
Actualmente los tesoros de
Tutankamón son famosos en todo el mundo, pero su figura siempre ha estado rodeada de misterios. Un simple chico que fue proclamado rey a los 9 años y que falleció a los 19, eclipsado por los grandes faraones que le precedieron y le sucedieron. Su historia ha sido un misterio desde que los antiguos documentos fueran destruidos en el pasado. Durante más de 3.000 años Tutankamón ha permanecido en el olvido en su tumba del Valle de los Reyes en Egipto, hasta que en 1922 el arqueólogo
Howard Carter y su adinerado mecenas el conde de
Carnarvon consiguieron el hallazgo más importante del siglo. Encontraron un tesoro que superaba sus espectativas, 4.800 objetos, muchos de ellos bañados en oro puro.
Los egipcios de la era de Tutankamón bañaban los objetos en oro para que duraran toda la eternidad. Los llamaban la
"carne de los dioses". El hallazgo fue sonado a nivel mundial; muchas otras tumbas habían sido víctimas de ladrones de tumbas pero aquí todo estaba en su sitio. Lord Carnarvon había desenterrado no sólo tesoros incalculables. Todo lo que Tutankamón creía necesitar en su próxima vida estaba en su tumba. El descubrimiento de Carnarvon supuso una carrera entre los egiptólogos para descubrir las numerosas incógnitas sobre el joven rey.
Antes de que pudieran examinarse los tesoros encontrados el descubridor de la tumba estaba muerto. Una víctima, dicen algunos, de la
"maldición de los faraones".
Howard Carter y Lord Carnarvon
Pero no todo eran tesoros. Dentro de la tumba había objetos que se pasaron por alto en su momento y que ahora se están analizando, proporcionando una imagen más clara del joven rey. Una imagen que discrepa mucho de lo que siempre se ha pensado de Tutankamón.
Muchos expertos catalogan al joven rey como un personaje menor en la larga historia de Egipto. Parecía físicamente frágil y un gobernante débil. Las pruebas sugerían que incluso podía haber sido asesinado por otro fuerte aspirante al trono. Estas teorías se ven ahora amenazadas.
La tumba de Tutankamón contenía más textiles que cualquier otro material. Había grandes cantidades de prendas de lino guardadas cuidadosamente en cajas de madera, y muchas de ellas llevaban el nombre de Tutankamón. El estudio de estas prendas revela que el joven rey tenía poca anchura de hombros, cintura estrecha pero caderas muy anchas en relación a la estructura del cuerpo. Esto es algo anormal en la estructura de un cuerpo masculino por lo que se cree que pueda tratarse de algo genético o de alguna enfermedad.
Tutankamón nació en una era turbulenta. Amarna (su ciudad natal) fue construida a un ritmo frenético, emergiendo del desierto en tan sólo cinco años. Sería la nueva capital de Egipto, ademñas del seno de una nueva religión, ambas creadas por
Akenatón, el padre de Tutankamón. Pero ¿quién era la madre? Durante décadas los expertos han buscado pruebas que revelaran la identidad de la madre. Los egiptólogos llevan años creyendo que su padre fue Akenatón, pero la identidad de su madre siempre ha sido un misterio. La primera esposa de Akenatón fue la legendaria
Nefertiti, pero los documentos demuestran que ésta sólo tuvo hijas, por lo que la madre de Tutankamón tuvo que ser una de las concubinas de Akenatón, conocidas como
"esposas menores". La candidata más probable es una mujer llamada
Kia, descrita en una inscripción de las tumbas de Amarna como
"una amada esposa", y otra inscripción la describe como
"la segunda reina".
Objetos encontrados en la tumba
El mismo año que nació Tutankamón, en 1342 a.C., Kia desaparece misteriosamente de los documentos históricos. Los expertos creen que esa desaparición fue debida a una muerte repentina, y el estudio de las inscripciones y pinturas halladas sugiere que Kia murió al dar a luz. ¿Quién se hizo cargo entonces del pequeño Tutankamón?
Durante años la infancia del joven rey ha estado rodeada por el misterio, ¿llevaría solamente el título de rey o ejercería como tal de forma más activa? Tras la muerte de Akenatón, con tan sólo 9 años fue proclamado faraón, la figura más poderosa del mundo antiguo. La nueva capital de Amarna fue abandonada; Tutankamón gobernaría desde
Tebas, el antiguo centro del poder. Probablemente no gobernaba mucho, evidentemente había otras personas que se encargaban de la administración de Egipto. Estas personas tenían el control absoluto del reino.
A los 10 años Tutankamón fue desposado con su media hermana
Ankesenamun, ya adolescente. La joven pareja fue retratada en innumerables tesoros.
La colección de hierbas y semillas que se encontraban en la tumba de Tutankamón no estaban allí para complementar sus comidas, tenían usos medicinales. Los antiguos egipcios pensaban que la muerte era la continuación de la vida. Una vez muerto y resurgido, Tutankamón necesitaría su medicina, así que su tumba ofrece datos exactos sobre el botiquín personal del gran faraón. Los análisis de los restos encontrados revelan que algunos remedios herbales aún siguen siendo utilizados en Egipto. La medicina más utilizada por el faraón era la
"farfolla seca", que se mezclaba con agua y leche y se utilizaba para todo tipo de enfermedades. También se han encontrado en la tumba grandes cantidades de
cilantro, que se usaba contra los dolores de cabeza y para tratar la fiebre.
Momia de Tutankamón
Tutankamón no tenía descendientes, pero junto a su tumba se han encontrado dos fetos de mujer momificados: uno tenía cinco meses de gestación y el otro correspondía a un niño muerto al nacer. Esto se podría considerar como una señal de que la familia real quería formar una familia. Un ambicioso rival debería conseguir el trono antes de que naciera un hijo varón, lo que da pie a pensar que el joven faraón pudo ser asesinado. El principal sospechoso, su sucesor en el trono
Horenheb.
Al llegar al trono, Horenheb ordenó que todos los restos y las inscripciones de Tutankamón fueran eliminados.
Otro sospechoso es el primer ministro de Tutankamón,
Ay. Intentó hacerse con el poder inmediatamente después de la muerte del faraón, casándose con su viuda y reclamando la tumba real para él, cuando estaba destinada a Tutankamón.
Estos indicios permiten pensar en un asesinato, aunque las nuevas tecnologías pueden revelar otras evidencias como las mostradas recientemente de que su muerte se debió a una enfermedad.