29 de marzo de 2010

Sexualidad en el antiguo Egipto

Fragmento del Papiro Erótico de Turín

Siempre se ha sabido que los faraones y reinas del antiguo Egipto practicaban el incesto, el adulterio y las demostraciones públicas de sexualidad, pero se han descubierto evidencias que demuestran que la sexualidad era indispensable para toda la sociedad. Fue una tierra mágica y sensual en la que el sexo era el origen de todo, incluso del propio universo.

El faraón Ramsés II fue el más importante de los faraones, y su apetito sexual estaba a la altura de su condición. Se casó con infinidad de princesas que llegaron de tierras lejanas. Se casó también con su hermana y tres de sus propias hijas. En el momento de su muerte, a la edad de 91 años, Ramsés II aseguraba haber tenido más de 20 reinas y multitud de concubinas. En los textos antiguos se recoge que fue padre de más de 100 hijos. Una de las tareas fundamentales del faraón era garantizar que los dioses trajeran fertilidad a la tierra y al Nilo; durante una ceremonia anual se masturbaba en el agua. La fertilidad del faraón estaba estrechamente ligada con el éxito de la cosecha.

Pero la vida de la gente corriente era mucho más sencilla. Su día a día era una lucha constante por la supervivencia. Las excavaciones arqueológicas han demostrado que en la decoración de casi todas las casas había una cantidad importante de imaginería erótica.

El adulterio era algo común. El matrimonio era frecuente, pero los documentos antiguos dan fe de que el divorcio también lo era, aunque no había ceremonias matrimoniales ni códigos civiles, simplemente los egipcios vivían con su pareja.

Documentos encontrados en las excavaciones de Deir-el- Medina revelan que existían mujeres, sirvientas o esclavas, las cuales eran llevadas por algunos hombres a casa cuando sus mujeres estaban embarazadas, para de esta forma tener más hijos que incorporaban a la familia.

Los egipcios no se preocupaban por la virginidad ni por el hecho de que los hijos fuesen legítimos o no. Lo único que importaba era la fertilidad y la capacidad de procrear. Para los antiguos egipcios el sexo era tan propio de la condición humana que no merecía grandes discusiones, era simplemente un aspecto más del día a día.

27 de marzo de 2010

Eratóstenes y la circunferencia terrestre

Eratóstenes nació en Cyrene (Libia) en el año 276 a.C. Fue astrónomo, historiador, geógrafo, filósofo, poeta, crítico teatral y matemático. Estudió en Alejandría y Atenas. Alrededor del año 255 a.C. fue el tercer director de la Biblioteca de Alejandría. Trabajó con problemas de matemáticas, como la duplicación del cubo y números primos. Escribió muchos libros de los cuales sólo se tienen noticias por referencias bibliográficas de otros autores.

Una de sus principales contribuciones a la ciencia y a la astronomía fue su trabajo sobre la medición de la tierra. Eratóstenes en sus estudios de los papiros de la biblioteca de Alejandría, encontró un informe de observaciones en Siena, unos 800 Km. al sureste de Alejandría, en el que se decía que los rayos solares al caer sobre una vara el mediodía del solsticio de verano (el actual 21 de junio) no producía sombra.

Eratóstenes entonces realizó las mismas observaciones en Alejandría el mismo día a la misma hora, descubriendo que la luz del Sol incidía verticalmente en un pozo de agua el mismo día a la misma hora. Asumió de manera correcta que si el Sol se encontraba a gran distancia, sus rayos al alcanzar la tierra debían llegar en forma paralela si esta era plana como se creía en aquellas épocas y no se deberían encontrar diferencias entre las sombras proyectadas por los objetos a la misma hora del mismo día, independientemente de donde se encontraran. Sin embargo, al demostrarse que si lo hacían, (la sombra dejada por la torre de Sienna formaba 7 grados con la vertical) dedujo que la tierra no era plana y utilizando la distancia conocida entre las dos ciudades y el ángulo medido de las sombras calculó la circunferencia de la tierra en aproximadamente 250 estadios (40.000 kilómetros, bastante exacto para la época y sus recursos).

También calculó la distancia al Sol en 804.000.000 estadios y la distancia a la Luna en 780.000 estadios. Midió casi con precisión la inclinación de la eclíptica en 23º 51' 15". Otro trabajo astronómico fue una compilación en un catálogo de cerca de 675 estrellas.

Creó uno de los calendarios mas avanzados para su época y una historia cronológica del mundo desde la guerra de Troya. Realizó investigaciones en geografía dibujando mapas del mundo conocido, grandes extensiones del río Nilo y describió la región de Eudaimon (actual Yemen) en Arabia.

Eratóstenes al final de su vida fue afectado por la ceguera y murió de hambre por su propia voluntad en 194 a.C. en Alejandría.

Fuente: AstroMía

25 de marzo de 2010

La religión de los antiguos persas

Los principales materiales que tenemos para reconstruir la religión de los antiguos persas se conservan en los escritores griegos, Heródoto primordialmente, y las inscripciones de la época aqueménida. Más noticias nos proporciona el libro sagrado, Avesta, que junto con los materiales antes mencionados forman los instrumentos básicos para esta reconstrucción.

El conocimiento del Avesta se obtendría en el siglo XVII por A. Du Person, quien lo tradujo al francés en 1771. Se determinó que el Avesta se componía de diferentes partes según diversas épocas. La más antigua sería la de los Gatha, que abarcaría la parte fundamental Yasna, anterior a la dinastía aqueménida, escrita en lengua persa emparentada con la lengua inda antigua de los Vedas. La última parte está escrita en la lengua que se hablaba en la época sasánida -siglos II-VII de nuestra era- y en ella se narra la historia de Zarathustra y profetiza el fin del mundo. Según la tradición, el Avesta se componía de 21 obras diferentes, el resto de las cuales se ha perdido.

Página del Avesta


Esta serie de estratos plantea la problemática de averiguar la antigüedad de cada uno de los elementos que se presentan en la obra. Otro problema es el de su lugar de procedencia. Se ha querido identificar con la religión de los antiguos medos, con la región de la Bactriana, situada en el Irán nororiental. Por otro lado, también se ha supuesto que las referencias de Heródoto corresponderían a Media, mientras el Avesta correspondería a la Bactriana, fundiéndose ambas tradiciones al formarse el reino aqueménida.

La composición del Avesta se atribuye a Zarathustra, personaje que viviría, según la tradición, en el siglo VII a.C., mientras otras versiones lo colocan bastante más atrás.

El punto fundamental del Avesta es el dualismo Bien-Mal. Junto a Ahura-Mazda y Angra-Mainyu, espíritus del Bien y del Mal respectivamente, aparecen toda una gama de espíritus menores. Se manifiestan seis espíritus de la luz, personificaciones de las fuerzas de la naturaleza o de cualidades morales, y contrapuestos a ellos otros seis espíritus de las tinieblas o del mal.

El origen de este dualismo constituye un punto de discusión. Se ha querido ver como un contraste entre las dispares zonas geográficas que componen Irán. Las tierras fértiles, por un lado, y las estériles por otro. Asimismo se ha interpretado como un reflejo de las contradicciones entre dos sociedades diferentes, una nómada y pastoril, y otra sedentaria y agrícola. Esta última teoría parece encontrar su confirmación en el mismo libro sagrado cuando expone que "las mejores tierras del mundo son terrenos de labor" y al afirmar que la esencia del mazdeísmo consiste en "cultivar bien el trigo". Las formas duales las adquiriría definitivamente al formarse la monarquía aqueménida y al constituirse en el culto estatal.

El centralismo religioso se haría más acentuado durante el Imperio sasánida, en el que la religión mazdeísta se convertiría en la bandera de las luchas contra los estados cristianos, primero, y más tarde contra los musulmanes, adquiriendo entonces el Avesta su definitiva plasmación.

Mención aparte merece el culto de Mitra, quien en la antigüedad debió ser una de las personificaciones del sol, al mismo tiempo que se relacionaba con ideas morales.
El culto a Mitra sería oficial a partir del siglo IV a.C. En los siglos posteriores alcanzaría gran difusión, tanto en Oriente como en Occidente, convirtiéndose las legiones romanas en uno de los principales vehículos de su difusión.

Por último el mazdeísmo iba a ejercer una gran influencia en las religiones del Cercano y Medio Oriente. La doctrina dualista de los maniqueos tendría su base en el mazdeísmo, así como los nestorianistas durante los siglos III y V de nuestra era, respectivamente.

También las sectas de los paulicianos, bogumilitas, cátaros y albigenses se verían impregnadas fuertemente por el mazdeísmo en el transcurrir de la Edad Media.


23 de marzo de 2010

La cerveza en la Edad Media

La cerveza pasó de Egipto a Europa a raíz de las cruzadas. Los caballeros de regreso a sus países la llevaban consigo.

A partir de los siglos VII y VIII, las comunidades monásticas empezaron a elaborar y consumir cerveza. En aquella época, los monjes vivían como el pueblo pero aislados de él. El agua, insalubre por las condiciones higiénicas del momento, era permanente transmisora de infecciones. Al hervirla con cereales se obtenía una bebida más sana. Como se producía y consumía en el día a día, la cerveza apenas tenía alcohol y se calcula que el pueblo normal consumía unos 6 litros de cerveza por persona diariamente. Para los años 816-837 se conoce de un monasterio en la localidad de St. Gallen en Suiza que poseía instalaciones para elaborar cerveza.

A raíz de fuertes heladas consecutivas que afectaron los cultivos de la vid, los monjes benedictinos (y muchos otros) encontraron el sustituto ideal en la cerveza.

Por esa época, los noreuropeos utilizaban hierbas aromáticas y plantas silvestres para modificar el sabor y aroma. Se cuenta que Santa Hildegarda, abadesa de Ruperstberg, alrededor del año 1.079, fue quien primero mencionó los beneficios del uso del lúpulo en la cerveza. Aunque, al parecer, fueron los finlandeses, según el poema épico “Kalewala”, quienes primero lo emplearon. A raíz del uso del lúpulo y sus propiedades conservativas, la cerveza se convirtió en importante objeto de comercio.
En el siglo XII, Juan Primus rey de Flandes y Bélgica, y más conocido como “Gambrinus” fue un protector de los cultivos de cebada y por ello se le considera el patrono no oficial de la cerveza.

En la historia medieval y moderna aparece la tradición alemana, que es muy antigua.
En esta época, por el año 1000, los alemanes poseían cerca de 500 claustros en los cuales se elaboraba y comercializaba la cerveza, que era privilegio exclusivo de los monjes y monjas, siendo muy famosas, en ello, las monjas de los Prados de Santa Clara.
En Alemania, igualmente, las condiciones del Norte se diferenciaban notablemente de las del Sur. En el Norte, la fabricación de cerveza era un derecho cívico y tenía lugar en las grandes ciudades cerveceras de Bremen, Hamburgo ó Einbeck. En el Sur, se produce paulatinamente en el siglo XIV el pasaje de la fabricación casera a la industrial donde el gobierno influyó notoriamente y era el soberano quien concedía el derecho de fabricación, originando un mayor desarrollo que en el Norte.

Por otro lado, las primeras abadías belgas poseían su propia cervecería. Es el caso de Villers-la-Ville, donde los monjes se instalaron en 1146. La arquitectura de de la inmensa abadía se inspiró en la de Citeaux (cuna de los cistercienses) y la cervecería, de estilo románico, fue construida durante la primera mitad del siglo XIII.
Así nacería la "cerevisa monacorum", cerveza de los monjes con denominación de origen, cuyo secreto guardaba celosamente cada fraile boticario. Los monjes lograron mejorar el aspecto, el sabor y el aroma de la bebida.

Pronto, se estableció un conflicto de intereses entre los elaboradores laicos que tenían que pagar impuestos de todo tipo y los elaboradores monacales que disponían de materia prima en grandes cantidades y en condiciones muy ventajosas y exenciones fiscales diversas. Un caso flagrante de competencia desleal. Hacia el siglo XV, los elaboradores laicos tuvieron que inventarse un nuevo tipo de cerveza, más barata, que les permitiese sobrevivir a pesar de la competencia de los frailes. Aquí radica la diferencia histórica entre la “cerevisia” de los frailes, más densa, más aromatizada, y más cara, y la “bier/beer/bière” de los laicos, menos alimenticia, más refrescante y barata, aromatizada simplemente con lúpulo. El lúpulo se comienza a utilizar en el siglo XIV como el único saborizante, luego de haber usado antes sobre todo una mezcla de diferentes condimentos que se denominaba “Grut” en idioma alemán.

La primera organización gremial de fabricantes de cerveza nació en París en 1258 y 10 años más tarde, el reglamento para producir la bebida se inscribía en el libro de los oficios.
En 1.290, en la ciudad de Nuremberg, se dictó un decreto que prohibía el uso de avena, escanda, centeno y trigo en la elaboración de cerveza y permitiendo solo el uso de cebada.

En los siglos XIV y XV, se multiplicaron las cervecerías y surgen las primeras grandes factorías cerveceras, entre las que destacan las de Hamburgo y Zirtau. La cerveza se convirtió en una de las bebidas más populares. En esa época, era aconsejable y saludable beber cerveza, ya que durante su fabricación se eliminaban los gérmenes patógenos del agua que era a menudo el vehículo de transmisión de epidemias tales como el cólera o la peste.

Fuente: San Tomás Cerveza Premium

22 de marzo de 2010

"Excelencia, esto ocurre en Auschwitz"

Una mañana, de los vagones bajan 45.000 judíos llegados de Salónica, demacrados y hambrientos. Unos 10.000 son seleccionados para los campos de trabajo y al resto los envían directamente al crematorio. Los que se salvan, hacinados en barracones, no soportan las duras condiciones del lugar y al poco tiempo enferman de paludismo. Los guardias alemanes, con sus botas militares y los perros, les recomiendan que vayan al hospital del campo de concentración, algo que desaconsejan los prisioneros veteranos. Saben cómo se las gastan allí. A pesar de las advertencias, los griegos se presentan en el centro médico, donde a medida que van pasando reciben en el corazón una inyección de fenol que acaba con sus vidas. Sus cadáveres se apilan más tarde en la puerta del bloque de enfermería, donde nunca entra el sol. Eso no tiene ninguna importancia aquí, en Auschwitz-Birkenau, 1943.

Estos detalles del día a día en el mayor campo de exterminio de la Alemania nazi, donde fueron aniquiladas entre 1,5 y 2,5 millones de personas, quedaron reflejados en un informe que dos jóvenes eslovacos escribieron tras escapar del lugar. El texto, escrito a máquina y en un dificultoso francés, llegó a manos de Ángel Sanz Briz, un joven diplomático español destinado en el Budapest ocupado por los nazis. Tras leerlo, remitió el documento en agosto de 1944 al ministro de Asuntos Exteriores, José Félix de Lequerica. No consta que Sanz Briz recibiese una respuesta.
El puñado de papeles que el diplomático envió a Madrid iba precedido de una carta a "Vuestra Excelencia" en la que informa "sobre el trato a que se condena a los judíos en los campos de concentración alemanes". Desvelaba que se los habían hecho llegar "elementos de la junta directiva de la organización sionista de la capital". "Su origen, pues", se dice en la misiva, "le hace sospechoso de apasionamiento. Sin embargo, por los informes que he podido obtener de personas no directamente interesadas en la cuestión y de mis colegas del cuerpo diplomático aquí acreditado, resulta que una gran parte de los hechos que en él se describen son, desgraciadamente, auténticos". Los papeles permanecían hasta ahora en los archivos del ministerio, en una carpeta donde se lee "no mostrar". Ahora sirven para confirmar hasta qué punto el Gobierno de Franco, simpatizante de Hitler en la Segunda Guerra Mundial y ambiguo en sus posiciones hacia el final de la contienda, conocía con todo detalle el plan que los nazis estaban llevando a cabo para exterminar a los judíos.

Sanz Briz participó casi desde su llegada a Budapest en unas reuniones secretas con diplomáticos de otros países neutrales, incluido el nuncio apostólico, en las que se buscaba la forma de ayudar a los miles de judíos húngaros que en ese momento estaban siendo transportados a los campos de exterminio.

"En los vagones de camino a los campos de concentración no sólo van hombres, sino también mujeres, niños y ancianos. Es difícil de creer que vayan a trabajar...", dice Sanz Briz en una de sus comunicaciones con Madrid. Después de mucho insistir, le autorizaron a repatriar a "algunos" judíos de origen español. Hungría, último país ocupado por los nazis, le permitió expender 200 pasaportes. Pero el diplomático buscó un salvoconducto para tramitar cientos de pasaportes y cartas de protección en las que garantizaba el origen sefardí de miles de judíos que en realidad no lo eran. Siempre sellaba las cartas y los visados con números inferiores a 200, lo que despistó a la burocracia húngara.

Sanz Briz incluía en el paquete que enviaba a Franco el relato de una señora y su hijo. Asqueada de las condiciones de higiene que soportaba en el campo de concentración en el que estaba recluida, pidió su traslado a Birkenau, donde según había oído no era tan malo el trato. Al llegar al sitio, quedó impresionada por el cartel en el que decía que el trabajo la haría libre. "Tenía la impresión de haber hecho un buen cambio", contará más tarde. El patio limpio, los edificios de ladrillo, el césped verde, le dieron buena impresión. Enseguida se dio cuenta de su error. Le afeitaron la cabeza, le tatuaron un número en el brazo izquierdo y de esa forma tan inesperada pasó a convertirse en una prisionera política. Cierto día la condujeron a la cámara de gas y a ella le entró el pánico, aunque le decían que sólo era para hace un recuento al grupo. Ella tuvo suerte: consiguió escapar y con la ayuda de unos campesinos logró llegar a Hungría.

Ese fragmento del horror también estuvo en manos de Francisco Franco, el dictador español. Nunca le envió una contestación al joven Sanz Briz.

Fuente consultada: El País - artículo de Juan Diego Quesada

21 de marzo de 2010

Los secretos del rey niño


Actualmente los tesoros de Tutankamón son famosos en todo el mundo, pero su figura siempre ha estado rodeada de misterios. Un simple chico que fue proclamado rey a los 9 años y que falleció a los 19, eclipsado por los grandes faraones que le precedieron y le sucedieron. Su historia ha sido un misterio desde que los antiguos documentos fueran destruidos en el pasado. Durante más de 3.000 años Tutankamón ha permanecido en el olvido en su tumba del Valle de los Reyes en Egipto, hasta que en 1922 el arqueólogo Howard Carter y su adinerado mecenas el conde de Carnarvon consiguieron el hallazgo más importante del siglo. Encontraron un tesoro que superaba sus espectativas, 4.800 objetos, muchos de ellos bañados en oro puro.

Los egipcios de la era de Tutankamón bañaban los objetos en oro para que duraran toda la eternidad. Los llamaban la "carne de los dioses". El hallazgo fue sonado a nivel mundial; muchas otras tumbas habían sido víctimas de ladrones de tumbas pero aquí todo estaba en su sitio. Lord Carnarvon había desenterrado no sólo tesoros incalculables. Todo lo que Tutankamón creía necesitar en su próxima vida estaba en su tumba. El descubrimiento de Carnarvon supuso una carrera entre los egiptólogos para descubrir las numerosas incógnitas sobre el joven rey.

Antes de que pudieran examinarse los tesoros encontrados el descubridor de la tumba estaba muerto. Una víctima, dicen algunos, de la "maldición de los faraones".

Howard Carter y Lord Carnarvon

Pero no todo eran tesoros. Dentro de la tumba había objetos que se pasaron por alto en su momento y que ahora se están analizando, proporcionando una imagen más clara del joven rey. Una imagen que discrepa mucho de lo que siempre se ha pensado de Tutankamón.

Muchos expertos catalogan al joven rey como un personaje menor en la larga historia de Egipto. Parecía físicamente frágil y un gobernante débil. Las pruebas sugerían que incluso podía haber sido asesinado por otro fuerte aspirante al trono. Estas teorías se ven ahora amenazadas.

La tumba de Tutankamón contenía más textiles que cualquier otro material. Había grandes cantidades de prendas de lino guardadas cuidadosamente en cajas de madera, y muchas de ellas llevaban el nombre de Tutankamón. El estudio de estas prendas revela que el joven rey tenía poca anchura de hombros, cintura estrecha pero caderas muy anchas en relación a la estructura del cuerpo. Esto es algo anormal en la estructura de un cuerpo masculino por lo que se cree que pueda tratarse de algo genético o de alguna enfermedad.

Tutankamón nació en una era turbulenta. Amarna (su ciudad natal) fue construida a un ritmo frenético, emergiendo del desierto en tan sólo cinco años. Sería la nueva capital de Egipto, ademñas del seno de una nueva religión, ambas creadas por Akenatón, el padre de Tutankamón. Pero ¿quién era la madre? Durante décadas los expertos han buscado pruebas que revelaran la identidad de la madre. Los egiptólogos llevan años creyendo que su padre fue Akenatón, pero la identidad de su madre siempre ha sido un misterio. La primera esposa de Akenatón fue la legendaria Nefertiti, pero los documentos demuestran que ésta sólo tuvo hijas, por lo que la madre de Tutankamón tuvo que ser una de las concubinas de Akenatón, conocidas como "esposas menores". La candidata más probable es una mujer llamada Kia, descrita en una inscripción de las tumbas de Amarna como "una amada esposa", y otra inscripción la describe como "la segunda reina".

Objetos encontrados en la tumba

El mismo año que nació Tutankamón, en 1342 a.C., Kia desaparece misteriosamente de los documentos históricos. Los expertos creen que esa desaparición fue debida a una muerte repentina, y el estudio de las inscripciones y pinturas halladas sugiere que Kia murió al dar a luz. ¿Quién se hizo cargo entonces del pequeño Tutankamón?

Durante años la infancia del joven rey ha estado rodeada por el misterio, ¿llevaría solamente el título de rey o ejercería como tal de forma más activa? Tras la muerte de Akenatón, con tan sólo 9 años fue proclamado faraón, la figura más poderosa del mundo antiguo. La nueva capital de Amarna fue abandonada; Tutankamón gobernaría desde Tebas, el antiguo centro del poder. Probablemente no gobernaba mucho, evidentemente había otras personas que se encargaban de la administración de Egipto. Estas personas tenían el control absoluto del reino.

A los 10 años Tutankamón fue desposado con su media hermana Ankesenamun, ya adolescente. La joven pareja fue retratada en innumerables tesoros.

La colección de hierbas y semillas que se encontraban en la tumba de Tutankamón no estaban allí para complementar sus comidas, tenían usos medicinales. Los antiguos egipcios pensaban que la muerte era la continuación de la vida. Una vez muerto y resurgido, Tutankamón necesitaría su medicina, así que su tumba ofrece datos exactos sobre el botiquín personal del gran faraón. Los análisis de los restos encontrados revelan que algunos remedios herbales aún siguen siendo utilizados en Egipto. La medicina más utilizada por el faraón era la "farfolla seca", que se mezclaba con agua y leche y se utilizaba para todo tipo de enfermedades. También se han encontrado en la tumba grandes cantidades de cilantro, que se usaba contra los dolores de cabeza y para tratar la fiebre.

Momia de Tutankamón

Tutankamón no tenía descendientes, pero junto a su tumba se han encontrado dos fetos de mujer momificados: uno tenía cinco meses de gestación y el otro correspondía a un niño muerto al nacer. Esto se podría considerar como una señal de que la familia real quería formar una familia. Un ambicioso rival debería conseguir el trono antes de que naciera un hijo varón, lo que da pie a pensar que el joven faraón pudo ser asesinado. El principal sospechoso, su sucesor en el trono Horenheb.
Al llegar al trono, Horenheb ordenó que todos los restos y las inscripciones de Tutankamón fueran eliminados.

Otro sospechoso es el primer ministro de Tutankamón, Ay. Intentó hacerse con el poder inmediatamente después de la muerte del faraón, casándose con su viuda y reclamando la tumba real para él, cuando estaba destinada a Tutankamón.

Estos indicios permiten pensar en un asesinato, aunque las nuevas tecnologías pueden revelar otras evidencias como las mostradas recientemente de que su muerte se debió a una enfermedad.

20 de marzo de 2010

El artificio de Juanelo

El 23 de febrero de 1569, en Toledo, se puso en funcionamiento un artificio mecánico capaz de subir al día más de 14.000 litros de agua desde el río Tajo hasta el alcázar de la ciudad. Eran 100 metros de desnivel, una altura que había resultado insalvable para la tecnología de la época, pero Juanelo Turriano lo había conseguido. Cómo lo hizo es, todavía hoy, motivo de debate.

Juanelo Turriano fue principalmente un relojero e inventor al servicio de Carlos I y de Felipe II, aunque también destacó por otro tipo de trabajos. Fue un personaje genial y misterioso que se granjeó fama en vida y alrededor del cual se fueron forjando leyendas tras su muerte.

Busto de Juanelo


De nacimiento Giovanni Torriani, nació hacia 1500 en un pueblo cercano a la ciudad de Cremona, en Lombardía, territorio que se había convertido en un importante foco de producción industrial durante el gobierno de los Sforza y cuna de algunos de los genios científicos más destacados de la época.

Poco se sabe de su infancia, y la información que tenemos está rodeada de la leyenda que acompañará toda su biografía. Se nos cuenta que Juanelo era un muchacho humilde dedicado al pastoreo que, durante sus vigilias nocturnas al cuidado del ganado, lograba deducir el curso de los astros sin otros conocimientos o instrumentos que su genio innato. La realidad, por supuesto, fue muy distinta, pues fue Giorgio Fondulo, médico, matemático y profesor en la Universidad de Pavía, quien inició a Turriano en los fundamentos de la astronomía.

En una de sus primeras visitas a Toledo Turriano ya recibió el desafío por parte de Alfonso de Ávalos, marqués del Vasto, de idear un método para llevar el agua a la ciudad de forma más eficiente (hasta entonces el agua era trasladada diariamente desde el Tajo en cántaros, a lomos de burros que debían sortear un desnivel de casi 100 metros, por lo que se convertía en una tarea ardua y penosa), pero el proyecto quedó aparcado hasta 1565 cuando fue contratado a sugerencia de Felipe II.

Después de cerrar un acuerdo con los representantes del monarca y de la ciudad, Turriano se puso manos a la obra a trabajar en su artificio. El ingeniero correría con los gastos de la obra y la ciudad le pagaría cuando estuviera acabada y comprobara que funcionaba. 8.000 ducados del rey y una renta de 1.900 de la ciudad para él y sus sucesores.

Contrato de Juanelo


En sólo cuatro años, el ingenio estaba listo y suministraba a la ciudad unos 14.100 litros al día, un 50% más de lo comprometido. La primera subida de agua fue el 23 de febrero de 1569. Las autoridades de la ciudad pudieron comprobar lo bien que funcionaba, pero, para sorpresa de Turriano, rehusaron pagar arguyendo que puesto que el agua se almacenaba en el Alcázar era para uso exclusivo del palacio real y no para el de la ciudad.

Frustrado y en una situación económica complicada, Turriano propuso a la ciudad la construcción de un segundo artificio. Esta vez sería él el que retendría los derechos de su explotación. La obra se completó en 1581 y, esta vez, al parecer, Turriano sí que cobró. Aunque su calvario no había acabado. El ingeniero no podía hacer frente a los posteriores costes de mantenimiento del ingenio y tuvo que acabar cediendo su control a la ciudad.

Pese al éxito y al renombre ganado Turriano moriría prácticamente en la indigencia el el 13 de junio de 1585. Fue enterrado de caridad en el Convento del Carmen.

El viejo artificio de Juanelo, conservado aún durante algún tiempo por su fama, se desmontó definitivamente a mediados del siglo XVII, después de que hubieran desaparecido muchas de sus piezas.

Desgraciadamente no se ha conservado ningún plano o dibujo del artificio por lo que resulta muy difícil saber cómo funcionaba exactamente.

Maqueta de cómo pudo ser el artificio, de Ladislao Redi


Fuentes consultadas:


19 de marzo de 2010

Las 19 novias del Dolmen de Montelirio

Las mujeres de un tipo poderoso tenían que morir con él. Y corrían su misma suerte tras ser envenenadas. Muy probablemente lo hacían por voluntad propia; por acompañar al gran personaje al más allá. También se dejaban matar algunos hombres si deseaban servir a su señor en los mundos de ultratumba. Suena a leyenda, pero es la conclusión a la que ha llegado un grupo de arqueólogos, que apunta a que estos rituales funerarios prehistóricos se producían muy cerca de la actual ciudad de Sevilla hace más de 4.500 años.

Han hallado restos del enterramiento de un grupo de 19 mujeres, de entre 20 y 30 años, junto a alguien lleno de poder, de unos 40 años, en las excavaciones del Dolmen de Montelirio, situado en el municipio de Castilleja de Guzmán. Las excavaciones empezaron el pasado julio y terminaron a principios de este año.

El Dolmen de Montelirio se sitúa en el punto más alto de una zona de la comarca del Aljarafe. Una tumba que domina el río Guadalquivir. Se enclava, pues, en un lugar lleno de simbolismo y fuerza espiritual. La superficie de la zona de excavación es de algo más de 200 metros cuadrados. La cámara grande del enterramiento tiene un diámetro máximo de 4,75 metros (en ella están enterradas las 19 mujeres). La cámara pequeña (lugar donde descansó para siempre el jefe, reyezuelo u hombre principal) cuenta con un diámetro máximo de 2,70 metros. El corredor que da acceso a las cámaras tiene 32 metros de largo (allí fueron enterrados tres guardianes).

El arqueólogo y director de la excavación, Javier Verdugo, no puede ocultar el asombro que le ha producido este hallazgo. "Entre los años 2900 y 2500 antes de Cristo había una sociedad que habitaba lo que ahora es el Aljarafe. Esta sociedad llevó a cabo la construcción de un monumento funerario y una ceremonia de enterramiento de un señor muy importante y su séquito. Este hombre fue enterrado junto a su séquito, sus esposas, sus concubinas o como queramos llamar a este grupo"

"Cuando se produjo la muerte del señor, éste fue enterrado con su ritual. Pero aquí, en Sevilla, lo que es sorprendente es que aparece algo que nunca habíamos visto en una cultura megalítica occidental, cuyos vestigios se extienden por Irlanda, Inglaterra, la península Ibérica y el norte de África. Y es que aparecen dos cámaras. Una de ellas con un señor principal. Y otra tumba en la que hay 19 mujeres. No teníamos pruebas de este ritual en la cultura megalítica occidental", comenta Verdugo, que ve "paralelismos" entre el dolmen y la tumba de Ur (Mesopotamia).

Uno de los grandes enigmas es cómo murieron las 19 mujeres y los tres guardianes. "Los indicios apuntan a que no los mataron de forma violenta. Lo más normal es que los dejaran dormidos en el sueño eterno con una droga", afirma Verdugo. Y, de esta forma, 19 mujeres y tres hombres murieron voluntariamente (o los mataron) en honor de alguien lleno de poder.

Fuente consultada: El País - artículo de Santiago Belausteguigoitia

18 de marzo de 2010

El Castillo de Coca


El castillo de Coca es una fortificación de la localidad de Coca (Segovia). Fue construido en el siglo XV y está considerado una de las mejores muestras del gótico-mudéjar español.

Su construcción, atribuida a los alarifes sevillanos, se realizó en el siglo XV principalmente en ladrillo, utilizado no sólo como material de obra, sino también como elemento decorativo. La piedra caliza aparece en las aspilleras, las columnas del patio de armas y otros elementos decorativos.

Su sistema defensivo consta de tres partes: el foso y dos recintos amurallados con torreones. Además, dispone de un puente defensivo sobre el foso, que conduce al primer recinto amurallado. Tras él, se registra una puerta rejada que lleva al patio de armas.

El recinto inferior es de planta cuadrada, y se encuentra flanqueado en sus esquinas por cuatro torres, siendo la de mayor tamaño la torre del Homenaje, recorrida en su interior por una angosta escalera de caracol realizada en ladrillo que permite el acceso a diversas plantas destinadas a capilla, sala de armas y otras estancias. La Sala de armas posee una bóveda de nervaduras góticas con mosaicos decorados de motivos geométricos de varios colores. Desde lo alto de la torre se divisan los castillos de Cuéllar y de Íscar.

La torre de Pedro Mata sigue en tamaño a la del Homenaje, seguramente porque junto a ella protege la puerta de acceso al patio de armas. Las dos restantes son la torre de la Muralla y la de los Peces. Dentro del recinto pueden encontrarse también otras salas con decoración de estuco y mural, así como una mazmorra.

La villa perteneció a la Corona de Castilla hasta que en 1439 fue cedida a Iñigo López de Mendoza, marqués de Santillana, y posteriormente pasó a manos de Alonso de Fonseca, obispo de Ávila y arzobispo de Sevilla, quien consiguió en 1453 el permiso real para edificar el castillo. Nombró por su sucesor a su sobrino Alonso de Fonseca y Acevedo, quien mandó construir el castillo en 1473 y lo convirtió en residencia señorial, donde celebró grandes fiestas que eran frecuentadas por diferentes personalidades, entre las que destaca el cardenal francés Jean Jouffroi, que llegó a Castilla con la propuesta de matrimonio entre la infanta Isabel (después reina) con el duque de Berry de Guyena, hermano de Luis XI de Francia. También visitó el castillo Beatriz de Bobadilla, marquesa de Moya.

En 1504 pasó a ser propiedad de Antonio de Fonseca, que amplió los elementos defensivos del castillo, que más tarde tuvo que defenderse del infortunado ataque del marqués del Cenete, quien pretendía rescatar a su prometida, María de Fonseca, que estaba retenida por su tío. En 1521 fue atacado por las tropas comuneras en represalia por el incendio de Medina del Campo llevado a cabo por el propio Antonio de Fonseca. Al no conseguir acceder al castillo, destruyeron la cercana fortaleza de Alaejos.

En el siglo XVII estuvo preso en el castillo Gaspar Pérez de Guzmán, duque de Medina-Sidonia, condenado tras ser acusado de proclamarse rey de Andalucía. La propiedad del edificio pasó de los Fonseca a la Casa de Alba, quien en el siglo XIX expolió parte de su riqueza a través de la venta. En 1931 fue declarado Monumento Histórico Nacional y en 1954 fue cedido al Ministerio de Agricultura por 100 años menos 1 día, siendo restaurado entre 1956 y 1958 para albergar la Escuela de Capacitación Forestal.

Fuente consultada: Wikipedia

17 de marzo de 2010

La pólvora en Europa

Los primeros testimonios sobre el uso de la pólvora provienen de Oriente, donde ya era conocida, muy probablemente, a finales del I milenio de nuestra era, donde se empleaba fundamentalmente en fuegos artificiales, siendo muy escasa su implantación militar.

Seguramente fueron los árabes quienes, comprendiendo el poder eyector de la singular mezcla de carbón, salitre y azufre, los que desarrollaron y utilizaron las primeras bocas de fuego, nombre que se le daban a los primeros cañones.

"Tómese azufre, nitro y carbón, que separados no hacen efecto alguno, pero que estando encerrados en una cosa hueca y tapada, hacen más ruido y resplandor que un trueno."
Roger Bacon.


Pese a que el término artillería hacía referencia, en un principio, a toda máquina empleada para atacar o asaltar una fortaleza, como por ejemplo, las catapultas, los arietes, las torres de asedio o los trebuquetes, tras la revolución de la pólvora se empleó únicamente a las armas de fuego de gran calibre, como por ejemplo los cañones, las bombardas o los obuses.
Es también objeto de controversia el fijar la primera vez que se usó esta nueva artillería en Europa, entre otras razones, por la convivencia de las dos artillerías durante un largo periodo de tiempo, sumado a la falta de detalles de los documentos que han llegado hasta nuestros días. Sin embargo, sabemos fehacientemente, que artillería a base de pólvora queda definitivamente difundida por toda Europa a finales del sigo XIV.

Hay varias referencias al uso de armas de fuego durante la Reconquista de Hispania. Las crónicas señalan, por ejemplo, que Alfonso I de Aragón utilizó artillería en la toma de Saraqusta en 1118, mientras que los castellanos la sufrieron durante el sitio de Niebla en 1157.
Fuera como fuere y fuera cuando fuere, lo cierto es que la introducción de la pólvora supuso una revolución militar en toda Europa, adaptando tácticas al nuevo armamento. Por ejemplo, las fortificaciones evolucionaron en paralelo al incremento de la potencia de fuego de la artillería de pólvora, de forma que los ingenieros y arquitectos trazaron múros cada vez más anchos y algo más bajos e incrustaron las defensas en el terrero para disminuir el perfil expuesto.

Pese a ello, la artillería, tardó mucho tiempo en ser realmente efectiva, puesto que subsistían grandes inconvenientes a la hora de usarla. Algunos textos de los que han llegado hasta nuestros días, nos dicen que las armas de fuego causaban más terror en sus sirvientes que daños a los enemigos. Además, acostumbrarse a los ruidos del disparo no era tarea fácil, amén de los frecuentes accidentes en la manipulación, tanto de la pólvora, como de los primitivos cañones. A tal punto llegaba, que no era difícil identificar a un artillero por su sordera y por sus amputaciones.

Además, debido la construcción artesanal de los cañones y balas, y la falta de uniformidad den la mezcla de la pólvora, sumados a las dificultades para calcular el ángulo óptimo para el tiro, menguaban la precisión y la eficacia de estas armas, que, en los primeros tiempos, dejaron mucho que desear.
Pero no todo fueron desventajas, pues la mera presencia de un cañón era suficiente para infundir pavor en el enemigo, además aumentar la confianza de los soldados que veían a su señor protegido por estas piezas. Además, la nobleza discrepante con la realeza, dejó de ver en sus castillos y fortalezas medievales un centro de oposición, puesto que no estaban adaptadas para resistir el envite de la artillería.
Por último, y para concluir, decir que no fue hasta el XVIII, cuando, con la evolución de los armazones, le dio a la artillería la agilidad necesaria para seguir el ritmo de las operaciones militares, puesto que hasta ese momento, prácticamente sólo se usaba en campañas de asedio por su gran peso y poca maniobrabilidad.

Fuente: Tempus - Cronos

16 de marzo de 2010

El parto en el Antiguo Egipto

Los egipcios tenían curiosas maneras de tratar los asuntos relacionados con el embarazo y el parto.

La anatomía y fisiología del aparato sexual femenino sólo se conocía a grandes rasgos. Los ovarios eran desconocidos, suponían que la matriz flotaba libremente en la cavidad abdominal y que estaba conectada al aparato digestivo, esta idea llevó a la creencia de que relaciones sexuales no genitales, especialmente las orales, podían generar la concepción.

Para saber si una mujer estaba embarazada los egipcios llenaban dos bolsas de tela, una con cebada y otra con trigo. Si germinaba primero la cebada nacería un niño, en cambio si germinaba primero el trigo, sería una niña. Las mujeres se pasaban el embarazo cubiertas de amuletos, llevaban una vida normal hasta el momento del parto.
Las egipcias daban a luz en cobertizos hechos de ramas situados en el jardín o en el tejado de la vivienda, donde permanecían las dos semanas siguientes al parto. Este tiempo servía para la purificación, pues consideraban que era impura durante su estado.

Se utilizaba un “taburete de nacimiento”, que era un asiento con un agujero suficientemente grande para que pasara el bebe, o bien parían agachadas asistidas por una comadrona que invocaban a los dioses y colocaba en la tripa de la embarazada compresas hechas con cañas para acelerar el parto. Cogían al bebe en sus manos, facilitaban la expulsión de la placenta con duchas de aceite tibio que contenían trozos triturados de una vasija hecha recientemente.
Mitigaban los dolores de la madre con bebidas embriagantes, principalmente cerveza o dando masajes con polvo de azafrán disuelto en cerveza o polvo de mármol disuelto en vinagre.

El cordón umbilical era cortado con un cuchillo especial, después de la expulsión de la placenta, ambos tenían asociaciones mágicas y se creía que eran como un doble de la criatura. La placenta era enterrada en la casa o arrojada al Nilo para asegurar la supervivencia del niño, el cordón se dejaba secar y se conservaba para acompañar al individuo incluso a la tumba. La madre mordía su propia placenta ya que le otorgaba un gran valor simbólico.

Para eliminar las estrías formadas después del parto, se aplicaban ungüentos de varios tipos. Las de alto linaje preferían aceite de Behen. Para evitar grietas en los pezones, los médicos utilizaban productos a base de caña, fibras vegetales y juncos. Para prevenir el parto prematuro se trenzaba el cabello a la mujer, con el fin de ahuyentar los demonios del seno materno.

Cuando era imposible la expulsión del bebé por vías naturales se recurría a la cesárea.

15 de marzo de 2010

¿Era Isabel la Católica aficionada al veneno?

La implacable carrera de Isabel hacia el poder estuvo jalonada por una serie de muertes inesperadas y siempre rodeadas por las insidiosas sombras de la sospecha. Símbolo de toda la época, el veneno se cierne sobre una trayectoria personal tantas veces mitificada. El gran interrogante lo ponía, en cada caso, el hecho de que quienes morían eran escollos en su imparable ascenso. Fue Pedro Girón, maestre de Calatrava y uno de los más turbulentos personajes del momento, el primero de estos providenciales muertos.

Pactado con Enrique IV, su matrimonio con Isabel era rechazado por los partidarios de ésta y prácticamente en vísperas de la boda, en mayo de 1466, moría de repente en muy discutidas circunstancias. El segundo fue el infante Alfonso, el que había sido proclamado rey en la Farsa de Ávila y que murió inesperadamente, en julio de 1468, tras haber cenado unas truchas que despertaron todas las suspicacias.

Ya solamente quedaba el último obstáculo, que desapareció en diciembre de 1474 al morir en Madrid Enrique IV. Lo repentino de su fallecimiento también levantó multitud de oscuras suposiciones. Como en los otros casos, nada se hizo por investigar los hechos. Los millares de muertos anónimos de la guerra que la flamante reina abría entonces ya no iban a ser obstáculo alguno para su empeño.

Fuente consultada: Muy Interesante

14 de marzo de 2010

El origen de los Juegos Olímpicos

Los antiguos Juegos Olímpicos (llamados así por celebrarse en la ciudad de Olimpia) fueron fiestas religiosas, culturales y deportivas celebradas en la antigua Grecia (776 a.C - 392 d.C) en honor a los dioses mayores. En ellos participaban los atletas, que debían ser ciudadanos, sólo hombres, y se entrenaban durante años en los gimnasios.

Existen muchas leyendas a cerca del origen de los antiguos Juegos Olímpicos. Una de ellas asocia los primeros Juegos con el concepto de la antigua Grecia de εκεχειρία (ekecheiria) o Tregua Olímpica. La fecha de comienzo de los mismos sirve como referencia al calendario helénico y se considera en el año 776 a.C, aunque las opiniones de académicos la sitúan en un intervalo entre el año 884 a.C y el 704 a.C.

A partir de entonces, los Juegos tomaron rápidamente una mayor relevancia en la antigua Grecia, alcanzando su cenit en el sexto y quinto siglos a.C. Las Olimpiadas tenían una importancia fundamentalmente religiosa, con concursos alternados con sacrificios y ceremonias en honor a Zeus (cuya estatua se alzaba majestuosamente en Olimpia) y a Pélope, héroe divino y rey mítico de Olimpia, famoso por su legendaria carrera de carros, y en cuyo honor se celebraron. El número de eventos aumentó hasta veinte, y las celebraciones se prolongaron durante varios días. Las primeras competiciones se basaban en carreras a pie, y más tarde se fueron introduciendo la lucha; el pentatlón, prueba de varios eventos que incluía lanzamiento de jabalina, lanzamiento de disco, salto de longitud, lucha y la carrera a pie; el pankration; carreras de carros, competiciones artísticas como música, poesía y danza.

En Olimpia se llegaron a celebrar 293 Juegos Olímpicos, hasta que con la conquista de Grecia por los romanos, el emperador romano Teodosio I los abolió el año 393. Como excusa dijo que eran paganos.

Fuente consultada: JuegosOlimpicos.cn

13 de marzo de 2010

La Gioconda, refugiada de guerra en Chambord

El rey francés Francisco I no podía imaginar que el majestuoso Castillo de Chambord, que ordenó construir a los 25 años, serviría de refugio de obras de arte durante la Segunda Guerra Mundial, entre ellas, la conocida 'Gioconda'...

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12 de marzo de 2010

Así vivía Casanova

Giacomo Casanova nació en Venecia en 1725. En su infancia sufría a menudo hemorragias nasales y sus familiares pensaban que no viviría mucho tiempo. Pero salió adelante y con fuerza. Tanta que en su pubertad de vez en cuando practicaba el transformismo. Según su biografía, aprendió a leer en menos de un mes, estudió en la Universidad de Padua y en el seminario de San Cipriano, del que fue expulsado por conducta escandalosa. Parece que pronto descubrió su promiscuidad y no tardó en contraer algunas enfermedades venéreas como la sífilis y la gonorrea. Eso sí, aunque las orgías eran populares entre la alta sociedad de aquella época, no le gustaba participar en ellas.

Nuestro amigo era más bien un llanero solitario y viajero sin rumbo que en 1750 ya había trabajado como clérigo, secretario, soldado, y violinista en varios países por los que viajó y fue perseguido por sus manuscritos en los que explicaba posturas sexuales "impropias" para la época. De hecho fue acusado y encarcelado en varias ocasiones por brujería. Una de sus huidas lo llevó hasta París donde el azar nuevamente le tenía reservado buenas noticias, convirtiéndolo en millonario gracias a la lotería. Fue entonces cuando conoció a personalidades en la Francia de aquella época como Luis XV, Rousseau o Madame Pompadour. Más tarde acabaría trabajando como espía y conociendo a otros grandes entre los que se encontraba Mozart. Falleció en 1798, no sin antes dejar escritas sus memorias en las que encontramos una vida llena de aventuras, viajes e innumerables encuentros galantes.

Los estudiosos de este personaje coinciden en afirmar, que entre las técnicas que usaba Casanova para conseguir seducir a las mujeres más hermosas de Europa, están un don especial (y nada convencional en un hombre de su tiempo), para dirigirse a las mujeres en condición de igualdad y una especial entrega y generosidad en el placer sexual de cada dama conquistada, relegando a un segundo plano el habitual egoísmo de los hombres del siglo XVIII en este plano.

Fuente consultada: ABC

Los neandertales no convivieron con el homo sapiens en la Península

Un estudio realizado por investigadores del Centro de Estudios de Patrimonio Arqueológico de Prehistoria de la Universitat Autónoma de Barcelona (UAB) defiende la hipótesis de que la población de neandertales y homo sapiens no convivieron ni se relacionaron durante su estancia en la Península Ibérica...

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11 de marzo de 2010

El guerrero que murió de pie


Saito Musashibo Benkei era un monje guerrero japonés que sirvió al samurai Minamoto no Yoshitsune, un general del clan Minamoto entre los periodos Heian y Kamakura. Su vida ha pasado a formar parte de la cultura japonesa tradicional por lo que es difícil de distinguir la realidad del mito. Se ha dicho que nació a los 18 meses de embarazo y que era enorme, muy alto, corpulento e incluso deforme.

Siendo muy joven, Benkei recorrió los monasterios de japón en los que aprendió cultura y se inició en el arte de la guerra. Ahí es donde aprendió a usar la naginata. Con diecisiete años se unió a los Yamabushi, unos monjes de las montañas que llevaban capuchas negras.

Dicen que en el puente Goyo de Kyoto Benkei retaba a todo el que pasaba y que cuando iba a conseguir su espada número 1000, el samurai Minamoto no Yoshitsune le venció y se unió a él. Tras años de luchas juntos, el hermano de Yoshitsune se volvió en su contra y se vieron obligados a huir como fugitivos. Siendo rodeados en el castillo del puente Koromo.

Se dice que durante la batalla del río Koromo fueron rodeados en un puente y mientras su compañero Yoshitune se adentraba en el castillo para suicidarse, Benkei resistía en la puerta principal para protegerlo. Los soldados temían atravesar el puente para enfrentarlo porque era letal, de modo que atacaron con flechas incesantemente. Tras haber finalizado la batalla se dieron cuenta de que Benkei había muerto. Su cuerpo estaba atravesado por las flechas pero permanecía de pie. Mirando al frente. Sin el deshonor de huir de la batalla. Una vez se atrevieron a cruzar el puente, el gigante cayó finalmente dando lugar a la leyenda conocida como la “muerte de pie de Benkei”.


¿Es posible la muerte de pie? La batalla tuvo lugar en invierno y la combinación del ejercicio físico, el frío extremo y la adrenalina pudo acelerar el rigor mortis. Además es posible que previendo su muerte, él mismo utilizara su naginata para estabilizarse y no caer, antes del colapso inevitable.

Existen muchas obras de kabuki sobre Benkei, sin embargo la información disponible en inglés o en castellano es muy escasa.

Fuente consultada: Migui

10 de marzo de 2010

La Garduña española


La Garduña nace, se desarrolla y muere en España y sus colonias, desde mediados del siglo XV hasta el siglo XIX, siendo esta organización secreta la pionera de otras muchas sociedades criminales que fueron germinando a través de la Historia. No es por casualidad que la camorra napolitana nació en una época en que Nápoles y sus territorios pertenecían a la Corona Española.

Durante ese tiempo los marginados estaban juramentados y mancomunados en el seno de esta sociedad secreta creada para delinquir. En ese pasado, el esoterismo alcanzaba hasta los bandidos. Ritos de admisión, palabras de paso, símbolos esotéricos, gestos de reconocimiento, propias de las sociedades secretas iniciaticas, eran también compartidas por poderosos gremios de delincuentes. Cabe destacar que el símbolo de reconocimiento eran tres puntos tatuados en la palma de la mano. Este símbolo pasó a la camorra italiana y, al mismo tiempo, es patrimonio de otras sociedades secretas como la masonería.

La Hermandad de la Garduña fue fundada probablemente en Toledo. Fue germinando en diversas bandas incontroladas que asaltaban y robaban las casas de los "moros" y los judíos para, según se excusaban, ayudar a la Inquisición.

En la Garduña coexistían hombres y mujeres, ocupando cada uno de ellos diferentes "oficios" o grados, con diferentes denominaciones; así entre los aprendices se encontraban los chivatos, fuelles, soplones y coberteras que se dedicaban a espiar y atesorar información; las sirenas se encargaban de seducir a víctimas masculinas; En el segundo grado o de compañeros, estaban los floreadores que eran los encargos de los robos y los punteadores y guapos encargados de asesinar a las víctimas. Los postulantes recaudaban los tributos, antecedente claro del llamado impuesto de "protección". Asimismo existían jefes de provincias llamados capataces, maestros o ancianos, eran los encargados de la iniciación de los nuevos adeptos y en la cúspide se encontraba el Gran Maestro, poder absoluto de la organización.

La Garduña operaba con casi total impunidad, entre sus afiliados y colaboradores contaba con gobernadores, jueces, alcaldes y hasta directores de prisión.

A lo largo de su andadura la Garduña se disimuló como una orden religiosa, arrogándose el derecho divino a robar y asesinar. Como todas las sociedades esotéricas de la época, la Garduña no tenía al parecer documentos escritos ni estatutos, a través de la iniciación y las siguientes elevaciones de grado, se iban comunicando a sus miembros las palabras secretas, los toques y signos de reconocimiento. La traición a estas normas no escritas, se pagaba con la vida, conociéndose algunos casos en que miembros que la hermandad fueron ajusticiados por haber actuado sin la previa autorización de sus maestros.

Y si bien no tenían documentos escritos relativos a su organización, la vanidad de sus últimos Grandes Maestros les llevó a escribir el llamado Libro Mayor donde narraban en tono heroico las fechorías llevadas a cabo. Este libro de historia negra plagado de raptos, robos y asesinatos, fue descubierto en el año 1821 en la casa del Gran Maestro Alfonso Cortina.

Como consecuencia de este hallazgo fueron juzgados y ejecutados en la Plaza Mayor de Sevilla, el 25 de noviembre de 1822 El Gran Maestro, sus lugartenientes y otros garduñistas reconocidos. Lo que ocurrió después y hacia donde derivó esta Sociedad Secreta es un misterio, si bien al rastrear las distintas sociedades secretas delictivas como la Camorra, la Mafia o la Piratería Caribeña y otras muchas que se sucedieron a lo largo de la historia, se pueden encontrar demasiadas similitudes con esta Hermandad criminal.

Fuente consultada: La Página de la Vida


Sale a la luz un nuevo Giotto

Los rayos ultravioletas han permitido desvelar el secreto que ocultaban los muros de la Capilla Peruzzi, en la basílica de Santa Croce en Florencia: unas magníficas pinturas de Giotto...

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9 de marzo de 2010

El mapa babilónico


El "mapa del mundo" de Babilonia, que se encuentra en el Museo Británico de Londres, fue considerado durante mucho tiempo el mapa más antiguo que se conserva. Es el único mapa babilónico a escala internacional.

Se trata de una copia neo-babilónica (alrededor de 500 a.C.) de un original que data del período sargónida (s. VIII-VII a.C). La tableta de arcilla contiene un dibujo y una descripción textual del cosmos babilónico y está orientada hacia el noroeste. No está claro si el texto cuneiforme que lo acompaña fue realizado al mismo tiempo que el mapa. Es el único mapa conocido del mundo que data del período neo-babilónico (los demás mapas tienen un enfoque estrictamente local). Representa un plano del mundo a "vista de pájaro" y muestra un mundo redondo con la ciudad de Babilonia en el centro.

El mapa muestra al mundo como dos círculos concéntricos, con zonas triangulares que irradian desde el círculo exterior. El área dentro del círculo interno representa el centro del continente donde se encuentran Babilonia y Asiria. El área entre los dos círculos es el terreno (¿cósmico?) del océano. Las áreas triangulares son las regiones desconocidas. El continente contiene varias formas geométricas que representan los lugares y las características topográficas.

El texto (a ambos lados de la tableta) muestra los intentos de describir el mundo entero. El énfasis que se pone en lugares lejanos indica que el objetivo probable del mapa era localizar y describir regiones distantes entre sí. El texto que aparece en el reverso de la tableta describe "siete islas" en detalle.
Por la escasa información que contiene, es evidente que los babilonios conocían poco acerca de estas "islas". Sobre todo, las descripciónes hablan principalmente de sus diversos grados de brillo.

El mapa tiene una orientación definida. La orientación es tal que que el noroeste se encuentra en la parte superior. Así, el sistema babilónico de la orientación no siguió el plano perpendicular de nuestros puntos cardinales. Los babilonios se basaban en los vientos predominantes.

Fuente consultada: Cartography

Las mujeres del Holocausto

Una exposición recuerda en Granada a las víctimas de la represión nazi.

La muestra, que permanecerá abierta hasta el próximo 31 de mayo de lunes a sábados, es fruto del trabajo del Museo del Holocausto (Yad Vasehm) de Jerusalén, que fue galardonado en 2007 con el Premio Príncipe de Asturias de la Concodia...

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8 de marzo de 2010

Libros encuadernados con piel humana

Pese a lo repugnante que nos puede parecer en nuestros días, la “bibliopegia antropodérmica” o encuadernación de libros con piel humana, fue algo de lo más habitual desde el siglo XVII hasta hace relativamente poco. Cientos de estos libros se encuentran repartidos en bibliotecas, museos y colecciones privadas a lo ancho y largo de todo el mundo. Posiblemente, en la gran mayoría de ellos se desconozca esta cualidad porque a simple vista es imposible distinguir la piel humana a la de origen animal, y es necesaria una prueba de ADN para constatar su origen.

A principios del siglo XIX, en el reino unido era una costumbre habitual usar la piel de los criminales ejecutados para encuadernar libros. La mayoría de estos ejemplares se usaban para escribir las fechorías de estos mismos criminales. En la revolución francesa, las pieles de los nobles guillotinados se usaban para encuadernar ejemplares de la constitución francesa o paradójicamente, ediciones completas de Rousseau, del que los nobles se reían por sus teorías. En la época Nazi, se sabe que la piel de muchos judíos acabaron como tapas de libros o incluso como pantallas de lámparas.

También existe constancia de muchos casos voluntarios, en los que el último deseo del fallecido era que se forrasen las tapas de algún libro en concreto con su piel, incluso algún escritor famoso recibió en su casa un paquete con la piel de una fan como regalo.

Fuente consultada: Larevo.org


7 de marzo de 2010

La peste antonina


Su nombre deriva del linaje de los antoninos, al cual pertenecía el emperador Marco Aurelio, una de las víctimas de la peste. Se inicia ésta en la ciudad de Roma hacia el año 166 extendiéndose rápidamente por toda Italia y la Galia. Galeno, contemporáneo de la peste, describió así sus síntomas:

“Ardor inflamatorio en los ojos; enrojecimiento peculiar de la cavidad bucal y de la lengua; aversión a los alimentos; Sed inextinguible, temperatura exterior normal que contrasta con una sensación interior de abrasamiento, piel enrojecida y húmeda, tos violenta, señales de flegmasía laringo-brónquica, fetidez del aliento, erupción generalizada de pústulas seguidas de ulceraciones, inflamación de la mucosa intestinal, vómitos de materias biliosas, diarrea de igual naturaleza, agotamiento, gangrenas parciales y separación espontánea de los órganos mortificados, perturbaciones varias de las facultades intelectuales, delirio tranquilo o furioso y final funesto al séptimo o noveno día”

Desgraciadamente, la medicina de la época no tardó en diagnosticar que la enfermedad “había sido causada por los cristianos”, así que la animadversión contra ellos fue en aumento.

La peste antonina fue, probablemente, viruela, traída desde el Oriente próximo por los soldados victoriosos de Lucius Verus que regresaban de luchar contra los partos. Se extendió por Asia Menor, Egipto, Grecia y la propia Italia y, en algunas zonas, la mortalidad alcanzó un tercio de la población. En el período comprendido entre el año 165 y el 180 ataca a unos 20 millones de personas causando unos 5 millones de muertos. En su momento más virulento quizá mataba, sólo en Roma, a 5.000 personas por día.

Fuente consultada: El lazareto de Mahón

Se muestran los rostros de 18 momias de Tebas

La investigación de un equipo internacional pluridisciplinar, integrado por arqueólogos, médicos, antropólogos y radiólogos de España y Alemania ha permitido mostrar por primera vez el rostro, así como información inédita de las 18 momias abandonadas desde los años 40 en una tumba de Luxor...

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6 de marzo de 2010

El palacio de Potala


El Palacio Potala se encuentra en el Monte Rojo, en el centro de la Ciudad de Lhasa. "Potala" es la adaptación fonética de "Putuo", que en sánscrito significa "isla donde vive el Buda de la Misericordia". Este imponente edifico empezó a construirse en el siglo VII, es decir, en la época del reino de Tubo. Por aquel entonces se llamaba Palacio del Monte Rojo. Cuando dicho reino entró en decadencia, el palacio sufrió grandes destrozos y poco a poco fue cayendo en el olvido. En el siglo XVII, el Quinto Dalai Lama lo reconstruyó y el majestuoso palacio pasó a ser el centro político y religioso del Tíbet.
Con sus 13 pisos y 110 metros de altura, es la construcción antigua más elevada existente hoy en día en el Tíbet. Su estructura se levantó con piedra y madera; sus paredes, que alcanzan un grosor máximo de 5 metros, son de granito; los cimentos del palacio se hunden profundamente en el rocoso subsuelo. En la pared exterior, adornada con un techo y columnas de color dorado, se introdujo hierro fundido para aumentar la resistencia a los terremotos. Al mismo tiempo, con ello se resolvió ingeniosamente el problema de cómo proteger las construcciones antiguas contra los rayos. El palacio ha podido así sobrevivir a varios siglos de catástrofes naturales.


El Palacio Potala está formado por el Palacio Blanco, donde residía el Dalai Lama, situado en la parte este; la Casa Roja, en la parte central, destinado a la recitación de los sutras; la sala donde se conservan los restos de los sucesivos Dalai Lama; y los dormitorios blancos de los bonzos, situados en la parte oeste. Delante del Palacio Rojo, hay un muro blanco sobre el que en las grandes festividades budista se extiende un gigantesco tapiz con el retrato de Buda. Este monumental conjunto arquitectónico fue erigido por etapas aprovechando la configuración del terreno con suma habilidad. El resultado fue un conjunto imponente y grandioso cuya armoniosa integración con el entorno le confiere un elevadísimo valor artístico.
En el Palacio Rojo, que constituye la parte principal del Palacio Potala, hay varias stupas donde se conservan los restos de los Dalai Lamas, así como diversos tipos de salas budistas. La más conocida y mejor construida es la pagoda del Dalai Lama Quinto. De 15 metros de altura, se divide en tres partes: base cuadrada, cuerpo de la torre y cúpula. Los restos del Dalai Lama Quinto se conservan con perfume y cártamo en una jarra. El cuerpo de la pagoda está recubierto con 3.724 kilos de pan de oro y adornado con más de 15.000 diamantes, rubíes, esmeraldas, jadeítas, ágatas y otras piedras preciosas. En la base de la pagoda se exhiben diversos objetos empleados en las ceremonias religiosas, entre ellos instrumentos musicales y cálices. El Salón del Oeste, el mayor del Palacio Rojo, está dedicado a la memoria del Dalai Lama Quinto. Sus 48 grandes columnas de madera tienen más de 6 metros de alto. La estructura del Palacio Blanco se sostiene sobre arcos, sistema muy usual entre los han, la etnia china mayoritaria. En él hay gran cantidad de esculturas de Buda, así como de leones, elefantes y otros animales, todas ellas talladas en madera.

En la reconstrucción y ampliación del palacio efectuada en el siglo XVII participaron destacados pintores provenientes de distintas regiones del Tíbet. Estos brillantes artistas decoraron con miles de elegantes y bellas pinturas las paredes de salas, vestíbulos, corredores y galerías. La temática de estos murales es muy rica, puesto que abarca relatos sobre figuras de la antigüedad, historias extraídas de los sutras, así como muestras de la arquitectura, las costumbres populares, los deportes y otras actividades recreativas. Estas obras constituyen un verdadero tesoro artístico. En el Palacio Potala se conservan asimismo cerca de 10.000 objetos de gran valor. Además de innumerables rollos de pintura, esculturas en piedra y en madera, figuras de arcilla y otros objetos artísticos, abundan las reliquias culturales, entre ellas sutras escritos sobre hojas de pattra, alfombras tibetanas, pendones con sutras, piezas de porcelana y de jade, así como diversas muestras de la artesanía tradicional. Todos ello no solo posee gran valor artístico, sino que es una plasmación de los lazos que unieron a los tibetanos con los han y otras etnias del país durante más de mil años, así como de los intercambios que mantuvieron con ellos.

La Unesco incluyó el Palacio Potala en el Patrimonio Mundial en 1994.

Fuente consultada: China ABC

4 de marzo de 2010

El Ku Klux Klan

La curiosa fotografía de arriba fue tomada en 1926 en Canion City (Colorado), y muestra un grupo del Ku Klux Klan pasando una agradable jornada... aunque con las capuchas puestas en la noria. Sin duda es la foto más original de esta organización.

El Ku Klux Klan original fue creado después de la Guerra de Secesión de Estados Unidos, el 24 de diciembre de 1865. Lo crearon seis veteranos Confederados, molestos con la situación en su pueblo, Pulaski, Tennessee, en la postguerra. El nombre del Klan se compuso con la fusión del griego "kuklos" (círculo) y "klan" (clan), en recuerdo de los grupos familiares ancestrales. Los fundadores decidieron escribir clan con K, para darle más notoriedad a la organización.

Dos oficiales del ejército con el uniforme del KKK. 1868

El Klan fue concebido como un club social donde los jóvenes podían encontrar diversión y entretenimiento. Los miembros hacían excursiones nocturnas por el pueblo de Pulaski, disfrazados con sábanas y máscaras, fingiendo ser fantasmas que asustaban (o divertían) a la población. Pero poco a poco el KKK endureció sus actividades, y se dedicó a oprimir a los grupos que consideraba inferiores, entre ellos negros y esclavos.

El Klan se extendió rápidamente por otros estados sureños, desencadenando un "reino del terror". Vinieron los primeros asesinatos, y una actitud cada vez más radical.
El Ku Klux Klan buscó el control político y social de los esclavos liberados. En particular, intentó socavar la educación, el avance económico, el derecho a portar armas y los derechos electorales de los negros. Sin embargo, el Klan no se limitó a actuar contra estas etnias, pues los republicanos del Sur también fueron blanco de sus tácticas intimidatorias. Frecuentemente, obtenían sus propósitos mediante la violencia.

Llegaron a matar a más de 1.000 negros durante su período de mayor actividad, pero poco a poco comenzó a decaer su actividad, hasta que se ordenó su disolución en 1869. Pero el Klan no desapareció. Lejos de esto, el domingo de pascua de 1873 se produjo la mayor masacre por parte del KKK: mataron a 280 hombres negros en Louisiana.

Tras este hecho, el Klan comenzo a decaer, pero en 1915 surge el segundo Ku Klux Klan. Uno de sus detonantes fue el estreno de la película "El nacimiento de una nación", donde se mitifica al anterior KKK. La película desató una locura nacional por el Klan. Para el preestreno, se contrató a actores que se disfrazaron como miembros del KKK. Y en algunos casos, la audiencia entusiasmada disparaba sus armas hacia la pantalla.
El nuevo Klan tuvo un gran éxito, y alcanzó su esplendor en la decada de 1920. Se calcula que en estas fechas, el 15% de la población pertenecía a la organización.
Tambien surgió una facción del KKK llamada la Legión Negra, que usaba uniformes negros en vez de las túnicas blancas tipicas. Fue la facción más violenta del Klan, y asesinó a varios socialistas y comunistas.

El Klan advertía a los negros de que debían respetar los derechos de la raza blanca, en cuyo país se les "permite vivir". La organización posteriormente comenzó su declive, disolviéndose allá por 1944.

En la actualidad sigue habiendo algunas pequeñas agrupaciones del KKK. En el año 2000 se calculaba que había un total de 3.000 miembros.

Fuente consultada: Noticiasinteresantes

La fosa común más grande del franquismo, en Málaga

La mayor fosa excavada en España y una de las mayores de Europa occidental. Tres años de meticulosos trabajos en el cementerio malagueño de San Rafael (al oeste de la capital) han llevado a la recuperación de restos óseos de 2.840 cuerpos. El exterminio del régimen franquista –en San Rafael hay 4.471 asesinatos registrados– se alargó durante dos décadas: entre febrero de 1937 y mayo de 1957...

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3 de marzo de 2010

La ambición de Avidio Casio

En abril de 175, Avidio Casio tomó la unilateral decisión de autoproclamarse emperador tras haber anunciado el supuesto fallecimiento de Marco Aurelio. La usurpación –que se concretó formalmente el 3 de mayo de ese año con su nombramiento formal como supuesto emperador- era, para su protagonista, una lejana secuela de la guerra contra los partos. Avidio había sido un héroe y eso –a decir de sus contemporáneos- había afectado su equilibrio. Se consideraba por encima de cualquiera de sus congéneres. Nacido cuarenta y cinco años antes, Avidio era el vástago de un prefecto de Egipto, conocido por haber sido un gran orador. Posteriormente, y en seguimiento del cursus honorum (la carrera profesional que tan bien definida estaba durante buena parte de la época republicana para preparar a sus políticos), se había incorporado al Senado como cuestor. Posteriormente llegó a ser pretor; más adelante cónsul, y por fin se incorporó a Siria como legado consular tras la invasión de los partos.

Marco Aurelio, consciente de las capacidades de su subalterno, le había otorgado un mando especial en Oriente en el 169, tras la muerte de L. Vero, que era hasta el momento su legado.

Mal no debió hacerlo, porque tras su investidura, las provincias de Oriente que habían dependido de él se sumaron a su causa. Egipto también lo hizo. Este dato es muy relevante, porque se trataba de la reserva de trigo del imperio. Su procedencia y buen hacer le facilitaron el camino en su intento. Pero no todo el mundo le siguió, pues, Martius Verus, gobernador de Capadocia, permaneció leal a Marco Aurelio.

Al parecer, en la decisión de Avidio algo había tenido que ver el impulso de Faustina, esposa de Marco Aurelio. Creyendo, al parecer honradamente, que estaba a punto de agonizar, promovió que Casio se transformara en su protector, pues, Cómodo, el hijo de Marco Aurelio sólo contaba con trece años.

Avidio se había equivocado en muchos aspectos. En primer lugar, en considerar que por tener el apoyo de las provincias orientales también las occidentales lo harían. El Danubio, frente a sus cálculos optimistas, era una separación demasiado profunda.

Marco Aurelio, que se encontraba precisamente cerca del Danubio, y en una aceptable estado de salud, en cuanto se enteró del intento de golpe de Estado se dirigió a Siria. Antes de que comenzará la conflagración, todo se resolvió: Avidio Casio fue asesinado por sus propios soldados. Y esto, a pesar de que en un discurso que Dio atribuye a Marco Aurelio, el emperador lamentó la falta de fidelidad de "un amigo muy querido". Al mismo tiempo, manifestó su deseo de que -a pesar de aquellos sucesos- su ahora competidor no fuera asesinado, pues deseaba comportarse con él con misericordia. El Senado, por su parte y quizá por mostrar sumisión a Marco Aurelio, declaró a Casio como enemigo público.

Tratando de apaciguar al emperador que llegaba al ataque, enviaron la cabeza de Avidio a Marco Aurelio, como había hecho tiempo atrás Potino con la cabeza de Pompeyo. En este caso, Marco Aurelio se negó siquiera a verla. Es más, ordenó que se celebraran solemnes exequias en honor de este general que se había proclamado augusto. Además, el emperador filósofo prohibió cualquier tipo de venganza contra la familia y partidarios del levantisco ahora fallecido.

El tiempo total que había durado la rebeldía fueron poco más de noventa días.

Fuente consultada: Aqueloo

2 de marzo de 2010

Castillo de Chambord


El Castillo Real de Chambord, en la región de los Países del Loira, es uno de los castillos más reconocibles en el mundo debido a su arquitectura renacentista francesa muy distintiva que mezcla formas tradicionales medievales con estructuras clásicas italianas.

Es el castillo más grande de los Castillos del Loira, pero fue construido para servir sólo como un pabellón de caza para el Rey Francisco I, quien mantuvo sus residencias reales en el Castillo de Blois y en el Castillo de Amboise.

El diseño original del Castillo de Chambord fue hecho por Domenico da Cortona, pero fue modificado durante los veinte años que duró su construcción (1519–1539).

Aunque se cree que Leonardo da Vinci estuvo implicado en el diseño original siendo invitado por el rey Francisco I, vivió y trabajó en Santa Clos Lucé cerca de Amboise. Fue enterrado en la Capilla de Saint-Hubert, a las afueras del castillo.

En el castillo se destacan ocho torres inmensas, 440 habitaciones, 365 chimeneas, y 84 escaleras. Cuatro vestíbulos rectangulares situados sobre cada piso se encuentran en el centro. Uno de los toques de luz arquitectónicos muy famosos entre el gran público, es la hélice doble de la espectacular escalera abierta donde la gente puede ascender y descender al mismo tiempo sin toparse con otra persona.

El castillo está rodeado por 52,5 km² de árboles formando un bosque de 31 kilómetros (de 20 millas).

El recinto es un cuadrilátero en cuyo interior se sitúa el torreón contra el lado norte. Dentro del torreón, en el cruce de los grandes vestíbulos perpendiculares a los que dan los aposentos, la escalera de tramos dobles une las circulaciones verticales y horizontales y permite subir a las terrazas o bajar hacia el patio.

Durante más de ochenta años después de la muerte de Rey Francisco I, los reyes franceses siguientes no le prestaron atención al castillo dejando que se deteriorase con el paso del tiempo. Finalmente, en 1639 el Rey Luis XIII lo regaló a su hermano Gastón d'Orléans quien lo salvó de caer en la ruina restaurándolo.

El cuerpo central del castillo aunque de construcción francesa, con sus torres de ángulo, está inspirado en la arquitectura italiana con sus fachadas y molduras horizontales. Está rematado por una torre linterna decorada alrededor de la cual se despliegan las terrazas.

En el centro se eleva la famosa escalera de tramos dobles cuyo decorado esculpido es una de las obras maestras del renacimiento francés.

Adornada con dos pliegues espirales imbricada a un núcleo hueco, permite divisar desde uno de los dos tramos a las personas que toman el otro sin llegar a cruzarse.

Alrededor de esta escalera se comunican cuatro salas que forman una cruz y que se distribuyen cuatro partes de vivienda. La excepción de Chambord reside en esta opción totalmente nueva del plano centrado. Esto podría haber sido obra de Leonardo Da Vinci, como afirma la tradición, pero no hay ninguna prueba que permita confirmarlo.

El torreón está rematado por las terrazas que ofrecen a la vez el espectáculo de sus múltiples torres rematadas por altos tejados de pizarra y un magnifico panorama sobre la propiedad.

Una galería une el torreón con la capilla, que empezada por Francisco I, no se terminó hasta la orden dada por Luis XIV. De dimensiones excepcionales, ocupa dos pisos.

Se unieron dos partes al tabicar el vestíbulo norte, para respetar las reglas de etiqueta que exigían que la suite real estuviese colocada en el centro de la fachada principal. Fue habitada sucesivamente por Luis XIV, Estanislao Leszczynki y luego por el mariscal de Sajonia.

Chambord nunca estuvo tan habitado como durante el Siglo de las Luces y fue decorado según los criterios de confort de la época: volúmenes reducidos por la creación de recámaras, techos rebajados, y las grandes chimeneas del siglo XVI.

 

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