti, un gran guerrero y líder, llegó al poder. Pero más allá de sus conquistas militares, Pachacuti inició un gran proyecto de construcción: ciudades, templos, grandes edificaciones y carreteras.

Durante siglos, Machu Picchu estuvo oculto al resto del mundo. Los conquistadores españoles nunca lo encontraron, y los diezmados incas que sabían dónde estaba acabaron olvidándolo.

Quienquiera que escogiera la ubicación de Machu Picchu, no pudo elegir un lugar más imponente. La ciudad está peligrosamente encaramada en una meseta entre los montes Huayna Picchu y Machu Picchu. Es una pendiente escarpada situada a unos 500 metros por encima del río. Diseñar y construir algo de tal magnitud en este remoto lugar fue una tarea monumental. Se necesitaron miles de trabajadores para despejar el lugar, poner los cimientos, construir terrazas y erigir las edificaciones.


La ciudad cuenta con unas 170 edificaciones, miles de escalones, varios templos y 16 fuentes. Los incas usaron cientos de miles de piedras para construir la ciudad, algunas enormes. Afortunadamente no tenían que ir muy lejos para encontrar los materiales de construcción, pues allí mismo existe una cantera. La calidad de la mampostería inca es legendaria. Las edificaciones muestran una precisión a la hora de encajar las piedras, que no tiene explicación. 500 años después, es imposible insertar la hoja de un cuchillo entre las piedras. Increíblemente, sin herramientas de hierro, los incas usaban rocas para tallar la roca.

Algunas de las rocas utilizadas en Machu Picchu pesan más de 20 toneladas. Las edificaciones más importantes dependían de que las rocas encajaran con precisión y de que su enorme peso las mantuviera en el sitio, pero hay pruebas de que en edificaciones menos importantes usaron argamasa hecha con una combinación de arcilla, tierra y pequeñas piedras.

Además del trabajo de mampostería de la ciudad, otra característica distintiva de Machu Picchu es el sistema de terrazas. Las terrazas tienen dos propósitos: proporcionaban un lugar para cultivar, y también evitaban que la ciudad se deslizara por la montaña. La construcción estratificada permitía que el agua de lluvia se filtrara suavemente a través de las terrazas. El principal cultivo era el maíz, junto a las patatas y los aguacates.

La ciudad estaba dividida en un sector agrícola y otro urbano. Los arquitectos incas diseñaron Machu Picchu para que estuviera en simbiosis con la naturaleza y muchos rasgos resaltan el paisaje. Los incas veneraban la naturaleza, la tierra para ellos estaba llena de un poder sagrado.


29 de junio de 2011

Libros del mes de junio

Estos son los libros de temática histórica que han caído en mis manos durante este mes.

El manuscrito de piedra (Luis García Jambrina).

A finales del siglo XV, el joven Fernando de Rojas estudia leyes en la Universidad de Salamanca.

Por encargo del obispo, del que es amigo y al que debe algún favor por proceder de una familia de judíos conversos, debe investigar el asesinato de un catedrático de Teología, fanático religioso y defensor a ultranza de la Inquisición, el dominico Fray Tomás de Santo Domingo.

Durante la investigación, Rojas debe resolver enigmas y aventurarse por misteriosas grutas y pasadizos del subsuelo salmantino donde le acecharán diferentes peligros.

Una novela no muy larga y muy entretenida que rinde homenaje a Fernando de Rojas, autor de La Celestina.

El hijo del desierto (Antonio Cabanas).

Situada en la época de Tutmosis III, uno de los faraones más grandes que tuvo Egipto por el esplendor y las conquistas obtenidas bajo su mandato, nos cuenta la historia de Sejemjet, un personaje del que ni él mismo sabe su procedencia porque fue abandonado en el Nilo nada más nacer nacer, y que se ve convertido en el mejor guerrero egipcio. Por circunstancias de la vida en cierto modo también se convierte en víctima de su propia existencia.

La ambientación que hace de Egipto el autor es impresionante, y lo describe con un realismo increíble.

La escribana de París (Sabrina Capitani).

La escribana de París relata la historia de Cristina de Pizan, poetisa francesa nacida en 1364. Cristina, en contra de la opinión de su madre, recibió una esmerada educación en la corte de Carlos V de Francia, donde su padre era astrólogo del rey. Posteriormente se casaría con el secretario real Étienne du Castel.

La novela empieza cuando el padre y el marido de Cristina ya han fallecido. Se encuentra viuda a los 25 años y debe hacerse cargo de sus hijos, su madre y una tía suya que no tiene ingresos y vive con ellos. Cortesanos sin escrúpulos le han robado su herencia y pasa mucho tiempo peregrinando por los juzgados de París intentando recuperar lo que es suyo.

Para poder mantener a su familia decide trabajar como copista, tarea para la que encuentra muchas dificultades ya que en ningún taller la contratan por ser mujer. Finalmente, decide establecerse por su cuenta y empieza ofreciendo sus servicios montando un puesto en el mercado. Pronto empezará a recibir encargos importantes y la situación de la familia empieza a mejorar.

Por diferentes circunstancias, Cristina encuentra a Tomás, un monje que resulta ser un excelente iluminador y empiezan a trabajar juntos, ella copiando y él ilustrando los manuscritos. Pero en su camino se cruza un misterioso libro que está relacionado con varias muertes y Cristina decide seguirle la pista.

La gardenia blanca de Shangái (Belinda Alexandra).

En la pequeña ciudad china de Harbin, Anya Kozlova, una niña de trece años, vive rodeada del amor de sus padres, unos inmigrantes rusos que huyeron de su país tras la revolución bolchevique. Sin embargo, pocos meses antes del final de la segunda guerra mundial, su padre fallece en un trágico accidente y su madre, Alina, es deportada a un campo de trabajo en Siberia.

Sola, desesperada y sin ningún otro familiar al que recurrir, Anya se verá obligada a emigrar primero a Shanghái, para luego marcharse a la isla filipina de Tubabao y, desde allí, preparar su posterior partida a la Australia de los años cincuenta.

28 de junio de 2011

La batalla de Poltava

El 28 de Junio de 1709 se enfrentaban, cerca de la ciudad de Poltava, actual Ucrania, los ejércitos del zar Pedro I y el rey Carlos XII de Suecia.

Comandados los primeros por el propio Pedro, y los segundos por el mariscal de campo Carl Gustaf Rehnskiöld, es una de las más importantes batallas de la Gran Guerra del Norte (en la que se enfrentaron el Imperio Ruso, Dinamarca, Noruega, Sajonia, Prusia y Hánover contra los ejércitos de Suecia, el Imperio Otomano, Holstein-Gottorp y los Cosacos Ucranianos) y puso fin a la condición de superpotencia del reino de Suecia.

El ejército de Pedro I había sufrido grandes derrotas hacia el 1700, pero las fallas en la ofensiva sueca le permitieron reorganizar su ejército y modernizarlo con un entrenamiento más correcto en el uso de las armas, y comenzó una campaña de recuperación que le permitió la victoria en Livonia, y fundar San Petersburgo.

Carlos XII decidió realizar un ataque directo al corazón del Imperio, Moscú, y fue recibido con las tácticas de la tierra quemada (los rusos destruían todo lo que pudiera servirle al ejército invasor a medida que se replegaban hacia Moscú) y el invierno y la falta de suministros jugarían un papel importante en la derrota definitiva del ejército sueco.

Las condiciones habían sido adversas para los atacantes y el día de la batalla de Poltava Carlos XII se encontraba herido, por eso dejo el mando a Carl Rehnskiöld, y con un ejército menor a los 20.000 hombres, contra 45.000 que poseía el zar Pedro I.

La batalla fue sangrienta, con más de 5.000 muertos y 3.000 heridos y culminó con la rendición en Perevolochna el primero de Julio.

Carlos XII consiguió escapar, atravesando el río Prut, y refugiarse en la ciudad otomana de Bender.


Fuente:
Absolut Rusia

26 de junio de 2011

Seidkonas, sacerdotisas vikingas

En la sociedad vikinga, de igual manera que cualquier jefe de una casa podía oficiar los sacrificios a modo de sacerdote, a las mujeres también se las podía considerar sacerdotisas de su propio hogar. De hecho, el telar que había en todas las casas, y que era parte del intransferible mundo femenino, estaba asociado con la buena suerte de la familia. Las mujeres nórdicas tenían rituales o conjuros para casi todas las acciones de la vida.

Pero había otra magia más especializada, como el caso del seidr, que podría definirse como una forma de chamanismo femenino practicado en el norte europeo. La palabra viene de la raíz indoeuropea sed- y, al igual que el sedere del latín, tiene el sentido de sentarse en comunión con los espíritus.

La oficiante, llamada seidkona, acompañándose de un canto llamado vardlokur o galdrakona para entrar en trance, conseguía desarrollar facultades para la sanación física, mental y espiritual, la profecía o la canalización de los dioses y diosas a través de otra persona. También algunos de los actos considerados comúnmente como maléficos, como provocar enfermedades, tormentas o la muerte.

Seidkona, según la descripción hecha en la Saga de Erik el Rojo

En la Saga de Kormak, se cita a una seidkona que realiza el sacrificio de un ganso antes de iniciar una sesión mágica. En otros escritos se mencionan similares sacrificios con animales de pelo negro. En la Saga de Orvar Odds se cita a una seidkona que es ayudada en su trance por un coro de 30 jóvenes de ambos sexos.

En la Saga de Erik el Rojo, una tal Thorbjorg llega a una casa donde es instada a hacer una profecía sobre cuándo acabaría la mala racha por la que estaba pasando Groenlandia. La saga pormenoriza su atuendo, lo que nos da una idea de que tenía que ser muy significativo: capa azul atada con tiras de cuero y adornada con gemas, capucha negra de piel de cordero forrada con piel de gato blanco; de esta misma piel son sus guantes, y no puede faltar una bolsa que cuelgue de su cinturón con todos los elementos que necesita para desarrollar sus facultades.

Para cenar le dan gachas con leche de cabra, que toma con una cuchara de latón, y un plato con corazones de las distintas clases de animales que hay en la granja, que come con un cuchillo de hija rota con el mango de colmillo de morsa con dos anillos de cobre. Pero aún falta un elemento importante: alguna mujer de la granja que sepa recitar el Vardlokur. Finalmente, puede realizar la profecía sobre el final de la epidemia y del hambre que se habían desatado aquel invierno.

Después, los asistentes acuden a ella de uno en uno, y para todos hay una respuesta. La saga asegura que hubo pocas que no sucedieron tal como ella predijo.


Fuente:
Breve historia de los vikingos - Manuel Velasco

24 de junio de 2011

El colonato romano

En los últimos tiempos del Imperio Romano, cuando la sociedad atravesaba su crisis definitiva, el sistema esclavista -modo de producción característico del Imperio Romano- entró en crisis. Paulatinamente se fue desarrollando un nuevo tipo de relación de producción: el colonato.

El colonato se daba dentro un latifundio, una propiedad agrícola de grandes dimensiones. Consistía en que el propietario entregaba al colono una porción de tierra, y aquellos elementos necesarios para el trabajo agrícola. Permitía el dueño que una parte de la cosecha quedara para la subsistencia del trabajador rural y su familia.

A cambio, el colono se veía obligado a pagar fuertes tributos al propietario de las tierras. Así el latifundista (el dueño de las tierras) aumentaba sus ganancias, sin tener mayores gastos.

Al sistema del colonato se incorporaron también campesinos libres . Agobiados por el terrible peso de los impuestos imperiales prefirieron entrar en dependencia de un propietario latifundista. Lo que él les quitaría sería menos que el impuesto que el estado romano exigía.

Dentro de estas tierras, había también otros trabajadores que eran artesanos que producían lo necesario para todos los habitantes del latifundio. Las grandes propiedades tenían entonces la capacidad de autoabastecerse, apartándose de los circuitos comerciales.

Estos propietarios paulatinamente fueron adquiriendo mayor independencia del control estatal, una especie de soberano que gobernaba dentro de sus tierras, sobre sus colonos y sus esclavos. Lograron así que los funcionarios imperiales no pudieran cobrar los impuestos en esos latifundios.


Fuente:
Sobre Historia

22 de junio de 2011

Los olmecas

Los olmecas fueron un antiguo pueblo que habitó en el sur del golfo de México y que originó la más antigua cultura de Mesoamérica. Su etapa de mayor esplendor se data en el periodo comprendido entre los años 1200 y 900 antes de Cristo.

Su área central ocupó unos 18.000 km2, en las pantanosas selvas de las cuencas ribereñas de los actuales estados mexicanos de Veracruz y Tabasco. La influencia olmeca se extendió gradualmente hasta las tierras altas de México, esto es, el valle de México, conocido como el Anáhuac, y los actuales estados de Oaxaca y Guerrero, por lo que es apreciable en culturas posteriores, como la mixteca y la zapoteca.

Olmeca significa ‘gente del país del hule’, del azteca ulli, ‘hule’ o ‘caucho’. La historia comenzó durante el denominado periodo olmeca I (1500-1200 a.C.). Aquellos primeros olmecas vivieron en pequeñas aldeas costeras; practicaban una agricultura incipiente, por lo que la caza y la recolección seguían significando un aporte fundamental para su subsistencia.

Al periodo olmeca II (1200-400 a.C.) corresponde San Lorenzo, su centro más antiguo conocido, que fue destruido en torno al año 900 a.C. y sustituido por La Venta. Esta última ciudad, diseñada según un patrón axial, influyó en el desarrollo urbanístico de América Central durante siglos. Una pirámide de tierra apisonada de 30 m de altura, una de las más antiguas de Mesoamérica, estaba situada en el centro de un complejo de templos y patios abiertos.

El periodo olmeca III (400-100 a.C.), caracterizado por la decadencia, estuvo vinculado a los centros de Tres Zapotes y Cerro de las Mesas. Ambos reflejan ya las influencias de las culturas de Teotihuacán y de los mayas, que comenzaron su expansión en los primeros siglos de la era cristiana.


Los olmecas fueron los primeros en emplear la piedra en la arquitectura y escultura, a pesar de tener que extraerla de los montes de Tuxtla, a 97 km al este de Tula. Sus obras escultóricas incluyen tanto las colosales cabezas masculinas de basalto de 2,7 m de altura y 25 toneladas de peso, como pequeñas estatuillas de jade.

Su sistema de escritura fue el precursor de los jeroglíficos mayas, y es probable que el famoso calendario maya se haya originado en la cultura olmeca. Esta dejó establecidos patrones culturales que influyeron en sus sucesores en los siglos venideros; por ello, está considerada la “cultura madre” más importante de México.


Fuente:
Xenciclopedia.com

21 de junio de 2011

La expulsión de los moriscos

La expulsión de los moriscos, es decir, de la minoría musulmana que vivía en España como legado de la España árabe, constituye uno de los temas capitales de nuestra historia. La tolerancia religiosa que había caracterizado la Edad Media, expresada por el mozarabismo y el mudejarismo fue sustituida, con el advenimiento de los tiempos modernos, por la tendencia asimiladora de los Reyes Católicos y de los primeros Austria. Al fracasar la asimilación ganó cuerpo la idea de la expulsión, decretada por Felipe III en 1609.

Con la excepción de los señores afectados en sus propiedades, la durísima medida de Felipe III fue recibida con un aplauso general. El 4 de Abril de 1609, Felipe III recluido en el Alcázar de Segovia, firmó el terrible decreto que había de borrar de sobre la faz de España, millares de pobladores dedicados, en su mayor parte, al cultivo de las tierras. El decreto de expulsión, en realidad, estaba calcado del de los Reyes Católicos contra los judíos en 1492 y, como aquel, se atendía exclusivamente a la religión y no a la raza.

Al rey no le alarmaba el temor de una rebelión de los moriscos, hecho con el que amenazaba el Arzobispo Ribera, porque la proporción de los cristianos con los moriscos era bastante tranquilizante. En el censo de 1599, había en el Reino de Valencia 28.071 familias moriscas por 73.721 cristianas. La laboriosidad, la sobriedad, la frugalidad en su trato, el ningún lujo que tenían en sus casa y en los vestidos, y el afán en al que a pesar de los impuestos que pagaban iban allegándose dinero y proporcionándose una situación más ventajosa que la de muchos cristianos viejos, la rapidez con la que se multiplicaban por no admitir entre ellos el celibato y casarse muy jóvenes, el no contribuir al servicio de las armas, del que estaban eximidos, sin perder gente en las costosas guerras que entonces mantenía España, el no emigrar en busca de riquezas al nuevo mundo, todo esto hacía que los moriscos se multiplicaran con extraordinaria rapidez.

El día 23 de Septiembre de 1609 en las calles y plazas de Valencia, se pregonó la pragmática de expulsión, en la que el rey apellidando herejes, apóstatas y traidores a los moriscos, decía que, usando de clemencia, no les condenaba a muerte, ni confiscaba sus bienes, con tal de que se apresurasen a ser embarcados en el término de tres días y dejasen para siempre las tierras de España.

En ese plazo tan corto de tres días, los moriscos y sus mujeres, bajo pena de muerte, debían dirigirse a los puertos que cada comisario les señalase. No se les permitía sacar de sus casas más que los bienes que pudieran llevar sobre sus cuerpos. Se autorizaba a cualquiera que encontrase a un morisco desbandado fuera de su lugar pasados los tres días del edicto, para poder apoderarse de lo que llevara, prenderle y darle muerte si se resistía.

Después de la expulsión del Reino de Valencia siguió la del resto de España. Entre 1610 y 1614 se sucedieron los decretos que afectaban a los moriscos de toda la península.

Los destinos principales de estos moriscos fueron Marruecos, Argelia y Túnez, pero también fueron desterrados a países cristianos como Italia o Francia. Sin embargo, en estos países fueron muy pocos los que se quedaron.


Fuentes:
- Club.telepolis.com
- La expulsión de los moriscos - Gerardo Muñoz Lorente

20 de junio de 2011

Historia del bolígrafo

El bolígrafo fue inventado en 1938 por Laszlo Biro y George Biro, dos hermanos húngaros. Parece ser que todo empezó cuando Laszlo estaba harto de las plumas y lo engorrosas que resultaban cuando se atascaban o soltaban demasiada tinta. Tuvo la idea cuando observaba a unos niños jugando con bolitas en la calle. Vio cómo una de ellas atravesó un charco y al salir continuó trazando una línea de agua sobre la superficie seca de la calle. El mayor problema que se encontró fue el de la imposibilidad de desarrollar esferas de tamaño tan pequeño.

Laszlo, su hermano mayor y su socio Meyre emigraron a Argentina y adquirirían la nacionalidad de ese país. La razón principal de que esto ocurriese así fue que Agustín Pedro Justo, quien por aquel entonces era presidente de Argentina, se quedó maravillado de un prototipo de bolígrafo que descubrió mientras Laszlo escribía un reportaje en Yugoslavia; la represión nazi hizo el resto.

En 1940 los tres húngaros nacionalizados argentinos crearon la compañía Biro-Mayne-Biro en un garaje, con poco dinero y 40 empleados. Con el tiempo fueron perfeccionando el invento y lo lanzaron al mercado con el nombre comercial de Birome (acrónimo de Biro y Meyre). Al principio los modelos creados eran sumamente costosos, comparables a la estilográfica más cara de la época, la Parker 51.

En 1943, Biro-Meyre-Biro vendió la licencia de la “esferográfica”, como se llamaba por aquel entonces, por la suma de 2 millones de dolares, una cifra extraordinaria, al fabricante estadounidense de instrumentos de escritura Eversharp. Esta empresa fue adquirida por Parker Pen, que instaló una planta de producción en Argentina y sus oficinas comerciales en donde se encontraban sitos Birome.

En 1951 también vendió el producto a la compañía francesa Marcel Bich. Esta empresa se hizo realmente famosa gracias a su marca, Bic, el primer bolígrafo de bajo coste.


Fuente:
Xaesa.com
Artículo.tv

19 de junio de 2011

Preservativos entre la correspondencia de un duque

Los trabajadores de la Sección de Nobleza del Archivo Histórico Nacional, con sede en Toledo, han encontrado entre la correspondencia del duque de Béjar dos preservativos de hace dos siglos, hechos con piel de cerdo.

La directora del Archivo de la Nobleza, Arantxa Lafuente, ha explicado que, hace un mes y medio, cuando ella y su equipo estaban haciendo un trabajo de descripción de documentos, apareció un paquete con la "sorpresa".

Lafuente, que está estudiando documentos del Ducado de Béjar pertenecientes al periodo que va de 1814 a 1830, halló el paquete con los dos condones entre la correspondencia administrativa del duque.

"Al principio no sabíamos lo qué era", ha contado la historiadora, que ha indicado que ignoran a quién pertenecieron y por qué están ahí, aunque sí ha señalado que probablemente fueran "reutilizados", y que no son algo "extraordinario", ya que el invento del preservativo se atribuye al Antiguo Egipto.

Para afirmar esto, Lafuente se remite a la información extraída de un libro de la biblioteca de la Universidad de Salamanca donde se menciona el uso de estos profilácticos, que en épocas pasadas se elaboraban con tripas de cordero y de cerdo e incluían un lazo para adaptarlo al pene.

Aunque la correspondencia en la que se han encontrado no contiene remitente, "pueden proceder de Francia", ha dicho la responsable del Archivo de la Nobleza, que ha aventurado que "quizá su uso era algo común entre la gente pudiente".

La historiadora ha explicado que su trabajo consiste en analizar el material histórico plasmado en pergaminos, pero que, al ser éste un asunto "íntimo", no quedan referencias por escrito en ningún papel o documento.

Lafuente no ha dudado en afirmar que el trabajo que desempeña en el Archivo Nacional Histórico, en la Sección de Nobleza, es muy "interesante" y que, en muchas ocasiones, como ésta, "se descubren cosas así de curiosas". También ha apuntado que los documentos del Duque de Béjar son propiedad del Estado, que los adquirió en el año 1917 debido a su interés de carácter histórico.


Fuente:
20 Minutos


18 de junio de 2011

Los juicios contra animales

En la Alta Edad Media la fe de la gente en los dignatarios de la Iglesia como exterminadores de plagas era muy profunda. Pero para que los esfuerzos de los obispos sobre los animales ofensivos tuvieran efecto era preciso que todos ellos fueran juzgados y declarados culpables por un tribunal eclesiástico. Algunos de estos juicios eclesiásticos de animales ocurrieron ya en el siglo XIII, pero fueron haciéndose más y más frecuentes en el continente europeo durante los 200 años siguientes.

En 1338, una especie de escarabajos causó gran devastación en los campos cerca de Kaltern, en el Tirol. Los escarabajos fueron juzgados, declarados culpables y sentenciados, y fueron solemnemente anatematizados en nombre de la Santísima Trinidad. Se registró que, debido a la vida pecaminosa de la gente en esos lugares, los escarabajos no hicieron caso de estos anatemas hasta que pasaron varios años y la gente se arrepintió de sus pecados.

En 1479 se realizó otro juicio de animales famoso en la corte del obispo de Lausana. Esta vez, las cochinillas fueron sometidas a juicio por dañar los cultivos en los campos. El fiscal expuso algunos argumentos sorprendentes para denigrar a los acusados: las cochinillas no estuvieron dentro del arca de Noé sino que revolotearon sobre ella desafiando a Dios. El fiscal afirmó, también, que las cochinillas no eran animales sino criaturas imperfectas generadas espontáneamente y nacidas de la putrefacción. El defensor de las cochinillas no pudo evitar que sus clientes fueran excomulgadas por Monseñor Benedicto de Montferrand, obispo de Lausana, usando un anatema solemne que comenzó con las palabras: “Vosotras, las acusadas, asquerosidad infernal, vosotras, cochinillas, que ni siquiera seréis mencionadas entre los animales...”

El obispo de Lausana en el acto de excomulgar a las cochinillas. Grabado suizo del s. XIX

En un juicio alemán contra un oso, en 1499, el abogado defensor objetó que su cliente sólo podía ser sentenciado por un juzgado de iguales suyos, pero el juez no permitió que se consiguieran otros osos como jurados. La defensa tuvo el mismo poco éxito en un juicio contra los ratones de campo que tuvo lugar en el Tirol en 1519, en el cual los roedores fueron sentenciados al destierro eterno del territorio en cuestión. La única indulgencia que logró su defensor fue que las hembras preñadas y sus crías dispondrían de dos semanas más de tiempo.

Tal vez el juicio de animales más conocido fue el que se realizó en 1587. En el distrito vinatero de Saint Julien, en Francia, los cultivos fueron asolados por una especie de gorgojo verduzco llamado charançon por la gente del lugar. El 13 de abril de 1587 los insectos fueron emplazados ante el tribunal del príncipe obispo de Mauricenne por los síndicos y procuradores de St. Julien. Un abogado experimentado, Antoine Filliol, fue escogido como defensor. El fiscal, Petremand Bertrand, indicó que Dios creó a los animales antes que al hombre para que le sirvieran como subordinados fieles y no quejosos. Los animales que desobedecían deliberadamente las órdenes de Dios, como aquellos gorgojos glotones y criminales, debían ser castigados severamente, bien fuera que obraran por propio acuerdo o por haber sido seducidos por el diablo.

El defensor de los gorgojos refutó estos argumentos con inteligencia. Negó que los insectos en cuestión tuviesen nada que ver con el espíritu maligno y que, en vez de eso, fueron enviados por Dios como un castigo para los habitantes pecadores de St. Julien. Castigarlos sería atraer de veras la ira del Todopoderoso sobre la población.

El lado acusador fue conmovido por estos argumentos. El juicio se aplazó varias veces y al final la acusación propuso que, puesto que era necesario que los gorgojos abandonasen los viñedos, podían asignarles una parcela de tierra para su uso exclusivo donde no serían molestados por ningún ser humano.

El resultado final de este curioso caso judicial se desconoce, aunque aún se conservan 29 folios pertenecientes al proceso, que duró nada menos que ocho meses. Sin embargo, cabe especular que los gorgojos no estuvieron satisfechos con el veredicto dado que la última hoja del registro fue devorada por insectos.


Fuente:
La sirena de Fiji y otros ensayos sobre Historia Natural y No Natural – Jan Bondeson

17 de junio de 2011

Instrumentos de tortura utilizados por la Inquisición (II)

Continuamos con la extensa colección de instrumentos de tortura utilizados por la Inquisición, en su lucha contra el que se desviaba mínimamente de la doctrina impuesta por la Iglesia.

▪ Mordaza de hierro: La mordaza de hierro impedía a la víctima gritar mientras era torturada, para no perturbar la conversación de sus verdugos. El cuadro de hierro que se aprecia dentro del anillo se introducía en la boca de la víctima y el anillo era ajustado al cuello. Los condenados a la hoguera muchas veces eran amordazados de esta manera para que sus gritos no interfiriesen con las canciones sacras entonadas para la ocasión.


▪ La silla de interrogatorios: La silla de los interrogatorios era un instrumento básico para el inquisidor. Se sentaba a la víctima desnuda y, una vez empezado el interrogatorio, se podía incrementar el dolor presionando el cuerpo contra los clavos o golpeándolo.


▪ El potro: En el potro a la víctima se la colocaba tumbada, y ciertas fuentes afirman que se han dado casos de hasta 30 cm de estiramiento. Una longitud inconcebible producida por la dislocación de los huesos y el desgarro de algunos músculos.


▪ El rompe pulgares: Como su propio nombre indica, con este artilugio se presionaban los pulgares del reo hasta que quedaban completamente machacados. El resultado en términos de dolor alcanzado con este instrumento era altamente satisfactorio. No sólo fue utilizado por la Inquisición: los nazis emplearon algo similar durante la Segunda Guerra Mundial.


▪ El péndulo: El péndulo consistía en atar las manos de la víctima a su espalda y posteriormente izarla. Inmediatamente el húmero quedaba dislocado. Se podía aumentar la agonía añadiendo peso en los pies.


▪ La garra de gato: La garra de gato servía para desgarrar la piel de la víctima y despegar la carne de los huesos en cualquier parte del cuerpo.


▪ El quiebra rodillas: El quiebra rodillas, aunque también era usado para perforar y lacerar los brazos y las piernas, se aplicaba principalmente en las rodillas que quedaban completamente destrozadas.


▪ Collar de pinchos: El collar de pinchos pesaba siempre 5 kg y se colocaba alrededor del cuello de la víctima. Era un medio de ejecución: la erosión de la piel del cuello, mandíbula y hombros con la consiguiente gangrena y finalmente la erosión de los mismos huesos, producían un colapso letal en poco tiempo. Resultaba económico porque no requería el esfuerzo y pago de un verdugo, ya que hacía el trabajo por sí solo.



Fuente:
La "santa" Inquisición - Martín Careaga

16 de junio de 2011

Instrumentos de tortura utilizados por la Inquisición (I)

De los instrumentos de tortura utilizados por la Inquisición podemos decir, lógicamente, que éstos estaban diseñados para causar al prisionero el máximo dolor posible. Y, para tal fin, los mismos inquisidores solían intercambiar fórmulas o técnicas de tormento. Algunos papas como Pío V (1566-72), incluso "enriquecieron" este aspecto de la Inquisición inventando ellos mismos algunos instrumentos de tortura. Y, por increíble que esto parezca, durante las sesiones de tortura los instrumentos también eran rociados con agua bendita.

Vamos a ver unos cuantos de estos instrumentos.

▪ La dama de hierro: La historia de los instrumentos de tortura registra muchos artefactos que funcionaban bajo el principio de un contenedor de forma humana y equipado por dentro con clavos que se encajaban en el cuerpo de la víctima al cerrar las puertas. El modelo más famoso ha sido la llamada "Dama de Hierro de Nuremberg". Los clavos penetraban en diferentes zonas del cuerpo, aunque no lo suficiente para matar inmediatamente a la víctima, a quien se dejaba así durante horas.


▪ La jaula colgante: En la jaula colgante se encerraba a la víctima desnuda, la cual perecía por hambre y sed. Usualmente, las víctimas en las jaulas habían sido torturadas y mutiladas, y sus putrefactos cadáveres se dejaban allí hasta que se cayeran los huesos a pedazos. El macabro espectáculo se instalaba en lugares públicos a la vista de todos para que sierviera de advertencia, y los cuervos y otras aves carroñeras también participaban de la fiesta.


▪ La rueda: La rueda se convirtió en un método de ejecución muy popular en toda Europa, desde la Edad Media hasta principios del siglo XVIII. A la víctima, desnuda, se la extendía sobre el suelo y se le sujetaban piernas y brazos a unos barrotes. El verdugo entonces golpeaba con el canto de la rueda todos sus miembros, pero no tan fuerte como para matar a la víctima.


▪ La sierra: La sierra se usaba con las brujas supuestamente preñadas por Satanás. Debido a la posición invertida en que se colgaba a la víctima, el cerebro estaba bien oxigenado y se impedía la pérdida general de sangre, por lo que la víctima no perdía el conocimiento hasta que la sierra le llegaba al pecho.


▪ La cuna de Judas: En la cuna de Judas la víctima era izada y posteriormente posicionada sobre la cúspide de la pirámide, para que esta penetrase el ano o la vagina. El verdugo controlaba la presión levantando o bajando el cuerpo y la víctima podía ser "mecida", o se la podía hacer caer sobre la cúspide repetidas veces.


▪ Látigos de acero: Los látigos de acero parecen armas de guerra pero son instrumentos de tortura. Las cadenas variaban en cuanto a diseño, y algunas tenían navajas y otras pinchos.


▪ El látigo de cuerdas: El látigo de cuerdas, inofensivo a primera vista, tenía un propósito específico: desollar. Se dejaba remojar en agua con una solución de sal y azufre y a cada cuerda se le colocaban "estrellas" de hierro en la punta. Al aplicarlo sobre la espalda o vientre de la víctima la carne se reducía a pulpa. En ocasiones algunos órganos internos, como el hígado o los intestinos, llegaban a quedar expuestos.


▪ La cigüeña: La cigüeña es un instrumento para mantener a la víctima restringida de movimiento. Provocaba violentos y dolorosos calambres en poco tiempo, primero en los músculos abdominales y del recto, y después en los pectorales, cervicales y los de brazos y piernas. Con el paso de las horas se combinaban todos los calambres para producir una continua agonía.


▪ El rompe cráneos: En el rompe cráneos el mentón de la víctima se coloca en la barra inferior y el casquete es empujado hacia abajo por el tornillo. En el proceso, primero se revientan los dientes en sus cavidades y el hueso circundante es destrozado. Luego se salen los ojos y, finalmente, el cerebro se escurre a través del cráneo fragmentado.


▪ El barril: El barril se imponía a aquellos a quienes se deseaba exponer al escarnio público. Existían dos tipos de barril: uno cerrado con el fondo lleno de excrementos u orines, y otro abierto para que la víctima pudiera caminar bajo el enorme peso del artefacto.


▪ El tenedor del hereje: El tenedor del hereje consistía en cuatro pinchos que eran clavados bajo la barbilla y en el hueso del esternón. Impedía a la cabeza realizar cualquier movimiento y el reo apenas podía murmurar con voz prácticamente inaudible.


Nota: Esta es la primera entrada de una serie de dos.


Fuente:
La "santa" Inquisición - Martín Careaga

15 de junio de 2011

Wifredo el Velloso: la dinastía

Wifredo el Velloso es uno de los mitos catalanes, el héroe de la leyenda épica catalana, pero es un personaje histórico y real.

Wifredo era el hijo del conde Sunifredo I. Parece ser que nació hacia el año 840, en algún lugar dentro del territorio de Urgel-Cerdaña, que en aquel momento estaba regido por su padre. Se habla de Rià, una villa del Conflent, como lugar de su nacimiento. Es una posibilidad, ya que el Conflent era un territorio gobernado también por Sunifredo.

Wifredo no recibió el condado paterno por herencia, sino por deseo de Carlos el Calvo, en la asamblea de Attigny en el año 870. Más tarde, en el 878, en Troyes y por voluntad de Luis el Tartamudo, Wifredo fue investido con los honores de conde de Barcelona-Gerona.

Entre el año 877 y el 888, murieron cuatro emperadores: Carlos el Calvo, Luis el Tartamudo, Carloman y Carlos el Gordo, por lo que prácticamente se puede dar por finalizado el Imperio Carolingio. Esta situación de debil y lejana dependencia fue aprovechada por el conde Wifredo, que se veía señor de un gran territorio y que contaba con que los condados vecinos estaban en manos de miembros de su propia familia.

El hecho más importante acaecido en tiempos de Wifredo probablemente fue la repoblación de la Cataluña central. Se cree que esta tarea fue ideada y dirigida por el propio conde. Entre los años 879 y 890 se ganaron nuevas tierras: el Valle de Lord, en el pre-pirineo, estableciendo el condado de Osona.
También se estableció una nueva frontera con la Hispania sarracena: ahora estaba situada más abajo del Llobregat, en la llamada Marca del Penedès.

Paralelamente, el Velloso se ocupó de la reorganización eclesiástica en las tierras repobladas, primero con la institución de dos arciprestazgos en Osona y posteriormente con el restablecimiento del obispado de Vic. Las iglesias y las parroquias iban dando cuerpo al país que se estaba formando.

Naturalmente, la ampliación de la frontera realizada por el conde fue minuciosamente observada desde la línea musulmana, y los sarracenos no se quedaron de brazos cruzados: en una ofensiva comandada por el señor de Lérida, Llop Ibn Muhammad, llegaron a las puertas de Barcelona, derrotaron a la tropa condal e hirieron de muerte a Wifredo el Velloso, que falleció el 11 de agosto del año 897.

Fiel a su obsesión de consolidación del territorio, Wifredo fue el promotor de la fundación de los monasterios de Santa María de Ripoll y Sant Joan de les Abadesses.

Wifredo quiso ser enterrado en el monasterio de Ripoll, inaugurando de esta manera el Panteón de los Condes de Barcelona.


Fuente:
Breu història de Catalunya - Jesús Mestre i Godes

14 de junio de 2011

La alimentación de los vikingos

Siempre que nos hablan de los vikingos nos imaginamos a esos grandes guerreros que combatían en el mar, pero no todos los vikingos fueron navegantes, los que no viajaban vivían en aldeas y llevaban una vida cotidiana como comerciantes o artesanos. Otros vivían en granjas.

Los granjeros cultivaban vegetales como arvejas y col. También recogían frutas del bosque y bayas. Como la temporada de cultivo era bastante breve y los inviernos eran largos, los granjeros tenían que asegurarse de que hubiera suficiente comida para que durara durante todo el frío invierno.

La pesca también constituía un alimento básico, los peces más comunes eran el bacalao y el salmón. Y también recogían y consumían algas del tipo Palmaria palmata, un alga de hoja muy fina, en tiras un poco separadas. Su color es rosado y presenta un regusto dulzón. Se consumía cruda o cocida.

También criaban ganado y comían carne de res y de cordero. Las ovejas y las cabras tenían la tarea primaria de producir la lana y la leche. Aunque también consumían leche de vaca.

La ganadería, la agricultura y la pesca habían sido la base de subsistencia de los habitantes de Escandinavia durante siglos, pero no era suficiente. El alimento tuvo que ser complementado con la caza de renos y ciervos. Los caballos aliviaron el transporte a los asentamientos; sin embargo no formaban parte del menú.

La bebida era el aquavit (aguardiente a base de patatas y comino) y el hidromiel o cerveza vikinga.

Los vikingos disponían de cocinas bien equipadas, con tinas grandes y pequeñas para almacenar todo tipo de alimentos. Almacenaban principalmente carne seca y productos lácteos como leche agria, queso o mantequilla.


Fuente:
Historia de la Gastronomía - Jaime Ariansen Céspedes

13 de junio de 2011

El Crack de 1929

Las causas de la crisis de 1929 son la superproducción y la especulación bursátil. En EEUU se produjo un espectacular crecimiento de la producción durante los años veinte. La oferta era superior a la demanda. En 1926 los precios se estancaron y, como consecuencia, los beneficios también. Como la producción siguió creciendo y el mercado estaba saturado, se originó un abundante stock de productos no vendidos. Como consecuencia tuvo lugar una caída generalizada de los precios, especialmente de los agrícolas, y la ruina de los productores y de los distribuidores.

A partir de 1926, los beneficios de las empresas dejaron de crecer y las inversiones se dirigieron a la Bolsa. Este aumento de la demanda de acciones produjo una subida artificial de las cotizaciones (independiente del valor de las empresas). Incluso se solicitaban créditos a los bancos para comprar acciones. El día 3 de septiembre de 1929 fue el día de mayor volumen de negocios de la Bolsa de Nueva York.

La crisis comenzó con la caída de la Bolsa de Nueva York. Su rapidez y amplitud se entienden porque la especulación se había construido sobre la confianza. Cuando esta falló, se originó una cascada de inseguridades.

El jueves negro (24 de octubre de 1929) se inició el proceso: al faltar seguridad todos quisieron vender sus acciones para recuperar su dinero y, por tanto, el precio del dinero aumentó. La oferta de valores fue tan grande que las cotizaciones cayeron. Esto ocasionó que todos quisieron vender cuanto antes, unos para evitar pérdidas, otros para disponer de efectivo y poder pagar los préstamos con los que habían comprado las acciones. Las cotizaciones, a lo largo de la jornada, cayeron todavía más. En los días siguientes aumentó la venta masiva de acciones, y los bancos más fuertes intentaron comprarlas para frenar la quiebra.

Los bancos fueron los primeros afectados. Habían concedido préstamos para invertir en Bolsa y la ruina de los inversores impidió su devolución. Además, la desconfianza hizo que los clientes quisieran recuperar sus depósitos por temor a las quiebras. La conjunción de estas fuerzas negativas hizo que unos 5.000 bancos norteamericanos quebraran hasta 1932.

Sin bancos no hay créditos para la industria, comercio y campo. Sin recursos económicos, o a un precio muy elevado, comenzaron a acumularse los productos sin vender y cayeron los precios y los beneficios. Esto obligó al cierre de empresas y al incremento del desempleo.

En 1932 los parados en EEUU ascendían a 13 millones; en Alemania eran 6 millones y en el Reino Unido cerca de 3 millones. A estas cifras habría que añadir a los agricultores, que no podían vender ni comprar nada por el descenso de los precios agrícolas.


Cuando los EEUU dejaron de comprar, los países europeos y los productores de materias primas se quedaron sin su mejor y casi único cliente. Del mismo modo, los capitales estadounidenses se retiraron de Europa y la reconstrucción se vino abajo.

Las consecuencias más profundas fueron la larga duración de la crisis y su trascendencia universal. Además, el aumento del paro redujo la demanda. Desde el punto de vista social el paro acentuó las acciones reivindicativas de los sindicatos. Se incrementó la propaganda y el crecimiento de los partidos comunistas y, como reacción, amplios sectores sociales se acercaron a los movimientos fascistas.


Se produjo un retorno al proteccionismo, pues cada país intentó proteger sus mercados internos con altas tasas aduaneras. Cada país optó por su mejor solución individual, aunque fuera armamentística, y se emprendió el camino hacia la guerra.


Fuentes:
- Historia del mundo contemporáneo - Julio Montero Díaz
- Sobre Historia

12 de junio de 2011

Sunshine Award




Nuestro amigo Cayetano, desde su blog La tinaja de Diógenes nos hace entrega de este premio, cosa que le agradecemos muchísimo.

Dicen las normas que hay que entregarlo a 12 blogs, pero veo que de los que estáis en el blogroll casi todos lo tenéis, además de que todos lo merecéis, por lo que me resulta difícil elegir sólo a unos cuantos. Por eso lo dejo aquí dedicado a todos vosotros y que se lo lleve quien quiera.

¡Muchas gracias, Cayetano!

Castillo de Viñuelas




El palacio fortificado de Viñuelas y el caserío adjunto se alzan sobre una de las terrazas al este del arroyo de Viñuelas o del Bodonal, tributario del río Jarama, en el término municipal de Madrid.

El monte y la dehesa de Viñuelas se incluyeron en los términos del Real de Manzanares desde su constitución en el siglo XII. La primera referencia data del año 1285, cuando Sancho IV donó las tierras de Viñuelas a García López de Saavedra y a los hijos de Ruy Sánchez. En el año 1432 fue cedido a Leonor de Guzmán, amante de Alfonso XI, a cambio de Huelva. Dieciséis años después pasó a la Orden de Santiago. Posteriormente y tras numerosos pleitos pasó al Marqués de Santillana.

El emperador Carlos V para recaudar dinero para la corona, vendió la finca al Mariscal de Castilla Arias Pardo de Saavedra. Tras varias ventas más fue adquirido por Cristóbal de Alvarado Bracamonte, y en el año 1697 lo heredó su sobrina, marquesa de Mejorada y de la Braña, quien mandó construir las cuatro torres angulares. Con posterioridad pasó a la corona. Carlos III y Carlos IV hicieron muchas mejoras. Cuando se instauró la primera república en España, la finca se subastó pasando a numerosas manos siendo uno de los últimos propietarios el duque del Infantado quien incorporó el salón gótico procedente de Cuéllar además de algunos elementos traídos del castillo de Manzanares.


El castillo de Viñuelas es una construcción de planta cuadrada con una torre cilíndrica de grandes dimensiones en cada esquina. El cuerpo principal tiene tres pisos y las torres cuatro. El frente norte es el principal y cuenta con dos garitas rematadas por chapiteles, un panel superior central en el que se inscribe un escudo y un balcón corrido en la primera planta y se apoya sobre columnas que forman un pórtico de entrada. Todo el complejo exceptuando los elementos importados, está hecho de ladrillo, revestido por un enlucido de color cremoso.

La parte más antigua son las torres del palacio (finales del siglo XVII), pero según una vaga referencia a una cesión de una finca se intuye la existencia de un edificio anterior, seguramente una torre.

Actualmente el castillo pertenece a una sociedad anónima que alquila los salones para usos de hostelería.



Fuente:
Castillosnet

11 de junio de 2011

El terror de Uganda

Nacido en 1925 en lo que hoy es Uganda, Idi Amin fue un hombre de grandes dimensiones físicas y dotado de una extraordinaria fuerza, que le permitió ganar en varias ocasiones el campeonato de boxeo de su país en la categoría de pesos pesados. Sin embargo, no cursó estudios y era prácticamente analfabeto cuando a los 20 años se enroló en el Ejército británico, en el que prestó servicios en el Cuarto Regimiento de Fusileros Reales de Africa. Luego ejerció de policía en Kenia durante un tiempo, hasta que, al proclamarse la independencia de Uganda en 1962, se trasladó a ese país, donde ingresó en el Ejército. En 1964 alcanzó el grado de coronel y dos años más tarde fue nombrado jefe adjunto de las Fuerzas Armadas Ugandesas. A mediados de 1966, ya al frente del Ejército, Idi Amin colaboró con el entonces primer ministro, Milton Obote, en la caída del rey Mutesa II y participó en el asalto, saqueo y quema del Palacio de Kampala.

La cruenta intervención armada se cobró la vida a 15.000 personas de la etnia buganda, uno de los cuatro reinos en torno a los que se había articulado el naciente país. El primer ministro Obote asumió todos los poderes, derogó la Constitución existente y, para imponer su régimen, se apoyó en Idi Amín, a quien en 1967 ascendió a general de brigada y le entregó el mando de los tres Ejércitos. Un año más tarde, Amin fue designado comandante en jefe del Ejército ugandés, pero, poco después, Obote comenzó a desconfiar de él y a temer que le expulsara del poder, lo que sucedió el 25 de enero de 1971, cuando Amin aprovechó la ausencia de Obote, quien estaba en Singapur, para dar un cruento golpe de Estado con el que inauguró un régimen de terror y excentricidades.

Durante su carrera política Amin se hizo condecorar con numerosos títulos, entre ellos Su Excelencia el Presidente Vitalicio, Mariscal de Campo Al Hadji Doctor Idi Amin, VC, DSO, MC, Señor de todas las bestias de la Tierra y de los peces del mar, Conquistador del Imperio Británico en África en General y Uganda en particular y Rey de Escocia. Contaba con un cuerpo de 23.000 guardaespaldas.

Su política estuvo caracterizada por el terror y genocidio, lo que llevó a la muerte a más de 300.000 ugandeses, producto de un antisemitismo enfermizo. Además ordenaba la retransmisión televisada en directo de la decapitación de sus oponentes y se sospecha que llegó a devorar las vísceras y otras partes del cuerpo de algunos de ellos.

De lo que sí se tiene verdadera certeza, es que tuvo al menos cinco mujeres, y una gran descendencia, ya que se calcula que fue padre de entre 20 y 25 hijos. También fue boxeador y campeón en todas las divisiones dentro de su país. Esto describe también su contextura física: medía 1.93 metros y pesaba unos 100 kilos, siendo conocido como 'el tonel'.


También hizo uso de esclavos ingleses, los cuales lo debían transportar sobre una plataforma mientras cantaban y silbaban simultáneamente la canción 'El Puente sobre el río Kwai'.

A finales de la década de 1970 la situación del país, aislado económicamente por la cancelación de crédito del Reino Unido y de las ayudas de la Comunidad Económica Europea, era insostenible. El 11 de abril de 1979, el frente Liberación Nacional de Uganda, formado por 18 grupos de exiliados y apoyado militarmente por las tropas de Tanzania, en aquel entonces gobernada por Julius Nyerere, logró derrocar a Idi Amin. Sin embargo, el dictador no pagó sus crímenes, ya que logró refugio, primero en Libia y luego en Arabia Saudí, desde donde hizo algún intento por regresar a Uganda, lo que no le fue permitido.

Falleció en Arabia Saudí en 2003.


Fuentes:
- Sobre Historia
- Libertad Digital

10 de junio de 2011

Un papa, uno de los primeros científicos europeos

A pesar de la idea oscura y tenebrosa que muchos tienen de la Edad Media, lo cierto es que en esta época también hubo vislumbres de genio y ciencia. Por ejemplo, se inventó el botón, las gafas o los espejos. Y alrededor del año 1000, incluso nació el que sería tal vez el primer científico europeo. Un científico que, además, acabó siendo Papa.

Su nombre fue Gerberto de Aurillac. Antes de convertirse en el Papa Silvestre II, Aurillac viajó a España y tuvo acceso a la gran biblioteca del califa Abderramán III, donde aprendió mucha ciencia árabe, especialmente matemáticas y astronomía.

En 969 viajó a Roma acompañando, en una peregrinación, a su protector el conde Borrell II, lo que le permitió conocer al entonces papa Juan XIII y al emperador Otón I, quien le nombró tutor de su hijo, el futuro Otón II. Tras la muerte de Gregorio V, el 18 de febrero de 999, Gerberto de Aurillac fue nombrado papa y consagrado el 2 de abril con el nombre de Silvestre II.

Enseguida destacó como inventor de ábacos, planetarios, instrumentos musicales y varios relojes, además de realizar multitud de investigaciones, lo que le mereció ser acusado de brujo y de nigromante. Para otros contemporáneos, sin embargo, fue “luz de la Iglesia y la esperanza de su siglo”. Uno de sus logros más trascendentales para la historia fue la introducción en la Europa cristiana del número cero y de las cifras árabes, así como el sistema decimal que otros estudiosos perfeccionarían posteriormente.

También difundió el astrolabio, de origen árabe. Fabricó una nueva versión del monocordio, un instrumento musical consistente en una caja de resonancia sobre la cual se tensaba una cuerda de longitud variable con la que se medían las vibraciones sonoras y los intervalos musicales. Estos cálculos le permitieron clasificar las distancias entre las diferentes notas en lo que luego se ha llamado tonos y semitonos. También se le atribuye la introducción del péndulo y la invención de un reloj de ruedas dentadas.

Silvestre II, además, fue el precursor de una especie de sistema taquigráfico o criptográfico (porque su serie de símbolos no podían ser leídas por profanos), inspirado en una escritura abreviada que recuperó de los antiguos sabios romanos. Se le conocía como apuntes tironjanos.

Tal era su capacidad como científico, que sus colegas acudían a él para solventar problemas científicos incluso cuando ya había sido nombrado Papa.

Además, con el cambio del milenio hubo mucha gente que propagó miedos y terrores, Apocalipsis y cosas semejantes. Habladurías que Silvestre II se encargó de apaciguar.

Al misterioso Papa del Año 1000, se le acusó de tener un pacto con el diablo y de inspirarse en obras de autores herejes. Algunos historiadores románticos del siglo XIX presentaron el cambio de milenio que coincidió con su papado, como un tiempo de oscurantismo, de guerras, de epidemias y de terror. Insistieron en sus contactos con el mundo árabe, ya que se presume que durante sus estudios de matemáticas en Barcelona bajo la protección del conde Borrell, mantuvo contacto con sabios musulmanes que le iniciaron en los conocimientos mágicos y místicos, y en sus pactos con el diablo.


Fuente:
Xataka Ciencia


9 de junio de 2011

Causas de la I Guerra Mundial (IV): Los Balcanes

Fue la chispa balcánica la que encendió la I Guerra Mundial, y a la vista de la situación centroeuropea ningún país se extrañó de que así fuera.

En los últimos años del largo reinado del emperador Francisco José el Imperio austro-húngaro era un volcán que podía estallar en cualquier momento. La población alemana de Austria dominaba un conglomerado de polacos, rumanos, rutenios, checos, eslovenos, serbo-croatas e italianos. Los magiares de Hungría mantenían bajo su dominación a eslovacos, rumanos, serbo-croatas, búlgaros y eslovenos. La doble monarquía austro-húngara sobrevivía gracias a la represión policial férrea de las "minorías nacionales", a lo que se añadía el recorte de sus derechos políticos y el intento de ahogar sus expresiones nacionales.

Junto al austro-húngaro otro imperio declinaba: el Imperio Turco, acosado por sus vecinos europeos y víctima de la inoperancia de sus gobiernos y el anquilosamiento de su administración. Austria-Hungría vigilaba para que su descomposición no alterara el equilibrio de poder en la zona. Rusia anhelaba una salida al Mediterráneo a su costa y el vital control del paso de los Estrechos. Y las naciones balcánicas (Yugoslavia, Grecia, Bulgaria, Rumanía) buscaban la expansión incorporando a sus fronteras los territorios turcos habitados por poblaciones de su misma lengua y religión. Sólo el ejercicio despótico del gobierno permitía al sultán seguir manteniendo su soberanía sobre los árabes y sirios de Palestina, los griegos y armenios de Asia Menor, y los griegos, serbios y búlgaros de la Turquía europea. En 1908 el Movimiento de los Jóvenes Turcos se hizo con el poder, aunque respetó la figura del sultán.

El Imperio austro-húngaro y el Imperio Otomano

El mismo año de la revolución turca el príncipe de Bulgaria se proclamó rey independiente y Austria-Hungría se anexionó formalmente el territorio de Bosnia-Herzegovina. Bosnia-Herzegovina hasta ese momento había estado bajo administración austro-húngara pero seguía dependiendo teóricamente de Turquía. Sus habitantes eran eslavos del sur, y la doble monarquía se inquietó ante la posibilidad de que iniciaran un movimiento para unirse a Serbia, el país que más presionaba para conseguir la independencia de los pueblos eslavos bajo dominación austro-húngara. La guerra con Japón había debilitado a Rusia, campeona de los intereses de los pueblos eslavos, y el Zar Nicolás II tuvo que afrontar la humillación de quedar inmovilizado ante lo que se consideró un auténtico ultimátum alemán: si Rusia movilizaba tropas contra Austria-Hungría, Alemania se movilizaría en apoyo de su aliado.

Gran Bretaña y Francia negaron su apoyo a Rusia por no sentirse implicadas en una crisis balcánica, y Serbia no pudo pasar de la protesta ante la falta del apoyo ruso. Ante la forzada pasividad rusa, en febrero de 1909 Austria-Hungría logró el reconocimiento oficial de Turquía a su anexión de Bosnia-Herzegovina.

Caricatura francesa que refleja la crisis
bosnia de 1908
Pocos años más tarde, en 1912, Serbia, Bulgaria y Grecia se unieron en una Liga Balcánica, bajo la mirada benevolente del gobierno ruso. Los ejércitos de la Liga iniciaron la Primera Guerra Balcánica contra Turquía, y obtuvieron una rápida victoria militar. En mayo de 1913 se firmó el Tratado de Londres que prácticamente puso fin a la dominación turca en Europa. Turquía conservó tan sólo Constantinopla y Tracia Oriental, y Macedonia fue dividida entre los vencedores (Serbia, Grecia y Bulgaria).

Pero Bulgaria no quedó contenta con el reparto y, alentada por Austria-Hungría (que quería rebajar el poder adquirido por Serbia), inició al mes siguiente la Segunda Guerra Balcánica contra sus dos antiguos aliados. Bulgaria fue derrotada y tuvo que ceder parte de su Macedonia a Serbia y parte de Tracia a Grecia. Rumanía, que no había intervenido en ninguno de los dos conflictos, aprovechó la situación y arrebató a Bulgaria la zona fronteriza de Dobrudja. Por supuesto, Austria-Hungría no consintió que quedaran así las cosas y logró de las demás potencias que Serbia abandonara los territorios conquistados que suponían su salida al mar. De este modo nació la Albania independiente.

Nota: Esta es la 4ª y última parte de una serie de 4 entradas. Para ver las anteriores: I, II, III


Fuente:
La Primera Guerra Mundial - María Soledad de Mateo Menéndez


 

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