Nos encontramos en la Bretaña francesa en el año 1000. La condesa de Conquereuil, una vez se queda viuda, decide emprender una peregrinación a Santiago de Compostela para postrarse ante el santo y pedirle que haga crecer a la pequeña de sus hijas que es enana.
La condesa y sus hijas salen del castillo con un séquito de 200 personas entre escolta y servidores y una cantidad impresionante de equipaje. Por los caminos, llenos de peligros y penurias se encuentran con toda clase de estrafalarios personajes, como un joven que camina hacia atrás para averiguar de dónde procede, o una castellana que defiende su territorio de los ataques de Almanzor (que es "un demonio peor que las plagas de Egipto"), y cada vez que cabalga levanta una enorme nube de polvo que pone a todos perdidos. O simplemente curiosos aldeanos que se acercan al camino a ver pasar la comitiva y que confunden a la hija de la condesa con un "perrillo" o bien le pasan la mano por la chepa a ver si les da suerte, eso si no se quedan paralizados de miedo porque la pobre niña es "fea hasta decir basta".
Una novela muy entretenida en la que la autora utiliza un lenguaje muy adaptado a la época pero que le da un toque de humor.
28 de febrero de 2011
27 de febrero de 2011
La jerga de la Guerra Civil
Navegando por la red me he tropezado con un artículo del diario Deia, que recopila una serie de términos, motes y expresiones utilizadas durante la Guerra Civil Española y el franquismo. Algunas son conocidas pero otras resultan bastante curiosas:
AA: Iniciales de antiaéreo. Era habitual referirse con ellas al material bélico destinado a esta función.
Acemilero: Mulero. Durante la guerra eran frecuentes sus servicios en todos los frentes para transporte de municiones, provisiones, enfermos y muertos entre el frente y la retaguardia.
Alcahuete: Avión de reconocimiento enviado a una zona. Uno de ellos fue conocido popularmente en el bombardeo de Durango como el Abuelo.
Ausente, El: Expresión usada por los sublevados españoles durante y después de la guerra civil para referirse a José Antonio Primo de Rivera tras su ejecución a manos de los republicanos el 20 de noviembre de 1936.
Bacalao: Usado para referirse al bombardero alemán Dornier Do 17. También llamado lápiz volador.
Besugo: Usado para referirse a los cadáveres abandonados en las cunetas y cementerios por el aspecto saltón de los ojos de los difuntos en estado de descomposición.
Café: Siglas que encierran la frase Camaradas, Arriba Falange Española. La usaban los sublevados en los días previos al alzamiento, al grito de "¡Café, café!" para eludir la vigilancia de las autoridades republicanas.
Camarada: Término usado para referirse a los compañeros. Curiosamente se usaba en ambos bandos, incluso en la Sección Femenina. Los anarquistas y anarcosindicalistas preferían el término compañero. "ELA da el significado de lagun", aporta el historiador, Luis de Guezala.
Cara al sol: La música original del himno de la Falange es firma de un compositor guipuzcoano, Juan Tellería y la dedicó a su pueblo natal. El título original de la partitura musical fue Amanecer en Cegama. La letra se atribuye a José Antonio Primo de Rivera junto con Agustín de Foxá y otros miembros de la dirección del partido.
Caravinagres: Sobrenombre con el que se conocía a los carabineros.
Chirri: Sobrenombre del avión de caza italiano Fiat Cr-32. "Se utilizó en el frente de Bizkaia", subraya el historiador, Jon Irazabal Agirre.
Chocolate: Sobrenombre usado por la tropa para referirse al barro de la trinchera.
Desafecto: Usado en uno y otro bando para referirse a los opositores ideológicos.
Detente: Escapulario del Sagrado Corazón con lemas como Detente bala que adornaban los uniformes de los soldados sublevados y que era regalo de las novias y madres.
Director: Nombre en clave del general Emilio Mola durante los preparativos de la sublevación, debido a su función coordinadora.
EAJ/PNV: Partido Nacionalista Vasco fundado por el político Sabino Arana en 1894. De orientación católica e independentista, al estallar la sublevación se unió en la defensa de la república a los partidos que habían formado el Frente Popular.
Generalísimo o Caudillo: Nombre utilizado para referirse a Francisco Franco, también apodado con mofa como el Paticorto, Paca La Culona -por su voz voz y silueta-, Miss Canarias (en referencia a su indecisión a unirse a los golpistas) o Franquito.
Gudari: Soldado de Euzko Gudarostea, denominación utilizada por el ejército del Gobierno de Euzkadi durante la Guerra civil. Su primer batallón fue el Arana Goiri, del PNV.
Huevo frito: Así se conocía a la estrella de ocho puntas correspondiente al grado de comandante del bando nacional.
Lechero o churrero: Nombre con el que los soldados y civiles de ambos bandos conocían al primer cañonazo o morterazo de la mañana.
Leer el periódico: Actividad consistente en quitarse la camisa, abrirla de par en par y buscar piojos y otros parásitos.
Napoleonchu o Napoleontxu: Apodo impuesto al lehendakari José Antonio Aguirre a raíz del fracaso de la ofensiva republicana sobre Villarreal.
Negrillo: Con el apodo negrillo se conocía en la época a todo el material -y personal- de origen alemán. Es frecuente en la documentación de la época encontrar referencias al "teniente negrillo" o al "cañón de campaña negrillo".
Paco o paqueo: Francotirador. Se refiere el sonido aislado de descargas de fusilería, normalmente procedentes de francotiradores. El origen de la expresión es la guerra de Marruecos, donde los francotiradores nativos se emboscaban durante horas para matar a los soldados españoles desde la distancia. En aquellos barrancos el disparo sonaba pa y el eco co.
Pasionaria: Pseudónimo que la gallartarra Dolores Ibarruri adoptó en 1918 para publicar artículos en El Minero Vizcaíno por ser devota de la Pasión de Jesús.
Pepino: Sobrenombre usado por la tropa para referirse a cualquier tipo de obús.
Picar: Pegar un tiro en la cabeza a una persona.
Puesto en libertad: Referencia al procedimiento que seguían los sublevados para asesinar a las personas apresada después de la haberlas puesto teóricamente en libertad.
Paseo o dar pase: Eufemismo sarcástico para referirse al trayecto que recorrían los que iban a ser fusilados y que hace referencia al trayecto hasta cementerios, cunetas o fosas.
Quinta del biberón: Fue como se conoció a los jóvenes del reemplazo de 1941, nacidos en 1920 pero llamados a filas a mediados de 1938. En su mayoría menores de 18 años, fueron encuadrados en los Cuerpos de Ejército V y XV del Ejército del Ebro, participando en la Batalla del Ebro en la que morirían en gran número.
Quinta columna: Expresión atribuida al general Mola, usada para referirse a los simpatizantes de los sublevados que resistían clandestinamente en zona gubernamental y que trabajaban en labores de espionaje y sabotaje. El general Mola mandaba cuatro columnas y estos grupos constituían la "quinta". Este concepto tendrá tal repercusión que, traducido a varios idiomas, será también usado durante la II Guerra Mundial. Como curiosidad, un quintacolumnista fue Gutiérrez Mellado, teniente de artillería entonces, y que se enfrentó a Tejero el 23F.
Saltaparapetos o asaltaparapetos: Coñac o bebida similar de alta graduación que se daba a los soldados antes del combate.
San Sestabién: Así era conocida la ciudad de San Sebastián por la residencia de afectos a los sublevados y ubicados allí, además, por su cercanía con la frontera. Fue del gusto también de los nazis.
Términus: Nombre con el que se conocía al cuartel general de Franco. Se solía tratar del vagón de ferrocarril o el vehículo rodado utilizado para transportarle. Tras las muertes de Mola y Sanjurjo en accidentes de aviación, Franco dejó de usar el aeroplano como medio de transporte para visitar los frentes. Le cogió pánico.
Trimotor: El sobrenombre usado por la tropa para referirse a los piojos, por ser más lentos que las pulgas.
Turista: Nombre con el que se referían los soldados de ambos bandos a las personalidades que visitaban el frente.
Zapatones: Sobrenombre del hidroavión biplano de reconocimiento y torpedero alemán Heinkel He-59 B-2. El sobrenombre le vino por los flotadores.
Fuente:
Artículo publicado por I. Gorriti en Deia el 25/02/11
AA: Iniciales de antiaéreo. Era habitual referirse con ellas al material bélico destinado a esta función.
Acemilero: Mulero. Durante la guerra eran frecuentes sus servicios en todos los frentes para transporte de municiones, provisiones, enfermos y muertos entre el frente y la retaguardia.
Alcahuete: Avión de reconocimiento enviado a una zona. Uno de ellos fue conocido popularmente en el bombardeo de Durango como el Abuelo.
Ausente, El: Expresión usada por los sublevados españoles durante y después de la guerra civil para referirse a José Antonio Primo de Rivera tras su ejecución a manos de los republicanos el 20 de noviembre de 1936.
Bacalao: Usado para referirse al bombardero alemán Dornier Do 17. También llamado lápiz volador.
Besugo: Usado para referirse a los cadáveres abandonados en las cunetas y cementerios por el aspecto saltón de los ojos de los difuntos en estado de descomposición.
Café: Siglas que encierran la frase Camaradas, Arriba Falange Española. La usaban los sublevados en los días previos al alzamiento, al grito de "¡Café, café!" para eludir la vigilancia de las autoridades republicanas.
Camarada: Término usado para referirse a los compañeros. Curiosamente se usaba en ambos bandos, incluso en la Sección Femenina. Los anarquistas y anarcosindicalistas preferían el término compañero. "ELA da el significado de lagun", aporta el historiador, Luis de Guezala.
Cara al sol: La música original del himno de la Falange es firma de un compositor guipuzcoano, Juan Tellería y la dedicó a su pueblo natal. El título original de la partitura musical fue Amanecer en Cegama. La letra se atribuye a José Antonio Primo de Rivera junto con Agustín de Foxá y otros miembros de la dirección del partido.
Caravinagres: Sobrenombre con el que se conocía a los carabineros.
Chirri: Sobrenombre del avión de caza italiano Fiat Cr-32. "Se utilizó en el frente de Bizkaia", subraya el historiador, Jon Irazabal Agirre.
Chocolate: Sobrenombre usado por la tropa para referirse al barro de la trinchera.
Desafecto: Usado en uno y otro bando para referirse a los opositores ideológicos.
Detente: Escapulario del Sagrado Corazón con lemas como Detente bala que adornaban los uniformes de los soldados sublevados y que era regalo de las novias y madres.
Director: Nombre en clave del general Emilio Mola durante los preparativos de la sublevación, debido a su función coordinadora.
EAJ/PNV: Partido Nacionalista Vasco fundado por el político Sabino Arana en 1894. De orientación católica e independentista, al estallar la sublevación se unió en la defensa de la república a los partidos que habían formado el Frente Popular.
Generalísimo o Caudillo: Nombre utilizado para referirse a Francisco Franco, también apodado con mofa como el Paticorto, Paca La Culona -por su voz voz y silueta-, Miss Canarias (en referencia a su indecisión a unirse a los golpistas) o Franquito.
Gudari: Soldado de Euzko Gudarostea, denominación utilizada por el ejército del Gobierno de Euzkadi durante la Guerra civil. Su primer batallón fue el Arana Goiri, del PNV.
Huevo frito: Así se conocía a la estrella de ocho puntas correspondiente al grado de comandante del bando nacional.
Lechero o churrero: Nombre con el que los soldados y civiles de ambos bandos conocían al primer cañonazo o morterazo de la mañana.
Leer el periódico: Actividad consistente en quitarse la camisa, abrirla de par en par y buscar piojos y otros parásitos.
Napoleonchu o Napoleontxu: Apodo impuesto al lehendakari José Antonio Aguirre a raíz del fracaso de la ofensiva republicana sobre Villarreal.
Negrillo: Con el apodo negrillo se conocía en la época a todo el material -y personal- de origen alemán. Es frecuente en la documentación de la época encontrar referencias al "teniente negrillo" o al "cañón de campaña negrillo".
Paco o paqueo: Francotirador. Se refiere el sonido aislado de descargas de fusilería, normalmente procedentes de francotiradores. El origen de la expresión es la guerra de Marruecos, donde los francotiradores nativos se emboscaban durante horas para matar a los soldados españoles desde la distancia. En aquellos barrancos el disparo sonaba pa y el eco co.
Pasionaria: Pseudónimo que la gallartarra Dolores Ibarruri adoptó en 1918 para publicar artículos en El Minero Vizcaíno por ser devota de la Pasión de Jesús.
Pepino: Sobrenombre usado por la tropa para referirse a cualquier tipo de obús.
Picar: Pegar un tiro en la cabeza a una persona.
Puesto en libertad: Referencia al procedimiento que seguían los sublevados para asesinar a las personas apresada después de la haberlas puesto teóricamente en libertad.
Paseo o dar pase: Eufemismo sarcástico para referirse al trayecto que recorrían los que iban a ser fusilados y que hace referencia al trayecto hasta cementerios, cunetas o fosas.
Quinta del biberón: Fue como se conoció a los jóvenes del reemplazo de 1941, nacidos en 1920 pero llamados a filas a mediados de 1938. En su mayoría menores de 18 años, fueron encuadrados en los Cuerpos de Ejército V y XV del Ejército del Ebro, participando en la Batalla del Ebro en la que morirían en gran número.
Quinta columna: Expresión atribuida al general Mola, usada para referirse a los simpatizantes de los sublevados que resistían clandestinamente en zona gubernamental y que trabajaban en labores de espionaje y sabotaje. El general Mola mandaba cuatro columnas y estos grupos constituían la "quinta". Este concepto tendrá tal repercusión que, traducido a varios idiomas, será también usado durante la II Guerra Mundial. Como curiosidad, un quintacolumnista fue Gutiérrez Mellado, teniente de artillería entonces, y que se enfrentó a Tejero el 23F.
Saltaparapetos o asaltaparapetos: Coñac o bebida similar de alta graduación que se daba a los soldados antes del combate.
San Sestabién: Así era conocida la ciudad de San Sebastián por la residencia de afectos a los sublevados y ubicados allí, además, por su cercanía con la frontera. Fue del gusto también de los nazis.
Términus: Nombre con el que se conocía al cuartel general de Franco. Se solía tratar del vagón de ferrocarril o el vehículo rodado utilizado para transportarle. Tras las muertes de Mola y Sanjurjo en accidentes de aviación, Franco dejó de usar el aeroplano como medio de transporte para visitar los frentes. Le cogió pánico.
Trimotor: El sobrenombre usado por la tropa para referirse a los piojos, por ser más lentos que las pulgas.
Turista: Nombre con el que se referían los soldados de ambos bandos a las personalidades que visitaban el frente.
Zapatones: Sobrenombre del hidroavión biplano de reconocimiento y torpedero alemán Heinkel He-59 B-2. El sobrenombre le vino por los flotadores.
Fuente:
Artículo publicado por I. Gorriti en Deia el 25/02/11
26 de febrero de 2011
El Segundo Reich
La proclamación del II Imperio Alemán tuvo lugar en Versalles (Francia) en enero de 1871, cuando la antigua Confederación de Alemania del Norte y los cuatro estados germánicos del sur (Baviera, Baden, Hesse y Württemberg) acordaron constituirse en una unión federal permanente cediendo la mayoría de sus derechos de soberanía al nuevo Imperio. El rey de Prusia, Guillermo I, fue proclamado emperador alemán y Otto von Bismarck, primer ministro de Prusia, pasó a presidir la nueva organización política como canciller imperial.
El motivo de que la proclamación del II Imperio Alemán tuviera lugar en suelo francés está relacionado con la victoria militar de los ejércitos de Guillermo I en la Guerra Franco-prusiana, iniciada en 1870.
El nuevo Imperio era una verdadera autocracia en la que el Reichstag (cámara baja del Parlamento), constituido por cuatrocientos diputados elegidos por sufragio universal masculino, votaba el presupuesto y las leyes que debían ser ratificadas en el Bundesrat o Consejo Federal con representación de todos los estados, pero dominado por Prusia. El poder real del Imperio lo ejercía la clase que tradicionalmente había gobernado en Prusia, los junkers (aristocracia terrateniente), quienes se aliaron con los industriales acaudalados para salvaguardar sus privilegios en el Imperio frente a las nuevas fuerzas socialistas y progresistas surgidas a raíz de la industrialización y la modernización de Alemania.
Guillermo I falleció en marzo de 1888 y, tras un breve mandato de tres meses a cargo de su hijo, Federico III, su nieto, el joven y ambicioso Guillermo II, fue proclamado káiser (emperador). El nuevo soberano deseaba tener el poder real del Imperio, sin las limitaciones que tuvo su abuelo, y para ello consiguió que Bismarck presentara su dimisión.
A partir de 1890 se fue agudizando en la sociedad alemana el enfrentamiento entre las clases privilegiadas y el proletariado, a cuyos representantes políticos y sindicales se les negaba cualquier forma de participación efectiva en el sistema de gobierno. El propio Ejército constituía un "estado dentro del Estado", ajeno al control del Reichstag y de los ministerios debido a una serie de decretos imperiales. Para empeorar la ya conflictiva situación del país, el almirante Alfred von Tirpitz, ministro de Marina desde 1897 hasta 1916, emprendió la construcción de una gran flota alemana que el Káiser pretendía utilizar para afianzar los intereses coloniales del Imperio. En el extranjero, la diplomacia alemana, voluble y mal organizada, se había enemistado prácticamente con todas las potencias europeas y había dejado al país casi aislado; el único aliado fiel que conservaba Alemania era el Imperio Austro-Húngaro, que también atravesaba momentos difíciles
Los motivos por los que el II Imperio Alemán decidió apoyar al Austro-Húngaro en su declaración de guerra contra Serbia en julio de 1914 se han atribuido en parte a la frustración que la creciente inestabilidad interna provocó en la elite gobernante, quien pensó que la guerra y la conquista podrían reunir a las clases trabajadoras en torno al Imperio. Este objetivo se logró, ya que la intervención en la I Guerra Mundial a partir de agosto de 1914 unió temporalmente a la mayoría de los alemanes bajo el estandarte del Imperio.
La autoridad del káiser Guillermo II disminuyó durante gran parte de la guerra como resultado de la progresiva acaparación del poder por parte de los militares, especialmente a partir de 1917, año en el que el mando supremo del Ejército, representado por el mariscal de campo Paul von Hindenburg y el general Erich Ludendorff, insistió en que Alemania inaugurara la guerra submarina. Esto supuso la incorporación de Estados Unidos al bloque de los enemigos de Alemania.
Las derrotas y el empeoramiento constante de la situación económica, provocado en parte por el bloqueo británico, llevaron a Ludendorff a solicitar la formación inmediata de un gobierno parlamentario que se encargara de negociar un armisticio con los aliados a la mayor brevedad. El II Imperio Alemán se disolvió ante el completo fracaso militar sufrido en el campo de batalla y la revolución interna a la que se tuvo que hacer frente. Guillermo II abdicó el 9 de noviembre de 1918 y buscó refugio al día siguiente en los Países Bajos. Ese día 9 se proclamó la República en Berlín. En febrero del año siguiente se reunió en la ciudad de Weimar la nueva Asamblea Nacional Constituyente: había comenzado la llamada República de Weimar que vino a suceder al II Imperio Alemán.
Fuentes:
- DW World
- Multimania
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| Guillermo I |
El nuevo Imperio era una verdadera autocracia en la que el Reichstag (cámara baja del Parlamento), constituido por cuatrocientos diputados elegidos por sufragio universal masculino, votaba el presupuesto y las leyes que debían ser ratificadas en el Bundesrat o Consejo Federal con representación de todos los estados, pero dominado por Prusia. El poder real del Imperio lo ejercía la clase que tradicionalmente había gobernado en Prusia, los junkers (aristocracia terrateniente), quienes se aliaron con los industriales acaudalados para salvaguardar sus privilegios en el Imperio frente a las nuevas fuerzas socialistas y progresistas surgidas a raíz de la industrialización y la modernización de Alemania.
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| Otto von Bismarck |
A partir de 1890 se fue agudizando en la sociedad alemana el enfrentamiento entre las clases privilegiadas y el proletariado, a cuyos representantes políticos y sindicales se les negaba cualquier forma de participación efectiva en el sistema de gobierno. El propio Ejército constituía un "estado dentro del Estado", ajeno al control del Reichstag y de los ministerios debido a una serie de decretos imperiales. Para empeorar la ya conflictiva situación del país, el almirante Alfred von Tirpitz, ministro de Marina desde 1897 hasta 1916, emprendió la construcción de una gran flota alemana que el Káiser pretendía utilizar para afianzar los intereses coloniales del Imperio. En el extranjero, la diplomacia alemana, voluble y mal organizada, se había enemistado prácticamente con todas las potencias europeas y había dejado al país casi aislado; el único aliado fiel que conservaba Alemania era el Imperio Austro-Húngaro, que también atravesaba momentos difíciles
Los motivos por los que el II Imperio Alemán decidió apoyar al Austro-Húngaro en su declaración de guerra contra Serbia en julio de 1914 se han atribuido en parte a la frustración que la creciente inestabilidad interna provocó en la elite gobernante, quien pensó que la guerra y la conquista podrían reunir a las clases trabajadoras en torno al Imperio. Este objetivo se logró, ya que la intervención en la I Guerra Mundial a partir de agosto de 1914 unió temporalmente a la mayoría de los alemanes bajo el estandarte del Imperio.
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| Guillermo II |
Las derrotas y el empeoramiento constante de la situación económica, provocado en parte por el bloqueo británico, llevaron a Ludendorff a solicitar la formación inmediata de un gobierno parlamentario que se encargara de negociar un armisticio con los aliados a la mayor brevedad. El II Imperio Alemán se disolvió ante el completo fracaso militar sufrido en el campo de batalla y la revolución interna a la que se tuvo que hacer frente. Guillermo II abdicó el 9 de noviembre de 1918 y buscó refugio al día siguiente en los Países Bajos. Ese día 9 se proclamó la República en Berlín. En febrero del año siguiente se reunió en la ciudad de Weimar la nueva Asamblea Nacional Constituyente: había comenzado la llamada República de Weimar que vino a suceder al II Imperio Alemán.
Fuentes:
- DW World
- Multimania
25 de febrero de 2011
Vikingos en Sevilla
El primer contacto que tuvieron los vikingos con la Península Ibérica fue en la costa cantábrica, donde su intención era tomar algunos puertos para establecer allí la base de operaciones de cara a posteriores incursiones. Desde el Cantábrico bordearon la península y bajaron hacia Lisboa donde no se les pudo contener por no estar preparada la ciudad para rechazar este tipo de ataques por mar. Desde las costas portuguesas siguieron bordeando la península hasta llegar al Guadalquivir, que no dudaron en remontar ya que Sevilla era una de las ciudades más prósperas de al-Andalus.
Fue una mañana del primeros de octubre del año 844 cuando los sevillanos atisbaron aterrados las velas de las embarcaciones vikingas que se acercaban remontando el Guadalquivir. Al verlos venir, el gobernador y los altos funcionarios de la ciudad huyeron a Carmona dejando a la población desprotegida.
Los aterrorizados habitantes de Sevilla intentaron la defensa pero de nada sirvió ante la fuerza guerrera de los normandos. Siete días duró el saqueo, durante los cuales los vikingos mataron, robaron y violaron a placer sin que nadie les opusiera resistencia.
Fue tal el impacto de la tragedia, que las crónicas históricas posteriores, como la de Ibn Hayyan o al-Razi, recogen, con palabras sobrecogedoras, la viva impresión que en toda la España musulmana produjo este hecho, cuyo eco perduraría en la memoria colectiva durante mucho tiempo.
Los vikingos eran conocidos por los historiadores árabes como al-Urdumaniyyun, es decir, los normandos, aunque es mucho más frecuente encontrarlos citados como machus, es decir, “idólatras” o “los que adoran el fuego”.
En realidad existen noticias de ellos en la Península Ibérica desde el siglo anterior. En un principio se dedicaban al tráfico de esclavos que apresaban en Inglaterra e Irlanda y fue en el siglo IX cuando al negocio de los esclavos añadieron el pillaje y los saqueos. Como ha ocurrido en muchas ocasiones a lo largo de la historia los prisioneros ricos podían obtener la libertad a cambio de pagar fuertes rescates, mientras que los más pobres eran vendidos irremediablemente como esclavos.
Fuentes:
- Dossier Historia - Juan Martos Quesada
- QuHist.com
Fue una mañana del primeros de octubre del año 844 cuando los sevillanos atisbaron aterrados las velas de las embarcaciones vikingas que se acercaban remontando el Guadalquivir. Al verlos venir, el gobernador y los altos funcionarios de la ciudad huyeron a Carmona dejando a la población desprotegida.
Los aterrorizados habitantes de Sevilla intentaron la defensa pero de nada sirvió ante la fuerza guerrera de los normandos. Siete días duró el saqueo, durante los cuales los vikingos mataron, robaron y violaron a placer sin que nadie les opusiera resistencia.
Fue tal el impacto de la tragedia, que las crónicas históricas posteriores, como la de Ibn Hayyan o al-Razi, recogen, con palabras sobrecogedoras, la viva impresión que en toda la España musulmana produjo este hecho, cuyo eco perduraría en la memoria colectiva durante mucho tiempo.
Los vikingos eran conocidos por los historiadores árabes como al-Urdumaniyyun, es decir, los normandos, aunque es mucho más frecuente encontrarlos citados como machus, es decir, “idólatras” o “los que adoran el fuego”.
En realidad existen noticias de ellos en la Península Ibérica desde el siglo anterior. En un principio se dedicaban al tráfico de esclavos que apresaban en Inglaterra e Irlanda y fue en el siglo IX cuando al negocio de los esclavos añadieron el pillaje y los saqueos. Como ha ocurrido en muchas ocasiones a lo largo de la historia los prisioneros ricos podían obtener la libertad a cambio de pagar fuertes rescates, mientras que los más pobres eran vendidos irremediablemente como esclavos.
Fuentes:
- Dossier Historia - Juan Martos Quesada
- QuHist.com
24 de febrero de 2011
Séneca, el filósofo del tirano
Una de las figuras más importantes del siglo I es la de Séneca, el último gran filósofo en lengua romana. Quiso actuar en la vida pública y fue el preceptor y el ministro más odiado por los emperadores. Extraña figura, a menudo detestada en la Antigüedad, en la que una tradición aristocrática, contra la que lucha Tácito, le acusa de hipocresía.
Séneca no es filósofo de profesión, sino un magistrado como Cicerón, un hombre de acción que conoció de forma violenta y variada todas las realidades de la vida. Nacido en los comienzos del siglo, hijo de un célebre retórico, es español de origen y representa en Roma a las provincias occidentales en el momento en que adquieren una importancia decisiva: es un ciudadano del mundo. En su juventud atendió la llamada de la sabiduría mística -pitagorismo, influencias egipcias, quizá judaísmo- y estuvo a punto de ser víctima de Sejano, y después de Calígula. Su ambición, o su prestigio, le llevan a mezclarse con los peores dramas de la corte: le acusaron, bajo Claudio, de ser el amante de una princesa imperial que murió víctima de este agravio y fue exiliado a Córcega. Desde allí, sin declararse culpable, suplicaba al poder que le permitiera regresar.
Agripina le hizo volver después de la caída de Mesalina. Así, asistió a la muerte de Claudio, y luego Nerón le consultó antes de matar a Agripina. Principalmente en ese tiempo, entre el 48 y el 65, fecha ésta de su suicidio, escribió su obra filosófica mientras crecía, para declinar luego, su influencia sobre Nerón, quien terminó por exigir su muerte.
Séneca fue ante todo un leal senador de Nerón, de quien había sido maestro de retórica y de filosofía. Parece haber representado la tendencia más activa y más innovadora del estoicismo. También es cierto (como demuestran ciertas críticas que dirige al final de su vida a Posidonio) que desconfía un poco de la civilización, del progreso técnico, de las ciencias y de las artes. La influencia de los cínicos es muy fuerte en su obra.
Fuente:
Historia de la Filosofía: del mundo romano al Islam medieval – Albin Michel
Séneca no es filósofo de profesión, sino un magistrado como Cicerón, un hombre de acción que conoció de forma violenta y variada todas las realidades de la vida. Nacido en los comienzos del siglo, hijo de un célebre retórico, es español de origen y representa en Roma a las provincias occidentales en el momento en que adquieren una importancia decisiva: es un ciudadano del mundo. En su juventud atendió la llamada de la sabiduría mística -pitagorismo, influencias egipcias, quizá judaísmo- y estuvo a punto de ser víctima de Sejano, y después de Calígula. Su ambición, o su prestigio, le llevan a mezclarse con los peores dramas de la corte: le acusaron, bajo Claudio, de ser el amante de una princesa imperial que murió víctima de este agravio y fue exiliado a Córcega. Desde allí, sin declararse culpable, suplicaba al poder que le permitiera regresar.
Agripina le hizo volver después de la caída de Mesalina. Así, asistió a la muerte de Claudio, y luego Nerón le consultó antes de matar a Agripina. Principalmente en ese tiempo, entre el 48 y el 65, fecha ésta de su suicidio, escribió su obra filosófica mientras crecía, para declinar luego, su influencia sobre Nerón, quien terminó por exigir su muerte.
Séneca fue ante todo un leal senador de Nerón, de quien había sido maestro de retórica y de filosofía. Parece haber representado la tendencia más activa y más innovadora del estoicismo. También es cierto (como demuestran ciertas críticas que dirige al final de su vida a Posidonio) que desconfía un poco de la civilización, del progreso técnico, de las ciencias y de las artes. La influencia de los cínicos es muy fuerte en su obra.
Fuente:
Historia de la Filosofía: del mundo romano al Islam medieval – Albin Michel
23 de febrero de 2011
La puerta del paraíso
La Florencia del Renacimiento fue reconocida, entre otros motivos, por su esplendor cultural, por el mecenazgo, el apoyo y la consideración que recibían los artistas para impulsar el nuevo movimiento artístico y filosófico. Con este espíritu, Florencia promocionaba "concursos" para que sus monumentos públicos fueran diseñados por los mejores creadores del momento, apartándose del arte gótico, que consideraban frío y oscuro. La primera puerta del Baptisterio de la catedral de Florencia fue decorada por Andrea Pisano en 1330. Para la decoración de la segunda se convocó un concurso al que se presentaron Jacopo della Quercia, Lorenzo Ghiberti, Francesco de Valdambrino y Filippo Brunelleschi. El elegido fue Lorenzo Ghiberti (1378-1455), quien finalizó esta puerta en 1424. Al contrario de lo que era habitual en los relieves de la época, el fondo se utiliza como elemento plástico y forma parte de la representación.
Colocadas esas puertas, el resultado fue tan satisfactorio a la vista de todos que Ghiberti recibió, sin que hubiese mediado concurso alguno, el encargo de elaborar las terceras puertas (del lado este del baptisterio). En ella, Ghiberti aplica un tratamiento pictórico a las esculturas; este nuevo concepto le permite perfeccionar la perspectiva, la anatomía, la composición y el movimiento en sus esculturas. Sólo tiene 10 relieves que representan temas bíblicos, en ellos, el paisaje representa un escenario sobre el que los personajes ocupan un lugar, respetando el espacio, la proporción y el volumen. Ghiberti acabó aquí con las influencias góticas de manera completa.
Las Puertas contienen también, en los marcos laterales y en los listones verticales de separación, todo un repertorio de pequeñas esculturas, de figuras bíblicas, motivos vegetales y algunos diminutos bustos de personajes, entre los que se halla el propio autorretrato de Ghiberti.
El resultado final fue tan espléndido que justamente se decidió ubicarla en el sector oriental por ser el más jerarquizado. El nombre de “puerta del paraíso” proviene de la admiración de Miguel Ángel, según cuenta la leyenda, dijo que por su belleza y perfección merecía estar en la entrada del Paraíso. La puerta del Paraíso ha sido siempre admirada como su obra maestra. En 1966, con la inundación del Arno fue severamente dañada, así que, después de su restauración, se la trasladó al Museo de l'Opera del Duomo y se la sustituyó por una copia.
Fuentes:
http://monografias.interbusca.com/arte/la-puerta-del-baptisterio-de-florencia.html
http://www.artehistoria.jcyl.es/arte/obras/15917.htm
22 de febrero de 2011
El tesoro de los incas
En algún lugar de su territorio, quizá en varios lugares, los incas lograron amasar un fabuloso tesoro que fue la causa de su perdición. Al igual que los aztecas en México, los incas esperaban la venida de un dios blanco, Viracocha, y con él llegaría el fin de los tiempos. En 1531, supieron aterrorizados que un blanco barbudo había llegado por mar. Aquel hombre se llamaba Francisco Pizarro.
Eran momentos delicados para los incas, cuyo imperio se había debilitado por la guerra civil y sacudido por la predicción del regreso del dios Viracocha. Añádase a todo esto el terror que les provocaban las armas de fuego. La batalla duró sólo una hora, pero aquella hora supuso el derrumbe inexorable del imperio inca.
Acto seguido y sin tener el más mínimo escrúpulo, los conquistadores españoles se embarcaron en la búsqueda del fabuloso tesoro de los incas, tesoro que nunca llegaron a descubrir. Como si pesara una maldición sobre este oro, Pizarro fue una de las primeras víctimas de esta codicia. Luego la maldición recayó sobre su hermano y sus lugartenientes, y muchos otros que les siguieron.
Sin embargo, esto no desalentó a los españoles. La explotación de este metal precioso y de las minas de plata garantizaría a España los recursos necesarios para las desmedidas ambiciones de Felipe II y de Carlos V, aun estando éste último gravemente endeudado con los banqueros alemanes.
Fuente:
Misterios por descubrir: El enigma de los tesoros malditos – Richard Bessiere
Eran momentos delicados para los incas, cuyo imperio se había debilitado por la guerra civil y sacudido por la predicción del regreso del dios Viracocha. Añádase a todo esto el terror que les provocaban las armas de fuego. La batalla duró sólo una hora, pero aquella hora supuso el derrumbe inexorable del imperio inca.
Acto seguido y sin tener el más mínimo escrúpulo, los conquistadores españoles se embarcaron en la búsqueda del fabuloso tesoro de los incas, tesoro que nunca llegaron a descubrir. Como si pesara una maldición sobre este oro, Pizarro fue una de las primeras víctimas de esta codicia. Luego la maldición recayó sobre su hermano y sus lugartenientes, y muchos otros que les siguieron.
Sin embargo, esto no desalentó a los españoles. La explotación de este metal precioso y de las minas de plata garantizaría a España los recursos necesarios para las desmedidas ambiciones de Felipe II y de Carlos V, aun estando éste último gravemente endeudado con los banqueros alemanes.
Fuente:
Misterios por descubrir: El enigma de los tesoros malditos – Richard Bessiere
21 de febrero de 2011
La expansión de las monarquías feudales hispánicas
Los siglos XI-XII fueron los que contemplaron el crecimiento y consolidación de las diversas monarquías peninsulares. En la configuración de estas estructuras políticas tuvo una importancia primordial la relación establecida con al-Andalus que, tras la caída del califato de Córdoba, tuvo dos planos de actuación complementarios:
A pesar de las particularidades de todos estos reinos hispánicos, la gran característica que les homogeneizaba residía en que eran monarquías y sociedades constituidas para la guerra. Guerra que se manifestó contra los musulmanes, pero también entre las propias monarquías cristianas. Así, desde una reducida franja territorial -más amplia en la zona occidental que en la oriental-, en el siglo XI las monarquías feudales hispánicas van a iniciar su expansión territorial a costa de los musulmanes. Paralelamente surgen diversos conflictos entre las distintas entidades políticas cristianas, enfrentamientos que subrayan la hegemonía territorial y política que va adquiriendo la monarquía castellanoleonesa.
Fuente:
La Corona de Castilla en la Edad Media - Enrique Rodríguez-Picavea Matilla
- Conquista territorial, aprovechando la descomposición del califato cordobés.
- Intervención en los diferentes reinos de taifas surgidos tras la caída del estado califal, mediante mercenarios cristianos y el establecimiento del pago de parias, tributos especiales para asegurarse la no intervención o la protección de las diversas monarquías.
| La Península Ibérica a mediados del siglo XI |
A pesar de las particularidades de todos estos reinos hispánicos, la gran característica que les homogeneizaba residía en que eran monarquías y sociedades constituidas para la guerra. Guerra que se manifestó contra los musulmanes, pero también entre las propias monarquías cristianas. Así, desde una reducida franja territorial -más amplia en la zona occidental que en la oriental-, en el siglo XI las monarquías feudales hispánicas van a iniciar su expansión territorial a costa de los musulmanes. Paralelamente surgen diversos conflictos entre las distintas entidades políticas cristianas, enfrentamientos que subrayan la hegemonía territorial y política que va adquiriendo la monarquía castellanoleonesa.
Fuente:
La Corona de Castilla en la Edad Media - Enrique Rodríguez-Picavea Matilla
20 de febrero de 2011
El evangelio de la espada (Artur Balder)
A finales del siglo VIII, Carlomagno pretende conquistar Sajonia (para su reino y para Dios) cueste lo que cueste y su conquista comporta la evangelización obligatoria. El rey de los francos era un auténtico integrista de la fe católica.
Un joven monje benedictino llamado Angus de Metz recibe la orden de partir hacia tierras sajonas acompañado de otros oscuros e inquietantes religiosos. Tienen una misión, que consiste en eliminar a otro monje llamado Remigio considerado hereje por el simple hecho de pensar por sí mismo. Remigio en realidad no era un hereje, sino que evangelizaba de otra forma, ganándose la confianza de los nobles sajones, conviviendo con ellos y respetándolos. Para ello crea la Orden de la Espada, una hermandad de señores sajones considerada herética por no ajustarse a los intereses políticos y económicos de la Iglesia.
Una vez encuentran a Remigio, el jefe de la expedición muere y el supuesto hereje envía a Angus de Metz a casa de un importante duque sajón con la misión de educar al hijo de éste, Widukind, quien acabaría convirtiéndose en líder de los sajones en su lucha contra los ejércitos de Carlomagno. Durante los años que pasa con Widukind, Angus aprende a convivir con los rituales paganos de los sajones y con su forma de entender el mundo, a la vez que su fe se tambalea.
Un joven monje benedictino llamado Angus de Metz recibe la orden de partir hacia tierras sajonas acompañado de otros oscuros e inquietantes religiosos. Tienen una misión, que consiste en eliminar a otro monje llamado Remigio considerado hereje por el simple hecho de pensar por sí mismo. Remigio en realidad no era un hereje, sino que evangelizaba de otra forma, ganándose la confianza de los nobles sajones, conviviendo con ellos y respetándolos. Para ello crea la Orden de la Espada, una hermandad de señores sajones considerada herética por no ajustarse a los intereses políticos y económicos de la Iglesia.
Una vez encuentran a Remigio, el jefe de la expedición muere y el supuesto hereje envía a Angus de Metz a casa de un importante duque sajón con la misión de educar al hijo de éste, Widukind, quien acabaría convirtiéndose en líder de los sajones en su lucha contra los ejércitos de Carlomagno. Durante los años que pasa con Widukind, Angus aprende a convivir con los rituales paganos de los sajones y con su forma de entender el mundo, a la vez que su fe se tambalea.
19 de febrero de 2011
Traición en la corte del faraón
En los momentos finales del reinado de Ramsés III, una de sus mujeres llamada Tiyi conspiró en palacio para lograr que su hijo, Pentaur, le sucediera en el trono. Para lograr su objetivo, Tiyi buscó la ayuda de un mayordomo llamado Pebakkamen, que fue quien reclutó a los hombres que se rebelarían contra el rey. Gracias a ellos y al apoyo que recibió de otras mujeres que vivían en el atestado harén de Ramsés III, Tiyi estuvo a punto de desalojar del trono a su marido. No hay datos que arrojen luz sobre cómo se frenó el complot, pero sabemos quienes fueron los traidores. También conocemos que se constituyó un tribunal para juzgar a los imputados en la conspiración y que ciertos miembros de la comisión de investigación intentaron boicotear el proceso para no inculpar a algunos familiares suyos. Tras ser descubiertos, la ira del faraón cayó sobre sus cabezas. Los verdugos les cortaron la nariz y las orejas, castigo que se reservaba a los prefectos y magistrados que abusaban de sus funciones.
En los jeroglíficos se describe de forma un tanto ambigua la condena que aplicó el tribunal a los cabecillas del fallido golpe de estado: “Los han puesto en su lugar. Ellos solos han muerto”. ¿Les obligaron a suicidarse? En realidad, su final fue mucho más lento y terrible. Una momia hallada en Deir el Bahari, que corresponde a un varón de unos 25 años bien formado y sin lesiones, aporta pistas sobre el ajusticiamiento de los traidores. La momia es de un hombre que fue introducido en su sarcófago sin habérsele practicado las operaciones usuales del embalsamamiento. Su rostro desvela una horrible agonía, lo que sugiere que el desafortunado joven fue enterrado vivo.
Fuente:
Muy Interesante
En los jeroglíficos se describe de forma un tanto ambigua la condena que aplicó el tribunal a los cabecillas del fallido golpe de estado: “Los han puesto en su lugar. Ellos solos han muerto”. ¿Les obligaron a suicidarse? En realidad, su final fue mucho más lento y terrible. Una momia hallada en Deir el Bahari, que corresponde a un varón de unos 25 años bien formado y sin lesiones, aporta pistas sobre el ajusticiamiento de los traidores. La momia es de un hombre que fue introducido en su sarcófago sin habérsele practicado las operaciones usuales del embalsamamiento. Su rostro desvela una horrible agonía, lo que sugiere que el desafortunado joven fue enterrado vivo.
Fuente:
Muy Interesante
18 de febrero de 2011
Batalla de Adrianópolis (378 d.C.)
La batalla de Adrianópolis tiene una importancia decisiva en la Historia ya que fue la derrota más importante de Roma después de Cannas y, a diferencia de ésta, sus consecuencias fueron terribles para el Imperio.
Los godos procedían de Escandinavia y, tras una larga migración, aparecieron a las puertas del limes romano. A partir del año 240 dC comenzaron a realizar incursiones para depredar la Dacia, costosamente conquistada por el gran emperador Trajano y estúpidamente abandonada por el intelectual Adriano, cuya cabeza estaba tan ocupada con su amigo Antinoo, que en lugar de pensar en la seguridad del Imperio, se dedicó a abandonar las nuevas conquistas y a construir inútiles muros que de nada sirvieron. La estrategia de César, derrotar al enemigo allí donde se hallara, y si se hallaba en el mismísimo infierno, pues allí que se iba, fue dejada de lado por Augusto, cuya visión estratégica no incluía aspectos meramente militares. Así, el Imperio Romano, diseñado por César, fue edificado por Augusto con un terrible defecto de construcción: sus cimientos, y a pesar de los esfuerzos de Trajano por retomar la idea estratégica de César, sus sucesores se empeñaron en no prestar atención al problema.
Y así encontramos a los godos presionando el limes del Danubio, precisamente el más débil, en un momento en el que la superioridad táctica romana sobre sus enemigos se venía abajo. Las sucesivas crisis económicas provocan una drástica reducción de la calidad del equipamiento militar romano cuya más nefasta consecuencia es que las legiones tengan que equiparse con el mismo equipo que las tropas auxiliares y que éstas empiecen a equiparse con lo que pueden encontrar por ahí.
Convertidos en "federados" a sueldo, los godos se especializaron en el chantaje al Imperio que, en lugar de resolver la situación por las bravas, se dedicó a untarles con más oro a cambio de defender sus fronteras ¡que los mismos godos atacaban cada dos por tres! ... y en esto llegaron los hunos desde el Este. En 376 el emperador de Oriente (el Imperio se hallaba dividido en dos mitades), en un nuevo disparate más, les permitió cruzar el Danubio y asentarse dentro de las fronteras imperiales, hecho que los godos agradecieron dedicándose a saquear todo lo que encontraban a su paso. El emperador Valente, comprendió por fin el error cometido y pidió ayuda al emperador de Occidente, su sobrino Graciano, que le envió un ejército, pero Valente, que era un pésimo político, aún era peor militar. Convencido de que podía derrotar a los godos él sólo, marchó con su ejército hacia Adrianópolis sin esperar los refuerzos.
El 9 de agosto del año 378 el campamento bárbaro se encontraba a unas horas de la ciudad, de esta forma, allá a las dos de la tarde la columna romana divisó por fin la "muralla" de carromatos con la que los godos protegían su campamento.
Lentamente el ejército imperial comenzó a desplegarse, las alas de caballería ocuparon pronto su posición. La infantería se fue situando en sus posiciones al tiempo que el ardor de los bárbaros, que les contemplaban desde su sitio, disminuía cuando observaban temerosos el abrumador despliegue de medios (o más bien, el orden y disciplina con que se situaban sobre el campo) de que hacían gala sus contrarios.
LLegó entonces ese momento de impass antes de la batalla. Frigiterno (el líder germano) estaba decidido a ganar tiempo, pues necesitaba del concurso de la mayor parte de sus jinetes para enfrentarse con garantías a los romanos. Por otro lado, el emperador también estaba inclinado a llegar, de ser esto posible, a algún tipo de arreglo y no exponerse a una siempre arriesgada batalla campal. Frigiterno logró gracias a ello, tal como deseaba, ganar el tiempo necesario hasta poder convocar para la batalla a sus más aguerrida caballería (gran parte de ellos ostrogodos).
Cuando las conversaciones romano-godas estaban en curso, unidades de infantería ligera al mando de Bacurio de Iberia y Cassio, llevados por las sus ansias de lucha y por su propia cuenta, acometieron las primeras líneas germanas, siendo rechazados con deshonor y vergüenza, funestos augurios para lo que más tarde se convertiría en una aplastante derrota.
Fuentes:
- www.historialago.com
- Satrapa
Los godos procedían de Escandinavia y, tras una larga migración, aparecieron a las puertas del limes romano. A partir del año 240 dC comenzaron a realizar incursiones para depredar la Dacia, costosamente conquistada por el gran emperador Trajano y estúpidamente abandonada por el intelectual Adriano, cuya cabeza estaba tan ocupada con su amigo Antinoo, que en lugar de pensar en la seguridad del Imperio, se dedicó a abandonar las nuevas conquistas y a construir inútiles muros que de nada sirvieron. La estrategia de César, derrotar al enemigo allí donde se hallara, y si se hallaba en el mismísimo infierno, pues allí que se iba, fue dejada de lado por Augusto, cuya visión estratégica no incluía aspectos meramente militares. Así, el Imperio Romano, diseñado por César, fue edificado por Augusto con un terrible defecto de construcción: sus cimientos, y a pesar de los esfuerzos de Trajano por retomar la idea estratégica de César, sus sucesores se empeñaron en no prestar atención al problema.
Y así encontramos a los godos presionando el limes del Danubio, precisamente el más débil, en un momento en el que la superioridad táctica romana sobre sus enemigos se venía abajo. Las sucesivas crisis económicas provocan una drástica reducción de la calidad del equipamiento militar romano cuya más nefasta consecuencia es que las legiones tengan que equiparse con el mismo equipo que las tropas auxiliares y que éstas empiecen a equiparse con lo que pueden encontrar por ahí.
Convertidos en "federados" a sueldo, los godos se especializaron en el chantaje al Imperio que, en lugar de resolver la situación por las bravas, se dedicó a untarles con más oro a cambio de defender sus fronteras ¡que los mismos godos atacaban cada dos por tres! ... y en esto llegaron los hunos desde el Este. En 376 el emperador de Oriente (el Imperio se hallaba dividido en dos mitades), en un nuevo disparate más, les permitió cruzar el Danubio y asentarse dentro de las fronteras imperiales, hecho que los godos agradecieron dedicándose a saquear todo lo que encontraban a su paso. El emperador Valente, comprendió por fin el error cometido y pidió ayuda al emperador de Occidente, su sobrino Graciano, que le envió un ejército, pero Valente, que era un pésimo político, aún era peor militar. Convencido de que podía derrotar a los godos él sólo, marchó con su ejército hacia Adrianópolis sin esperar los refuerzos.
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| Valente |
Lentamente el ejército imperial comenzó a desplegarse, las alas de caballería ocuparon pronto su posición. La infantería se fue situando en sus posiciones al tiempo que el ardor de los bárbaros, que les contemplaban desde su sitio, disminuía cuando observaban temerosos el abrumador despliegue de medios (o más bien, el orden y disciplina con que se situaban sobre el campo) de que hacían gala sus contrarios.
LLegó entonces ese momento de impass antes de la batalla. Frigiterno (el líder germano) estaba decidido a ganar tiempo, pues necesitaba del concurso de la mayor parte de sus jinetes para enfrentarse con garantías a los romanos. Por otro lado, el emperador también estaba inclinado a llegar, de ser esto posible, a algún tipo de arreglo y no exponerse a una siempre arriesgada batalla campal. Frigiterno logró gracias a ello, tal como deseaba, ganar el tiempo necesario hasta poder convocar para la batalla a sus más aguerrida caballería (gran parte de ellos ostrogodos).
Cuando las conversaciones romano-godas estaban en curso, unidades de infantería ligera al mando de Bacurio de Iberia y Cassio, llevados por las sus ansias de lucha y por su propia cuenta, acometieron las primeras líneas germanas, siendo rechazados con deshonor y vergüenza, funestos augurios para lo que más tarde se convertiría en una aplastante derrota.
Fuentes:
- www.historialago.com
- Satrapa
17 de febrero de 2011
El expansionismo japonés
Como consecuencia de la revolución Meiji, Japón puso fin a 256 años de feudalismo e inició un proceso de modernización económica asociado a la aproximación a Occidente.
El Estado fue el principal impulsor del desarrollo económico con el objetivo de convertir a Japón en una potencia industrial similar a los países más desarrollados de Europa. El crecimiento económico y la modernización social comportaron su conversión en una potencia imperialista, que rivalizó con las europeas por el dominio de Asia.
Los sucesivos gobiernos orientaron el expansionismo exterior hacia la ribera asiática del Pacífico, con el fin de abastecerse de alimentos para su creciente población y de las materias primas para su industria textil, pero también, con el propósito de defenderse del poder de China y Rusia, las dos potencias tradicionales en la zona. Corea y Manchuria se convirtieron en los principales objetivos del expansionismo japonés, al que inicialmente prestaron apoyo las potencias occidentales para frenar el poder de China y Rusia.
En 1876, Japón intervino en la península de Corea. La intromisión en un reino formalmente independiente, pero en realidad vasallo de China, provocaría finalmente una guerra con ésta (1894-1895). La victoria de Japón se tradujo en su control de Formosa, Port Arthur y la península de Liaotung, en el extremo sur de Manchuria, a la que fue obligado a renunciar por las presiones occidentales.
El expansionismo nipón se enfrentó con los rusos en Manchuria. En 1905 declaró la guerra a la Rusia zarista y derrotó a su ejército. Esto, junto a la mediación de Estados Unidos en el conflicto, le permitió consolidar el dominio sobre Corea y el sur de Manchuria. Con ello, Japón se consolidó como una potencia imperialista, igualada a las occidentales, en la zona asiática del Pacífico.
Fuente:
Historia del mundo contemporáneo
El Estado fue el principal impulsor del desarrollo económico con el objetivo de convertir a Japón en una potencia industrial similar a los países más desarrollados de Europa. El crecimiento económico y la modernización social comportaron su conversión en una potencia imperialista, que rivalizó con las europeas por el dominio de Asia.
Los sucesivos gobiernos orientaron el expansionismo exterior hacia la ribera asiática del Pacífico, con el fin de abastecerse de alimentos para su creciente población y de las materias primas para su industria textil, pero también, con el propósito de defenderse del poder de China y Rusia, las dos potencias tradicionales en la zona. Corea y Manchuria se convirtieron en los principales objetivos del expansionismo japonés, al que inicialmente prestaron apoyo las potencias occidentales para frenar el poder de China y Rusia.
En 1876, Japón intervino en la península de Corea. La intromisión en un reino formalmente independiente, pero en realidad vasallo de China, provocaría finalmente una guerra con ésta (1894-1895). La victoria de Japón se tradujo en su control de Formosa, Port Arthur y la península de Liaotung, en el extremo sur de Manchuria, a la que fue obligado a renunciar por las presiones occidentales.
El expansionismo nipón se enfrentó con los rusos en Manchuria. En 1905 declaró la guerra a la Rusia zarista y derrotó a su ejército. Esto, junto a la mediación de Estados Unidos en el conflicto, le permitió consolidar el dominio sobre Corea y el sur de Manchuria. Con ello, Japón se consolidó como una potencia imperialista, igualada a las occidentales, en la zona asiática del Pacífico.
Fuente:
Historia del mundo contemporáneo
16 de febrero de 2011
Anne Bonny, la mujer pirata
Anne Bonny, junto con Mary Read, fueron las dos mujeres piratas más famosas del siglo XVIII, aunque no fueron las únicas de la historia.
Anne Cormac nació en County Cork, en 1698, como hija ilegítima de un importante abogado irlandés, William Cormac y de la criada de la familia, Mary Brennan. Después del escándalo, sus padres marcharon a Charleston donde su padre ejerció como abogado y se convirtió en un rico comerciante.
Anne era una niña con mucho temperamento que montaba a caballo y usaba las pistolas mejor que muchos muchachos de su edad. El genio de Anne era bien conocido y se cuenta que cuando era una adolescente apuñaló a una criada inglesa de la plantación con un cuchillo de carnicero.
Aburrida de la vida tranquila en la plantación de su padre, Anne buscó nuevas aventuras y se enamoró de un antiguo pirata llamado James Bonny. Se casó con él y adoptó así el nombre de Anne Bonny. Al parecer, James había planeado robar la plantación de Guillermo Cormac a través del matrimonio con su hija, pero el padre de Anne lo descubrió y la desheredó. La leyenda cuenta que como venganza, Anne quemó la plantación de su padre, aunque este hecho no consta en ningún documento de la época.
James Bonny se llevó a Anne a las Bahamas, a New Providence (actualmente Nassau), donde se convirtió en el informador del gobernador Woodes Rogers en su lucha contra los piratas. Al poco tiempo, Anne le abandonó por John "Calico Jack" Rackham, un antiguo pirata que había obtenido un perdón real. Jack le compraba regalos y le instó a abandonar a su marido por él. Parece ser que Calico ofreció dinero a James Bonny para comprar la libertad de Anne, pero James recurrió al gobernador para retenerla. Entonces Anne y Jack decidieron huir y volver a la piratería.
Cuando Anne se quedó embarazada, Calico Jack la llevó a Cuba y la dejó en compañía de unos amigos para dar a luz a su hijo. Anne esperaba tener una niña que la ayudara a establecerse en tierra, pero el bebé nació dos meses antes de lo previsto y murió al cabo de una hora de nacer. Anne estaba destrozada por la pérdida de su hija cuando Jack la fue a buscar y se la llevó a New Providence para que se recuperara.
Anne vestía ropas masculinas, era experta en el manejo de las pistolas y del machete y era considerada tan peligrosa como cualquier hombre pirata. Jack acogía a marineros de barcos capturados como tripulación forzosa para sus barcos. Un joven marinero capturado llamado Mark Read resultó ser una joven inglesa cuyo nombre era Mary Read. Rackhan permitió a Mary continuar con su disfraz y unirse al grupo. Ambas se hicieron muy famosas por sus múltiples hazañas en el mar y por demostrar más valor que muchos hombres, la cual cosa se demostró en su última batalla.
En octubre de 1720, la recompensa por sus cabezas era bastante elevada. El gobernador de Jamaica se enteró de la presencia de Calico y envió un barco armado para capturar al capitán y a la tripulación. La nave de Calico, llamada "Revenge" (Venganza), fue cogida por sorpresa y solamente Anne y Mary lucharon en cubierta mientras los demás piratas se emborrachaban en sus camarotes.
Anne y Mary Read también fueron capturadas pero confesaron ser mujeres ante el tribunal y abogaron por ser juzgadas separadamente de los hombres. Tanto Anne como Mary conocían la ley inglesa que prohibía colgar a una mujer embarazada y por eso hicieron llamar a un doctor que confirmó que ambas eran mujeres y que estaban embarazadas de unos seis meses. Entonces el tribunal ordenó que serían juzgadas por separado después de que dieran a luz, pero igualmente fueron condenadas a la horca.
Mary Read escapó de la horca al morir de una fiebre mientras estaba en la cárcel. Anne, sin embargo, recibió varios aplazamientos de su ejecución hasta que misteriosamente desapareció de los expedientes oficiales. Hay diferentes teorías sobre su supuesto final. Se cree que su padre, que tenía contactos en la isla, perdonó a su hija y la rescató para traerla de nuevo a Carolinas, donde le consiguió un nombre nuevo y una nueva vida a sus 20 años. Pero hay otras teorías que afirman que volvió con su marido, o incluso existe el mito de que se hizo monja.
Fuente:
Thalassa
Anne Cormac nació en County Cork, en 1698, como hija ilegítima de un importante abogado irlandés, William Cormac y de la criada de la familia, Mary Brennan. Después del escándalo, sus padres marcharon a Charleston donde su padre ejerció como abogado y se convirtió en un rico comerciante.
Anne era una niña con mucho temperamento que montaba a caballo y usaba las pistolas mejor que muchos muchachos de su edad. El genio de Anne era bien conocido y se cuenta que cuando era una adolescente apuñaló a una criada inglesa de la plantación con un cuchillo de carnicero.
Aburrida de la vida tranquila en la plantación de su padre, Anne buscó nuevas aventuras y se enamoró de un antiguo pirata llamado James Bonny. Se casó con él y adoptó así el nombre de Anne Bonny. Al parecer, James había planeado robar la plantación de Guillermo Cormac a través del matrimonio con su hija, pero el padre de Anne lo descubrió y la desheredó. La leyenda cuenta que como venganza, Anne quemó la plantación de su padre, aunque este hecho no consta en ningún documento de la época.
James Bonny se llevó a Anne a las Bahamas, a New Providence (actualmente Nassau), donde se convirtió en el informador del gobernador Woodes Rogers en su lucha contra los piratas. Al poco tiempo, Anne le abandonó por John "Calico Jack" Rackham, un antiguo pirata que había obtenido un perdón real. Jack le compraba regalos y le instó a abandonar a su marido por él. Parece ser que Calico ofreció dinero a James Bonny para comprar la libertad de Anne, pero James recurrió al gobernador para retenerla. Entonces Anne y Jack decidieron huir y volver a la piratería.
Cuando Anne se quedó embarazada, Calico Jack la llevó a Cuba y la dejó en compañía de unos amigos para dar a luz a su hijo. Anne esperaba tener una niña que la ayudara a establecerse en tierra, pero el bebé nació dos meses antes de lo previsto y murió al cabo de una hora de nacer. Anne estaba destrozada por la pérdida de su hija cuando Jack la fue a buscar y se la llevó a New Providence para que se recuperara.
Anne vestía ropas masculinas, era experta en el manejo de las pistolas y del machete y era considerada tan peligrosa como cualquier hombre pirata. Jack acogía a marineros de barcos capturados como tripulación forzosa para sus barcos. Un joven marinero capturado llamado Mark Read resultó ser una joven inglesa cuyo nombre era Mary Read. Rackhan permitió a Mary continuar con su disfraz y unirse al grupo. Ambas se hicieron muy famosas por sus múltiples hazañas en el mar y por demostrar más valor que muchos hombres, la cual cosa se demostró en su última batalla.
En octubre de 1720, la recompensa por sus cabezas era bastante elevada. El gobernador de Jamaica se enteró de la presencia de Calico y envió un barco armado para capturar al capitán y a la tripulación. La nave de Calico, llamada "Revenge" (Venganza), fue cogida por sorpresa y solamente Anne y Mary lucharon en cubierta mientras los demás piratas se emborrachaban en sus camarotes.
| Anne Bonny y Mary Read |
Anne y Mary Read también fueron capturadas pero confesaron ser mujeres ante el tribunal y abogaron por ser juzgadas separadamente de los hombres. Tanto Anne como Mary conocían la ley inglesa que prohibía colgar a una mujer embarazada y por eso hicieron llamar a un doctor que confirmó que ambas eran mujeres y que estaban embarazadas de unos seis meses. Entonces el tribunal ordenó que serían juzgadas por separado después de que dieran a luz, pero igualmente fueron condenadas a la horca.
Mary Read escapó de la horca al morir de una fiebre mientras estaba en la cárcel. Anne, sin embargo, recibió varios aplazamientos de su ejecución hasta que misteriosamente desapareció de los expedientes oficiales. Hay diferentes teorías sobre su supuesto final. Se cree que su padre, que tenía contactos en la isla, perdonó a su hija y la rescató para traerla de nuevo a Carolinas, donde le consiguió un nombre nuevo y una nueva vida a sus 20 años. Pero hay otras teorías que afirman que volvió con su marido, o incluso existe el mito de que se hizo monja.
Fuente:
Thalassa
15 de febrero de 2011
Los amantes de Valardo
A las afueras de Mantua, en Italia, un equipo de arqueólogos encontró, el 5 de febrero de 2007, los esqueletos de dos personas unidas en un abrazo que habían sido enterradas en el Neolítico, hace entre 5000 y 6000 años. El hallazgo se produjo durante la supervisión de los restos de una villa romana, encontrados en unas obras del barrio de Valardo.Se cree que los esqueletos corresponden a un hombre y una mujer, aunque todavía debe confirmarse. Debieron morir jóvenes, ya que conservan casi intactas sus dentaduras. Lo que hace especial este hallazgo es su postura, ya que es la primera vez que se encuentran los esqueletos de dos personas de edades similares abrazados uno frente al otro.
La directora de las excavaciones, Elena Menotti, declaró que no hay precedentes de un entierro doble datado en el Neolítico, y mucho menos de dos personas abrazándose; y éstos se están abrazando de verdad.
Los arqueólogos han encontrado otras veces sepulturas prehistóricas dobles en las que los cadáveres tenían las manos enlazadas u otras formas de contacto, por lo que algunos opinan que el valor de este descubrimiento es más emotivo que científico.
Puede que los expertos jamás determinen la naturaleza de la relación de la pareja, pero Menotti apenas tiene dudas de que nació de un sentimiento profundo. Habrá que esperar a ver si los análisis de ADN arrojan alguna luz, pero aún se manejan otras hipótesis, la posibilidad de Romeo y Julieta es sólo una de ellas, dijo Menotti. Mantua está a sólo 40 kilómetros al sur de Verona, la ciudad en la que Shakespeare situó la historia de Romeo y Julieta. Es un descubrimiento muy emotivo, añadió la arqueóloga.
También será difícil para los científicos esclarecer la causa de la muerte a menos que fueran asesinados o murieran de alguna enfermedad, de forma que hayan quedado marcas en los huesos. No obstante ya se barajan algunas hipótesis, como que por ejemplo, que tras el fallecimiento del hombre, la mujer fuera sacrificada para ser enterrada con él. En cualquier caso, la opinión generalizada es que, estando en esa postura, los dos cuerpos fueron probablemente enterrados a la vez, lo que indicaría una muerte trágica.
A la altura de las cervicales del esqueleto masculino se encontró una punta de sílex. En el costado de la mujer, a la altura de sus muslos, se encontró un cuchillo. Se supone que estos instrumentos podrían formar parte de un ajuar funerario o bien que fueron empleados para causarles la muerte.
Fuente:
http://actualcurioso.blogspot.com/2008/12/los-amantes-de-valardo.html
14 de febrero de 2011
Tycho Brahe y las medidas del firmamento
Astrónomo danés (1546-1601). Tycho Brahe ha sido considerado como el más grande observador del periodo anterior a la invención del telescopio e innovador en los estudios astronómicos.
Hijo mayor de un miembro de la nobleza danesa, cuando contaba tan sólo un año fue literalmente secuestrado por su tío, quien no tenía descendencia y se ocupó de su educación con el consentimiento del padre de Brahe. Orientado por su familia a la carrera política, en 1559 fue enviado a Copenhague para estudiar filosofía y retórica, tras lo cual cursó estudios de derecho en Leipzig (1562-1565); sin embargo, en 1560, año en que presenció un eclipse de sol, decidió dedicarse a la astronomía, disciplina que durante una primera época estudió por su cuenta.
El 21 de agosto de 1560 Tycho Brahe observó un eclipse de Sol que le dejó completamente admirado. El muchacho, que no había cumplido los catorce años, acababa de sentir que los sucesos astronómicos le habían despertado un tremendo interés. Adquirió libros sobre Astronomía y leyó apasionadamente a Tolomeo. No obstante, los estudios había que continuarlos y dos años más tarde fue enviado por su tío a estudiar a la Universidad de Leipizg.
En 1565, a causa de una diferencia de opinión con otro estudiante por un problema matemático, se batió en duelo y quedó mutilado de la nariz, debiendo llevar el resto de su vida una postiza de oro, plata y cera.
Su primer trabajo astronómico, publicado en 1573, estuvo dedicado a la aparición de una nova en la constelación de Casiopea, observación que había efectuado en noviembre del año anterior. Tras haber establecido, mediante cuidadosas comprobaciones, la ausencia de paralaje y de movimiento retrógrado, llegó a la conclusión de que la estrella no era un fenómeno sublunar, y que tampoco estaba situada en ninguna de las esferas planetarias. El resultado contradecía la tesis aristotélica de la inmutabilidad de la esfera de las estrellas fijas.
Pronto Brahe empezó a gozar de una sólida reputación como astrónomo. Tras su matrimonio en 1573 con una campesina, que pudo realizarse después de que la oposición de la familia se suavizara merced a la intervención del rey Federico II, éste le concedió una pensión y le regaló de por vida la isla de Hveen, en el Sund, donde Brahe edificó el castillo de Uraniborg, dotado de un observatorio. Concluida su construcción en 1580 (aunque nunca lo consideró acabado a su entera satisfacción), lo equipó con todo tipo de instrumentos, algunos de colosales proporciones, como es el caso de un enorme cuadrante mural cuya invención se le atribuyó erróneamente.
Estaba convencido de que el progreso de la astronomía dependía, en aquellos momentos, de realizar una serie continuada y prolongada de observaciones del movimiento de los planetas, el Sol y la Luna. La precisión que alcanzó en dichas observaciones fue notable, con un error inferior en ocasiones al medio minuto de arco, lo cual le permitió corregir casi todos los parámetros astronómicos conocidos y determinar la práctica totalidad de las perturbaciones del movimiento lunar.
Tycho Brahe es conocido por ser el introductor de un sistema de mecánica celeste que vino a ser una solución de compromiso entre el sistema geocéntrico tolemaico y el heliocéntrico elaborado por Copérnico: la Tierra se sitúa en el centro del universo y es el centro de las órbitas de la Luna y del Sol, mientras que los restantes planetas giran alrededor de este último. En realidad, el sistema es idéntico al copernicano, en cuanto a que los cálculos de las posiciones de los planetas arrojan los mismos resultados en uno y otro sistema; pero conserva formalmente el principio aristotélico de presunta inmovilidad de la Tierra y su posición central en el universo.
A la muerte de Federico II y durante la minoría de edad de su sucesor, Brahe perdió su pensión y los derechos sobre la isla; en 1597 abandonó Dinamarca y, tras una estancia en Hamburgo, en 1599 llegó a Praga y se instaló en el cercano castillo de Benatky. Aquí se le une en 1600 el joven J. Kepler, con el cual tuvo una fructífera colaboración en los últimos años de su vida. Al morir dejó a Kepler las observaciones realizadas a lo largo de años y años de estudio, con la esperanza de que éste pudiera demostrar su teoría del Universo. Kepler se sirvió de los trabajos de Tycho para formular sus famosas leyes sobre los movimientos planetarios, que sirvieron como confirmación de la teoría de Copérnico sobre el sistema solar.
Fuentes:
- www.arrakis.es
- Astromía
- Biografías y vidas
Hijo mayor de un miembro de la nobleza danesa, cuando contaba tan sólo un año fue literalmente secuestrado por su tío, quien no tenía descendencia y se ocupó de su educación con el consentimiento del padre de Brahe. Orientado por su familia a la carrera política, en 1559 fue enviado a Copenhague para estudiar filosofía y retórica, tras lo cual cursó estudios de derecho en Leipzig (1562-1565); sin embargo, en 1560, año en que presenció un eclipse de sol, decidió dedicarse a la astronomía, disciplina que durante una primera época estudió por su cuenta.
El 21 de agosto de 1560 Tycho Brahe observó un eclipse de Sol que le dejó completamente admirado. El muchacho, que no había cumplido los catorce años, acababa de sentir que los sucesos astronómicos le habían despertado un tremendo interés. Adquirió libros sobre Astronomía y leyó apasionadamente a Tolomeo. No obstante, los estudios había que continuarlos y dos años más tarde fue enviado por su tío a estudiar a la Universidad de Leipizg.
En 1565, a causa de una diferencia de opinión con otro estudiante por un problema matemático, se batió en duelo y quedó mutilado de la nariz, debiendo llevar el resto de su vida una postiza de oro, plata y cera.
Su primer trabajo astronómico, publicado en 1573, estuvo dedicado a la aparición de una nova en la constelación de Casiopea, observación que había efectuado en noviembre del año anterior. Tras haber establecido, mediante cuidadosas comprobaciones, la ausencia de paralaje y de movimiento retrógrado, llegó a la conclusión de que la estrella no era un fenómeno sublunar, y que tampoco estaba situada en ninguna de las esferas planetarias. El resultado contradecía la tesis aristotélica de la inmutabilidad de la esfera de las estrellas fijas.
Pronto Brahe empezó a gozar de una sólida reputación como astrónomo. Tras su matrimonio en 1573 con una campesina, que pudo realizarse después de que la oposición de la familia se suavizara merced a la intervención del rey Federico II, éste le concedió una pensión y le regaló de por vida la isla de Hveen, en el Sund, donde Brahe edificó el castillo de Uraniborg, dotado de un observatorio. Concluida su construcción en 1580 (aunque nunca lo consideró acabado a su entera satisfacción), lo equipó con todo tipo de instrumentos, algunos de colosales proporciones, como es el caso de un enorme cuadrante mural cuya invención se le atribuyó erróneamente.
Estaba convencido de que el progreso de la astronomía dependía, en aquellos momentos, de realizar una serie continuada y prolongada de observaciones del movimiento de los planetas, el Sol y la Luna. La precisión que alcanzó en dichas observaciones fue notable, con un error inferior en ocasiones al medio minuto de arco, lo cual le permitió corregir casi todos los parámetros astronómicos conocidos y determinar la práctica totalidad de las perturbaciones del movimiento lunar.
Tycho Brahe es conocido por ser el introductor de un sistema de mecánica celeste que vino a ser una solución de compromiso entre el sistema geocéntrico tolemaico y el heliocéntrico elaborado por Copérnico: la Tierra se sitúa en el centro del universo y es el centro de las órbitas de la Luna y del Sol, mientras que los restantes planetas giran alrededor de este último. En realidad, el sistema es idéntico al copernicano, en cuanto a que los cálculos de las posiciones de los planetas arrojan los mismos resultados en uno y otro sistema; pero conserva formalmente el principio aristotélico de presunta inmovilidad de la Tierra y su posición central en el universo.
A la muerte de Federico II y durante la minoría de edad de su sucesor, Brahe perdió su pensión y los derechos sobre la isla; en 1597 abandonó Dinamarca y, tras una estancia en Hamburgo, en 1599 llegó a Praga y se instaló en el cercano castillo de Benatky. Aquí se le une en 1600 el joven J. Kepler, con el cual tuvo una fructífera colaboración en los últimos años de su vida. Al morir dejó a Kepler las observaciones realizadas a lo largo de años y años de estudio, con la esperanza de que éste pudiera demostrar su teoría del Universo. Kepler se sirvió de los trabajos de Tycho para formular sus famosas leyes sobre los movimientos planetarios, que sirvieron como confirmación de la teoría de Copérnico sobre el sistema solar.
Fuentes:
- www.arrakis.es
- Astromía
- Biografías y vidas
13 de febrero de 2011
La caída de los gigantes (Ken Follett)
Esta dramática obra comienza contando el primer día de trabajo de Billy Wiliams, minero galés, hijo de un líder sindicalista. Su hermana, Ethel se convierte en el ama de llaves de la mansión del adinerado conde Fitzherbert, con quien mantendrá un idilio a espaldas de su mujer. La hermana de Fitzherbert, Lady Maud, se convierte en activista en favor del voto de las mujeres, y se casa en secreto con su amado Walter von Ulrich, un diplomático alemán.
Mientras, en Rusia, Grigori Peshkov, un obrero metalúrgico, sueña con emigrar a Estados Unidos con su hermano Lev, al que cuida desde que este era pequeño y se quedaron huérfanos. Acusado de asesinato, Lev tiene que irse precipitadamente de Rusia y con dificultades logra llegar a Estados Unidos, donde se convierte en conductor del coche de un hombre de negocios, Josef Vyalov, y se enamora de la hija de este, Olga, prometida de Gus Dewar, joven asesor del presidente Wilson.
Más información sobre el libro: Suite101
Mientras, en Rusia, Grigori Peshkov, un obrero metalúrgico, sueña con emigrar a Estados Unidos con su hermano Lev, al que cuida desde que este era pequeño y se quedaron huérfanos. Acusado de asesinato, Lev tiene que irse precipitadamente de Rusia y con dificultades logra llegar a Estados Unidos, donde se convierte en conductor del coche de un hombre de negocios, Josef Vyalov, y se enamora de la hija de este, Olga, prometida de Gus Dewar, joven asesor del presidente Wilson.
Más información sobre el libro: Suite101
11 de febrero de 2011
Peleas conyugales en el Más Allá
Al igual que ocurría con sus intermediarios en la tierra, los dioses del Nilo practicaban la endogamia frecuentemente. Según creían los egipcios, todo lo que existe surge de un único demiurgo que en su soledad tiene que masturbarse para procrear la primera pareja divina, dos hermanos que al alcanzar la pubertad contraen matrimonio. A partir de ahí comienza la saga de incestos entre las distintas divinidades, cuyas relaciones se van complicando con el paso del tiempo. Por ejemplo, el dios Horus tiene como esposa a Hator, pero mantiene relaciones con siete concubinas, lo que provoca celos y continuas peleas conyugales. Las mismas trifulcas domésticas que debieron producirse en los atestados harenes de los palacios reales del antiguo Egipto por alcanzar o perder el lecho real. El comportamiento del dios Seth aporta algunos datos sobre cómo era percibida la homosexualidad a orillas del Nilo. Una de las versiones del mito desvela sus coqueteos con el dios Horus, del que alaba su espalda, y como éste confía a su madre Isis las inquietantes insinuaciones de Seth. Aunque la madre le aconseja olvidar el asunto, Horus termina cediendo a las proposiciones de Seth.
Otros textos parecen sugerir que la relación homosexual es sobre todo un acto de supremacía del poderoso sobre un inferior o un subordinado. Los egiptólogos han descifrado jeroglíficos que desvelan la íntima relación del faraón Pepi II con uno de sus generales, llamado Sasenet. La aventura amorosa entre los dos aguerridos varones encaja de alguna manera con la que mantienen los dioses Seth y Horus en el Olimpo egipcio. Los investigadores también han aportado información sobre las relaciones homosexuales entre algunos sacerdotes del templo de Jnum en Elefantina. Otras evidencias parecen sugerir que la homosexualidad fue rechazada por el pueblo, aunque consentida entre las clases dirigentes. El Libro de los Muertos, la guía indispensable del Más Allá, califica de virtuosa la abstinencia de las prácticas homosexuales, pero no aclara si esas prácticas eran ocasionales o muy frecuentes, ni cuál era su consideración social.
Fuente:
Muy Interesante
Otros textos parecen sugerir que la relación homosexual es sobre todo un acto de supremacía del poderoso sobre un inferior o un subordinado. Los egiptólogos han descifrado jeroglíficos que desvelan la íntima relación del faraón Pepi II con uno de sus generales, llamado Sasenet. La aventura amorosa entre los dos aguerridos varones encaja de alguna manera con la que mantienen los dioses Seth y Horus en el Olimpo egipcio. Los investigadores también han aportado información sobre las relaciones homosexuales entre algunos sacerdotes del templo de Jnum en Elefantina. Otras evidencias parecen sugerir que la homosexualidad fue rechazada por el pueblo, aunque consentida entre las clases dirigentes. El Libro de los Muertos, la guía indispensable del Más Allá, califica de virtuosa la abstinencia de las prácticas homosexuales, pero no aclara si esas prácticas eran ocasionales o muy frecuentes, ni cuál era su consideración social.
Fuente:
Muy Interesante
10 de febrero de 2011
El juego era importante hace 4.000 años
El juego ya constituía un elemento central de la vida de la gente hace 4.000 años. Así lo revela una tesis de Arqueología de la Universidad de Gotemburgo, Suecia, que investiga la importancia social de este fenómeno y los juegos que se practicaban en épocas tan remotas como la Edad del Bronce en el Valle del Indo, en el actual Pakistán.
No es raro que los arqueólogos, excavando antiguos asentamientos, encontraran elementos relacionados con el juego, pero dentro de la Arqueología imperante este tipo de hallazgos han sido muchas veces ignorados.
"Han sido considerados, por ejemplo, signos de pasatiempos intrascendentes y por lo tanto se consideran menos importantes para la investigación, o han sido reinterpretados a partir de aspectos rituales o como símbolos de estatus social", explica el autor de la tesis, Elke Rogersdotter.
Ha estudiado los artefactos relacionados con el juego que se encuentran en las excavaciones en las ruinas de la antigua ciudad de Mohenjo-Daro en el actual Pakistán. Los restos constituyen el mayor asentamiento urbano de la Edad de Bronce en el valle del Indo, un complejo cultural de la misma época que el antiguo Egipto y Mesopotamia. El acuerdo es difícil de interpretar ya que los arqueólogos no han encontrado restos de templos o palacios. Por ello, ha sido difícil ofrecer una opinión sobre cómo se gobernó o cómo surgió una elite.
El estudio de Elke Rogersdotter muestra resultados sorprendentes. Casi un diez por ciento de los restos encontrados está relacionado con el juego. Incluyen, por ejemplo, diferentes formas de dados y piezas de juego. Además, examinó que los hallazgos no estaban esparcidos por todas partes, sino que había patrones repetitivos sobre su distribución espacial, lo que puede indicar lugares específicos dedicados al juego.
"La cantidad de hallazgos relacionados con el juego y la distribución estructurada muestra que una parte importante de la vida cotidiana de hace más de 4.000 años estaba destinada al juego", dice este investigador.
Fuente:
Europa Press
No es raro que los arqueólogos, excavando antiguos asentamientos, encontraran elementos relacionados con el juego, pero dentro de la Arqueología imperante este tipo de hallazgos han sido muchas veces ignorados.
"Han sido considerados, por ejemplo, signos de pasatiempos intrascendentes y por lo tanto se consideran menos importantes para la investigación, o han sido reinterpretados a partir de aspectos rituales o como símbolos de estatus social", explica el autor de la tesis, Elke Rogersdotter.
Ha estudiado los artefactos relacionados con el juego que se encuentran en las excavaciones en las ruinas de la antigua ciudad de Mohenjo-Daro en el actual Pakistán. Los restos constituyen el mayor asentamiento urbano de la Edad de Bronce en el valle del Indo, un complejo cultural de la misma época que el antiguo Egipto y Mesopotamia. El acuerdo es difícil de interpretar ya que los arqueólogos no han encontrado restos de templos o palacios. Por ello, ha sido difícil ofrecer una opinión sobre cómo se gobernó o cómo surgió una elite.
El estudio de Elke Rogersdotter muestra resultados sorprendentes. Casi un diez por ciento de los restos encontrados está relacionado con el juego. Incluyen, por ejemplo, diferentes formas de dados y piezas de juego. Además, examinó que los hallazgos no estaban esparcidos por todas partes, sino que había patrones repetitivos sobre su distribución espacial, lo que puede indicar lugares específicos dedicados al juego.
"La cantidad de hallazgos relacionados con el juego y la distribución estructurada muestra que una parte importante de la vida cotidiana de hace más de 4.000 años estaba destinada al juego", dice este investigador.
Fuente:
Europa Press
La tierra en llamas (Bernard Cornwell)
"Los últimos años del siglo IX fueron una época llena de peligros para Inglaterra. La salud de Alfredo de Wessex, el hombre que tantas victorias alcanzase, se resiente; su sucesor es un joven carente de experiencia, y los vikingos, que tantas veces han visto cómo se frustraban sus aspiraciones de conquistar Wessex, creen llegado el momento de atacar.
Uhtred, señor de la guerra de Alfredo aun a su pesar, tiende una trampa al enemigo y, en Farnham, inflinge a los vikingos una de las peores derrotas.
Tras la victoria, Uhtred habrá de hacer frente tanto a una tragedia familiar como a los ataques de los secuaces de Alfredo, recelosos de su popularidad y del trato que les dispensa. Uhtred rompe con Alfredo, quebranta su juramento de lealtad y regresa al norte, a su terruño, convertido de nuevo en vikingo.
Etelfleda, la hija de Alfredo, casada con un señor de Mercia que sólo aspira a ser el sucesor de su suegro, será la única persona capaz de conseguir que Uhtred vuelva a defender la causa sajona. Uhtred se pone así al frente de las desmoralizadas tropas de Mercia, con las que llevará a cabo una arriesgada apuesta que concluirá en un baño de sangre a orillas del Támesis".
Uhtred, señor de la guerra de Alfredo aun a su pesar, tiende una trampa al enemigo y, en Farnham, inflinge a los vikingos una de las peores derrotas.
Tras la victoria, Uhtred habrá de hacer frente tanto a una tragedia familiar como a los ataques de los secuaces de Alfredo, recelosos de su popularidad y del trato que les dispensa. Uhtred rompe con Alfredo, quebranta su juramento de lealtad y regresa al norte, a su terruño, convertido de nuevo en vikingo.
Etelfleda, la hija de Alfredo, casada con un señor de Mercia que sólo aspira a ser el sucesor de su suegro, será la única persona capaz de conseguir que Uhtred vuelva a defender la causa sajona. Uhtred se pone así al frente de las desmoralizadas tropas de Mercia, con las que llevará a cabo una arriesgada apuesta que concluirá en un baño de sangre a orillas del Támesis".
9 de febrero de 2011
Instrumentos de tortura: La cuna de Judas
La cuna de Judas es un instrumento de tortura utilizado principalmente para sacar confesiones.Consiste en una pirámide puntiaguda, sobre la cual se alza a la víctima para después dejarla caer una o varias veces, de modo que la punta topara con la zona genital o anal con mayor o menor presión dependiendo de cómo evolucionara la confesión.
Era utilizado en Europa en tiempos de la Inquisición siendo conocido con el mismo nombre (alusivo al apóstol traidor) en inglés (Judas Cradle; también, Judas Chair), alemán (Judaswiege) e italiano (Culla di Giuda). También es conocido con el nombre de Vigía (en portugués), Veglia (en italiano) o Veille (en francés), es decir, «vigilia», pues el condenado era dispuesto de tal manera que si se dormía y relajaba el cuerpo, caía sobre la punta hiriente del instrumento.
También se atribuye su uso, con algunas 'mejoras' (adición de electricidad, añadidura de cinturón), a las dictaduras militares hispanoamericanas del siglo XX.
Se atribuye su invención al jurista boloñés Ippolito Marsili (1450-1529).
Fuente:
http://es.wikipedia.org/wiki/Cuna_de_Judas
8 de febrero de 2011
Festejos palaciegos en Egipto
En tiempos de paz, cuando el enemigo no acechaba las fronteras, ni tampoco los vasallos desleales o las esposas despechadas amenazaban la vida doméstica, los reyes vivían plácidamente en sus palacios, donde tenían a su alcance un gran número de distracciones. La caza en el desierto y en los pantanos, las peregrinaciones y los grandes banquetes eran actividades frecuentes. En algunas tumbas aparecen representadas las fiestas gastronómicas que disfrutaban los faraones y sus cortesanos más allegados. Se asaban bueyes, ocas en espetón y otros variados platos que eran degustados en vajillas de oro, plata o alabastro y regados con vinos y licores. A la fiesta acudían los músicos, cantantes y bailarines de ambos sexos. Ellas danzaban completamente desnudas o lucían un pequeño tanga, tal y como aparecen en una pintura de la tumba de Nebaum, que actualmente se puede admirar en el Museo Británico de Londres. Los invitados que acudían a las celebraciones reales se deshacían en cumplidos con su anfitrión, al que trataban como deidad. “¡Que la gracia de Amón sea en tu corazón!”. Los faraones se sentaban en sillas de alto respaldo ricamente decoradas con incrustaciones de oro, plata, turquesa y otras piedras preciosas.
Los sirvientes circulaban entre las mesas, distribuyendo bebidas, flores y perfumes. Las jóvenes criadas, desnudas o con sencillos vestidos transparentes que dejaban entrever sus encantos, ofrecían a los invitados unos conos de color blanco que éstos se ponían en la cabeza. Mientras los comensales comenzaban a comer, los músicos interpretaban alegres composiciones. Esas orquestas incluían instrumentos de percusión, entre los que destacaban las matracas, los crótalos, los cascabeles y los tambores, que ayudaban a acompasar el ritmo de las canciones. Junto a ellos se encontraban los instrumentos de viento y de cuerda, con flautas simples y dobles, obóes y arpas. Desgraciadamente, es muy difícil saber con precisión qué tipo de melodías interpretaban los músicos que amenizaban las fiestas de palacio.
Los hombres y mujeres bebían vino por igual. Parece que no existía la prohibición de servirles alcohol. De hecho, en algunas pinturas funerarias podemos contemplar escenas de grandes cenas en las que aparecen mujeres totalmente bebidas y vomitando. En la tumba de Paheri se aprecia una figura femenina que da órdenes a un criado. Los jeroglíficos que acompañan esta representación demuestran que las egipcias de alta cuna no tenían que recatarse con la bebida y lo decían claramente: “Dame dieciocho vasos de vino, quiero beber hasta emborracharme, tengo la garganta seca como la paja”.
En los momentos culminantes de la fiesta, algún cantante improvisaba versos que alababan la generosidad de la familia real y la bondad de los dioses. Según cuenta Herodoto, en las mansiones de los ricos, una vez finalizado el gran banquete, el mayordomo exhibía un pequeño sarcófago esculpido y pintado de tal forma que simulaba con gran realismo una momia. De esa manera, los anfitriones mostraban a los invitados la realidad del final de la existencia: “Mírala y luego bebe y disfruta de la vida, pues una vez muerto serás como esta figura”.
Junto al faraón debía estar presente su esposa principal, que al comienzo del Imperio Nuevo actuaba como reina consorte y transmisora del linaje real. Su posición en palacio le permitía realizar determinados ritos en los templos y actuar como garante del faraón durante su reinado. Los egipcios creían que la Gran Esposa Real era la que realmente otorgaba la legitimidad al aspirante al trono. De ahí que algunos príncipes que no estaban en el primer puesto en la línea de sucesión intentaran legitimarse como faraones casándose con las hijas de su antecesor, que en muchas ocasiones eran sus hermanas o sus hermanastras, como fue el caso de Tutmosis II, que era hijo de una reina de menor rango.
Fuente:
Muy Interesante
Los sirvientes circulaban entre las mesas, distribuyendo bebidas, flores y perfumes. Las jóvenes criadas, desnudas o con sencillos vestidos transparentes que dejaban entrever sus encantos, ofrecían a los invitados unos conos de color blanco que éstos se ponían en la cabeza. Mientras los comensales comenzaban a comer, los músicos interpretaban alegres composiciones. Esas orquestas incluían instrumentos de percusión, entre los que destacaban las matracas, los crótalos, los cascabeles y los tambores, que ayudaban a acompasar el ritmo de las canciones. Junto a ellos se encontraban los instrumentos de viento y de cuerda, con flautas simples y dobles, obóes y arpas. Desgraciadamente, es muy difícil saber con precisión qué tipo de melodías interpretaban los músicos que amenizaban las fiestas de palacio.
Los hombres y mujeres bebían vino por igual. Parece que no existía la prohibición de servirles alcohol. De hecho, en algunas pinturas funerarias podemos contemplar escenas de grandes cenas en las que aparecen mujeres totalmente bebidas y vomitando. En la tumba de Paheri se aprecia una figura femenina que da órdenes a un criado. Los jeroglíficos que acompañan esta representación demuestran que las egipcias de alta cuna no tenían que recatarse con la bebida y lo decían claramente: “Dame dieciocho vasos de vino, quiero beber hasta emborracharme, tengo la garganta seca como la paja”.En los momentos culminantes de la fiesta, algún cantante improvisaba versos que alababan la generosidad de la familia real y la bondad de los dioses. Según cuenta Herodoto, en las mansiones de los ricos, una vez finalizado el gran banquete, el mayordomo exhibía un pequeño sarcófago esculpido y pintado de tal forma que simulaba con gran realismo una momia. De esa manera, los anfitriones mostraban a los invitados la realidad del final de la existencia: “Mírala y luego bebe y disfruta de la vida, pues una vez muerto serás como esta figura”.
Junto al faraón debía estar presente su esposa principal, que al comienzo del Imperio Nuevo actuaba como reina consorte y transmisora del linaje real. Su posición en palacio le permitía realizar determinados ritos en los templos y actuar como garante del faraón durante su reinado. Los egipcios creían que la Gran Esposa Real era la que realmente otorgaba la legitimidad al aspirante al trono. De ahí que algunos príncipes que no estaban en el primer puesto en la línea de sucesión intentaran legitimarse como faraones casándose con las hijas de su antecesor, que en muchas ocasiones eran sus hermanas o sus hermanastras, como fue el caso de Tutmosis II, que era hijo de una reina de menor rango.
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7 de febrero de 2011
Castillo de Chipiona
El Castillo de Chipiona se encuentra asentado sobre una roca del antiguo barranco donde baten las olas del mar. De planta cuadrada, con dos pisos que se cubren con bóvedas de aristas, con torre cuadrada junto al lienzo de muralla que va desde la Cruz del Mar hasta la Playa de las Canteras; sus ventanas son ojivales, hallándose todo el edificio completamente almenado. Su origen, según la Diputación provincial de Cádiz, lo sitúa en época musulmana, pero existen pocos datos sobre la existencia de Chipiona en esa época.
Según la historia, y a tenor de documentos existentes, Chipiona fue conquistada en 1.251 por el Rey Fernando III “El Santo”, volviéndose a reconquistar definitivamente en 1.261 por su hijo el Rey Alfonso X “El Sabio”. Posteriormente pasaron estas tierras a ser patrimonio de los Pérez de Guzmán ya que el rey Sancho IV, como recompensa a Don Alonso Pérez de Guzmán “El Bueno” por la defensa de la ciudad de Tarifa, le dona todas las tierras comprendidas entre los ríos Guadalete y Guadalquivir con la condición de que construyera en ellas cuatro castillos. Asímismo lo convirtió en Señor de las poblaciones de Trebujena, Rota, Sanlúcar de Barrameda y Chipiona.
Posteriormente pasa Chipiona a pertenecer a los Señores Ponce de León cuando en 1.303 casó D. Alonso Pérez de Guzmán “El Bueno” a su hija Isabel con D. Hernán Pérez Ponce de León.
Otros atribuyen la construcción del Castillo al Conde de Arcos. No se sabe a ciencia cierta si se construyó de nueva planta o sobre los restos de un antiguo castillo. Lo que sí se sabe es que Alonso X lo fortificó durante la reconquista de Cádiz. Fue rehabilitado en 1.527, junto con los de Rota y Sanlúcar de Barrameda, mediante un “régimen de almenaras” ya que existía un saqueo continuo de piratas moriscos, beréberes y turcos, estando aquí hasta el célebre pirata Barbarroja, existiendo hasta el año 1.651 gran dotación de soldados para la defensa y vela del castillo.
En el siglo XVII, se mencionan en actas capitulares, que “sirvió como vivienda del cura párroco”; en los primeros años del siglo XVIII se convirtió en prisión local (o cárcel pública de la villa); en el siglo XIX (1.893) se usó como cuartel de la Guardia Civil ya que el puesto de Trebujena se había trasladado a Chipiona.
Durante muchos años fue fortaleza y vigía para la defensa de sus habitantes creándose el primer núcleo de población cerca de él, hasta que se convirtió en hotel en 1.890 hasta 1.989, cuando se cierra por problemas entre los socios, abandonándose y quedando en estado de ruina y abandono hasta el 26 de Diciembre de 2.000 en que el Ayuntamiento de Chipiona lo adquiere para proceder a su restauración y uso del mismo.
Fuente:
Chipiona municipio turístico
6 de febrero de 2011
De la alpargata al seiscientos (Juan Eslava Galán)
"Años cincuenta. Después de la prolongada miseria de la posguerra, los españoles atisban la luzal final del túnel: al confesionario, el botijo y la pandereta se agregan la Coca-Cola y el frigorífico, la tele y el gas butano.
Banqueros y constructores se forran en las cacerías de la Escopeta Nacional. Franco se afianza en el poder a cambio de ceder a los americanos amplias parcelas de la antes irrenunciable soberanía nacional (las bases).
Las calles se pueblan de vehículos (el mítico Biscúter, la Vespa, el Seat 600...). Un ministro que mea agua bendita firma un Concordato que perpetúa los privilegios de la Iglesia y le otorga incluso el poder de secuestrar niños (en este libro se aportan las pruebas). Los prohombres del gobierno solicitan un capelo cardenalicio para el Caudillo. Regresan los prisioneros de la División Azul; marchan los soldados de reemplazo que van a morir en la silenciada guerra de Ifni. Media España escapa de la miseria del campo para hacinarse en asentamientos chabolísticos en torno a las ciudades. El mulero Dionisio Cosculluela se beneficia a la primera turista sueca sobre el capó de un Citroën 2-CV... En España empieza a amanecer".
La vida cotidiana de los años 50 en España, narrada a través de diferentes personajes y en distintos puntos del país. Un libro muy revelador sobre todo para los que no hemos vivido esa época, y muy ameno de leer.
Banqueros y constructores se forran en las cacerías de la Escopeta Nacional. Franco se afianza en el poder a cambio de ceder a los americanos amplias parcelas de la antes irrenunciable soberanía nacional (las bases).
Las calles se pueblan de vehículos (el mítico Biscúter, la Vespa, el Seat 600...). Un ministro que mea agua bendita firma un Concordato que perpetúa los privilegios de la Iglesia y le otorga incluso el poder de secuestrar niños (en este libro se aportan las pruebas). Los prohombres del gobierno solicitan un capelo cardenalicio para el Caudillo. Regresan los prisioneros de la División Azul; marchan los soldados de reemplazo que van a morir en la silenciada guerra de Ifni. Media España escapa de la miseria del campo para hacinarse en asentamientos chabolísticos en torno a las ciudades. El mulero Dionisio Cosculluela se beneficia a la primera turista sueca sobre el capó de un Citroën 2-CV... En España empieza a amanecer".
La vida cotidiana de los años 50 en España, narrada a través de diferentes personajes y en distintos puntos del país. Un libro muy revelador sobre todo para los que no hemos vivido esa época, y muy ameno de leer.
5 de febrero de 2011
El mapa de España en la historia
Las primeras descripciones y representaciones de la Península Ibérica deben relacionarse con las concepciones del Universo procedentes del mundo antiguo, donde aparecen las primeras aproximaciones a lo que actualmente denominamos cartografía ligadas al desarrollo de la geografía y las matemáticas.
Egipcios y babilonios transmiten su sabiduría a los griegos, que fueron quienes proporcionaron las primeras bases científicas a la cartografía.
Los griegos establecen una imagen medianamente aceptable del mundo mediterráneo basándose en las informaciones suministradas por viajeros y comerciantes. Poseían itinerarios escritos y mapas de las principales vías comerciales del Mediterráneo oriental.
Las primeras noticias que nos hablan de la Península Ibérica proceden de descripciones geográficas realizadas por griegos y romanos con un interés mercantil, aunque se puede asegurar que sus antecesores, los cartagineses, debían contar con alguna literatura comercial, similar a la de los griegos, destinada a facilitar la tarea mercantil en las tierras por ellos recorridas en su actividad económica.
La fuente escrita más antigua que ha llegado a nosotros es la obra Ora Maritima de Rufo Festo Avieno, poeta latino del siglo IV a.C., donde se describen las costas mediterráneas de Europa. De este estudio geográfico sólo se ha conservado la parte referente a la Península Ibérica. Su descripción está basada en un “periplo” escrito en el siglo VI a.C., en el que se designa a España con los nombres de “Ostrimnida” y de “Ofiusa”.
Estrabón, geógrafo griego del siglo I a.C., escribe un tratado geográfico en 17 libros. En esta obra el libro III está dedicado exclusivamente a España. Según Estrabón, el vértice noroeste se encuentra achatado y España termina en una punta en el cabo San Vicente.
Pomponius Mela, español de nacimiento del siglo I, describe el mundo conocido en su obra geográfica. En el estudio de España, Mela aumenta la anchura de la Península, los Pirineos resultan con una orientación N-S y define tres ángulos en los que encuadra el territorio, por lo que España recobra la forma cuadrada que había perdido desde tiempos de Polibio. La descripción de las costas es más detallada en Mela que en sus contemporáneos y se advierte un gran conocimiento de la hidrografía.
Es Tolomeo, en el siglo II, el que recoge los conocimientos de todos sus predecesores y los aplica a la representación gráfica de la Tierra, suministrando una información topográfica que influiría poderosamente siglos después, durante el Renacimiento. En cuanto a la forma que da a la Península Ibérica se aprecia un progreso considerable en cuanto a su descripción y representación. La parte NO y SO aparecen descritas con exactitud. La costa oriental y la occidental aparecen bien dibujadas, produciéndose a partir del cabo de San Vicente una desviación hacia el Este que supone un estrechamiento de la Península.
Durante muchos siglos la representación tolemaica de la Península es la más perfecta, publicándose ediciones de su obra hasta el siglo XVII.
Fuente:
Atlas Nacional de España
Egipcios y babilonios transmiten su sabiduría a los griegos, que fueron quienes proporcionaron las primeras bases científicas a la cartografía.
Los griegos establecen una imagen medianamente aceptable del mundo mediterráneo basándose en las informaciones suministradas por viajeros y comerciantes. Poseían itinerarios escritos y mapas de las principales vías comerciales del Mediterráneo oriental.
Las primeras noticias que nos hablan de la Península Ibérica proceden de descripciones geográficas realizadas por griegos y romanos con un interés mercantil, aunque se puede asegurar que sus antecesores, los cartagineses, debían contar con alguna literatura comercial, similar a la de los griegos, destinada a facilitar la tarea mercantil en las tierras por ellos recorridas en su actividad económica.
La fuente escrita más antigua que ha llegado a nosotros es la obra Ora Maritima de Rufo Festo Avieno, poeta latino del siglo IV a.C., donde se describen las costas mediterráneas de Europa. De este estudio geográfico sólo se ha conservado la parte referente a la Península Ibérica. Su descripción está basada en un “periplo” escrito en el siglo VI a.C., en el que se designa a España con los nombres de “Ostrimnida” y de “Ofiusa”.
| Mapamundi de Tolomeo |
Estrabón, geógrafo griego del siglo I a.C., escribe un tratado geográfico en 17 libros. En esta obra el libro III está dedicado exclusivamente a España. Según Estrabón, el vértice noroeste se encuentra achatado y España termina en una punta en el cabo San Vicente.
Pomponius Mela, español de nacimiento del siglo I, describe el mundo conocido en su obra geográfica. En el estudio de España, Mela aumenta la anchura de la Península, los Pirineos resultan con una orientación N-S y define tres ángulos en los que encuadra el territorio, por lo que España recobra la forma cuadrada que había perdido desde tiempos de Polibio. La descripción de las costas es más detallada en Mela que en sus contemporáneos y se advierte un gran conocimiento de la hidrografía.
Es Tolomeo, en el siglo II, el que recoge los conocimientos de todos sus predecesores y los aplica a la representación gráfica de la Tierra, suministrando una información topográfica que influiría poderosamente siglos después, durante el Renacimiento. En cuanto a la forma que da a la Península Ibérica se aprecia un progreso considerable en cuanto a su descripción y representación. La parte NO y SO aparecen descritas con exactitud. La costa oriental y la occidental aparecen bien dibujadas, produciéndose a partir del cabo de San Vicente una desviación hacia el Este que supone un estrechamiento de la Península.
Durante muchos siglos la representación tolemaica de la Península es la más perfecta, publicándose ediciones de su obra hasta el siglo XVII.
Fuente:
Atlas Nacional de España
4 de febrero de 2011
Los suevos en Hispania
La usurpación de Constantino contra el emperador Honorio, contribuirá a abrir las puertas de Hispania a unos bárbaros que, habiendo agotado ya los campos galos y viéndose expuestos a la presión húnica, esperan cruzar los Pirineos para sentirse a salvo. Pero, para cruzarlos, antes debían eliminar un duro obstáculo, las fuerzas que Dídimo y Veridiano, notables hispanos leales al emperador Honorio, tenían dispuestas en los pasos pirenaicos.
Será precisamente Geroncio, general al servicio del usurpador Constantino III, el que logre expulsarles de sus posiciones, cubriendo los pasos con los llamados 'honoriacos', tropas bárbaras reclutadas por el tirano en las Galias y que, a la llegada de los vándalos, alanos y suevos en el 409, lejos de oponer resistencia, se unen a ellos en las exacciones.
A partir de su llegada a Hispania, la supervivencia de los suevos como entidad étnica y política dependerá no tanto de ellos mismos, como de los siempre inestables y cambiantes equilibrios de poder, por ejemplo, entre el titular de la dignidad imperial en Occidente, los distintos usurpadores, los visigodos, los vándalos, los francos o el Imperio Romano de Oriente.
Precisamente, restablecido el control por parte de Honorio, a éste le interesa llegar a un acuerdo con los bárbaros que han penetrado en Hispania, no sólo para evitar el inevitable caos y destrucción que una lucha con estos podría provocar, sino para contrarrestar a unos visigodos cuyo poder y audacia - en 410 habían llegado a saquear Roma - se revelaba excesivo: Instalando a los alanos, vándalos y suevos en Hispania, se creaba un contrapeso al poder de los visigodos que se paseaban, presionados, pero casi a placer, por Italia y las Galias.
Así, los bárbaros se distribuirán de la siguiente manera:
Era este un equilibrio inestable y sumamente peligroso para todos los protagonistas, especialmente para los romanos que perdían la Bética y ponían a los bárbaros al borde de la rica África del Norte, y para los visigodos, bloqueados y sin víveres y con un grave conflicto político y sucesorio abierto tras el asesinato de Ataulfo.
Para Roma y, muy especialmente, para los visigodos, urgía aliviar su situación material y reconducir una situación política que, en cualquier momento, podía irse de las manos: El nuevo rey de los visigodos, Valia, a pesar de sostener inicialmente una actitud anti-romana, decidió ponerse entonces al servicio de Roma, de un Imperio que necesitaba liberar la Bética y dejar a los bárbaros arrinconados en la esquina noroeste de Hispania, lejos del Mediterráneo.
De ese modo, en 416 los visigodos arremeterán y aniquilarán a los vándalos silingos y a los alanos, es decir, a los bárbaros instalados en la rica Bética y en la estratégica Lusitania, dejando así bloqueados a vándalos asdingos y suevos en la Gallaecia; Honorio no permitiría a los visigodos acabar la tarea de limpiar Hispania de bárbaros, dado que necesitaba que los supervivientes mantuvieran la amenaza sobre unos supuestos aliados que, tras el foedus de 418, eran asentados en la Aquitania Secunda, pero que daban muestras de querer expandirse más allá del territorio asignado. Otros pueblos germánicos, como los burgundios asentados en la Sapudia - la Saboya actual - completaban el cordón sanitario dispuesto en torno a los poderosos visigodos.
Paradójicamente, la destrucción de alanos y silingos, no contribuiría precisamente a serenar el ánimo de los bárbaros instalados en la Gallaecia: Y es que, si los vándalos silingos consiguen huir al África, los alanos de la Lusitania corren a refugiarse de las embestidas godas entre los vándalos asdingos asentados en la Meseta Norte, lo que contribuiría a incrementar la población bárbara de esta zona y, por ello, la presión demográfica y la agitación: a partir del 419, los vándalos asdingos comienzan a presionar sobre los suevos chocando en los llamados montes Nerbasios, que se han venido localizando en torno a la zona del Bierzo.
Los suevos, no sólo lograrán conjurar la amenaza, sino que a partir del año 430 asistimos a una creciente e intensa actividad predatoria en todas direcciones, primero hacia el Oeste de Gallaecia - en 438 llegarán a Burgos - y después hacia el Sur, llegando ese mismo año de 438 a la Bética y tomando Sevilla en 441.
Desencadenadas las fuerzas suevas y fijándose, quizás, en el ejemplo visigodo respecto a las Galias, Hermerico parece pretender la conquista de Hispania, o al menos de parte de la misma, concretamente de la que habían sido arrojados vándalos silingos y alanos: La toma de Mérida en 439, se ha interpretado como una manifestación de dicho proyecto, dado que, además de su riqueza y posición estratégica, era sede del vicarius Hispaniae, de manera que su captura podría hacer del rey suevo vicario del Imperio de facto - es significativo que los monarcas visigodos intentaran también ocupar Arlés, sede del prefecto del pretorio de las Galias, cosa que conseguirían en las postrimerías del Imperio de Occidente y de mano de Odoacro -.
Otro argumento que puede inclinarnos a considerar la plausibilidad de estos proyectos, es la conversión al catolicismo del hijo de Hermerico, Reckiario, conversión desde el paganismo que contribuiría a neutralizar los recelos y la repugnancia que los provinciales romanos pudieran tener a ser gobernados por un bárbaro. La conversión de Reckiario, no sólo implicaba poseer un requisito básico para legitimar el ejercicio del poder sobre los romanos, sino que habría de atraerle el apoyo de las jerarquías eclesiásticas, que en ese momento, no sólo ejercían una profunda influencia intelectual y moral, sino que desarrollaban un vital papel político y administrativo. Es significativo, por su parte, que fueran monarcas suevos, los primeros reyes germánicos en acuñar moneda con su nombre, lo que constituía una manifestación del ejercicio de la soberanía.
Sea como fuere, este virulento proceso de expansión territorial, sería momentáneamente paralizado por Atila, que habría logrado nuclear en torno a sí un renacido e inquietante poder húnico. La derrota de Atila en los Campos Catalaúnicos (451) y la neutralización de su amenaza, estimularía a Reckiario a arremeter, nada menos, que contra la Tarraconense, territorio al que el Imperio no estaba dispuesto a renunciar. Con la invasión de la Tarraconense, Reckiario rompe de manera abrupta con Roma, pero en un momento en el que los visigodos, lejos de querer colaborar con otros monarcas germanos en su debilitamiento, están preocupados por afirmar precisamente el poder del Imperio, dado que, desde el año 455, al frente del mismo está Avito, personaje de origen galo que, además de compartir intereses locales con los visigodos, ha sido suscitado al trono imperial por éstos, con el objeto de consolidar su propia situación en las Galias y convertirse en factotum del Imperio.
Quizás Rechiario no fue consciente de que los intereses de romanos y visigodos convergían ahora, y ninguno de los dos iba a permitir que una zona tan sensible e importante como la Tarraconense quedara en manos de los suevos, por lo que Teodorico II, en nombre del Emperador, emprenderá una acción cuyo objetivo inicial era aplacar los ánimos de los suevos y rechazarles hacia la Gallaecia. Las fuerzas de Teodorico II marcharán entonces a Hispania, en busca del rey suevo, al que encuentran en Astorga: En esta comarca, concretamente sobre el río Órbigo (octubre 456), los suevos sufrirán una de las más severas derrotas jamás padecida. Pocos días después, Teodorico entra en Braga, la capital del reino de los suevos, y a finales de año toma Oporto, donde consigue capturar y ejecutar a Rechkiario. Avito, siguiendo la tradicional política romana de equilibrio de poder entre bárbaros, procuró evitar la destrucción total de los suevos, pero la batalla del río Órbigo y sus consecuencias en forma de saqueos y ocupación de estratégicos enclaves por parte de los visigodos, contribuirá a fortalecer a estos enormemente y a poner las bases para la consolidación de su dominio sobre Hispania.
Por su parte, la catástrofe del Órbigo y la ejecución del rey, parecía anunciar la desaparición definitiva del reino de los suevos, como lapidariamente nos dijera Idacio, obispo de Chaves y principal cronista de este primer período del reino suevo.
Fuente:
Arteguias
Será precisamente Geroncio, general al servicio del usurpador Constantino III, el que logre expulsarles de sus posiciones, cubriendo los pasos con los llamados 'honoriacos', tropas bárbaras reclutadas por el tirano en las Galias y que, a la llegada de los vándalos, alanos y suevos en el 409, lejos de oponer resistencia, se unen a ellos en las exacciones.
A partir de su llegada a Hispania, la supervivencia de los suevos como entidad étnica y política dependerá no tanto de ellos mismos, como de los siempre inestables y cambiantes equilibrios de poder, por ejemplo, entre el titular de la dignidad imperial en Occidente, los distintos usurpadores, los visigodos, los vándalos, los francos o el Imperio Romano de Oriente.
Precisamente, restablecido el control por parte de Honorio, a éste le interesa llegar a un acuerdo con los bárbaros que han penetrado en Hispania, no sólo para evitar el inevitable caos y destrucción que una lucha con estos podría provocar, sino para contrarrestar a unos visigodos cuyo poder y audacia - en 410 habían llegado a saquear Roma - se revelaba excesivo: Instalando a los alanos, vándalos y suevos en Hispania, se creaba un contrapeso al poder de los visigodos que se paseaban, presionados, pero casi a placer, por Italia y las Galias.
Así, los bárbaros se distribuirán de la siguiente manera:
- Alanos: Lusitania y Cartaginense.
- Vándalos silingos: Bética.
- Vándalos asdingos y suevos: Gallaecia.
- La Tarraconense, por su parte, quedaba bajo dominio romano.
Era este un equilibrio inestable y sumamente peligroso para todos los protagonistas, especialmente para los romanos que perdían la Bética y ponían a los bárbaros al borde de la rica África del Norte, y para los visigodos, bloqueados y sin víveres y con un grave conflicto político y sucesorio abierto tras el asesinato de Ataulfo.
Para Roma y, muy especialmente, para los visigodos, urgía aliviar su situación material y reconducir una situación política que, en cualquier momento, podía irse de las manos: El nuevo rey de los visigodos, Valia, a pesar de sostener inicialmente una actitud anti-romana, decidió ponerse entonces al servicio de Roma, de un Imperio que necesitaba liberar la Bética y dejar a los bárbaros arrinconados en la esquina noroeste de Hispania, lejos del Mediterráneo.
De ese modo, en 416 los visigodos arremeterán y aniquilarán a los vándalos silingos y a los alanos, es decir, a los bárbaros instalados en la rica Bética y en la estratégica Lusitania, dejando así bloqueados a vándalos asdingos y suevos en la Gallaecia; Honorio no permitiría a los visigodos acabar la tarea de limpiar Hispania de bárbaros, dado que necesitaba que los supervivientes mantuvieran la amenaza sobre unos supuestos aliados que, tras el foedus de 418, eran asentados en la Aquitania Secunda, pero que daban muestras de querer expandirse más allá del territorio asignado. Otros pueblos germánicos, como los burgundios asentados en la Sapudia - la Saboya actual - completaban el cordón sanitario dispuesto en torno a los poderosos visigodos.
Paradójicamente, la destrucción de alanos y silingos, no contribuiría precisamente a serenar el ánimo de los bárbaros instalados en la Gallaecia: Y es que, si los vándalos silingos consiguen huir al África, los alanos de la Lusitania corren a refugiarse de las embestidas godas entre los vándalos asdingos asentados en la Meseta Norte, lo que contribuiría a incrementar la población bárbara de esta zona y, por ello, la presión demográfica y la agitación: a partir del 419, los vándalos asdingos comienzan a presionar sobre los suevos chocando en los llamados montes Nerbasios, que se han venido localizando en torno a la zona del Bierzo.
Los suevos, no sólo lograrán conjurar la amenaza, sino que a partir del año 430 asistimos a una creciente e intensa actividad predatoria en todas direcciones, primero hacia el Oeste de Gallaecia - en 438 llegarán a Burgos - y después hacia el Sur, llegando ese mismo año de 438 a la Bética y tomando Sevilla en 441.
Desencadenadas las fuerzas suevas y fijándose, quizás, en el ejemplo visigodo respecto a las Galias, Hermerico parece pretender la conquista de Hispania, o al menos de parte de la misma, concretamente de la que habían sido arrojados vándalos silingos y alanos: La toma de Mérida en 439, se ha interpretado como una manifestación de dicho proyecto, dado que, además de su riqueza y posición estratégica, era sede del vicarius Hispaniae, de manera que su captura podría hacer del rey suevo vicario del Imperio de facto - es significativo que los monarcas visigodos intentaran también ocupar Arlés, sede del prefecto del pretorio de las Galias, cosa que conseguirían en las postrimerías del Imperio de Occidente y de mano de Odoacro -.
Otro argumento que puede inclinarnos a considerar la plausibilidad de estos proyectos, es la conversión al catolicismo del hijo de Hermerico, Reckiario, conversión desde el paganismo que contribuiría a neutralizar los recelos y la repugnancia que los provinciales romanos pudieran tener a ser gobernados por un bárbaro. La conversión de Reckiario, no sólo implicaba poseer un requisito básico para legitimar el ejercicio del poder sobre los romanos, sino que habría de atraerle el apoyo de las jerarquías eclesiásticas, que en ese momento, no sólo ejercían una profunda influencia intelectual y moral, sino que desarrollaban un vital papel político y administrativo. Es significativo, por su parte, que fueran monarcas suevos, los primeros reyes germánicos en acuñar moneda con su nombre, lo que constituía una manifestación del ejercicio de la soberanía.
Sea como fuere, este virulento proceso de expansión territorial, sería momentáneamente paralizado por Atila, que habría logrado nuclear en torno a sí un renacido e inquietante poder húnico. La derrota de Atila en los Campos Catalaúnicos (451) y la neutralización de su amenaza, estimularía a Reckiario a arremeter, nada menos, que contra la Tarraconense, territorio al que el Imperio no estaba dispuesto a renunciar. Con la invasión de la Tarraconense, Reckiario rompe de manera abrupta con Roma, pero en un momento en el que los visigodos, lejos de querer colaborar con otros monarcas germanos en su debilitamiento, están preocupados por afirmar precisamente el poder del Imperio, dado que, desde el año 455, al frente del mismo está Avito, personaje de origen galo que, además de compartir intereses locales con los visigodos, ha sido suscitado al trono imperial por éstos, con el objeto de consolidar su propia situación en las Galias y convertirse en factotum del Imperio.
Quizás Rechiario no fue consciente de que los intereses de romanos y visigodos convergían ahora, y ninguno de los dos iba a permitir que una zona tan sensible e importante como la Tarraconense quedara en manos de los suevos, por lo que Teodorico II, en nombre del Emperador, emprenderá una acción cuyo objetivo inicial era aplacar los ánimos de los suevos y rechazarles hacia la Gallaecia. Las fuerzas de Teodorico II marcharán entonces a Hispania, en busca del rey suevo, al que encuentran en Astorga: En esta comarca, concretamente sobre el río Órbigo (octubre 456), los suevos sufrirán una de las más severas derrotas jamás padecida. Pocos días después, Teodorico entra en Braga, la capital del reino de los suevos, y a finales de año toma Oporto, donde consigue capturar y ejecutar a Rechkiario. Avito, siguiendo la tradicional política romana de equilibrio de poder entre bárbaros, procuró evitar la destrucción total de los suevos, pero la batalla del río Órbigo y sus consecuencias en forma de saqueos y ocupación de estratégicos enclaves por parte de los visigodos, contribuirá a fortalecer a estos enormemente y a poner las bases para la consolidación de su dominio sobre Hispania.
Por su parte, la catástrofe del Órbigo y la ejecución del rey, parecía anunciar la desaparición definitiva del reino de los suevos, como lapidariamente nos dijera Idacio, obispo de Chaves y principal cronista de este primer período del reino suevo.
Fuente:
Arteguias
3 de febrero de 2011
La piedra solar de los vikingos
Una leyenda vinkinga habla de una ‘piedra solar’ brillante, que cuando se elevaba hacia el cielo, revelaba la posición del Sol incluso en un día nublado. Suena a magia, pero los científicos que miden las propiedades de la luz en el cielo dicen que los cristales polarizadores – que funcionan de la misma forma que la mítica piedra solar – podrían haber ayudado a los antiguos marinos a cruzar el Atlántico Norte. Una revisión de las pruebas se publica hoy en la revista Philosophical Transactions of the Royal Society B.Los vikingos, lobos de mar de Escandinavia que viajaron mucho y se asentaron en gran número en el Norte de Europa, las Islas Británicas y el Atlántico Norte alrededor del 750 – 1050 d.C, eran hábiles navegantes, capaces de cruzar miles de kilómetros de mar abierto entre Noruega, Islandia y Groenlandia. La luz diurna perpetua durante la estación de verano en el extremo norte habría evitado que usaran las estrellas como guía para sus posiciones, y la brújula magnética aún no se había introducido en Europa – en cualquier caso, habría tenido un uso limitado tan cerca del Polo Norte.
Pero las leyendas vikingas, incluyendo la saga islandesa centrada en el héroe Sigurd, apunta a que estos marinos tenían otra ayuda de navegación a su disposición: una sólarsteinn, o piedra solar.
La saga describe cómo, durante condiciones de nieve o nubes, el Rey Olaf consultaba a Sigurd sobre la posición del Sol. Para comprobar la respuesta de Sigurd, Olaf “agarraba una piedra solar, miraba al cielo y veía de dónde procedía la luz, a partir de lo cual adivinaba la posición del invisible Sol”. En 1967, Thorkild Ramskou, un arqueólogo danés, sugirió que esta piedra podría haber sido un cristal polarizador tal como el espato de Islandia, una forma transparente de calcita, que es común en Escandinavia.
La luz consiste en ondas electromagnéticas que oscilan de forma perpendicular a la dirección en la que viaja la luz. Cuando las oscilaciones apuntan todas en la misma dirección, la luz está polarizada. Un cristal polarizador tal como la calcita permite que pase a través de ella sólo la luz polarizada procedente de ciertas direcciones, y puede aparecer brillante u oscura dependiendo de cómo esté orientada respecto a la luz.
Centrados en la luz
La dispersión por las moléculas de aire en la atmósfera provoca que la luz solar se polarice, con la línea de polarización siendo tangencial a círculos centrados en el Sol. Por lo que Ramskou defendía que sosteniendo un cristal de calcita contra el cielo y rotándolo para comprobar la dirección de la polarización de la luz que pasa a través de él, los vikingos podrían haber deducido la posición del Sol, incluso cuando estaba oculto tras las nubes o niebla, o estaba justo bajo el horizonte.
Los historiadores han debatido la posibilidad desde entonces, algunos defendiendo que esta técnica habría sido inútil, dado que sólo funcionaría si el cristal se apuntase a ciertas zonas de cielo claro, y en tales condiciones sería posible estimar la posición del Sol a simple vista, por ejemplo a partir de la cobertura brillantes sobre las nubes.
Gábor Horváth, investigador óptico de la Universidad de Eötvös en Budapest, y Susanne Åkesson, ecóloga de migraciones de la Universidad de Lund en Suecia, han estado poniendo a prueba estas suposiciones desde 2005. El número especial de Philosophical Transactions of the Royal Society B en el cual aparece su revisión está dedicado a la investigación biológica sobre la luz polarizada1.
En un estudio, los investigadores tomaron fotografías de cielos parcialmente nubosos o en ocaso en el norte de Finlandia a través de una lente de ojo de pez de 180º, y pidieron a sujetos de prueba que estimasen la posición de Sol. Los errores de hasta 99º llevaron a los investigadores a concluir que los vikingos no podían haber dependido de la simple vista para evaluar la posición del Sol.
Para comprobar si las piedras solares funcionaban mejor, en 2005 midieron los patrones de polarización de todo el cielo bajo un rango de condiciones atmosféricas durante una travesía del Océano Ártico a bordo del rompehielos sueco Oden.
A través de las nubes
Los investigadores quedaron sorprendidos al encontrar que, en días nublados o condiciones totalmente cubiertas, el patrón de luz polarizada era similar al de cielos despejados. La polarización no era fuerte, pero Åkesson cree que aún así podría haber proporcionado a los navegantes vikingos una información útil.
“Probé tales cristales durante un día lluvioso y cubierto en Suecia”, comenta. “El patrón de luz variaba dependiendo de la orientación de la piedra”.
Tanto ella como Horváth están ahora planificando más experimentos para determinar si los voluntarios pueden medir con precisión la posición del Sol usando cristales en distintas condiciones atmosféricas.
Sean McGrail, que estudia la navegación antigua en la Universidad de Oxford, en el Reino Unido, dice que el estudio es interesante, pero que no son una prueba real para indicar si realmente los vikingos usaron dichos cristales. “Se puede demostrar cómo podrían haberlos usados, pero eso no es una prueba”, señala. “La gente ya navegaba mucho antes sin estos instrumentos”.
Los registros escritos supervivientes indican que los vikingos y los primeros navegantes medievales cruzaban el Atlántico Norte usando la posición del Sol en días claros como guía, en combinación con la posición de las líneas de costa, patrones de vuelo de las aves, rutas de migración de las ballenas y nubes lejanas sobre islas, dice Christian Keller, especialista en arqueología del Atlántico Norte en la Universidad de Oslo. “No tienes que ser un mago”, comenta. “Pero tienes que combinar una gran variedad de observaciones distintas”.
Keller dice que está “totalmente abierto” a la idea de que los vikingos también usaran piedras solares, pero está esperando pruebas arqueológicas. “Si encontramos un naufragio con un cristal a bordo, entones sería feliz”, señala.
Fuente:
http://www.nature.com/news/2011/110131/full/news.2011.58.html
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