31 de enero de 2010

En busca del rey (Gore Vidal)


En busca del Rey es una novela sobre la amistad entre un trovador y un rey (Blondel y Ricardo), y hay también otras relaciones de amistad y de fidelidad.

Gore Vidal divide su obra en cuatro partes, en la primera, el Rey Ricardo y Blondel, junto con un muy pequeño grupo de hombres, emprenden el viaje por la Europa central (es La Captura). Una vez que el monarca es apresado, en una cantina cercana a Viena, Blondel inicia la Búsqueda, en solitario. Tiene que cruzar bosques, encontrarse con gigantes devoradores de humanos, vampiros y fantasmas, a veces, producto de su imaginación y de su miedo. Un mundo, en fin, lleno de superstición y de peligros reales. Por fin, el trovador encuentra a su rey, es en la corte del rey de Alemania: el trovador canta una canción en el patio del castillo, y cuando termina, a lo lejos, oye el envoi de su trovada, “Su viaje había terminado. Había cantado y le habían respondido”.

Blondel regresa a Inglaterra, con un mensaje para Leonor y los ministros fieles a Ricardo. El cómo liberaron al rey, interesa poco para Vidal, no está haciendo un libro de historia, está recreando una leyenda y está escribiendo sobre la amistad, no sobre batallas y muertes. Y, sin embargo, así es como termina su novela, con una batalla.

30 de enero de 2010

Crisipo de Soli, el filósofo desconocido


Crisipo de Soli es quizás el mejor ejemplo de la turbulenta historia de la humanidad. Uno de los máximos intelectuales de su época, fue considerado durante su vida, hace unos 2200 años, como el Segundo Fundador del estoicismo y sus trabajos en matemática llegaron a ser de suma importancia -de hecho estableció al 1 como un número abstracto en si, algo que otros griegos como Aristóteles no aceptaban- siendo además citado y celebrado por personajes históricos como Plutarco, Galeno, Marco Aurelio, Cicerón y el mismo Séneca.

Sin embargo, por una serie caprichos del destino y varios descuidos, todos sus textos se han perdido en las arenas del tiempo. Y de sus más de 700 trabajos, sólo se conservan citas realizadas por los personajes anteriormente mencionados y unos pequeños fragmentos chamuscados hallados recientemente en la Villa de los Papiros -una biblioteca romana “congelada en el tiempo” tras ser devorada y enterrada por las cenizas del volcán que consumió a la ciudad de Herculea, que junto a Pompeya, se ha convertido en el mayor tesoro arqueológico de la historia. Al presente sólo se han procesado una pequeña cantidad de documentos de la misma, principalmente ya que, literalmente, se debieron de inventar y crear nuevas tecnologías para esta tarea. Por lo que en el futuro, con suerte, se puedan encontrar más fragmentos perdidos de clásicos de la antigüedad.-

No es de extrañar entonces que Crisipo, a pesar de haber formado e influenciado el pensamiento de varios personajes que cambiaron el rumbo de la historia, es hoy día prácticamente un desconocido. Tristemente, olvidado por el tiempo mismo.

Su muerte, un tanto extraña: murió de un ataque al corazón tras explotar a carcajadas al ver como su burro, borracho éste, intentaba a duras penas comer un par de higos.

Fuente: Anfrix

29 de enero de 2010

La batalla de Cannas


La batalla de Cannas se dio no muy lejos de Roma el año 216 a.C. y fue una de las más significativas de la guerra que durante más de un siglo llevaron a cabo los dos imperios del momento, Roma y Cartago, en la búsqueda de la hegemonía mundial.

La batalla de Cannas, que tuvo lugar el 2 de agosto de 215 a.C., supuso el aniquilamiento del ejército romano. Aníbal, con sólo unos 50.000 hombres pero más listo que los dos cónsules romanos (que decidieron alternar el mando militar de manera diaria), los provocó en varias ocasiones y éstos, que habían reclutado un ejército de unos 100.000 hombres, movidos por sus deseos de conseguir la victoria antes de finalizar su mandato, optaron por un choque frontal y cayeron en su trampa.

Con su ala derecha desplegada, los romanos colocaron a su caballería en los flancos y agruparon su infantería pesada en el centro, en una formación con mayor profundidad de lo normal. Para contrarrestar ese plan, Aníbal utilizó una táctica de tenaza: tras colocar a la infantería, en la que confiaba menos, en el centro, con los flancos compuestos de caballería cartaginesa, sus líneas fueron adoptando una forma de luna creciente, haciendo avanzar a sus tropas veteranas de los laterales. Las legiones romanas que se extendían sobre aproximadamente un kilómetro y medio del terreno se lanzaron contra el centro del ejército púnico, que se combó en forma de "U", de forma controlada, encerrando a los legionarios en su interior que se encontraron sin darse cuenta dentro de un largo arco de enemigos que les rodeaban. Atacados desde todos los flancos y sin vía de escape, el ejército romano fue destruido.

Se estima que entre 60.000 y 70.000 romanos murieron o fueron capturados en Cannas, incluyendo al cónsul Lucio Emilio Paulo y a ochenta senadores romanos, casi un tercio del total. El ejército cartaginés sólo hubo de lamentar 6.000 bajas. La Batalla de Cannas ha sido una de las más sangrientas de la historia por la cantidad de muertos en un solo día. La ciudad de Roma declaró un día entero de luto nacional, puesto que no había un solo habitante en Roma que no estuviese emparentado o conociese a alguna de las personas que habían muerto en la batalla. Los romanos se encontraron en tal estado de desesperación que llegaron a recurrir al sacrificio humano, hasta el punto de que existen datos sobre enterramientos de personas vivas en el foro hasta en dos ocasiones.

Fuente: Benalmádena Digital - JCL

27 de enero de 2010

En el Neolítico ya se realizaban amputaciones



En el yacimiento arqueológico de Buthiers-Boulancourt, 65 kilómetros al sur de París, los arqueólogos Cécile Buquet-Marcon, Anaick Samzun y el forense Philippe Charlier han estado investigando y han realizado un hallazgo sorprendente: en el Neolítico se practicaban amputaciones.

Han encontrado una tumba a dos metros de profundidad, en la que yacía un cadáver que mostraba varias singularidades. Contenía un importante ajuar funerario, y además, le faltaba un antebrazo. Esto último no tiene nada de singular a simple vista, pues es muy raro encontrar un esqueleto completo; lo interesante es en las condiciones en las que este antebrazo estaba ausente.

El muñón del individuo presenta un corte limpio y realizado con una herramienta cortante (no quebradura o desgarro), algo que muestra que esta población realizaba amputaciones en un sentido medicinal. Además, análisis radiológicos del hueso demostraron que no existió infección en la herida, y por lo tanto se presume que se aplicaron plantas medicinales sobre ella para prevenirlas.

“No creo que se pueda decir que aquellos que llevaron a cabo la operación fueran doctores en el sentido moderno del término -señala Buquet-Marcon-, pero obviamente poseían conocimientos medicinales”.

Los análisis sobre el cuerpo demostraron que el paciente, a pesar de haber padecido osteoartritis después de la operación, continuó viviendo meses, tal vez años después de la misma.

Fuente: Ojocientifico.com

25 de enero de 2010

Por qué se hace y por qué se dice…?

En la Edad Media los más ricos tenían platos de estaño. El uso repetido y los componentes de ciertos alimentos acababan por oxidar el material y hacían que mucha gente muriese envenenada lo que, unido a la falta de higiene de la época, era muy frecuente. Por ejemplo, los tomates, que al ser ácidos provocaban la oxidación del plato y que fueron considerados venenosos durante mucho tiempo. En los vasos ocurría lo mismo. Al contacto del metal con whisky o cerveza, que eran las bebidas habituales de la época incluso por encima del agua, el óxido hacia que la gente entrara en un estado narcolépsico producido tanto por la bebida como por el estaño. A los que pasaban en este estado más de seis horas, los daban por muertos y comenzaban a prepararles el entierro, generalmente sin avisar antes a alguien con conocimientos médicos. El cuerpo era colocado sobre la mesa de la cocina durante cuatro o cinco días y compartía techo con la familia mientras ellos comían y bebían esperando que volviese en sí o no. Ésta es la tradición de la que surgió el velatorio que hoy se hace junto al cadáver.

Los lugares para enterrar a los muertos eran pequeños y no había siempre suficiente sitio para todos. Los ataúdes eran abiertos y retirados los huesos para meter otro cadáver, y los huesos eran retirados a un osario. A veces al abrir los ataúdes, se percibía que el enterrado había arañado la tierra, y llegaban a la conclusión de que había sido enterrado vivo, o al menos sólo con una borrachera de muerte.

En esta época surgió la idea de agarrar a la muñeca del difunto un hilo, pasarlo por un agujero del ataúd y atarlo a una campanilla sobre la tierra. Si el individuo estaba vivo y volvía en sí, sólo tenía que tirar del hilo y hacer sonar la campanilla, ya que algún familiar siempre se quedaban haciendo guardia junto al ataúd durante algunos meses. De aquí viene la expresión “salvados por la campana”.

Fuente: "La herencia de la Edad Media". Rubén Ceide.

24 de enero de 2010

Historia del piercing


Aunque a veces pueda dar la impresión de que se trata de un invento moderno fruto de las modas, lo cierto es que la costumbre de perforarse el cuerpo sobre todo en rituales de carácter religioso viene de muchos siglos atrás, y ha sido practicada por diferentes civilizaciones.

Aunque no se sabe exactamente cuando apareció, las primeras muestras que se tienen datan del año 709 a.C.

Se cree que los orígenes del piercing se encuentran en las tribus de los esquimales. Los esquimales hacían los piercings a los jóvenes cuando se convertían en adultos, para mostrar que tenían ciertas cualidades y que eran capaces de ir a cazar con los mayores.

Los que tenían más experiencia al perforar, eran los mayas. Se agujereaban el labio, la nariz y las orejas para adornarlos con joyas.

Los romanos se perforaban los pechos para demostrar fuerza. Las mujeres también se perforaban los pechos para darles volumen y para ser más atractivas.

El piercing en forma de aro era un signo de la antigua realeza egipcia y estaba prohibido para aquellos que no fueran nobles.

Las niñas indias llevaban aros en la nariz, una tradición heredada de las abuelas. A las niñas se les ponía un piercing antes de que se casaran, y el aro se ponía en una esquina de la nariz o en otro sitio dependiendo de la etnia a la que pertenecía la mujer. Si el aro se ponía entre los dos agujeros nasales, la perforación se denominaba Septum y actualmente todavía se hace en muchos lugares como por ejemplo la Polinesia o África.

En África la tradición que hay entre las mujeres jóvenes solteras es hacerse grandes los labios en el momento en que se prometen.

Desde la época de la Inquisición ha habido algunas comunidades religiosas que han utilizado el anillo genital como método de expiación de la culpa y para la castidad.

Los marineros y los piratas se ponían un aro cada vez que cruzaban el Ecuador.

(Fuente consultada: Freak Butterfly, artista y tatuador)

23 de enero de 2010

El duelo en OK Corral


La figura de Wyatt Earp constituye uno de los paradigmas del legendario Oeste. Su duelo a muerte en Ok Corral contra los Clanton constituye uno de los episodios llevados más veces al cine. En apariencia, el tiroteo se redujo a un enfrentamiento entre la ley encarnada por Earp, sus hermanos y Doc Holliday y el delito encarnado en los "Cowboys" Clanton. Pero, en realidad, ¿cuáles fueron las razones del duelo en OK Corral?

Aunque la fama posterior convertiría a Wyatt Earp en un peligroso pistolero, parece ser que utilizaba las pistolas como un mero elemento disuasor hasta el punto de que algunos lo han considerado como un precursor del uso de "una fuerza menos que letal" en el trato con delincuentes. Había nacido el 19 de marzo de 1848 en Monmouth, Illinois, y recibido el nombre del capitán del ejército bajo el que había servido su padre. Cuando Wyatt tenía dos años de edad, la familia se trasladó a Iowa. En 1861, James y Virgil, los hermanos mayores de Earp se alistaron en el ejército de la Unión, un paso al que quiso sumarse Wyatt y que su padre impidió. En 1864, la familia se trasladó a San Bernardino, California. Allí Wyatt se casó, aunque su esposa murió poco después de fiebre tifoidea. A partir de entonces, Wyatt realizó diversas ocupaciones que fueron de conductor de diligencias a cazador de búfalos.

En 1876, se encontraba en Dodge City donde colaboró en labores policiales. En el otoño de 1879, Wyatt Earp se trasladó junto con sus hermanos Morgan y Virgil a la ciudad de Tombstone en Arizona. Se había descubierto algún tiempo atrás plata y por aquella época la población era un hervidero de buscadores de metal precioso, prostitutas, jugadores y pistoleros. Los Earp invirtieron en la apertura de un local llamado el Oriental Salón y Wyatt no tardó en ofrecerse al servicio de la ley. Ésta se hallaba a cargo del sheriff John Behan.

Aunque inicialmente las relaciones con Behan fueron buenas y Earp trabajó como ayudante suyo, no tardaron en agriarse. Behan mantenía como amante a la hija de unos inmigrantes judíos llamada Josephine Marcus. Nacida en Nueva York, Josephine se había desplazado al oeste antes de cumplir los dieciocho y había tenido una irregular carrera en el escenario. Ahora había alcanzado una posición relativamente estable al lado del máximo representante de la ley. Sin embargo, al poco de conocerse Wyatt y Josephine iniciaron una relación amorosa y la mujer decidió abandonar al sheriff. A este motivo de disensión siguió otro de no menor importancia. Hasta ese momento, los miembros del partido demócrata habían mantenido su control en la zona apoyándose en la alianza con distintas bandas de delincuentes conocidas bajo el nombre genérico de los Cowboys y entre los que destacaba la familia Clanton. Los Earp estaban más cerca del partido republicano e incluso en 1881 comenzó a circular el rumor —que se correspondía con la realidad— de que Wyatt Earp iba a presentarse a las elecciones a sheriff para desbancar a John Behan y a los demócratas.

Los Cowboys —una oligarquía agraria que veía con malos ojos el cambio de las estructuras económicas de Tombstone— decidieron acabar con la situación por la vía rápida. El 26 de octubre de 1881, Wyatt Earp, sus hermanos Virgil y Morgan y un dentista tuberculoso llamado "Doc" Holliday se enfrentaron a tiros con cinco de los Clanton. El duelo no tuvo lugar realmente en OK Corral sino en un callejón situado entre el mencionado sitio y el estudio de un fotógrafo. Nunca se ha establecido quién disparó primero aunque parece que el tiroteo comenzó cuando los Earp intentaron detener a los Clanton por presuntas acciones delictivas. El intercambio de disparos no duró más de un minuto. Josephine Marcus, que se hallaba en casa, los oyó, se precipitó a la calle y, tras parar una carreta, se dirigió apresuradamente al lugar de los hechos.

Las primeras imágenes que le llegaron hasta la retina le causaron una inmensa inquietud. No sólo el grupo de los Clanton estaba deshecho —cuatro yacían muertos y el quinto había huido— sino que Morgan y Virgil Earp estaban heridos y "Doc" Holliday presentaba el leve impacto de un disparo. Sólo cuando vio que Wyatt estaba indemne y que cruzaba la calle sonriendo para reunirse con ella, se acordó Josephine de que no se había arreglado y dijo: "¡Dios mío, he salido de casa sin sombrero!" Sin embargo, aquel duelo fue sólo el principio. Hollyday y Wyatt Earp fueron arrestados, pero el juez de paz Wells Spicer se negó a enjuiciarlos alegando que Earp era ayudante de su hermano Virgil, a la sazón deputy marshall. Dado que Spicer era republicano no fueron pocos los que dudaron de la justicia de su resolución.

En marzo de 1882, Virgil Earp fue objeto de una emboscada de la que salió mal herido y su hermano Morgan resultó asesinado en un atentado que pudo también costar la vida a Wyatt. Éste, convertido ahora en deputy marshall, desencadenó una persecución legal contra los asesinos pero el sheriff Benham vio llegado el momento de vengarse de quien le había quitado la mujer y había cometido la osadía de pensar en competir con él electoralmente. Así, los Earp —que ahora incluían a Josephine— se vieron obligados a huir de Tombstone.

Afortunadamente para Wyatt y los suyos, el sheriff Benham era un cobarde y cuando tuvo ocasión de acabar con ellos en una persecución por el desierto prefirió dejarlos escapar por temor a resultar muerto en el enfrentamiento. Aún le quedaba a Wyatt casi medio siglo de vida que compartió con Josephine Marcus. Durante aquellas décadas especuló en diversos negocios aunque sólo consiguió enriquecerse hacia 1920 cuando invirtió en explotaciones petrolíferas. Para ese entonces su mujer —que se convertiría en celosa guardiana de su memoria— había comenzado la redacción de un libro de memorias titulado I married Wyatt Earp que sería la base de la ulterior leyenda de Earp y ambos contribuyeron a un guión cinematográfico en el que se narraban sus aventuras en el oeste. Cuando Wyatt murió, Josephine dispuso que sus cenizas fueran depositadas en el cementerio judío de Calma, California. Josephine le siguió a la tumba algunos años después y, conforme a su voluntad, fue sepultada al lado de Wyatt convirtiéndose ambos en la principal atracción de la localidad. Nadie puede negar que era lógico que aquellos cuyo amor había provocado el duelo más famoso de la historia del oeste desearan también permanecer juntos toda la eternidad.


Fuente consultada: Artículo de César Vidal publicado en La Revista.

22 de enero de 2010

Graffittis en Pompeya


La trágica erupción del Vesubio supuso que ciertos aspectos de la vida cotidiana de esta ciudad de 25.000 habitantes quedasen congelados y que hayan llegado inalterados hasta nuestros días. Paradójicamente, la muerte de miles de personas tuvo como contrapartida la perpetuación de unos restos arqueológicos de valor incalculable, que de cualquier otro modo se habrían perdido, y que nos permiten conocer la civilización desde su vertiente más cotidiana.

Una de estas manifestaciones de la vida cotidiana son los graffittis, escrituras populares con que los romanos tenían por costumbre adornar las paredes. Sus motivos eran variados, desde comentarios mordaces sobre política local, hasta explícitos anuncios de servicios de prostitución, desde declaraciones de amor, hasta hechizos y maldiciones contra personas.

Lo que es cierto, es que esta es probablemente la única y en todo caso la mejor manifestación que nos ha quedado de la voz del pueblo llano del Imperio romano. Ni la literatura ni el teatro nos permiten captar la realidad del día a día de unas personas que vieron trágicamente truncadas sus vidas hace 1928 años.

Aparte de la variedad de temáticas, y del hecho en sí de que se haya conservado este tipo de inscripciones y epigrafía, destaca el hecho de que estaban realizadas por personas de las cuales no se esperaría este nivel de alfabetización. Por ejemplo, en uno de los burdeles se han encontrado hasta 120 graffittis diferentes, realizados en gran parte por las mismas prostitutas. Aunque otros graffittis nos permiten intuir el uso de escribas de pared, como los anuncios políticos o de juegos en el circo, el gran volumen de anotaciones anónimas y sobre temáticas más ordinarias nos demuestra que el conocimiento del latín por parte de la población era extenso, y que si muchos lo sabían leer, no eran muchos menos los que lo sabían escribir.

Estos testimonios escritos en las paredes de Pompeya son un crisol de realidades sociales del más alto valor. Nos proporcionan una fotografía del personaje anónimo, de sus inquietudes y sus motivaciones, que de ninguna otra manera hubiéramos podido llegar a conocer.

Fuente: www.historiaclasica.com

21 de enero de 2010

La economía de Mesopotamia


La agricultura era la base de la economía de Mesopotamia y sólo era posible con la ayuda del riego artificial. Los sumerios, al asentarse en la región, construyeron una red de canales con tanta perfección que aún sirven como modelo para las autoridades agronómicas de Irak. Estos canales aumentaron la superficie de cultivo y posibilitaron el desarrollo de la civilización. Los habitantes de las ciudades que surgieron cuidaron los canales y se disputaron las aguas fluviales, vitales para su economía.

Los productos de cultivo más importantes que obtuvieron fueron los cereales, como el trigo y la cebada, y los frutos de la palmera (dátiles).

Canal de irrigación sumerio, en Irak

En tiempos de los sumerios, el templo era el núcleo de la vida económica, el centro de la administración de tierras, del sistema de riego y del comercio. También era el centro de reunión de los artesanos. Por lo tanto, el templo tenía una vida animada: allí se almacenaban los granos, se rendían los tributos y reposaban las caravanas comerciales. También allí se radicaban el culto, la administración de justicia y la educación. Además, el templo otorgaba préstamos a personas necesitadas.

La organización económica de Mesopotamia, a semejanza de la egipcia, era tributaria. Se exigían impuestos diarios y excepcionales. Para evitar el fraude, las autoridades llevaban a cabo un cálculo de las cosechas y las controlaban por medio de comisiones especiales, integradas por funcionarios del templo, escribas y vecinos.

Posteriormente, los príncipes se independizaron del templo y erigieron su propio palacio; las funciones económicas pasaron entonces a estos últimos.

Mesopotamia, igual que Egipto, carecía de materias primas básicas como la madera, la piedra y los metales. Esta carencia se solucionó por mediante el comercio: la madera se importaba de Fenicia, la piedra de Elam y los metales provenían de la meseta de Anatolia.

Estas transacciones comerciales se hacían mediante el trueque, ya que los mesopotámicos no conocían la moneda. Sí tenían elementos que utilizaban como medidas de valor, por ejemplo lingotes de metal sellados o cantidades concretas de cereales.

20 de enero de 2010

Los barrios judíos en la Corona de Aragón


Call, del hebreo kahal (קהל), es la palabra utilizada en varios lugares del ámbito lingüístico catalán para designar las juderías o barrios judíos. Sólo hace referencia al espacio físico, en ningún momento se utiliza este término, como sinónimo de comunidad judía.

Los calls más importantes son los de Barcelona, Girona (en la foto) y Palma de Mallorca.

El Call de Barcelona estaba en el actual Barrio Gótico, en los alrededores de la catedral. Era el call más grande, con una población de unas 5.000 personas. Entre la plaza de Sant Jaume y la calle de Sant Honorat se encontraba una de las dos puertas de la judería. La actual calle de Sant Domènec del Call era la arteria principal del barrio. Debe su nombre a la destrucción del mismo, que tuvo lugar a consecuencia de un pogromo el 5 de agosto de 1391, festividad de santo Domingo. El saqueo duró dos días durante los cuales fueron asesinados 200 judíos y expulsados el resto.

El Call de Girona se empezó a formar a partir del siglo XII, cuando las famílias judías que vivian alrededor de la catedral desde el siglo IX, decidieron trasladarse a la calle de La Força para constituirse como comunidad. Llegaron a vivir una media de 800 personas, en su momento de máximo esplendor. Los judíos tenían prohibido vivir o comerciar fuera del barrio, y finalmente se les obligó a cegar las ventanas que daban a calles exteriores al Call. Como en el caso de Barcelona, en él se encuentra la catedral de la ciudad. El barrio actual sólo conserva en parte el trazado medieval.

En el Call de Palma de Mallorca vivían unos 3.000 judíos, o sea el 15% de la población de la ciudad. Aunque no se conserva entero, es el que mejor refleja la judería medieval. Sufrió también varios ataques, el último de ellos en 1823.

(Fuente: www.historiadelahumanidad.com)

18 de enero de 2010

Castillo de Garcimuñoz


El castillo de Garcimuñoz se encuentra en la localidad del mismo nombre, provincia de Cuenca.

Construido de sillarejo y argamasa, su planta tiene forma de cuadrado irregular, con fuertes y reforzados muros de tres metros de espesor, flanqueados por gruesos torreones circulares y anchas plataformas para emplazar las piezas de artillería. En el siglo XVII se construyó en su recinto la iglesia parroquial, que inscribe su torre cuadrada en uno de los cubos de la muralla.

Tuvo en tiempos dos plantas más la baja, dispuestas en torno a un patio central o patio de armas. En la primera planta destacan troneras de última época, denominadas de cruz y orbe. En el segundo piso de su lado Noroeste destacan cinco ventanas góticas con forma de cruz. Tanto en los lienzos como en los cubos posee el clásico cordón o bocel decorativo, característico de las fortificaciones del siglo XV.

Las ventanas del primer y del segundo piso en sus alas Noroeste y Suroeste dan testimonio de que una parte del castillo tuvo finalidad palaciega.

La portada, que es una joya entre los castillos de España, está hecha con sillares. Su estilo es gótico isabelino y semeja un retablo de piedra tallada suspenso sobre el muro.

Levantado sobre un antiguo alcázar árabe, la historia del castillo de Garcimuñoz se encuentra estrechamente vinculada a la del gran Señorío de Villena. Siendo este castillo junto al de Alarcón, Chinchilla y Villena los baluartes defensivos más importantes del Señorío.

Por el castillo de Garcimuñoz han pasado nombres tan célebres como Don Juan Manuel, sobrino de Alfonso X el Sabio, nieto de Fernando III el Santo y autor de El conde Lucanor, quien residió en la fortaleza durante buena parte de la primera mitad del s. XIV. Pero el castillo alcanzó notoriedad eterna el día que, asaltando sus muros, cayó herido Jorge Manrique cuando luchaba contra el Marqués de Villena, en 1479, en una emboscada tendida por los habitantes del pueblo. Hombre de armas y letras, Jorge Manrique fue enterrado en el cercano monasterio de Uclés.


(Fuente: http://atuaire-ingelmo.blogspot.com/2010/01/el-castillo-de-garcimunoz.html)

17 de enero de 2010

La Ley Seca


La Ley Seca fue un experimento que salió mal, puesto que sus consecuencias fueron muy perniciosas.
El objeto de la Enmienda 18 a la Constitución – que ése es su nombre real – era reducir el alcoholismo y, con ello, la delincuencia, la violencia doméstica y la pobreza y, para ello, prohibía la producción, venta y posesión de licores destilados.
Los promotores de la prohibición, que llevaban décadas luchando por imponerla, contaron con el apoyo de organizaciones tan dispares como los progresistas, los cristianos, las feministas, los negros del sur y hasta el Klu Klux Klan, además de los grandes capitalistas, como John D. Rockefeller.
Pero la medida, que en su primer año de vigencia (1.920) tuvo éxito – en 1.919, el consumo per cápita de alcohol era de seis litros al año, mientras que en 1.921 bajó a medio litro -, se tornó pronto más perjudicial que beneficiosa. Es más, su efecto fue el contrario del buscado : la ilegalización provocó el aumento del precio de las bebidas, que se producían de forma clandestina o se importaban de contrabando desde México, Canadá y el Caribe. Asímismo, el Estado dejó de recaudar en concepto de impuestos sobre el alcohol quinientos millones de dólares. Además, al ser de peor calidad las bebidas, aumentaron las enfermedades derivadas de su consumo. Y, por último, aumentó la delincuencia.

Efectivamente, la prohibición del alcohol proporcionó a la Mafia pingües beneficios. Se dedicó a introducir en el país ilegalmente el producto – a veces, incluso a fabricarlo – , cobrándolo al consumidor a precio de oro en sus bares clandestinos. Es la época de apogeo de los grandes mafiosos, como Bugs Moran y su rival, Al Capone, que llegó a controlar diez mil bares en Chicago y distribuía todo el alcohol que se podía encontrar en el territorio que hay entre esta ciudad y Florida.
El gran negocio que esto suponía hizo aumentar la delincuencia hasta niveles inéditos hasta entonces : en 1.920, la tasa de homicidios por cada mil habitantes era de 6,8, mientras que en 1.933 alcanzó la cifra de 9,9. Igualmente, antes de la prohibición había en las cárceles americanas 4.000 convictos, cifra que se elevó hasta los 27.000 en 1.932.
Todo ello hizo que Franklin D. Roosevelt llevase la abolición de la ley en su programa electoral. Finalmente, ésta fue derogada el cinco de diciembre de 1.933. Las consecuencias no se hicieron esperar : gradualmente, la tasa de homicidios volvió a situarse en torno al 6 por mil. Pero la mafia ya había alcanzado unas cotas de poder que nunca abandonaría.

(Fuente: www.aprendergratis.com - Luis Martínez González)

16 de enero de 2010

Egipto: el origen


Hace 4.500 años el norte de Europa emergía lentamente de la Edad de Piedra. En el Mediterráneo Grecia y Roma aún no habían empezado a echar raíces. Mesopotamia todavía estaba muy lejos de la llegada del gran imperio asirio. Pero en el sur, en la zona nororiental de África, tomaba cuerpo algo sin paralelo en la Antigüedad: a orillas del Nilo, en Egipto, surgieron tres pirámides colosales. Tres monumentos levantados por la civilización más duradera que ha existido en el mundo.

Cuando el historiador griego Heródoto visitó Egipto cuatro siglos y medio antes de nuestra era quedó impresionado. Las maravillas eran mayores que en cualquier otro país, observó. Había pirámides más altas que cualquier construcción levantada en el mundo. Avenidas de esfinges, mitad humanas mitad animales, y altos pilares de piedra llamados obeliscos. Había estatuas gigantes de faraones fallecidos mucho tiempo atrás y momias exóticas cubiertas de oro. Y por doquier, los símbolos enigmáticos de su escritura sagrada. Allí había una civilización que había florecido durante más de 3.000 años.

Para los antiguos, Egipto ya era antiguo. Cleopatra, que reinó en el siglo I a.C., está cronológicamente más cerca de nosotros que de los faraones que levantaron las pirámides. Egipto es tan antiguo, que durante siglos sus orígenes permanecieron envueltos en el misterio. Incluso los propios egipcios no tenían una idea precisa de su antigüedad ni de su origen.

Heródoto dijo que Egipto era un don del Nilo, pero los egipcios sabían desde el principio que la vida en el Nilo podía ser muy precaria. Rodeados por una extensión infinita de desierto, vulnerables ante un río impredecible y un clima que podía cambiar súbitamente, la civilización egipcia se forjó en parte como respuesta a un entorno natural muy duro.

Los egipcios lo llamaban "Caos". Acechando en la oscuridad había fuerzas poderosas que esperaban ser liberadas. La catástrofe podía llegar en cualquier momento, y por ello los egipcios se aferraban a una creencia profunda. El "Orden", opuesto al Caos, era la voluntad de los dioses. Para mantener el Orden y dominar el Caos, los egipcios imaginaron un rey que era un dios vivo: la manifestación terrestre de Horus, el halcón, el gobernante de los cielos. Enfrentado a él estaba el dios del desgobierno, Set, el precursor del Caos. El eterno conflicto entre el Orden y el Caos guiaría finalmente el destino de la civilización egipcia.

Pero la verdadera historia de lo que ocurrió se desvaneció con el paso del tiempo. En el crepúsculo de la grandeza de Egipto, hacia el año 300 a.C., un sacerdote llamado Manetón inició la titánica tarea de compilar la primera historia completa de Egipto. Pudo haber sido un reto desalentador, pero en las bibliotecas de los templos y en los muros de los lugares más sagrados ya se habían escrito algunos volúmenes. Unos 1.000 años antes del nacimiento de Manetón, el faraón Sethos I construyó un templo dedicado a Osiris, el dios de los muertos. En una extraordinaria "sala de los antepasados", su hijo el futuro Ramsés II aparece leyendo un papiro. El documento, grabado en el muro con escritura geroglífica, contiene una lista de 76 nombres reales en orden cronológico. Cada nombre está rodeado por un estilizado anillo de cuerda. Este símbolo, llamado por los egiptólogos "cartucho", identifica a un faraón. Utilizando documentos como éste, Manetón dividió su historia en 30 dinastías reales.

El rey Menes fundó la primera dinastía egipcia hacia el año 3100 a.C. Según Manetón reinó 62 años, durante los cuales expandió las fronteras de Egipto y adquirió una notable fama, antes de ser arrollado por un hipopótamo.
Antes del reinado de Menes, Egipto había sido gobernado por unos semidioses llamados "Espíritus de los Muertos", pero sus nombres se habían perdido en el olvido hacía mucho tiempo. ¿Eran los Espíritus de los Muertos historia o mitología? ¿Dónde empezó en realidad la civilización egipcia? Irónicamente, no comenzó en las orillas del Nilo.

A más de 100 km. al oeste del río, en el desierto del Sáhara, el calor es tan sofocante y la sequedad tan pronunciada que la lluvia se evapora antes de llegar al suelo. En ese paisaje tan desolado vivió una tribu de nómadas que podían haber sido los antepasados de los faraones.
El Sáhara no ha sido siempre seco y árido. Pruebas hechas por los investigadores revelan que hacia el año 8000 a.C., el monzón africano se desplazó hacia el norte dando lugar a la caída de lluvias torrenciales en el desierto, y a la formación de lagos estacionales. Alrededor de estos lagos, la gente podía protegerse del calor y de las variaciones climáticas del desierto. Pero la lluvia era impredecible, y sin ella el lago se secaba. Tres días sin lluvia señalaban el paso de la vida a la muerte.

Para esos habitantes del desierto, el tiempo llegaba a su fin. Hacia el año 5000 a.C., el monzón volvió a cambiar de ruta dirigiéndose ahora hacia el sur. La lluvia cesó y los oasis se secaron para siempre. Obligados a abandonar el desierto, sus habitantes tomaron el camino del este, hacia el Nilo.
Desde su nacimiento en las profundidades del este africano, el Nilo fluye hacia el norte durante unos 6.000 km. antes de llegar a Egipto, donde forma un oasis que se extiende a lo largo de unos 900 km. En los últimos 150 km. se despliega en un amplio delta antes de desembocar en el Mediterráneo. Para la historia egipcia el Nilo fue a la vez una bendición y una maldición. Una vez al año, cargado con las lluvias monzónicas en Etiopía, el río inundaba sus riberas depositando una tierra muy fértil que los egipcios llamaban "tierra negra". Sin el río Egipto sería estéril. Con él, es una de las regiones más fértiles de la tierra. Pero en el pasado el río era tan impredecible como la lluvia en el desierto. Una crecida demasiado alta podía arrasar aldeas; en cambio, si era demasiado baja ocasionaba hambre.

Para escapar del caos de la incertidumbre, los egipcios idearon el primer calendario del mundo basado en tres estaciones de cuatro meses cada una. La estación de la crecida se llamaba "inundación". En invierno, cuando el agua se retiraba se procedía a cultivar la tierra emergente. Durante la estación seca, cuando el Nilo estaba en su nivel más bajo se realizaba la cosecha. Trabajando unidos los egipcios abrieron pozos, levantaron diques para proteger sus aldeas y desarrollaron los rudimentos de la geometría, para volver a establecer después de cada inundación las lindes de sus propiedades.

En el año 4000 a.C., cuando los habitantes del desierto ya se habían instalado en el valle del Nilo empezaron a aparecer los primeros indicios de la civilización egipcia: alfarería bellamente decorada, paletas en forma de animales para mezclar cosméticos, y cuchillos de pedernal tan bien acabados que nunca han sido igualados, algunos con mangos de marfil bellamente tallados.

Gradualmente, entre los años 4000 y 3000 a.C. emergieron dos poderosos reinos. Al discurrir el río de sur a norte, el reino que floreció en el delta del Nilo recibe el nombre de "Bajo Egipto". El reino del "Alto Egipto" se desarrolló en el valle del Nilo. Los símbolos de las dos tierras se entrelazan a través de la historia egipcia. Significan la unión de dos territorios para formar la gran civilización del mundo. Lo que ha desconcertado largo tiempo a los arqueólogos, es cuándo y cómo tuvo lugar esta unificación.

Según las investigaciones, alrededor del año 3200 a.C. la superior cultura del Alto Egipto llegó hasta el Bajo Egipto y los dos reinos se convirtieron en uno sólo, pero ¿fue una transformación pacífica o fue sangrienta? Cómo se llegó a ello es una pregunta de difícil respuesta para los arqueólogos.
En los 3.000 años que siguieron a la unificación, la imagen del rey ciñendo una doble corona aparecerá en estatuas y templos a lo largo y ancho de Egipto para indicar su dominio sobre todo el territorio. Los restos arqueológicos hallados parecen confirmar que la unificación se llevó a cabo después de una conquista sangrienta.

Fue la particular visión del cosmos de los egipcios, moldeada por su entorno, la que sostuvo la civilización más duradera del mundo. En el centro de todo ello estaba el faraón. Con las artes forjadas por sus antepasados en el desierto y perfeccionadas a lo largo de las orillas del siempre cambiante Nilo, mantenía la balanza del Universo con justicia y devoción. Luchaba contra los continuos y virulentos ataques de la naturaleza, las agitaciones sociales e incluso contra lo sobrenatural. Pero al final había una última batalla contra el Caos de la que nadie podía escapar; aunque el faraón era un dios, también era un hombre: debía morir. Pero para evitar la calamidad, mandó acarrear piedras hasta el límite del desierto. Lentamente surgió una nueva clase de monumento que debía simbolizar el triunfo final del rey. Había empezado la era de las pirámides.

15 de enero de 2010

El Valle de los Caídos


El Valle de los Caídos se encuentra situado en la Sierra de Guadarrama a unos 12 kilómetros al norte de El Escorial. El complejo fue construido entre 1940 y 1958 por orden de Franco, y está enterrado allí junto con José Antonio Primo de Rivera, fundador del partido político Falange Española, así como con otros 33.872 combatientes de ambos bandos en la Guerra Civil.

En el complejo se hallan una abadía benedictina, una basílica excavada en la roca donde se encuentran las tumbas de Franco, Primo de Rivera y ocho capillas donde están enterrados militares de ambos bandos. Sobre la basílica se alza la más alta cruz cristiana del mundo, con 150 metros de altura visible a más de 40 kilómetros de distancia.

Imagen de la inauguración:


La Cruz:

Construida sobre un peñasco rocoso conocido como el Risco de la Nava la Santa Cruz del Valle de los Caídos es la más grande del mundo. Esta enorme cruz de granito fue realizada por el arquitecto Diego Méndez, y tiene 150 metros de altura incluyendo la base. Sus brazos en total miden 47 metros de punta a punta. Desde la gran explanada hasta el punto más alto de la cruz hay 300 metros. En la base de la cruz hay cuatro esculturas colosales de 18 metros realizadas por Juan de Ávalos (1911-2006) y que representan a los cuatro evangelistas.


El peso total de la cruz incluida su base es de aproximadamente unas 200.000 toneladas.

La Basílica:

La basílica está excavada en la roca y se extiende a lo largo de una nave de 262 metros con seis capillas. Se excavaron 200.000 metros cúbicos de roca para su construcción. La entrada la presiden dos arcángeles.

A los pies del altar mayor están las tumbas de Francisco Franco y José Antonio Primo de Rivera y está encuadrado por cuatro arcángeles de bronce. Sobre el crucero se levanta una gran cúpula de 40 metros de diámetro decorada con un mosaico obra de Santiago Padrós.

En el monasterio se encuentran en 19 archivos las fichas con los datos de aproximadamente la mitad de los allí enterrados. De la otra mitad se desconoce la identidad, existiendo varias hipótesis, y siendo casi seguro que fueron recogidos de fosas comunes de Brunete, Grado, Gandesa, Tarragona, Badajoz o Teruel entre otras, después de la Guerra Civil y hasta 1983.


Hasta hace varios años, cada 20 de noviembre (20-N, fecha de la muerte de José Antonio Primo de Rivera y de Francisco Franco), el Valle de los Caídos se convertía en punto de reunión para nostálgicos del franquismo.

Controversia sobre el Valle de los Caídos:

Existen múltiples referencias, incluidos los testimonios de personas aún vivas, que avalan la veracidad del empleo en su construcción de miles de presos republicanos que, de esta forma, redimieron parte de la condena que les había sido impuesta. Asimismo, se señala que muchos de estos presos no llegaron nunca a gozar de la libertad pues debido al tipo de trabajo, que exigía el manejo de grandes bloques de piedra, y por la falta de medidas de seguridad de la época los accidentes eran diarios, y en muchos casos mortales.

Durante la duración de los trabajos esos presos y sus familias eran retribuidos con una pequeña cantidad de dinero. Aunque esta cantidad recibida es difícil de determinar, algunas fuentes citan 0,50 pesetas/día para el preso, 2 pesetas/día para su mujer y 1 peseta más para cada hijo menor de 15 años; otras fuentes citan 10,50 pesetas/día para cada trabajador, y otras 7 pesetas/día por preso.

El 16 de octubre de 2007, la Comisión Constitucional del Congreso aprobó el proyecto de Ley de Memoria Histórica, en la que consta un artículo referente al Valle de los Caídos. Este artículo, aprobado con el apoyo de todos los partidos políticos, es una nueva regulación para despolitizar el Valle, convirtiéndolo exclusivamente en lugar de culto religioso. Así la fundación gestora del Valle de los Caídos tendrá entre sus objetivos la honra de la memoria de todos los caídos en la Guerra Civil y en la posterior represión política. Además en ningún lugar del recinto podrán llevarse a cabo actos de naturaleza política ni exaltadores de la Guerra Civil, de sus protagonistas o del franquismo.

14 de enero de 2010

Las marcas de los canteros


A finales del siglo X y principios del XI se inició la costumbre de inscribir en los sillares de piedra de las construcciones curiosas marcas o signos.

Estas marcas eran firmas personales de los canteros que, con frecuencia, se utilizaban para determinar el trabajo realizado y, de este modo, poder calcular cuál debía ser la cantidad que debían cobrar. Los signos podían también indicar al albañil cuál debía ser la posición de la piedra en la obra. Además, estas marcas eran el signo de identidad y la marca de honor de cada gremio de canteros.

Cada gremio poseía sus conocimientos acerca del arte de la construcción, que guardaba en secreto. Los miembros de estos gremios viajaban de unos lugares a otros, participando en la construcción de diferentes edificaciones en las que dejaban su firma. Cuando un nuevo miembro solicitaba su ingreso en el gremio, una vez aceptado, recibía el signo, su marca de cantero, que debía reproducir en todas las obras en las que participase.

Pero también las marcas en los sillares podían ser símbolos que los templarios dejaban inscritos en sus construcciones. Para algunos autores, como Juan Eslava Galán, se trataba de un código secreto templario. Entre las marcas de la Orden se encontraba el “ábacus”, un bastón de mango espiral usado tanto por el maestro del gremio de canteros como por el Gran Maestre del Temple.

Una determinada marca cruciforme sólo aparece en edificios templarios. Por ejemplo, en el Castillo-Convento del Temple en Tomar (Portugal), la Iglesia del Temple en Londres y la Rotonda del Santo Sepulcro en Pisa.

Una tercera marca templaria simbolizaba la torre en el juego del ajedrez. Esta marca aparece en la capilla del Convento de Tomar, en las Iglesias del Temple de Laon y Metz, en Francia, y en el Santo Sepulcro templario de Pisa.

Uno de los símbolos templarios más curiosos no era una marca sino un relieve que se encuentra en algunas construcciones. Se conoce con el nombre de Baphomet y se trata de una posible deidad que adoraban los caballeros templarios. Cuando los templarios fueron acusados de herejes, durante el proceso, algunos de ellos, sometidos a tortura, confesaron la adoración de este ídolo.

En el antiguo monasterio de Santa María la Real se han encontrado más de 200 marcas de cantero. Sus formas son muy variadas: letras, cruces… pero sin duda la más curiosa es la que tiene forma de jirafa que, si no fuera porque procede de la época medieval, parecería más bien un diplodocus.

En la cabecera del edificio hay signos que se repiten en la cabecera de la Catedral de Santa María de Tudela (estrella de ocho puntas, cruces gamadas, marcas tipo caracol, etc.) y que ponen de manifiesto la participación en las dos edificaciones de las mismas cuadrillas de canteros.

También en la iglesia de Santiago de Agüero existen numerosas marcas de cantero. Predomina entre ellas la que representa una llave. Pero hay otras muchas formas: estrellas, martillos, flechas, cruces, etc.


(Fuente: Ovejas Eléctricas)

13 de enero de 2010

Manuel Godoy, de guardia de corps a primer ministro


Manuel Godoy y Álvarez de Faria nació en Badajoz en 1767 en el seno de una familia hidalga pero pobre. A los 17 años llegó a la corte de Carlos III como simple guardia de corps.

Era costumbre que los guardias de corps participasen en la Semana Santa madrileña sacando en procesión un Cristo venerado en la iglesia de San Sebastián. Durante el recorrido de la procesión del año 1788, Manuel Godoy iba lanzando bellotas a los cristales de las casas de sus amigas pero se tropezó, lo que hizo que acabase por el suelo junto a sus compañeros y el Cristo que portaban.

El entonces príncipe Carlos lo mandó llamar para proporcionarle la correspondiente regañina, pero las interrupciones de su esposa María Luisa haciéndole preguntas de índole más personal hicieron que la bronca inicial se convirtiera en una charla amigable. Cuando el joven guardia informó al príncipe de que jugaba al ajedrez y tocaba la guitarra se convirtió instantáneamente en su compañero de juegos, y según los rumores también de los de María Luisa.

A partir de ese momento Godoy fue ganándose la confianza de los príncipes, y en cuanto éstos ascendieron al trono en 1788, empezaron a llover sobre él toda clase de distinciones, primero militares, luego cortesanas y al final también políticas. Fue nombrado superintendente de Correos y Caminos, consejero de Estado y en 1792, con apenas 25 años es nombrado primer ministro de la monarquía.

Este meteórico ascenso provocaba suspicacia y murmuraciones. Una frase de la época decía: "Vale más sonrisa de Godoy que promesa de Carlos IV". Como anécdota, podemos citar una ocurrida en las calles de Madrid en las que apareció un perro con un cartel al cuello que decía: "Soy de Godoy, no temo nada". Como no se pudo descubrir al autor de la fechoría se encarceló al perro.
Pero de lo que más se murmuraba era de la posible relación de Godoy con la reina, que nunca había sido querida por el pueblo. Algunos historiadores niegan tal relación, aunque la mayoría admiten que sí existió aunque muy exagerada por los rumores.

La reina María Luisa

La situación internacional a la que se enfrentaban los monarcas era bastante complicada, debían lidiar con la Revolución Francesa y sus repercusiones. El último rey de Francia, Luis XVI, era primo de Carlos IV y la situación se complicó con la llegada de Napoléon, que ansiaba hacerse con el dominio de medio mundo. Por otra parte en la corte española se sucedían complicadas intrigas políticas y dinásticas. Los ministros estaban divididos en torno a la continuación de la política ilustrada de Carlos III, y por si eso fuera poco el príncipe Fernando, heredero al trono, empezó a conspirar contra su padre.

Probablemente era por toda esta situación que los reyes necesitaban a alguien joven y enérgico que gobernara sin dejarse influir, y Godoy reunía las cualidades necesarias para cumplir ese cometido.

Una de las reformas que Godoy quiso implantar en España era el control del poder de la alta nobleza. Quizá con este fin fue encumbrado a Grande de España entre otros títulos. La reina negoció su matrimonio con una sobrina del rey, María Teresa de Borbón y Villabriga, enlace que terminó en 1808 cuando María Teresa abandonó a su esposo debido a sus devaneos.

Para la opinión ilustrada Godoy era un dictador. A esta opinión contribuyó su relación con Jovellanos, el intelectual más prestigioso del momento, al que nombró ministro de Justicia. Pero Jovellanos, escandalizado por la vida privada de Godoy, intrigó para que éste fuera apartado de sus cargos, cosa que consiguió durante un breve período de tiempo. Pero en 1800 Godoy volvió al gobierno y lo primero que hizo fue destituir a Jovellanos y posteriormente ordenó encerrarlo en el castillo de Bellver.

Carlos IV

Sin embargo lo más discutido del gobierno de Godoy fue su política exterior. Hizo que España se sumara a la invasión organizada por las potencias absolutistas contra la Francia revolucionaria, en 1793, pero cuando los franceses entraron en Cataluña, Navarra y el País Vasco y logró negociar la paz se decantó por la alianza con Francia. En 1801, Napoleón obligó a Godoy a abrir hostilidades con Portugal para cerrar las puertas al comercio inglés. Fue una campaña rápida y fácil para las tropas francoespañolas, pero al no quedar del todo resuelto el problema, en 1807 Napoleón forzó a Godoy a firmar una alianza que permitiese a las tropas francesas atravesar el territorio español con el fin de llegar a tierras lusas, y después repartirse Portugal entre España y Francia. Cuando Godoy se dio cuenta de lo que significaba el tratado de Fontainebleau ya era tarde, y el ejército de Napoleón había ocupado España.

El pueblo español culpó enseguida a Godoy de la ocupación francesa, y en 1808 (probablemente instigado por los partidarios del príncipe Fernando) asaltó su residencia en Aranjuez. Intentaron lincharlo y sólo se salvó gracias a la intervención de unos guardias. Los franceses lo tomaron bajo su protección y lo llevaron a Bayona, donde Napoleón había convocado a los miembros de la familia real española para obligarles después a ceder la corona.

Godoy fue siempre fiel a la familia real española y estuvo con ellos durante sus años de cautiverio en Compiègne, y también después, cuando se establecieron en Roma y Fernando VII fue repuesto en el trono de España al término de la guerra de la Independencia. Cuando Carlos IV y María Luisa murieron, se fue a París desprovisto de títulos y riquezas y allí vivió sus últimos años. Escribió sus memorias que se publicaron en una traducción al francés, y falleció en 1851 a los 85 años, cuando ya pocos se acordaban del momento de gloria que había vivido medio siglo antes gracias al favor de la reina.

(Fuente consultada: Historia National Geographic - Fátima de la Fuente del Moral)

12 de enero de 2010

Cumplimos un añito



Un año ya paseando, algunas veces por rutas sencillas y otras por caminos más complicados pero ha sido un placer llegar hasta aquí. ¿Nos acompañáis a por el segundo?

GRACIAS A TODOS



NOTA: Azahara está ausente estos días, porque se le ha estropeado el ordenador.

11 de enero de 2010

Descubren tumbas de los constructores de la Gran Pirámide


Un equipo de arqueólogos egipcios ha descubierto varias tumbas de trabajadores que participaron en la construcción de la gran pirámide de Keops y que arrojan nueva luz sobre la vida de estos 'obreros' de la antigüedad.

Según anuncia el ministro de Cultura egipcio, Faruk Hosni, en un comunicado difundido este domingo, el origen de las tumbas halladas se remonta al gobierno del faraón Keops (2.609-2.584 antes de Cristo), el segundo faraón de la IV dinastía.

Asimismo, algunos enterramientos pertenecen también a trabajadores que participaron en la erección de la pirámide de Kefrén, que reinó durante los años 2.576 y 2.551 antes de Cristo. Según el secretario general del Consejo de Antigüedades, Zahi Hawas, "esta es la primera vez que se hallan tumbas como las desenterradas en los 90, que pertenecían a la IV dinastía y a la V".

Para el veterano arqueólogo, el descubrimiento es uno de los más importantes de los últimos dos siglos, al arrojar más luz sobre el primer periodo de la IV dinastía. Zawas apunta que con este descubrimiento se despejan las dudas sobre el origen de estos trabajadores, que según el arqueólogo no eran esclavos.

"Estas tumbas fueron construidas junto a la pirámide del rey, lo que indica que de ningún modo esta gente era esclava. Si hubieran sido esclavos no hubieran podido construir sus tumbas junto a la de su rey", asegura Hawas.

La nota explica que la más importante es la tumba de un trabajador identificado como Idu, que tiene forma rectangular y una cubierta exterior de adobe recubierta de yeso. Asimismo, tiene varios nichos recubiertos con caliza blanca.

El supervisor de las excavaciones, Adel Okasha, explica que la parte superior de la tumba de Idu tiene forma abovedada, lo que simbolizaría la eterna colina en la que comenzó la creación, de acuerdo con la tradición religiosa de Menfis, capital de Egipto.

Para Okasha, esta forma es una de las evidencias que permiten datar las tumbas en la primera época de la IV dinastía, ya que también se encuentra en los enterramientos hallados junto a la pirámide de Snefru, el primer gobernante de la IV dinastía, en Dahshur, al sur de las pirámides de Guiza. Según el comunicado, estas tumbas fueron descubiertas en un extremo de una necrópolis de un kilómetro de longitud descubierta en 1990.

Hawas sostiene que, basándose en los descubrimientos que se han hecho en esta necrópolis, los trabajadores pertenecían a familias acomodadas del Delta del Nilo y del Alto Egipto que enviaban a las obras 21 búfalos y 23 ovejas diariamente para alimentar a los trabajadores, que rotaban cada tres meses. Según el arqueólogo, dichas familias no pagaban impuestos sino que participaban en uno de los proyectos nacionales del país.

(Fuente: 20 Minutos/Agencias)

10 de enero de 2010

Las llaves, un invento antiguo


Según la tradición griega el inventor de la llave es Teodoro de Samos, en tiempos del poeta Homero, pero la verdad es que las primeras puertas con cerraduras aparecieron en Egipto hace 4.000 años. Estas puertas podían abrirse desde fuera con llaves y candados hechos de madera.

En un principio dichas puertas se cerraban mediante pestillos de madera que se introducían lateralmente en el marco o en una grapa fijada en la propia hoja de la puerta; después se aseguraron con varios pernos, que se elevaban fácilmente y penetraban en los orificios practicados en el pestillo gracias a la acción de las llaves.

La evidencia más antigua de un candado fue encontrado en la ciudad de Nínive, Mesopotamia, y funcionaba con ese principio básico. Los modelos de candados egipcios eran empleados solamente por personas ricas, pero fueron los griegos quienes perfeccionaron llaves y candados disponibles para uso popular.

Los romanos idearon candados que podían abrirse con llaves que cargaban como si fueran anillos.

(Fuente: Planetacurioso)

9 de enero de 2010

El Cid (José Luis Corral)


Rodrigo Díaz de Vivar, el Cid, es un mito hispano de alcance universal y tal vez el mayor de todos los héroes guerreros de la historia de España. Hombre de frontera, prototipo del caballero capitán de mesnada de la segunda mitad del siglo XI, la figura del Cid fue, casi desde el mismo momento de su muerte, objeto de glosa histórica y literaria.
El héroe, y por eso ha producido tanta fascinación a tantas generaciones, no es al fin y al cabo sino la figura que encarna aquellas ambiciones más primarias del ser humano: el deseo de fama, el ansia de riqueza y el afán de poder.
En esta novela de José Luis Corral el Cid aparece tal como fue.

8 de enero de 2010

La sociedad de los Samuráis


La figura del Samurái está rodeada de leyenda y admiración, de forma que podemos tener una visión "tópica" y "romántica" de estos guerreros. Los samuráis eran guerreros con una gran lealtad hacia su señor, pero también existían unos samuráis conocidos como ronins (hombre ola). Eran unos guerreros libres, que acababan en esa situación por la muerte del señor que servían o por la pérdida de sus favores, pero también eran ronins los hijos de ronins.

Probablemente los samuráis como clase nacieron en el s.XII, pero en realidad su origen se remonta en torno al s.IV a.C. cuando aparecen unas élites armadas dentro de la sociedad tribal. Por tanto, se puede ver esto como un origen antecedente de estos guerreros. Estos guerreros tribales fueron adquiriendo poder y prestigio a lo largo del tiempo, y formaron grandes clanes.

En el período de Heian (794-1192) los samuráis ascendieron como clase social. También en este período se puede decir que los samuráis adoptaron gran parte de sus características en lo respectivo a las armas y vestimenta. A finales del s.XII, cuando Minamoto Yoritomo venció en la guerra de Gempei, estableció la supremacía de la casta samurái, la cual fue una de las grandes protagonistas del Japón de los siguientes siglos.

Los samuráis formaban una casta familiar que estaba al servicio de la nobleza alta (daimyo). Estos señores basaban su poder en lazos personales y familiares.

En la cúspide de la pirámide feudal japonesa se encuentra el Daimyo y su familia directa, por debajo los fudai, que son familias que desde hace mucho tiempo se ecuentran al servicio de los daimyo. Después encontramos a los vasallos, que en la mayoría de las ocasiones son daimyo vencidos en las guerras interiores feudales, que pasaban a ser vasallos del vencedor agregando a éste sus generales. Los vínculos de lealtades eran así muy complicados.

Dentro de esta organización social, había una propiamente militar y es aquí donde los samuráis tienen todo el protagonismo. Había diferentes clases de samuráis, que según su estatus y riquezas aportaban su caballo, armas, hombres y equipamento al servicio de su señor siempre que fuera requerido.

En la base de la sociedad militar se encontraban los ashigaru, que constituían la gran masa de combatientes: portaestandartes, infantería, arqueros, mensajeros, etc. Esta clase militar trabajaba de jornalera al servicio de los samuráis en tiempos de paz.

Después de la célebre batalla de Sekigahara, en la que venció Tokugawa Ieyasu, hubo un gran período de paz de unos tres siglos. ¿Qué hacen los samuráis en tres siglos de paz? La casta samurái se cerró aún más y pasaron a ser miembros de la corte participando en su administración y asesoramiento y fueron muy comunes los duelos. Los daymio fueron obligados a reducir sus tropas y los ronins empezaron a ser un problema.

En 1868 se dió la Restauración Meiji que supuso una occidentalización de Japón, por la cual el samurái ya no era la única fuerza armada. Se abolió el derecho de llevar katana en público y matar a los servidores que faltaran al respeto al samurái. Se estableció "la igualdad" entre los japoneses, de este modo los samuráis perdieron su posición favorable y su malestar fue en aumento. Algunos fueron capaces de adaptarse a la nueva situación y se incorporaron a otro tipo de trabajos.

En 1877 se dió la última batalla samurái (reflejada de manera muy idílica en El último Samurái) liderada por Saigo. Seguido por casi cincuenta mil samuráis descontentos, se encaminó a Tokio para derrotar al gobierno. Un ejército moderno fue enviado por el gobierno y la batalla duró una semana. Este ejército no era profesional pero consiguió derrotar a los samuráis. Saigo fue derrotado y obligado a retirarse, por lo que siguiendo el código de honor samurái se praticó el hara- kiri.

(Fuente: Gentehistoria)


7 de enero de 2010

La cámara secreta de los católicos


Durante el reinado de Elizabeth I de Inglaterra, hija de Enrique VIII y Ana Bolena, existió una intensa persecución de los sacerdotes católicos. Para evitar su encarcelamiento o, incluso, su muerte, los sacerdotes se refugiaron en pequeñas cámaras secretas llamadas "priest hole".

Aunque durante sus primeros años la llamada “Reina Virgen” mantuvo una política de tolerancia y permitió a los católicos conservar su fe, siempre que los ritos los celebrasen en la intimidad de sus hogares, pronto descubrió que el catolicismo representaba una seria amenaza para su consolidación en el poder. Los católicos, que no consideraban a la hija de Ana Bolena una reina legítima, se rebelaron contra ella en 1569 y en 1571 y el Papa terminó apartándola de la comunidad católica a través de la bula de excomunión de 1570.

Estos acontecimientos obligaron a la reina a endurecer sus medidas contra la religión y a tratar de consolidar el protestantismo en Inglaterra. La reina condenó a muerte a los sacerdotes católicos que se hubieran ordenado tras su ascenso al trono en 1558; prohibió la celebración de ritos católicos, castigando a los reincidentes con el encarcelamiento de por vida; y aplicó la pena de muerte por alta traición al “papista” que hubiese convertido al catolicismo a un protestante y a éste último, por abrazar la fe católica.

“Priest hole” en Harvington Hall

El miedo a ser encarcelados o ejecutados hizo que los sacerdotes construyeran en sus templos escondites donde refugiarse. También en las mansiones de las familias católicas se camuflaron habitáculos para ponerse a salvo. El número de cámaras secretas y lugares donde esconderse proliferó a medida que la reina intensificaba la persecución. Estos claustrofóbicos lugares podían encontrarse en partes aisladas de las casas, detrás de paredes, en el subsuelo o en el techo. A veces eran de mayor tamaño y se utilizaban para celebrar la misa con la máxima seguridad, pero, generalmente, sólo servían para que el sacerdote se refugiase en caso de emergencia y pusiera a salvo diversos ornamentos católicos, vasos sagrados y otros objetos comprometedores.

Un jesuita, Nicholas Owen, dedicó la mayor parte de su vida a la construcción de estos lugares. Él diseñaba y construía los refugios y, en caso de necesidad, conducía al sacerdote a través de pasajes subterráneos para esconderlo en habitaciones secretas e inaccesibles. Para garantizar la seguridad, sólo él y el sacerdote perseguido sabían la ubicación del “priest hole”. Nadie sabe cuántos hizo exactamente y es muy posible que algunos se encuentren aún por descubrir.

En estos claustrofóbicos lugares, los sacerdotes podían permanecer semanas, hasta que el peligro cesaba. Aunque cualificados carpinteros y albañiles intentaban descubrir los paneles secretos que ocultaban al sacerdote, con frecuencia, ni una búsqueda minuciosa permitía acceder a estos lugares ocultos. Sin embargo, en ocasiones, el hacinamiento, el hambre y la sed o la falta de oxígeno acababan con la vida de la persona refugiada antes de que pudiera salir del escondite.

“Priest hole” en Sawston Hall

(Fuente: Ovejas Eléctricas)

6 de enero de 2010

Las cinco grandes pandemias de la historia


La enfermedad nos acompaña desde que existe la humanidad. Pero algunas grandes epidemias han hecho historia por la ferocidad con la que han atacado a la población.

Este es un pequeño resumen de las cinco grandes pandemias que ha sufrido el mundo a lo largo de la historia.

1. La malaria.

Los mosquitos son los animales que mas seres humanos matan a lo largo del año, estos bichos transmiten lo que se conoce como el paludismo, un parásito se apodera de nuestro organismo, los síntomas son los clásicos, fiebres, dolores musculares, etc… Hoy todavía es una cuestión pendiente acabar con este parásito.


2. La peste negra.

Entre 1347 y 1351, 75 millones de personas mueren en una de las más impresionantes pestes de la historia. La plaga se manifiesta en tres formas: bubónica, neumónica y septicémica. Parece que el origen de la enfermedad está en las marmotas chinas, las cuales lo transmiten a las pulgas y estas a las ratas, eliminando 25 millones de personas de los 40 que vivían en Europa en aquella época. Devastador.


3. La gripe.

Entre 20 y 100 millones de personas morirían en los años 20 por la conocida Gripe Española, una gripe de tipo A. En su día se pensó que era un castigo de la naturaleza por el mal creado en la Primera Guerra Mundial. La fácil transmisión del virus fue decisiva para terminar con cerca del 5% de la población mundial.


4. El cólera.

En 1817, en Calcuta se organiza una gran fiesta con gentes de todo el país, entre ellos uno que porta la mortal bacteria que puede terminar con una vida en 4 horas. Se transmite por agua o alimentos infectados y 40 millones de seres humanos se llevaría por delante.


5. La viruela.

Se origina en Egipto supuestamente hace 4000 años. Desde allí se esparce por todo el mundo causando estragos en los indígenas americanos contagiados por los colonizadores. En Europa mata a 60 millones de personas y la vacuna se descubre por casualidad en 1796.


(Fuente: El Fin del Mundo)

5 de enero de 2010

La Francia de Napoleón


El 9 de noviembre de 1799 (18 Brumario según el calendario republicano), un joven general, Napoleón Bonaparte, protagonizó un golpe de estado en Francia y accedió al poder, clausurando definitivamente la Revolución Francesa e iniciando el Consulado.

En los inicios del Consulado, Napoleón compartió el poder con otros dos cónsules (triunvirato), pero en 1802 se declaró cónsul único y vitalicio. El Consulado se dotó de una nueva Constitución que establecía un ejecutivo fuerte, limitaba el sufragio a los más ricos y anulaba la Declaración de Derechos. En esos años, Napoleón acabó con las protestas populares y reprimió el jacobinismo y las tendencias democráticas. También integró a los realistas en el régimen con medidas como el retorno de los emigrados y el restablecimiento del culto católico a través de un Concordato. Napoleón fue progresivamente acumulando el poder en sus manos hasta que en 1804 se hizo coronar emperador.

Una vez establecido un férreo control sobre el orden público, Napoleón abordó la creación de nuevas instituciones y una serie de reformas que consolidasen los principios de 1791. En primer lugar, elaboró un Código Civil (1804), un Código de Comercio (1807) y un Código Penal (1810) que sancionaban la igualdad ante la ley, el derecho de propiedad, la libertad individual, de conciencia y de trabajo, y el libre acceso a los cargos públicos. En segundo lugar, realizó una centralización administrativa, mediante prefectos, representantes del jefe del estado en los departamentos que se encargaban de aplicar las disposiciones del gobierno. Finalmente, desarrolló la enseñanza pública y la uniformización lingüística.

La acción exterior fue el otro gran componente de la etapa napoleónica. Tras su coronación como emperador y la estabilización en el interior, Napoleón emprendió una política de conquistas y consiguió dominar Europa desde el río Elba hasta la Península Ibérica. Pretendía crear un imperio con el centro en Francia e implantar las instituciones revolucionarias en los territorios ocupados, quebrando así los regímenes absolutistas. Su condición de invasor, el uso de la fuerza y la explotación económica de los territorios conquistados generaron fuertes resistencias, no sólo por parte del absolutismo sino también de liberales que oponían un sentimiento nacionalista al ocupante.

El dominio francés sobre Europa alcanzó su cénit en 1812. A partir de ese momento, el fracaso en Rusia, las dificultades en España y la formación de una gran coalición europea (1813) provocaron el declive de Napoleón. La ocupación de París por las fuerzas coaligadas, en 1814, comportó la destitución de Bonaparte y el restablecimiento de los Borbones, en la persona de Luis XVIII. Napoleón fue confinado en la isla de Elba, pero el descontento popular tras la restauración del absolutismo favoreció su efímero retorno ("Cien días"). Fue definitivamente derrotado por las potencias coaligadas en la batalla de Waterloo (1815) y confinado en la isla de Santa Elena.

 

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